Representantes al tren (II)

Un pequeño añadido a lo publicado el sábado, unos gráficos sobre distancias y tiempo de las conexiones por tren entre Madrid y varias capitales de provincia.

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Representantes al tren

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Sebastián González y Pablo Casado, senador y diputado por nuestra provincia en la Villa y Corte, se subieron ayer a uno de los trenes que unen Ávila con Madrid y descubrieron, seguramente horrorizados, que se tarda una hora y media, como poco, en recorrer los escasos cien kilómetros que separan Ávila de Madrid. Hicieron el viaje acompañados de técnicos y directivos de RENFE, que les fueron explicando los pormenores del trayecto y sus problemas. Casado y González en la cabina del tren, con el conductor, como cuando antes los pilotos de avión dejaban a niños y famosos acompañarles durante un rato y ponerse su gorra con alitas doradas.

Casado y González -tanto monta, monta tanto- conocieron de primera mano los problemas del trazado, lo que nos hace suponer que antes, cuando nos contaban lo bien que iba a ir todo en un futuro, hablaban de oídas. Han ido con una libreta, tomando notas, como alumnos aplicados del siglo pasado. Suprimir paradas, reformas puntuales para resolver problemas de la infraestructura, estudiar cómo penetrar la malla del Cercanías madrileño. El día de la Marmota. Cualquier día se presenta Bill Murray a cubrir la rueda de prensa. ¡Pablo Casado ha visto su sombra! ¡Quince minutos menos de recorrido!

Casado y González no hablaron de dinero, al menos de dinero en las cantidades necesarias para una mejora real, así que hemos de suponer que todo lo que proponen es maquillaje: quitar paradas para que el tren no pierda tiempo en ellas -espero ansioso la rueda de prensa de ambos en los pueblos afectados- y aprovechar los huecos que tarde o temprano empezarán a dejar los trenes regionales a medida que la alta velocidad vaya sustituyendo los viejos servicios. Es decir, lo mismo que nos contaron la última vez, hace no tanto.

Leyendo todo esto en clave nacional, ahora sabemos que el PP da por seguras unas nuevas elecciones. Los populares solo nos hablan del tren en campaña electoral, así que debemos interpretar el paseo de Casado y González como tal.

De galletas y votos

Nunca he tenido claro si el proverbio chino que te invita a vivir tiempos interesantes es una maldición o una bendición. Si abres una galleta de la fortuna y aparece esa cita en un papelito enrollado y grasiento ¿debes alegrarte, llevarte las manos a la cabeza o preocuparte por tus niveles de colesterol? Lo pregunto porque es evidente que la última vez que España pidió al chino de la esquina ese fue el mensaje que le transmitió la susodicha galleta.

En realidad la galleta ponía tiempos “interesates”, con la típica errata de manual de mando a distancia universal que te asegura la procedencia asiática del producto, pero España, que lo que quería era un kebab, se llevó las manos a la cabeza. Y así sigue, con las manos en la cabeza y calambres en los brazos.

Nadie puede negar que la predicción de la galleta se ha hecho realidad. Tiempos interesantes y confusos, como un aeropuerto sin aviones, un político dando la mano a una tortuga ninja gigante o un empresario que se vende por injertos capilares en Turquía. Un amigo escribió en tuiter que intentas hacer España aposta y no te sale. Aquí estamos, esforzándonos para darle la razón.

También hay que señalar que los españoles, en general, somos un poco dados a la sobreactuación. Los actores patrios clavan este defecto nuestro en todos sus telefilmes. Ayer nos parecían terribles las mayorías absolutas que oprimen a las minorías y les quitan voz con su rodillo parlamentario de titanio; hoy que la gente pacte, dialogue y alcance compromisos es sinónimo de inestabilidad, de apocalipsis y de colas en los supermercados para comprar papel higiénico. Lo que antes era terrible hoy es deseable y lo que era apetecible hoy es un cambalache vomitivo. Hay que querernos.

Como esto no sería una columna mía si no hablo un rato de mi, voy a ello. En las últimas elecciones voté al PSOE, acto irracional y suicida en el que me acompañaron otros millones de personas. No sé qué pensarán los demás inconscientes, pero yo voté al PSOE para que intentará gobernar porque creo, de verdad, que es el partido que a día de hoy tiene más posibilidades de afrontar con éxito los problemas del país -y de paso los míos. No de solucionarlos, ojo, de afrontarlos; arreglar ciertas cosas va a ser harina de otro costal. Parece lógico suponer que este es un pensamiento compartido por todos los votantes del partido, pero las columnas de opinión y las declaraciones de otros teóricos votantes socialistas se empeñan, día sí y día también, en poner en cuestión esta afirmación. Hay votantes del PSOE que no quieren que gobierne el PSOE, como hay madridistas que acuden al Bernabéu esperando que su equipo pierda para poder pitarlo.

Hablo de “teóricos votantes” porque, aunque el logo de la papeleta que cada uno introduce en la urna es secreto, sería extraño que personas con cargos orgánicos, dirigentes regionales o locales y viejas glorias del puño y la rosa no votasen al partido al que pertenecen, representan o dirigen. Es decir, que asumo que si eres alcalde de tu pueblo o presidente de tu región como cabeza de lista del PSOE, has votado al PSOE, aunque igual es mucho suponer en algunos casos. Y es que, no solo parece haber votantes del PSOE que no quieren que gobierne el PSOE, es que además, al parecer, hay dirigentes socialistas que no quieren que su partido dirija nada; una actitud extraña, más propia de esos encantadores suicidas que conforman Izquierda Unida. A Pedro Sánchez también le salió el dichoso proverbio chino la última vez que pidió una galleta de la fortuna, pero sin vocales, claro, y no entendió un carajo.

Presentarte a unas elecciones para no ganar es como echar la lotería cruzando los dedos para que no te toque, porque ser rico es un lío, hay que echar muchas cuentas y al final mejor pobre y honrado. Claro que gobernar es arriesgado, arruga la ropa y mancha las manos, pero para eso están los partidos políticos. Y claro que ahora es una tarea especialmente peliaguda, pero para construir polideportivos con una subvención europea vale cualquiera. Si un partido se presenta a las elecciones con intención de perder debería decirlo, no vaya a ser que sus votantes piensen otra cosa y acaben desorientados.

Crónicas desde el búnker

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Sí, seguimos vivos. He decidido romper el aislamiento en el que nos encontramos para lanzar este mensaje de calma a nuestros seguidores, admiradores, familias y acosadores. Sí, estamos en un búnker. La localización es secreta, claro, para que no nos vengan a molestar. Si alguien quiere traer algún regalo -empieza a escasear la comida aquí abajo- que nos deje un comentario; todavía tenemos algo de oxígeno en el equipo autónomo para salir a buscarlo.

Lo que no terminamos de entender es cómo pueden ustedes seguir vivos allí arriba. ¿No ha acabado la inestabilidad surgida de las urnas con España, la democracia liberal y la civilización occidental? Nos referimos, claro, a inestabilidad nacional, que en Ávila y Castilla y León los muchachos de naranja ya se están encargando de que las aguas se mantengan calmas. ¿Llevamos más de 20 días sin gobierno y aún no hay hordas de zombies devorando cerebros? ¿Acaso no era este el fin del mundo que pregonaron los profetas? Mierda de apocalipsis.

Y encima 2016 es un año horrible, poco sonoro, de rima difícil para poetas callejeros, raperos y tuiteros intensitos. 2016, ¿me agacho y no me veis? ¿Esto es lo que tengo y me lo cogéis? ¿Os tiro del dedo y me lo traéis? ¿Cuidado no me piséis? Deberíamos haber pedido una prórroga de 2015. ¿Se imaginan? Con la tontería podríamos haber estirado el Centenario de la Santa durante otros seis meses.

Por que esa es otra, 2016 no solo rima mal, es que además es un año que te deja frío. Venimos de tirar la casa por la ventana celebrando los fastos de la Santa y ahora nada ¿qué hay este año? ¿El centenario de la primera visita de Lorca a Ávila? ¿El centenario de la llegada a la ciudad de Caprotti? Si un centenario no da para poner un par de estatuas y banderolas de esas que se lleva el viento, ni es centenario ni es nada. En 2016 nos toca confiar en que los efectos del Centenario teresiano se sigan notando en la llegada de turistas y cruzar los dedos para que los demás motores y motorcillos económicos de la ciudad sigan funcionando al menos igual que este año. Y que llueva.

A mi lo que me da más miedo de este año que empieza es lo del PGOU. Igual ni se acuerdan de que tenemos eso pendiente. Intenté sacar el tema aquí en el búnker el otro día y nadie sabía de lo que hablaba. ¿Se imaginan ustedes que nos toca apoquinar -el Ayuntamiento somos todos-, pongamos por caso, 30 millones de euros? Vayan palpándose la cartera. En el búnker he propuesto hacer una colecta y ya tengo una galleta rancia y tres botones, uno de ellos medio roto.

Os diría que por aquí también nos tiene preocupados la situación nacional, pero no me gusta mentir. Ávila tiene murallas, no necesitamos más. Bueno, agua tal vez. A ver si nieva de una vez. A nosotros nos vendrían bien unas nuevas elecciones generales, ahora que los catalanes han decidido no darnos el placer, por poder hacer otra vez una porra y salvar una semana de blog con las apuestas, los resultados y los chanzas sobre mi segura victoria y tal; pero intuyo que no va a ser así. Quedaría mal que ahora no les dijese mi pronóstico, aunque aviso que como echador de cartas no valgo mucho. No se fíen, pero creo que va a saltar la srprs.

Me despido ya, que a Pablo le toca su rato de ordenador. Tenemos solo un pc en el bunker y pocas horas de electricidad.

Cambio y corto.

PS.- Lo de la foto es el salón del búnker. Muy funcional, como amueblado en un Ikea soviético.

21 días -Relato a 4 palos- Parte 3

Previously en “21 días”: Parte 1, Parte 2.

Cuaderno de bitácora. Día 12. Fecha estelar 2342.3

Las patatas crecen con energía sobre el parqué del salón. ¡Nunca pensé que las heces humanas fueran tan buen fertilizante! Solo espero que no cojan sabor y que no se entere mi casero.

Quedan 10 días para que la asamblea de la CUP (Comisión Unificada de Procastinadores) decida quién será el próximo alcalde de Ávila tras la abolición de la democracia representativa. Bueno, 10 días si el resultado no es un empate, claro, que igual estoy yo aquí estresándome y tengo toda la vida.

Os resumo mi situación: tengo agua de sobra -la mayor parte es pis reciclado, una sustancia en esencia no muy distinta a la que sale por los grifos de la ciudad-, aunque se me están acabado las galletas con trocitos de chocolate del Mercadona, he visto a dos de los famosos Palos y tengo algo más claro que al principio de qué va todo esto. En 2016, la ciudad, gobernada por un tal Rivas, se vino abajo. Todo empieza cuando desaparece un tal Héctor Palencia y ahora gobierna sobre el caos, la destrucción y el pillaje un tal MARCVS ANTONIVS. La solución a todo este embrollo, según el cura de una tienda de bricolaje, la tiene Albert Rivera.

Sí, yo también me quedé un poco así cuando me lo dijo. Y el tipo lo debió notar en mi cara porque empezó a atizarme con el hisopo en el espinazo mientras me repetía “¡Penitenciagite!” y “¡Clavos del cinco en la pasillo tres!”

Hoy voy a dedicar lo que resta de día a las patatas.

Cuaderno de bitácora. Día 12+1

No soy supersticioso, pero por si las moscas no he salido de casa. Estoy en el sofá, con un gorrito de papel de plata, intentado que las ondas de la antena de telefonía que hay en el edifico de enfrente no quemen mis neuronas. Me duele un dedo del pie, voy a ponerle también papel de plata. Putas ondas.

Cuaderno de bitácora. Dia 14

Sé dónde encontrar a Rivera. ¿No es fantástico? He cenado una de mis patatas para celebrarlo. No saben a caca.

Estuve con el palo de intensos ojos azules. Guapo y buena persona. Un superhombre, sin duda. ¡Y tiene mucho más pelo del que dicen las malas lenguas! Quedé con él a la orilla del río. Bueno, a la orilla de un cauce por el que en otro momento debió correr un río. La desaparición de Héctor Palencia coincidió con la desaparición de otra cosa: la estatua de Adolfo Suárez. ¿Y quién robó la estatua? Albert Rivera. Tras los resultados de las elecciones de 2015 y de las de 2016, Arrimadas se hizo con el control del partido y, antes de emprender su retiro espiritual, Rivera pasó por la ciudad vestido de luto y arrancó la estatua de Suárez. En teoría, el destino de Rivera era Yuste, pero al pasar por el santuario de Sonsoles, escapó de sus captores -la Alegro Compañía de Rosa Díez- y se atrinchero allí con parte de su equipo. Nart y de Páramo están de centinelas a la puerta del recinto y Garicano está intentando convencer a los gorriones de las bondades del contrato único. Todos lucen unas túnicas naranjas bastante horrendas -en opinión del palero este- se han rapado el pelo, tatuado parte de la Constitución en la axila y se hacen llamar “Centrípedos”.

¿Y Héctor Palencia? En una mazmorra de Centripedia (aka Santuario de Sonsoles). Cuando se enteró del robo de la estatua -el principal punto de interés turístico de la ciudad- intentó recuperarla, pero fue apresado y puesto a buen recaudo. Así empezó el caos: con Palencia fuera de juego y la ciudad sin turismo y sin agua, MARCVS ANTONIVS se hizo con el poder con la bendición de Centripedia y la abstención de los demás grupos políticos.

Cuaderno de bitácora. Día 15

He estado evaluando mis opciones.

Cuaderno de bitácora. Día 16.

Me quedé dormido evaluando mis opciones.

Cuaderno de bitácora. Día 17.

Vale. Si la profecía del cura es cierta, Rivera es el elegido. ¿Elegido para qué? He mirado mi contrato, no me pagan por preguntar. El cura no especificó cómo tenía que volver la ciudad, así que presupongo que esposado en un carro tirado por dos bueyes vale. Allí también están Palencia y la estatua de Suárez. Voy, los cojo, los traigo de vuelta y todo listo.

Otra opción es esperar a que las CUP decidan qué hacer. Quedan cinco días para la asamblea. ¿O son cuatro? Soy malísimo para esto. Cinco si contamos hoy, cuatro si no lo contamos. Es frente al Lienzo Norte, en plan concierto de rock cristiano. Mientras tanto puedo comer patatas. He buscado recetas en internet un libro viejo que encontré en un estante.

Cuaderno de bitácora. Día 18.

Me he encariñado con una patata. Las raíces parecían patitas y tenía dos manchitas que parecían ojos y una arruguita que parecía una sonrisa. No me la puede comer. La tengo sentada a mi lado en el sofá mientras escribo estas líneas. ¿Debería ponerle nombre?

Cuaderno de bitácora. Día 19.

Voy a rescatar a Palencia.

¿Del bipartidismo al pactismo?

Cuando la RAE añadió al diccionario “amigovio”, americanismo para nuestro “amigo con derecho a roce”, los españoles, filólogos de barra de bar, se llevaron las manos a la cabeza mientras “viejoven” -joven con apariencia o maneras de no tan joven-, otra palabra fusión, triunfaba por la redes. ¿Existe alguna palabra fusión que nos sirva para explicar lo de anoche? ¿Ganader? ¿Perganar? ¿Perganadores? ¿Ganadedores? Porque ayer, como otras tantas veces, todos los partidos ganaron y, por primera vez, parece que también todos los partidos perdieron.

El PP ganó las elecciones, pero perdió tantos votos y tantos escaños que poco había que celebrar por Génova. Rajoy botó, sí, pero con la misma desgana con la que acude a entrevistas sin Bertín Osborne. Ganar las elecciones y no tener a mano la presidencia del gobierno no parece una victoria, como meterle 10 a un Rayo que juega mejor con nueve que tú con ocho y la BBC.

El PSOE también perdió votos y escaños, iniciando la construcción de la línea 1 de Metro debajo del mítico y marmóreo suelo de Ferraz, pero ganó a las encuestas y a los nuevos partidos, valga la redundancia. Los socialistas solo ganaron en Andalucía y Extremadura, hicieron el ridículo en Madrid, Cataluña y Euskadi, pero igual está más cerca de la presidencia Pdr Snchz que Mariano Rajoy. Y encima los resultados en Andalucía no fueron tan buenos como esperaban, otra victorrota de Pdr que aleja a Susana Díaz de Madrid.

Podemos y amigos consiguieron 69 diputados, 42 con sus siglas, el resto en coaliciones o mareas. Un magnífico resultado, pero lejos de lo esperado, de lo que apuntaban las encuestas y los puestos de frutas de Andorra. Están a las puertas del cielo, pero llamando al timbre. Habrá que ver si les abren. No consiguieron superar al PSOE ni en votos ni en escaños, pero obtuvieron un magnífico resultado en Cataluña y en Euskadi. Remontaron respecto a las encuestas de hace quince días, pero no llegaron a hacer realidad las del fin de semana. Y veremos cómo se gobiernan los 69 diputados de varias formaciones confluyentes desde el diálogo y el pacto.

Ciudadanos es, de los cuatro partidos, el que quizá esté más cerca de la derrota que de la victoria. Hace una semana el partido crecía y crecía en las encuestas, Rivera era el nuevo Adolfo Suárez que iba a encabezar la segunda transición, el líder más valorado. 40 diputados es un gran resultado, pero está muy lejos de lo esperado y no parecen suficientes para cambiar España. Rivera se quedó atascado en una puerta giratoria al llegar al hotel desde el que iban a seguir la noche electoral y luego tuvo que escuchar a sus seguidores gritarle “Presidente, presidente”. No fue su mejor noche. En Ciudadanos sacaron a pasear el tradicional “La Ley electoral se ha comido mis deberes”, letanía que suele entonar IU cada cuatro años. En la sede madrileña del partido se cantó el “Yo soy Español”, igual que en la sede del PP. Al final era verdad que eran de izquierdas y de derechas.

Ahora toca hacer cábalas, sumar, restar, dialogar, pactar. Los pactos más “naturales” no suman, los pactos menos naturales parecen muy complicados, la “Gran Coalición” puede ser Ruiz e indecente. En resumen, un pitote endemoniao. Igual nos vemos en primavera.

En nuestra bella y llena de potencial provincia, el PP ganó la elecciones. Aquí no hace falta buscar palabrejas nuevas. El PP pierde veinte mil votos, pero obtiene un lustroso y saludable 46% de los sufragios -una burrada con todo lo que ha llovido- y mejora siete puntos su resultado en la capital respecto a las municipales. Casado, parece evidente, tiene más tirón que Rivas. El PSOE, contra pronóstico, mantiene su diputado a pesar de perder 4000 votos en la provincia respecto a 2011. Nadie daba un duro por ellos, así que tienen derecho a descorchar cava, sidra y vino de Cebreros.

Por contra, Ciudadanos no cumplió las expectativas y se quedó lejos de enviar a Pedro Sierra al Congreso. Es difícil evaluar a estas alturas los factores que han influido en el pinchazo del partido naranja. ¿Hizo mella la campaña proagro del PP? ¿Falló el candidato? ¿Fue la campaña nacional la que restó impulso al partido en la provincia? Sierra -exPCAL- habló de “la estrategia del miedo de la vieja política”. A su lado, Manuel Vicente -exPP, exUPyD-, director de campaña de Ciudadanos en Ávila, se colocaba las gafas en la punta de la nariz. En la capital, Ciudadanos gana votos respecto a las municipales -PP y Ciudadanos suman el 63% de los sufragios en la ciudad amurallada-, ese consuelo les queda.

El otro partido emergente-nuevo se quedó en un 12%, más o menos donde todo el mundo esperaba, así que sin sorpresas en el mercado de las berenjenas abulenses.

Y ahora lo importante: los resultados de la VII Porra Electoral Los4Palos. En este comentario del blog están los ganadores de cada categoría y la explicación. Aquí os dejamos una tabla con el resultado global.

Porraglobal

Felicidades a los ganadores, si quiere consultar la tabla, está aquí. Mil millones de gracias a Guillermo por el cálculo.

PS.- IU sí perdió. Y lo de UPyD no tiene nombre.

Gol en las Gaunas #15DebateÁvila

coentrao_54Habría sido absurdo pensar que lo de anoche iba a ser un encuentro igualado. Podemos recurrir a todos los tópicos que queramos -fútbol es fútbol, once contra once, no hay rival pequeño, 90 minutis son molto longos-, pero todos sabíamos que era muy difícil que saltara la sorpresa. El debate de ayer entre los seis principales partidos abulenses era como la fase de grupos de la Champions League: un equipo grande, un par de equipos medianos, alguna vieja gloria europea venida a menos y un equipo de un país de las periferias del fútbol que lleva ganando la liga local desde que Atila era un muchacho al que le gustaba la jardinería. Un trámite cebado por la UEFA para sacarnos las perras.

Pablo Casado era el Madrid. Un Madrid ramplón con Secretario, Baljic y un Coentrao abstemio de capitán, pero con un escudo en el brazo que te recuerda que ha ganado más Copas de Europa que tú partidas de mus con los colegas. Además, cada vez que pasas a su lado con la lengua fuera te señala, quitándose con delicadeza el pelo de la frente, que la competición fue idea suya y que si estás allí es gracias a él, que es un tipo generoso que te permite lucir con su reflejo. Casado demostró tablas, lo que le sirvió, a falta de otros argumentos, para ganar el debate sin mucho esfuerzo. Dijo conocer los horarios que va a anunciar Renfe este jueves, que viene a ser lo mismo que saber con qué rival te toca en el cruce de octavos antes de que se haya sorteado la fase de grupos -las famosas bolas calientes- y prometió que el PP reducirá el paro en la provincia a la mitad en la próxima legislatura, típica floritura innecesaria en el centro del campo a falta de 2 minutos para el final que calienta al rival para que te suelte una patada en la espinilla. 

Casado fue duro con casi todos sus rivales, pero especialmente con los situados en su mismo terreno de juego: UPyD y Ciudadanos. Centroderecha F.C. Ambos partidos lucharon entre ellos por ver cuál era la cenicienta del grupo, el equipo que viene de más allá de los limes del Imperio Romano a ver el estadio, pedir camisetas y hacerse una foto con sus ídolos de juventud. Estuvo mal el candidato de UPyD: inseguro, nervioso, asustado. Con cada réplica de Casado, situado justo a su derecha, parecía encogerse y con cada mirada sonriente del popular temblaba. Después del duelo entre Casado y Del Dedo, el 8-0 del Madrid al Malmoe parece un marcador ajustado.

Mal también el candidato de Ciudadanos, espantoso y fuera de lugar como Molina de extremo. Ni nacionalizando naranjas a cinco brasileños del montón -en el partidos los llaman “consultings”- se arregla el mal juego del equipo. Si dentro de cuatro años Ciudadanos sigue con nosotros, solo el cultivo de clones de Rivera en invernadero puede dar empaque a un equipo sin medular, banquillo, cantera, estructura deportiva, recogepelotas o utilleros. Los cuatro lemas de la campaña a nivel nacional repetidos un par de veces para rellenar minutaje, lo que viene siendo mantener la posesión en defensa con pases cortos entre los centrales para evitar la goleada, algún patadón p’arriba a ver si hay suerte y poco más. Solo respiró tranquilo cuando acabó el partido.

El PSOE fue la vieja gloria del grupo. Juego sobrio, jugadores maduros y experimentados, bien plantados, pero tan cansados del fútbol como de la vida. Te puede salir una fase de grupos buena, empatar un par de partidos y clasificarte para la Europa League, pero olvídate de que tus aficionados disfruten con tu juego o lleguen despiertos a los minutos de descuento. Muchos datos, alguna propuesta, pero poca chicha. Mediocampismo. La mejor noticia para el PSOE es que Casado arreó tanto a Ciudadanos que si alguien dudaba entre ambos ayer despejó todas sus dudas a favor de los populares, lo que paradójicamente podría dar al PSOE el pase a octavos como segundo de grupo.

En toda fase de grupos hay un equipo revelación que juega bonito, ágil, alegre y se gana las simpatías de los aficionados rivales en plan “si no ganan los míos, que lo van a hacer, estos tampoco están mal. Igual miro algún día en internet si han ganado la liga de su país random”. IU jugó ese papel anoche. Tampoco piensen ustedes que su representante -la única mujer entre cinco hombres- salió al campo como Robinho en Cádiz, pero hizo un papel más que decente. Quizá pecó de interactuar poco con sus rivales, centrada tal vez en cumplir con lo que le pedía su propia hinchada, que al fin y al cabo es la que compra las camisetas, las bufandas y las trompetillas esas que te dejan sordo cuando corres la banda. Robinho, por cierto, juega ahora en un equipo chino, el Guangzhou Evergrande, conjunto en el que también militaron Gilardino y Diamantini. Igual hay hueco allí para Llamazares y Paco Frutos.

Por último, Podemos. Equipo de mitad de tabla en su liga que hace un buen año y se clasifica para la Champions. No se puede esperar gran cosa de él, pero no es el Malmoe. Hace su juego, aprovecha la oportunidad para salir por la tele y hacer taquilla, un saludo, adiós y gracias. Jersey morado a juego con el color del partido, mejor oratoria que la media y poco más. Todo lo que consiga el partido en la provincia será gracias a coleta morada.

Lo mejor del debate fue su existencia. Aunque seas del Atlético y te entren taquicardias los Domingos de Ramos, no puedes negar que la Champions es un gran invento, un circo maravilloso que te hace pasar por taquilla religiosamente año tras año con la esperanza de levantar alguna vez la copa. Lo peor, sin duda, que lo de anoche no fue una final, ni siquiera unos cuartos. La fase de grupos está bien para pasar el invierno, pero no hace florecer la primavera. Los candidatos se dedicaron a darnos un discurso en fascículos, regalándonos los oídos con lo maravillosa que es nuestra provincia, lo bonita que es la ciudad -cosas que no dudamos- y el mucho potencial que tenemos -la segunda ya tal. Un debate soso y encorsetado, aunque mejor editado y moderado que el de la Academia de Televisión. 

Lo peor de todo es que no nos invitaron para comentar el debate después de habernos empollado todos los vídeos de Maldini y las obras completas de Valdano. Otro año será.

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