Sueños de verano

En nuestro país se dan en la actualidad dos procesos de ensoñación colectiva evidentes y preocupantes, al menos para los que nos situamos fuera de ambos mundos. ¿El nuevo e ilusionante proyecto de Luis Enrique, basado en la cantera y en los valores del club? ¿El “emprendedurismo”? No, pero casí. Por un lado, el proceso catalán, el sueño de la independencia y la posterior conversión de Cataluña en la nueva Atlántida, el nuevo jardín del Edén, una Arcadia feliz, un paraíso terrenal. Por otro lado, Pablo Iglesias y Podemos (en adelante por abreviar, Pablemos) que en su lucha contra la casta, enemigos de la gente de bien, van a liberar a los españoles de las reglas de los mercados capitalista y las lógicas del mundo moderno a base de eslóganes, miradas intensas y círculos.

 Ambos movimientos merecen mi respeto, al igual que todos aquellos que abrazan ambas causas. No seré yo quien les diga a los primeros que no pueden ser independentistas, cuando todos hemos querido enviar a este país a hacer gárgaras alguna vez; o quien impida a los segundos soñar con una suerte de estado postcomunista. (Nota: para mi llamar a alguien comunista no es insulto). Pero mi respeto a sus causas no evita que el andamiaje intelectual y los argumentarios que los sostienen, por no hablar del resultado de su supuesto éxito, me parezcan prospectos de productos homeopáticos, invocaciones chamanistas a la pachamama. Si alguien quiere creer en los pitufos o en el trasplante de almas, perfecto, pero que no nos mire mal cuando nos riamos.

 Una buena parte de los catalanes que quieren la secesión son ajenos a la realidad. No lo digo yo, lo dicen las encuestas. La independencia no solo no les obligaría a dejar la Unión, a pesar de las docenas de declaraciones oficiales que se amontonan en contra, sino que esta correría a pedirles la adhesión y Cataluña se convertiría en uno de los principales motores de Europa. Y si la UE fuese tan tonta como para rechazarlos ¡tampoco pasaría nada!. Cataluña se convertiría en un motor de Europa igualmente, a la vez que competiría contra ella en igualdad de condiciones, siendo una suerte de paraíso fiscal y humano, gobernados, es un suponer, por la misma burguesía que cierra camas en los hospitales, se espía y amasa fortunas con fondos públicos. Y todo esto sin hablar de aquellos catalanes que se creen a pies juntillas, supongo que llevados por la emoción y la autocomplacencia, todas las bobadas que salen del Instituto de Nova Historia sobre la catalanidad de cuanto personaje ha sobresalido en la historia europea. Nunca apoyaré la secesión de Cataluña porque me parece un error, pero creo que los catalanes que así lo deseen tienen derecho a defenderlo. Y creo que tarde o temprano la salida a esto será una suerte de consulta, pero si se llega a ese punto las preguntas tienen que ser clara y las propuestas tienen que ser realistas: no se puede preguntar a los catalanes si quieren seguir en el infierno rojigualda, con demonios, azufre y madrileños; o mudarse al país de la piruleta. Negar los enormes costes de un proceso traumático como la fractura de un país es negar la realidad.

 En Cataluña, como en el resto de España, el ascenso de Pablemos es imparable: segunda fuerza en intención directa de voto según las últimas encuestas, tercera en el conjunto de España. Un partido, recordemos, gestado y dirigido desde Madrid por un núcleo muy reducido de personas que solo ahora, después del éxito de las pasadas europeas, empieza a articularse territorialmente. En Ávila y Castilla y León, la tendencia parece ser la misma, mientras desde el PP y los medios se desgañitan acusándolos de ser ETA, Chávez y Stalin al mismo tiempo. Acusaciones que normalmente se concentran en la figura de Pablemos, erigido por los suyos en una suerte de tribuno de la plebe frente a la clase senatorial. El debate, por llamarlo de algún modo, entre este y Esperanza Aguirre el pasado sábado fue un epítome de la estrategia de ambos: tú eres casta y tú terrorista.

A mi Pablemos no me gusta. No niego que sea inteligente, o que se mueva bien delante de las cámaras, sé que no es de ETA y me da igual si ha cobrado o no de Chavez o amigos, pero creo que al igual que hacen los independentistas catalanes, se aprovecha de la situación económica y social del país para colocar a la gente artificios ideológicos en su único beneficio. Enemigos claros a los que señalar y odiar y soluciones simples y bonitas a situaciones complejas. Blancos y negros en un mundo de grises. El programa de Pablemos para las pasadas europeas puede resumirse como sigue: arriba lo bueno para la gente (33%), abajo lo malo para la gente (33%), propuestas de IU (33%). El mérito de Pablemos es que nadie habla de esto mientras su figura crece aupada por sus adversarios y los medios, IU vuelve a debatir sobre su ser y esencia, noqueada ante la que parecía su gran oportunidad, y el PSOE da vueltas sobre sí mismo mientras se palpa las urnas. Nadie dice que el programa de Pablemos es papel mojado, retórica bien construida pero prácticamente vacía, mientras él y el fenómeno Podemos se alimentan de los absurdos ataques de la caverna.

Todo mi respeto a aquellos ciudadanos que han encontrado respuestas e ilusiones renovadas en estos movimientos sociales, porque no es fácil hallar tales sustentos en los tiempos que corren. Sin negar los aspectos positivos de ambos (sobre todo la politización de amplios sectores desmovilizados, ojalá Podemos en Ávila y CyL logre esto) solo les pido que no sigan el ejemplo de Rajoy, que no consideren a la realidad su mortal enemigo.

La gran incertidumbre

Usamos con demasiada ligereza el calificativo “histórico”. Hay acontecimientos históricos que no pasarían de una nota a pie en un manual de 800 páginas, partidos históricos que no repetirían ni en el canal televisivo del club vencedor y sucesos históricos que no merecerían ni un cuarto de columna en página par de un periódico de provincias. Igual ahora sí que estamos en un momento que merecería tal calificativo, pero para evitar caer en aquello que acabamos de criticar, digamos que estamos ante un momento crucial de nuestra historia reciente. Tal vez luego todo se deshinche -vísperas de mucho, días de nada- y en diez lustros estos años se narren como si de una noche loca, con resaca pero sin consecuencias, se tratase.

Si Rajoy no decide jugar con las fechas, adelantando las elecciones generales para por ejemplo hacerlas coincidir con municipales y autonómicas, en año y medio todo puede haber cambiado. O no. O sí y a la vez no. Todo esta en el aire, como el amor, la polución y los vencejos; y si no respiras, aunque te envenene, te mueres.

El ciclo empezó con las europeas, el ascenso de Pablemos y las dimisiones/abdicaciones de Rubalcaba y Juan Carlos I, y un nuevo engranaje se puso en movimiento el pasado fin de semana con la elección de Sánchez Pérez-Castejón como futuro Secretario General del PSOE. En noviembre, la posible consulta independentista catalana está marcada en rojo en el calendario, junto con las aún en el aire primarias socialistas; y luego llegan municipales, autonómicas y generales. Y no podemos descartar que mientras miramos con pasmo el discurrir de estos sucesos, un nuevo giro de guión -un banco que explota, un tesorero que canta, un encuentro en la tercera fase con pequeños hombres y mujeres de un planeta situado más allá de Orión- acabe con todo lo planeado y nos deje de nuevo colgando de un acantilado.

Hacíamos cábalas hace unas semanas con los resultados de las europeas y las futuras municipales. Que si el PP patatín, que si Podemos patatán, que si el PSOE tararí… Todos aquellos cálculos de concejales y tetrapartitos pueden quedarse en nada si Rajoy decide que la Ley Electoral es su Scattergoris y la gaviota un animal de compañía. Si una modificación de esta nos lleva a alcaldes elegidos por mayoría a una sola vuelta, el cambio en el Ayuntamiento quedaría aplazado ad kalendas graecas. Si finalmente no sale adelante este cambio legislativo -no podemos descatar que esto acabe como la reducción del número de concejales, el fin de los puentes o la regeneración democrática-, el papel de Podemos será fundamental. Mi apuesta: Podemos no se va a presentar a las municipales en la mayor parte de los núcleos si no es en coalición con otras fuerzas políticas o sociales. Plataformas como la barcelonesa Guanyem, la madrileña Municipalia (ahora Ganemos Madrid)o los que empiezan a verse en otras ciudades grandes como Valladolid o Zaragoza. ¿Puede surgir algo así en Ávila? ¿Hay movimientos en la ciudad que puedan confluir en un “Ganemos Ávila”? Creo que sí. ¿Qué peso electoral pueden tener? Veremos.

Me preguntaba el otro día Rubén, a la sombra de los Alpes, mi opinión sobre Cataluña. ¿Habrá consulta? ¿Choque de trenes? ¿Dialogarán Mas y Rajoy? No lo sé, y lo que es aún más importante, creo que ninguno de los protagonistas lo sabe. Lo que parece más probable es que la sangre no llegue de momento al río. La Generalitat convoca, el Gobierno recurre, el Tirbunal prohíbe y Mas convoca elecciones “plebiscitarias” en primavera para que ERC gane. Sí, solo aplazamos el problema, pero es lo que hay. ¿Ven ustedes otra salida? El conflicto se ha alargado tanto y de una forma tan enconada que Mas y Rajoy se han ido cerrando escapatorias. La independencia de Cataluña sigue pareciéndome un imposible -y un error gordo para ambas partes-, pero que el problema se disuelva como un azucarillo también me lo parece. Avanzar hacia un Estado realmente federal parece una salida, pero sus principales defensores, la alegre chavalada del PSC, bastante tienen con llegar vivos a su próximo aniversario.

¿Es el PSC, su descomposición interna, el futuro del PSOE? ¿Sobrevivirá el partido de Pablo Iglesias senior a la crisis? ¿Es Pedro Sánchez el Mesías? Ayer se conocieron los datos de la última encuesta postelectoral del CIS. Los españoles, en una escala del 1 al 10 donde 1 es izquierda y 10 derecha, se situaron en el 4,54. Es decir, España es de centroizquierda. También se les pedía que situasen en esa escala a los partidos políticos. ¿Saben cual es el partido más cercano a ese 4,54? El PSOE con un 4,67. Por otra parte, entre el 5 y el 3 se encuentran el 50% de los encuestados mientras que más allá del 3, más a la izquierda, solo está el 10% de la población. En ese terreno más allá del tres también están IU, Podemos y muchos de los partidos nacionalistas periféricos. Siempre he sido muy escéptico con eso del “giro a la izquierda” o con la “recuperación de los valores socialistas”, entre otras cosas porque creo que no se refiere a nada concreto. Igual lo que tiene que hacer el PSOE es ofrecer una alternativa real de centroizquierda -lugar que por otra parte siempre ha ocupado- sin hacer caso a los cantos de sirena de quienes, en muchos casos, ni han votado nunca al PSOE, ni tienen intención de hacerlo, ni han ganado, de momento, muchas elecciones.

¿Es Pedro Sánchez capaz de hacerlo? Habrá que ver, aunque seguramente de los tres candidatos era el más cercano al centro político. Algunos incluso dicen que más que socialistas o socialdemócrata, Sánchez es socioliberal, un palabro bastante feo utilizado por la Berdadera Hizquierda para señalar a aquellos que ponen ojitos al libre mercado. De momento, igual que hizo Zapatero con la salida de las tropas de Irak, ha querido mandar un mensaje obligando a los eurodiputados socialistas a votar en contra de Juncker en el Parlamento europeo. Como dicen los modernos: postureo.

Por cierto ¿ustedes lo ven guapo? ¡Si ni siquiera tiene los ojos azules!

PS.- Según Eldiario.es, el 0,76% de los abulenses están afiliados al PSOE. Igual les parece poco, pero es el mayor porcentaje de toda Castilla y León ¡Quién nos lo iba a decir!

Dos más dos, cuatro

El pasado miércoles dos noticias compartían portada en los medios locales. En Ávilared titulaban así:

NoticiaA NoticiaB

Igual con esos dos titulares nos basta para comentar los datos del paro registrado de nuestra provincia conocidos esta semana. Nos ahorramos unas líneas, unos gráficos de colorines y aspiramos al Premio al Blog Austero 2014. Pero para que no nos acusen de simplistas, demagogos, malos españoles o delaETA; vamos a hacer el recorrido habitual por los citados datos, por sus luces y sus sombras.

Junio2014

Efectivamente, el paro bajó en Ávila durante el mes de junio en 824 personas hasta quedarse en 16807 y acumula cinco meses de bajada consecutivos. Si volvemos la vista un poco más atrás, el paro ha bajado en 1033 personas en un año. Junio es un mes positivo para el empleo y aunque la reducción de este año es inferior a la del año pasado, sigue estando por encima de la media de estos años de crisis.

Parojunio

 

No son malos datos, es verdad, pero tienen las habituales pegas.  La primera, claro, el titular de Ávilared. El paro ha bajado en más de mil personas, pero tiene más que ver con que la gente abandona la provincia o deja de buscar trabajo que con la creación de empleo. El pasado mes de junio acabó con mil parados menos, pero con solo 226 trabajadores afiliados a la Seguridad Social más que el año pasado. El paro baja en todos los sectores, pero la mayor parte del descenso se registra en el sector servicios, lo que nos permite intuir las características y duración de buena parte de esos trabajos. Los contratos indefinidos supusieron durante el pasado mes de junio -ojo al dato, que es un locurón- tan solo un 5,37% de todos los firmados, a pesar de bonificaciones, regalos fiscales, reformas laborales y abaratamientos del despido.

Salimos de la crisis -codazo, codazo, guiño- por la puerta grande.

Ya pasó

Pues sí, por fortuna ya pasó. Demos gracias a todos los dioses, desde Atenea hasta los árboles-corazón, pasando por las distintas deidades de las religiones monoteistas mayoritarias; porque al fin podemos retornar a nuestra caduca normalidad. Pasaron las elecciones europeas, aunque sigue con nosotros su resaca, una de esas pesadas que te dejan la lengua pastosa y la cabeza embotada hasta el fin de semana siguiente. Tenemos coletas para rato y la implosión del PSOE dará que hablar durante los próximos meses, pero dejamos atrás lo peor. Pasó también el Mundial, con mucha pena y poca gloria. Es verdad que acaba de empezar, que el Mundial acaba a mediados de julio, pero a la mayor parte de la población se la refanfinfla bastante lo que suceda allí si España está en casa o de camino. Dentro de poco la prensa deportiva, siguiendo el gusto de sus consumidores, volverá a centrarse en lo que de verdad importa: el Madrid y el Barça. Y pasó también el cambio en la Jefatura del Estado. Poco a poco la adulación absurda continua -es el mejor, el más preparado, va a cambiar España, modernidad, futuro, nos salvará de los bárbaros, los nacionalistas y los extraterrestres y aumentará la fertilidad de nuestros hombres- dejará paso a la habitual indiferencia aduladora -es menos campechano que el padre pero mantiene mejor el equilibrio-, el nuevo rey se hará cargo de las tareas habituales de su cargo -codazo, codazo, guiño- y ocupará el lugar que le reserva la Constitución: la estantería.

Como decía, ahora que hemos dejado atrás con alivio estos tres acontecimientos planetarios, podemos retornar todos a nuestros quehaceres habituales. Nosotros también. Vamos a dejar de hablar todo el rato de política para volver a nuestra línea editorial: criticar al PP, comentar lo bien que le quedan las camisas a los concejales de UPyD -esto sobre todo después de cobrar el cheque mensual- y hablar de otras cosas de vez en cuando para que no se note mucho que somos seres despreciables alimentados por la inquina.

Si usted ha llegado hasta aquí ya sabe de qué va este post: de nada en particular. Popurrí de temas, de alegria, de confeti -”paga” Ana Mato-, de enlaces.

Una noticia buena y una mala. La positiva es que acaban las obras de restauración de la Iglesia de San Pedro, una de las joyas del románico abulense y también uno de los monumentos con más problemas de conservación -humedades, descomposición de los sillares, deplazamiento de los muros- desde prácticamente su construcción: en el siglo XIV la iglesia ya amenazaba ruina y se tuvo que reforzar su estabilidad añadiendo contrafuertes y pináculos de granito en el exterior para soportar el empuje de las bóvedas. Para los interesados en este tema, dos enlaces: uno centrado en las obras realizadas en la iglesia a principios de los ochenta (PDF) -para los más jóvenes resultará especialmente interesante comprobar la modificación sufrida por la torre- y otro con un repaso histórico a las distintas reformas y restauraciones del edificio (PDF).

La mala noticia relacionada es que la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León, que financia al 50% las obras en San Pedro y que ha financiado a lo largo de los últimos años un buen número de proyectos de conservación e investigación en la región, estudia echar el cierre. Muerta la obra social de las Cajas de Ahorro, la fundación se ha quedado sin fondos. Otra triste réplica del terremoto financiero vivido hace unos años y del que nadie parece responsable.

Para dejarles con buen sabor de boca, una estupenda noticia: la ciencia avanza una barbaridad, incluso en campos donde parece que había poco margen. Un grupo de investigadores, entre los que se encuentra un arqueólogo de esos de mostacho ochentero y pipa -AMOR-, ha descubierto, gracias a la aplicación de técnicas y herramientas molonas, decenas de nuevas muestras de arte rupestre en la región, también en nuestra provincia. En este artículo tienen algunas fotos que son amor rupestre del bueno, entre ellas una de Muñopepe y otra de Ojos Albos. Pueden ustedes llorar de alegría si les place.

La conspiración

La última vez que pido una pizza barbacoa familiar solo para mí, pensó mientras se limpiaba el sudor de la frente con la manga de la camisa. Sabía que iba a terminar así, sentado en el retrete durante quince minutos, intentando deshacerse de la forma más sibilina posible de su mayor vicio, pero cuando llegó a casa después de la reunión no pudo evitar caer en la tentación. Conspirar da mucha hambre. Su estómago no dejaba de quejarse mientras expulsaba el sobrepeso, pero había disfrutado como un gorrino devorando porción a porción la circular tentación. Lo volvería a hacer, qué demonios. Cuando pensó que ya había terminado, dejó el móvil sobre la parte posterior del retrete, junto a la cadena, y procedió a higienizarse la parte donde la espalda pierde su casto nombre. Siempre le había hecho gracia esa expresión. La gente y sus remilgos. Cuando acabó de limpiarse el culo, se levantó y tiró de la cadena. El móvil empezó a vibrar nervioso sobre la superficie blanca del retrete. Un LED verde, un mensaje del guasap. Sería su primo enviándole fotos guarras. Ese hombre tiene un problema y si su mujer se enterara tendría dos. Introdujo el patrón de desbloqueo -una zeta por los viejos buenos tiempos- y deslizó la barra de notificaciones. No era su primo, era Tomás Blanco, el Secretario General del PSOE de Ávila, en el grupo que tenía con otros mandamases del partido a nivel regional.

-¿Berenjena, caca con ojos, flamenca?

Sin duda, el mensaje era críptico. ¿Qué querría decir Tomás Blanco con esos iconos? ¿Berenjena? Igual la caca con ojos era Villarrubia. ¿Sería Óscar López la flamenca? No veía al número tres del PSOE subido a un tablao marcándose un zapateao, pero el PSOE es un partido que siempre sorprende. Se guardó el teléfono en el bolsillo, se arregló el pelo en el espejo y se dispuso a volver a su despacho a terminar de leer la prensa. Un segundo ¿y si era un mensaje en clave? ¿Y si aquella sucesión de dibujitos sin aparente sentido era la señal para dinamitar el PSOE y echar a Villarrubia? ¿Se había puesto en marcha la operación? Tenía que llamar a Blanco.

Con la adrenalina por las nubes -a él estas cosas de espías y conspiraciones le habían gustado desde el instituto- volvió a sacar el móvil del bolsillo y este, caprichoso, se resbaló de sus manos y con un elegante tirabuzón rebotó en el borde del inodoro y se precipitó al agua.

- Mierda, mierda, mierda.

Y nunca mejor dicho. Por fortuna, había tirado de la cadena, así que cuando su mano se introdujo en el agua el único bulto que palpó fue su móvil. A pesar de su rápida reacción, el aparato había pasado a mejor vida. Salió del baño como alma que lleva el diablo, chocando con las paredes en una carrera frenética, gritando, ante el pasmo de todos los presentes, que necesitaba hablar urgentemente con Tomás Blanco.

A medio camino entre el baño y la locura, se encontró con su jefa de prensa.

- Necesito hablar con Blanco.

- ¿Pepe o Tomás?

- Tomás.

- ¿Para?

- Es un asunto personal -contestó mientras le guiñaba un ojo, subía las cejas y sacaba la lengua.

Su jefa de prensa le dejó su teléfono móvil, preocupada por la posibilidad de que su superior estuviese sufriendo un ictus o algún tipo de alucinación relacionada con el mus. Él se encerró en su despacho y marcó el teléfono de Blanco.

-Dime.

-Oye, soy yo. -no era buena idea decir su nombre, pensó, por si les estaba grabando el CNI o la CIA. – He perdido el móvil. ¿Qué quería decir tu último mensaje?

-¿Qué último mensaje?

-El del Whatsapp. La flamenca y eso.

-¿De qué flamenca me estás hablando?

-De la que me has enviado.

-¿Qué te he enviado una flamenca?

-Sí, al grupo que tenemos. El grupo para tuyasabesqué.

-¿De qué cojones me estás hablando?

-¡De la puta flamenca, la berenjena y la caca con ojos que has enviado en el grupo que tenemos para cargarnos a Villarrubia! ¿Es la puta señal?

-¿Qué señal?

-¡La señal para echar a Villarrubia!

-Espera un segundo. -al otro lado de la linea, Blanco se alejó el teléfono de la oreja y comprobó que efectivamente había enviado una flamenca, una berenjena y una caca con ojos- ¡Coño! Es verdad.

-¿Entonces?

-Nada, tio. Ha sido sin querer. Habrá sido al meterlo el móvil en el bolsillo. De todas formas, estate tranquilo ¿eh? Que te veo un poco tenso con todo esto.

-Cagüen la puta, Tomás. ¡Qué susto me has dado! Pensé que todo había echado a andar.

-Nada, nada, tranquilo. Hay que ir paso a paso.

-Ya que estamos hablando de esto Tomás ¿no crees que es un poco peligroso que dejemos todas estas cosas por escrito? Acuérdate de los mensaje de Bárcenas y Rajoy.

-En absoluto. Son cosas totalmente distintas. ¿A quién de nosotros le iba a interesar que esto se sepa? Tú estate tranquilo, de verdad. Y busca tu móvil o comprate uno nuevo, que te tengo que pasar un montaje que he hecho con la cara de Villarrubia y el cuerpo de Joselito. Te vas a partir el culo.

Noticias reales

Llevamos unas semanas de agitación continúa y ascendente. Fútbol, elecciones, renuncias, congresos, dimisiones, abdicaciones. Un frenesí de noticias, hechos, crónicas, y fotos que enmascaran la realidad del día a día y convierten la actualidad más rutinaria en un ruido de fondo. El pasado martes, como cada principio de mes, se conocieron los datos de paro registrado y de afiliación a la Seguridad Social a cierre del mes anterior, en este caso, el florido y venturoso mayo. Si usted no ha tenido ocasión de repasar las cifras, sincopado su corazón y su entendimiento por los brillantes reflejos de las grandes noticias de estos días, esta es una buena oportunidad para revisarlas, con la calma necesaria y con los bonitos gráficos marca de la casa con los que solemos adornar este trance.

Graf1

 

El paro bajó en Ávila durante el pasado mes de mayo en 357 personas, con lo que encadena cuatro meses a la baja. Desde enero, el paro en la provincia ha caído en mas de mil personas. Durante el pasado mes, el paro descendió en todos los sectores, menos entre aquellos que aspiran a conseguir su primer empleo. Especialmente significativo es el descenso en el sector de la construcción. Es el segundo mayor descenso del paro durante un mes de mayo desde que empezó la crisis, solo superado por el del año pasado.

Mayo2014

 

Buenas noticias, sin duda, que admiten los habituales peros: estacionalidad y precariedad. ¿Cuántos de estos empleo están ligados a la temporada turística veraniega? ¿Cuántos de estos contratos tienen una fecha de caducidad muy próxima? De los 3562 contratos firmados durante el pasado mes en la provincia, solo 251 fueron indefinidos. Desde que empezó el año, se han firmado en la provincia 14354 contratos laborales de los que el 92,04% han sido temporales. Por si no se acuerdan, la última reforma laboral impulsada por el Gobierno pretendía atajar este problema. A la vista está el éxito de la misma.

Mayo2014ParoSS

 

Si bien es cierto que el paro registrado ha entrado en una senda bajista de cierta intensidad, la creación de empleo no lo ha hecho en igual medida. En la actualidad, en la provincia de Ávila hay 1171 parados menos que el año pasado y en la comunidad 16705 menos que en mayo de 2013. A pesar del aumento registrado en las afiliaciones a la Seguridad Social durante mayo, en la actualidad solo hay en la provincia 132 personas más trabajando que hace un año, mientras que en la comunidad el aumento es de 997.  Debemos concluir que, por desgracia, el descenso del paro no se produce por la creación en la misma medida de puestos de trabajo, sino por el descenso del número de personas que los buscan, ya sea porque estas están saliendo de la provincia y de la comunidad, porque se jubilan o porque renuncian a seguir intentándolo.

Porque, a pesar de que avanzamos en la buena dirección, hay empresas abulenses antipatriotas, rojas, republicanas y votantes de Podemos, que se resisten a reconocer el éxito de las reformas de Mariano, la contribución del Rey a la democracia, la buena temporada de Torres y los nuevos horizontes de progreso del país; y que siguen empeñadas en empañar la #MarcaEspaña. Si hace poco nos enterábamos del cierre de Imcodávila, esta misma semana los medios de comunicación informaban del ERTE en CGS (Global Rosetta), aka Matchmind. Un abrazo desde aquí a los trabajadores de ambas empresas.

Sin querer menospreciar la contribución del turismo al empleo en la ciudad y provincia, una última reflexión ¿Cuántos nuevos restaurantes/bares tienen que abrir para compensar los empleos perdidos en estas y en otras industrias cerradas en los últimos años? ¿Son puestos de trabajo, por condiciones y futuro, equivalentes? ¿Cuánto puede dar de si este modelo económico? ¿Es sostenible esta terciarización/hostelización casi absoluta de la ciudad y provincia?

Hay partida

¿Qué es más impactante, el cabezazo de Sergio Ramos o la cabeza de Rubalcaba a punto de rodar lejos de su cuerpo*? ¿Qué estrategia fue más efectiva, la de Simeone o la de Arriola? ¿Funciona peor la placenta de yegua o los abrazos de Valenciano? ¿Fue mejor fichaje Bale o Cañete? ¿Está más cachas Cristiano o Pablo Iglesias? ¿Es la ceja de Carleto la que nos marca el camino o una flecha color magenta UPyD? Son tantas y tantas las preguntas y tenemos tan poco tiempo para contestarlas que no nos queda más remedio que desechar la mayoría, archivar en nuestra memoria las imágenes de Casillas con la copa al viento, las de Cañete imitándolo en la sede de Génova, y poner nuestros ojos en lo más inmediato: el próximo Mundial.

Pero como aún quedan algunos días para que vuelva a rodar el balón, hay que rellenar el hueco como se pueda e intentar superar el síndrome de abstinencia manteniendo la cabeza ocupada. Hoy hay buena etapa del Giro, pero para los no interesados en el ciclismo, aquí les dejo un artículo de política local, que también es droga dura. (Síndrome de abstinencia, ciclismo, drogas… cada día estoy más cerca de fichar como guionista de algún programa de La Sexta)

El Alcalde afirmó ayer ante la prensa que los resultados de las europeas no son extrapolables a las municipales, pero a esas horas todo el mundo en la ciudad -nosotros, la frutera de mi barrio, los demás partidos políticos y también el suyo- ya habían echado cuentas: si lo del domingo hubieran sido unas municipales, el PP habría perdido su mayoría absoluta. A pesar de lo que apuntaban las casas de apuestas londinenses, ahora ya sabemos que, aunque la diferencia sea leve, es más probable el cambio de gobierno local que la congelación del infierno. De repetirse el resultado del domingo, el PP se quedaría con 12 concejales, a uno de la mayoría absoluta y aparecería en el horizonte, cual bandera pirata en medio del Caribe, la posibilidad de un cambio de gobierno**. ¿Hay nervios en el Nido de la Gaviota? Diría que sí, que la sola posibilidad matemática intranquiliza. Falta de costumbre, supongo. Nos esperan meses divertidos en los que no hay que descartar baile de nombres, proyectos ilusionantes e ilusorios y castillos en el aire. El enésimo anuncio del AVE está más cerca, quién sabe si no se pondrá nueva fecha -cercana a las elecciones- al Museo del Prado y habrá que esperar para ver qué empresa está estudiando implantarse en la ciudad. Prepárense además para ver concejales del PP frecuentemente en los lugares más insospechados: fiestas de barrio, partidos del Real Ávila, supermercados, museos o Twitter.

¿Y en los demás partidos? ¿Nervios, intriga y dolor de barriga? En el PSOE, para sorpresa de propios y extraños, parecen aliviados, casi contentos, con los resultados. Sí, yo tampoco lo entiendo. Allí siguen buscando su suelo de votos, pero parece que bajo el ojo morado dibujan una sonrisa. ¿Será la caída de Rubalcaba la que les consuela? ¿La presumible caída de Óscar López con Rubalcaba? ¿La celebración de un Congreso y un nuevo reparto de fuerzas? Yo, la verdad, no estaría tan contento. En Ávila los socialistas mantienen el segundo puesto porque las nuevas alternativas restan votos a las viejas alternativas (Ciudadanos a UPyD y Podemos, presumiblemente, a IU). En Ferraz, los resultados se han cobrado la cabeza de Rubalcaba pero aquí, con el 15% de los votos en la ciudad y el 20% en la provincia, el mar parece estar en calma y todas las cabezas en su sitio. Caras nuevas y nuevos proyectos sí, pero en Madrid.

Acostumbrados a la travesía por el desierto del PSOE, los ojos se vuelven a los malos resultados de UPyD e IU. Sí, malos. UPyD pierde dos puntos respecto a las pasadas municipales y los de Cayo Lara apenas suman un punto. Con todo a favor, creo que el resultado de ambas formaciones es desilusionante. ¿Han tocado techo en nuestra ciudad? Si en UPyD están vendiendo ya la piel del oso, llamemos así a la Alcaldía, deberían esperar a cazarlo. El PP ha perdido 13 puntos desde las municipales, el PSOE 3 y ninguno ha ido a parar a su formación. ¿Confían en que para las municipales, ese voto abandone formaciones alternativas a las alternativas para recalar en UPyD?  Por si esto fuera poco, desalojar al PP pasaría ahora mismo por conformar un tetrapartido encabezado por el PSOE. Ya saben por dónde va a ir la estrategia del PP: o nosotros o el caos. Cosas más raras se han visto, es verdad, pero de momento creo que estamos hablando de un (casi)imposible. Quizá la pregunta clave sea si habrá candidatura de Ciudadanos, Vox y Podemos para las municipales. Si yo fuera del PP, haría todo lo posible para que así fuera.

Y luego están los chicos de Pablo Iglesias. Ella no sabe que va a salir en este post, así que no se chiven. Es un secreto entre ustedes y yo. Ayer a media tarde, después de compartir una foto de un amanecer con una frase de Coelho -el alba, el rocío de la mañana, los osos amorosos, unicornios enamorados de la brisa de poniente o algo así- subió una foto de Pablo Iglesias, con su camisa blanca, en medio de un mar de sonrisas. Ella se mostraba feliz por el resultado de Podemos y se identificaba como votante y simpatizante del mismo. Si hacemos caso a lo que dijo ayer el ultracentro sobre Pablo Iglesias y compañía, estamos ante una votante de extrema izquierda, filocomunista, admiradora de Chaves, de Maduro, de Lenin y del 15M. Su siguiente mensaje en Facebook también era de contenido político: una foto del Alcalde de Sestao y una frase de apoyo a sus declaraciones racistas. Igual etiquetar a los votantes de Pablemos como de extrema izquierda es un poco apresurado.

Podemos es la gran sorpresa de las pasadas europeas y, como dijo Rubén a las pocas horas de conocerse los resultados, nadie lo vio venir: ni los demás partidos, ni los comentaristas políticos, ni los sondeos, ni los apostantes de las porras salvo honrosas excepciones. El resultado de Podemos es impresionante y la forma de conseguirlo aún más. En nuestra comunidad, Podemos se ha quedado a 2000 mil votos de ser tercera fuerza política y es tercera fuerza, por delante de IU y de UPyD, en Burgos, León, Zamora y Soria. En Ávila, Podemos suma en casi todos los pueblos de la provincia, desde los más grandes hasta las aldeas más remotas, es tercera fuerza en muchos de ellos y segunda en sitios como Martiherrero, Navahondilla, Navarredonda de Gredos, Umbrías o Zapardiel de la Ribera. En Berrocalejo de Aragona, 44 habitantes, se queda a un voto de ganar las elecciones. Esto lo pones el día de antes de las elecciones y pasas la noche a costa de los contribuyentes en un centro de reclusión psiquiátrico. ¿El impacto de los medios de comunicación y las redes sociales? Algo habrá de eso ¿Un giro a la izquierda de la sociedad española? Quizá también haya algo de eso.

Alberto Plaza, concejal de nuestro Ayuntamiento, retuiteaba anoche una imagen que comparaba el programa de Podemos con el del Frente Nacional francés. Sí, hay algo de inquietud, mariposillas en el estómago, en nuestros gobernantes. Y sí, es posible que no todo, pero sí una parte -yo diría que una parte importante- del voto de Podemos sea puramente voto de cabreo, que ha acabado allí luchando contra la casta igual que podría haber acabado en otro lado si hubiesen señalado con acierto a otros enemigos. Votos populistas o el famoso voto nidederechasnideizquierdas donde pesa más la rabia y el enfado por la situación que la ideología o el sentido común que se suman a votos de izquierdas desencantados con las otras formaciones de esa zona del espectro. Transversal es quizá la palabra. Veremos si en Podemos son capaces de canalizar este apoyo y de organizarse de cara a las próximas citas electorales, si terminan confluyendo con IU (buena suerte a ambos convenciendo a sus respectivos votantes de mantenerse en la nave común) o si, en definitiva, terminan siendo una alternativa sólida con posibilidad de tocar poder.

Yo soy pesimista, creo que hoy por hoy es muy difícil que el PP no repita mayoría absoluta en la ciudad, pero sí, es innegable, hay partida. Y nosotros estaremos por aquí para comentarlo.

*Nota para el fiscal: esto es una metáfora.
**Como ya adelantó Rubén, el Ayuntamiento quedaría así: PP 12 concejales, PSOE 4, UPyD 4, IU 3 y Podemos 2. Por lo tanto, este artículo de Ávilared está mal. Ni Ciudadanos, ni Vox sacarían concejal porque en las elecciones municipales se desestiman las candidaturas con menos del 5% de los sufragios (artículo 180 de la Ley 5/1985 de 19 de Junio del Régimen Electoral General). Este del Diario, en cambio, sí realiza el cálculo correcto.

The usual suspects

Ya no hay vuelta atrás. Es ahora o nunca. Me he desecho de la mayoría y las restantes me miran inquisitivas desde la mesa. Me quitó las gafas, me froto los ojos y tomo otro sorbo de café. Las tengo puesta en paralelo, una junto a otra, y a la derecha está el sobre, también expectante. Se respira la tensión. La fiesta de la democracia está a punto de empezar y yo aún no sé si ir en zapatillas o ponerme un vestido de encaje.

Les decía hace aproximadamente un mes -cómo pasa el tiempo, parece que fue ayer cuando Felipe y Guerra se asomaban al balcón- que no sabía a quién votar y aquí sigo, en pijama, dándole vueltas al asunto. (Si usted lee esto a las 5 de la tarde, no se asuste. Seguramente ya no estoy en pijama, tengo una bata de gatitos supermona para bajar a por el pan y a echar la lotería) La campaña me ha servido para bien poco, desde que no regalan cosas los partidos la democracia ha perdido tirón, y suscribo casi palabra por palabra lo que decía en aquel post de abril. ¿Que por qué vuelvo entonces a hablarles de lo mismo? Porque soy un tipo comprometido y sé que sin mi se darían a las drogas, el sexo desenfrenado o el Twitter. Hay otros temas, es verdad. Podría hablarles de los premios esos que dieron el otro día o de las múltiples visitas realizadas por el Alcalde a obras en la ciudad, acabadas, por acabar o camino de su primer milenario -se rumorea que esta misma tarde puede poner la primera piedra de San Vicente y visitar las obras de ampliación de la línea cinco del monorrail magnético, a inaugurar en abril de 2130-, pero como no soy experto en publicidad ni en cuidados capilares prefiero dejar estos temas a la AVT, Dignidad y Justicia o Manos Limpias. En resumen, lo único que ha cambiado desde aquel post es que ahora les escribo estas líneas con gafas -cosas de la edad- y antes lo hacía con las letras borrosas -por no reconocer lo de la edad.

De las múltiples ofertas del mercadillo demócrata -me quitan los eurodiputados de las manos-, me he quedado con cinco: PSOE, IU, Primavera Europea, Ciutadans y UPyD. Me ha dolido descartar al Partido X, tengo que reconocerlo, porque han sido los únicos que me han asaltado por la calle para pedirme mi voto, y a Pablemos, pero su ego estaba a punto de alterar el campo magnético de la Tierra y he preferido salvar la vida en el planeta no engordándolo con mi voto.

En el fondo, el que esto suscribe se considera socialdemócrata -rojo clarito- y cree que de todas esas siglas la que está más cercana a sus ideas, al menos en teoría, son las que tienen su sede en la madrileña calle Ferraz. Por eso están en la terna y no por su programa para estas elecciones -del que lo mejor que se puede decir es que está bien maquetado y en papel de buena calidad- su candidata o su vibrante y motivadora campaña, allá donde haya existido -Bar Manolo, el pasado jueves de cinco a cinco y cuarto. Lo mejor del PSOE es Schulz, lo que ya nos permite hacernos una idea de cómo están las cosas, y lo peor es todo lo demás, desde los selfies de Valenciano hasta los abrazos de Valenciano. Si ustedes vieron el debate europeo y el simulacro de debate nacional habrán podido comprobar que no hay color entre el candidato a la Comisión y la cabeza de lista del PSOE, como no hay color entre sus debates y los nuestros. Es verdad que Valenciano ganó a Cañete en el debate a dos, pero como apenas se habló de Europa, guardaré en mi memoria el resultado para tenerlo en cuenta si ambos se presentan a las autonómicas murcianas.

Schulz no estuvo mal en la confrontación europea, pero creo que la mejor fue Ska Keller, seguida de cerca por el candidato liberal Verhofstadt. Keller cuenta en España con los votos de Primavera Europea, a la que he metido en la terna precisamente por los puntos que gana con ella. En su contra, el maguferío marca Equo que adorna el programa de la coalición.

Esta es una de las cosas que me gustan de IU, que en su día rechazó la homeopatía y las terapias pseudocientíficas y es un asunto que cada vez considero más importante y en el que Europa tiene que empezar a actuar urgentemente. En su contra, que Tsipras estuvo flojo en el debate europeo, que Willy Meyer me inspira la misma confianza que un helecho y que aunque han rechazado la homeopatía, alguna de sus propuestas económicas parecen inspiradas por sacerdotes de los cultos zoroástricos.

No terminan de convencerme los de Cayo Lara -siempre fui más de Cayo Julio César-, como tampoco lo hacen ninguna de las alternativas de centro-algo del panorama nacional. Hay algunas cosas de UPyD que apoyaría sin reservas en temas de política nacional -finiquitar las diputaciones y avanzar en la laicidad del Estado de cabeza- y su programa europeo tiene medidas “progresistas” que me gustan, pero ¿Sosa Wagner? ¿De verdad no hay otro? ¿Pagazaurtundua? ¿Y para la Comisión? Eso de votarles sin saber si luego van a apoyar a Juncker -Helecho for America- no me convence. Me gusta más la música que los intérpretes de la misma y me repele esa ambigüedad tan de la casa. Al menos no se presenta Rosa Diez… o eso parece.  ¿Es Wagner Rosa Díez con pajarita? #Queremosdesaber

A Ciudadanos los he metido en la terna por hacerle un guiño a los flanes de Albert Rivera, que alguno hay por aquí, y de Javier Nart. No tengo nada específico contra ellos, pero tampoco hay nada en su propuesta que me atraiga y en el fondo me parece que su campaña tiene como objetivo, secundario o primario, dar a conocer a Rivera a nivel estatal. Algo perfectamente legítimo, pero irrelevante para mi.

Sea como fuere y vote a quien vote, el domingo iré a las urnas. E iré contento y convencido de estar participando en la construcción de un proyecto de futuro. Es verdad que la Unión no avanza todo lo rápido que nos gustaría -o que me gustaría-, y que sus instituciones y su funcionamiento tienen serias carencias democráticas que empañan el camino recorrido y las perspectivas de futuro, pero ningún observador objetivo habría pronosticado hace 50 años lo lejos que han llegado los hijos de los comerciantes de carbón y acero. Cuando en 2012 la Unión recibió el Nobel de la Paz, muchos, entre los que me encuentro, ironizamos con que aquello parecía un homenaje póstumo. No atravesamos los mejores momentos del proyecto de construcción europea, pero este tipo de aventuras nunca ha sido fácil. Si comparamos el proceso europeo con, por ejemplo, la integración de los Estados Unidos, nos sorprenderemos comprobando lo rápida y eficiente que parece, en perspectiva, la unificación pacífica del viejo continente.

28 países votando a la vez, con encuestas, porras, pronósticos… No me digan que no es divertido.

Una explicación a lo sucedido en Extremadura

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Las últimas elecciones municipales y autonómicas me pillaron en un tren camino de Madrid. Como todos ustedes saben si alguna vez han usado un cacharro de esos, el trazado de la línea férrea coincide, con exactitud casi milimétrica, con las zonas de peor cobertura móvil de todo el país -me atrevería a decir que de todo el planeta- y con los únicos lugares del mundo donde la señal de radio no llega. Así que, debido a estas dificultades técnicas, mi seguimiento del recuento y de los resultados fue irregular. Solo cuando llegué a la villa y corte de las Españas pude ver por fin lo que había sucedido.

La mayor parte de los resultados fueron conforme a lo esperado, pero también hubo lugar para las sorpresas, por ejemplo y sobre todo, la derrota del PSOE en Extremadura. El PP, liderado por Jose Antonio Monago, se hacía con 32 diputados, mientras el PSOE se quedaba con 30. La llave de la Junta de Extremadura -ahora Gobierno de Extremadura- la tenían los tres diputados de IU. Me fui a la cama asumiendo que un pacto entre PSOE e IU estaba cantado y que solo habría que estar atento a los detalles de una negociación que seguramente no llevase demasiado tiempo, pero me equivocaba. Tras algunos dimes y bastantes diretes, el PP acabando ocupando la Junta-Gobierno de Extremadura con sus 32 diputados y la abstención de IU, que no alcanzó ningún acuerdo con el PSOE y llegó a un no-acuerdo con el PP.

Una moción de censura en plena campaña

Esta semana, aquellos hechos vuelven a estar de actualidad. La semana pasada, durante el debate sobre el estado de la región, el líder del PSOE anunció que presentaría una moción de censura para desbancar a Monago. Inmediatamente las miradas se volvieron hacia IU, que volvía a verse obligada a definir su posición, y también hacia los dos diputados regionalistas que pocos meses antes habían abandonado el PSOE. Sí, además de IU, hay otro grupo político en la Asamblea de Extremadura, cosa que no muchos fuera de la región conocen. El resultado de la moción de censura, como todos ustedes saben, ha sido el esperado: IU ha vuelto a abstenerse y la moción ha sido rechazada con los votos del PP. Los regionalistas, finalmente, apoyaron al PSOE.

Parece claro que la moción fue parte una estrategia consensuada entre Ferraz y el PSOE extremeño de cara a restar apoyos a IU, a recordar a sus votantes en la región quién gobierna y gracias a quién lo hace, y a señalar, de cara a las inminentes europeas, que PP y PSOE no son lo mismo y que a IU hay que votarla con cuidado, que las pinzas las cargas el diablo. A mi me ha parecido un movimiento inteligente, tanto a nivel regional como nacional -esto es política, no una partida de brisca entre monjas jubiladas- aunque igual ha tenido menor presencia en los medios de lo que pensaban en Ferraz, ensombrecida la actualidad por lo acontecido en León.

¿Y lo de IU?

Para entender la posición de IU hay que descender del plano teórico. Lo que voy a exponer a continuación es mi opinión personal, después de comentarlo con varias personas del entornos de ambos partidos en la región y de unas cuantas lecturas. No se piensen que desayuno todos los días con Vara -PSOE- y Escobar -IU- para comentar la última jornada de liga, la evolución de la prima de riesgo y el calor que empieza a hacer. Es una explicación, no LA explicación.

Durante años, el PSOE ha disfruta de un poder casi absoluto en la región. Los socialistas controlaban la Junta, las Diputaciones, los principales ayuntamientos y en casi ninguna parte necesitaban la ayuda de IU para gobernar. La política, más allá de ideologías, es también un juego de afinidades y simpatías, de relaciones persona a persona, de aprecios y desprecios. En muchos sitios, el poder que llegó a acumular el PSOE hizo que las personas que lo detentaban o aquellos que estaban a su alrededor no trataran a IU como hermanos en la fe de la izquierda y del progreso, sino como una anécdota incómoda que les criticaba -los de IU cuando se ponen pueden ser muy cansinos- y les restaba votos, aunque fueran pocos. La situación política animaba a esto: victoria tras victoria, mayoría tras mayoría ¿quién necesita a IU? Muchos en IU consideraban esto un desprecio, un desprecio tan personal como político. En las ciudades, esto se diluye en el conjunto de los partidos. Que Fulanito se lleve mal con Menganito, o que haya habído un roce político entre ellos, da un poco igual si otros cien Fulanitos no tienen una opinión formada sobre Menganito y nos limitamos a debatir sobre ideas, proyectos, programas y el fantasma de la derecha. Pero en los pueblos y en las ciudades pequeñas, donde los partidos están formados por pocas personas, estas relaciones personales-políticas tienen un peso casi definitivo. Si Fulanito se lleva mal con Menganito y Fulanito es el 15% de la agrupación, cuando Menganito venga a ofrecernos un pacto, después de 10 años de ninguneo, a Menganito le van a dar -con perdón- bien por culo.

Y al final Menganito necesitó a Fulanito.

El apoyo a Vara para la investidura y para la moción ha sido mayoritario en las agrupaciones de IU de las ciudades, pero se ha encontrado con el rechazo frontal de muchas de las situadas en los núcleos más pequeños. No niego que en la decisión también haya pesado el compromiso de IU con la alternancia, el cambio y el juego democrático -aunque en la vecina Andalucía esto haya pesado un poco menos- pero detrás de esta decisión también están los agravios personales y políticos sufridos durante años a la sombra de la mayoría socialista, las cuitas de muchas personas que han aprovechado la oportunidad -ahora y hace tres años- para dar una “lección de humildad” al socialismo extremeño.

Esto también es política y, arrimando el ascua a la sardina abulense, sería algo que deberían tener en cuenta los partidos de oposición abulense por si en las próximas municipales suena la flauta y el PP pierde la mayoría absoluta.

Hang on

Mariano Rajoy estaba en la SER cuando el Ministerio de Empleo y la Virgen del Rocío hicieron públicos los datos de paro del mes de abril. Evidentemente no era una coincidencia. Como llevaba una semana filtrando todo aquel miembro del gobierno al que se le acercase un micrófono, una grabadora o una oreja; el paro bajo en abril de forma contundente. Más de 111.000 personas dejaron de estar apuntadas en el paro y, lo que se suele considerar más importante, más de 133000 personas empezaron a cotizar a la Seguridad Social. Abril fue el tercer mes consecutivo en el que ambas cifras se tiñeron de verde. Sí, buena parte de la bajada del paro está relacionada con puestos de trabajo temporales en la hostelería para atender la demanda de Semana Santa, pero sin tener en cuenta el efecto calendario, el paro cae en 50000 personas y la afiliación crece en 61000.

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En Ávila, el paro baja en 481 personas y la afiliación sube en otras 520. El número de parados se queda en 17988, 1223 menos que el año pasado y 42 menos que en 2012. Atrás quedan años muy duros en los que el paro sumaba casi cuatro mil parados en 12 meses.

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Si echamos la vista atrás, el pasado mes de abril ha sido el mejor mes de abril para el empleo de toda la crisis, casi doblando los resultados de 2013 y 2011.

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Si ampliamos un poco el foco y nos fijamos en el comportamiento del paro a lo largo de los cuatro primeros meses del año, para eliminar el efecto de la luna sobre nuestro laicista calendario, el presente año es el segundo mejor desde 2008, solo por detrás de 2011. Es importante tener esto presente, pues la tenue recuperación de 2011, los famosos brotes verdes que animaron el adelanto electoral, fueron, nunca mejor dicho, flor de un día. ¿Será esta vez igual? No parece, al menos a corto plazo, pero como ya hemos dicho muchas veces, desde un estornudo de Putín hasta un catarro de Draghi, hay cientos de factores que pueden destruir los cimientos de la recuperación

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Los datos, aunque marcados por la estacionalidad, son buenos. Baja el paro y, lo que es más importante, se comienza a crear empleo. Habrá que esperar a después del verano para ver si la tendencia se consolida, pero de momento llueve menos, algo que es bienvenido cuando estas, cuando estamos, con el agua bastante por encima del cuello. Los peros a los datos vienen por el lado habitual: temporalidad, precariedad y una cada vez más baja tasa de cobertura. En Ávila, menos del 50% de los parados reciben algún tipo de prestación por parte de las administraciones públicas. Por si todo esto fuera poco, los datos de la EPA difundidos una semana antes, dibujan un panorama totalmente distinto. Haríamos bien en evitar triunfalismos, pues necesitamos muchos meses como el pasado para maquillar el fracaso de nuestro modelo económico. Y no hablemos de buscar alternativas, que eso en plena campaña electoral está mal visto.

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