“Poetas del Rock”: nobles intenciones, ahora hay que creérselo

El señor Miguel Díaz Herrero (@migueldherrer81) vuelve a colaborar con este humilde blog para hablarnos del Festival “Poetas del Rock”. Si tú también quieres escribir un post, aquí te explicamos cómo.

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Tras el triste epitafio (triste porque nunca lo hubo) del Ecopop, y la ambiciosa apuesta de este año del Shikillo en Candeleda, el Ayuntamiento de Ávila ha intentado que la capital tenga su propio festival.  Un propósito loable, con un cartel cuanto menos notable y plural. Así, el “Poetas del Rock”, a través de la productora Territorio Musical, traía de nuevo a  nuestra ciudad el pop-rock clásico de Los Secretos, así como diversas maneras de entender el rock: más Stones (Burning), más de porrón, Malasaña (la de antes) y rythm & blues (Los Enemigos) y más sureño y mestizo (Kiko Veneno, Chambao y el ex Delinqüentes El Canijo de Jerez). Los barceloneses Elefantes, que alcanzaron un reconocimiento masivo allá por 2000, cuando llamaron la atención de Enrique Bunbury y grabaron su disco “Azul”, completaban el cartel. Un line-up que, sin embargo, da la sensación de que fue presentado tarde (¡principios de junio!) y con ciertas prisas: había que hacer un festival. En cualquier caso yo, como melómano y abulense que siempre había soñado con un festival en mi casa (muy atrás ya quedaron los malogrados Ávila Rock y Ecopop Ávila), no podía esconder mi entusiasmo.

Según se iba acercando el sábado, y después de hablar con bastante gente “enterada”, percibí sin embargo que existía un gran desconocimiento del festival, e incluso cierto pesimismo ante su celebración. Y aquí va mi segundo tirón de orejas a quien corresponda: no se puede confiar la promoción y el éxito de un festival, y más en esta ciudad, que siempre ha sido difícil, a poner carteles en la calle.

Al llegar al recinto ferial, me gustaron la buena organización y la disposición del festival. Barras grandes, atendidas además por los mismos tipos que nos ponen las copas los fines de semana en nuestro pequeño oasis musical abulense. Zona para niños, mesas para quienes se lo toman con calma (yo no), baños proporcionales al número de asistentes…Precios razonables  y, sobre todo, la fantástica sensación ya vivida muchas veces por un servidor de tener horas por delante de música en directo y diversión. Sensación mejorada si cabe por jugar en casa y poder saludar y charlar con muchos amigos. Mientras me recreaba en estos pensamientos, Gotelé atacaban sus canciones en el escenario pequeño (bautizado como “Lanzadera”) ante un buen puñado de amigos del grupo y curiosos. Sirvan estas líneas también para felicitarlos, porque estarán tocando el jueves 11 de agosto en el Festival Sonorama. Todo un orgullo teniendo en cuenta la importancia de la cita arandina en el calendario festivalero patrio.

Apenas cinco minutos después, Elefantes se subían al otro entablado del “Poetas del Rock”. Con un Shuarma muy simpático (y el “muy” se queda corto), estuvieron presentando su recién publicado nuevo álbum “Nueve canciones de amor y una de esperanza”. El álbum incluye una versión del “Te quiero”, del inefable crooner conquense José Luis Perales, cantada junto a Love of Lesbian y Sidonie, y que consiguió que el público se empezara a unir a la fiesta.  Nada mejor que las propias palabras de Álvaro Urquijo para explicar lo que fue el concierto de Los Secretos: “Seguimos encima de los escenarios y tocando estas canciones porque os gustan”. Y es que las acusaciones de inmovilismo o ñoñería que ya se atribuían al grupo en los primeros 80 palidecen ante canciones tan increíbles como “No me imagino”. Después, no faltó ninguna favorita del público: “Pero a tu lado”, “Colgado”, “La calle del olvido” (otra de las favoritas de este comentarista), “Por el bulevar de los sueños rotos”, “Ojos de gata”, “Ojos de perdida” y la inevitable “Déjame”.

Burning (Foto de @Avila_Cultura)

Burning (Foto de @Avila_Cultura)

A unos madrileños que habían venido a ver a Burning (por vigésima vez o más, me reconocieron) les hizo gracia ver a sus ídolos a las nueve y media de la noche, todavía de día. Y es que muchos no nos quitamos las gafas de sol, ni lo hizo Johnny Cifuentes, claro está, para bailar al ritmo de los libidinosos riffs stonianos del grupo, que no se olvidó al final de hits como “Es especial” o “Mueve tus caderas”, o de algunas de sus primerísimas canciones, como “Estoy ardiendo”, de una época en la que el rock en España no sólo era pecado, sino también milagro.

Un verdadero placer iba a ser escuchar después a otro de los mejores grupos de rock de este país, Los Enemigos. La actuación empezó con problemas de sonido: el bajo de Fino no se oía, y Josele comentó socarrón, tras las dos primeras canciones: “Esto ha sido la prueba de sonido”. La banda se fue recuperando de estas dificultades y empalmó grandes canciones, como la versión del “Señora” de Serrat, “John Wayne”, “Desde el jergón”, “Septiembre”, o “La cuenta atrás”. Sin embargo, quedó la sensación de que faltó algo de comunión con el público, comunión que sí lograría después Chambao. Lamari y los suyos tardaron, sin embargo, más de una hora en salir al escenario. El público no entendía que estaba pasando, por qué tardaban tanto en hacer el cambio entre grupos, y nadie salió a explicárnoslo tampoco. El mismo problema se repitió con Kiko Veneno, lo que hizo que su actuación se viera seriamente recortada. Y aunque salió él solo con su acústica a la izquierda del escenario a tocar “Joselito”, y también sonó “Memphis blues”, nos faltaron muchas, entre ellas temas de su fantástico disco de 2013, “Sensación térmica” (la homónima, “La vida es dulce” o “Mala suerte”). Eran las cuatro de la mañana, la espera volvió a alargarse con El Canijo de Jerez y el DJ también se había callado. Muchos empezamos a irnos, con la sensación de quien lo ha pasado muy bien, pero que al final le han dejado un poco abandonado.

Y ahora que hemos tenido tiempo para reflexionar, y agradecemos enormemente la celebración del festival y el buen rato que pasamos, sugiero que, entendiendo que era sólo la primera edición, hay que ir un poco más allá. Y, si queremos tener un festival estable en Ávila, poner no sólo los medios económicos sino también los humanos, la previsión y hasta el cariño, qué leche, para que éste sea posible.

Por ser más concretos: anunciar el cartel al menos tres meses antes. Contar desde el principio con los artistas de aquí. Que haya siempre música entre grupo y grupo. Que no se repitan los descomunales retrasos y, de repetirse, explicar al paciente público. Diseñar también un concepto claro de festival. “Poetas del Rock” puede estar bien, pero quizá resulte un poco difícil de delimitar. Algunos han comentado también que el cartel iba dirigido a un público más veterano que la mayoría de festivales nacionales. ¿Así, sería posible casar a grandes poetas de nuestro rock como Lapido, Juan Perro, Quique González, Jaime Urrutia o, qué sé yo, trovadores más underground, como Juan Abarca de Mamá Ladilla, con artistas más indie o con mayor calado entre un público veinteañero? Yo creo que sí. Son decisiones que, en cualquier caso, se tendrán que tomar. Desde aquí, manifestar mi apoyo, exponer mi opinión modestísima pero espero que constructiva y desearle larga vida al “Poetas del Rock”.

Ruth y Rosa (por David Sierra)

Contamos con la colaboración de David Sierra (@sierrus), que nos ha querido mandar este texto para publicar en el blog. Si tú también quieres participar, aquí te explicamos cómo.

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Tarde de sábado en Barcelona, dos personas valientes sin ideologías políticas, dos chicas que al ver que se acerca la Eurocopa de fútbol, deciden promocionar este evento en una ciudad en la que tienen dificultades para ver los partidos en pantallas gigantes como  se suele hacer en otras ciudades. Simplemente promocionan a la selección española y su pasión por el fútbol hace que den la cara en una carpa de la ciudad Condal. Una ciudad en la que cierta parte de sus habitantes tienen un sentimiento de desgregación de su actual país, que ha sido motivado por los intereses de un grupo político que quería ocultar su mala gestión y su excesiva corrupción a cambio del viejo independentismo. Jamás querrán verse independientes, pero se sienten cómodos desarrollando su política de esta manera, sin ver los daños colaterales que están dejando atrás.

Las chicas se llaman Ruth y Rosa y fueron agredidas brutalmente por unos energúmenos el pasado sábado en Barcelona. Ellos eran cinco, cinco hombres contra dos mujeres, que después de ser grabados durante una primera agresión y sin quedar satisfechos por la misma, a los diez minutos volvieron a rematar su faena. Las agarraron del pelo y las arrastraron varios metros por el suelo, las pegaron puñetazos y patadas, y las chicas sufrieron varios hematomas y cortes.

Después de este hecho desalmado, las redes sociales no se han inundando de mensajes de las típicas feministas indignadas por agresiones de este tipo cuando se producen en otro contexto.

Yo soy abulense, vivo en Ávila y soy un activista que defiende unos principios y valores, luciendo banderas de España y defendiendo unos principios liberales y conservadores que hoy están muy mal vistos. Al conocer estos hechos, he de reconocer que me he asustado y no por mi propia persona, si no por amigos, familiares y compañeros que hacen públicas sus ideas en Ávila. Lo escribo en este blog, porque aunque no compartamos ideales, nos respetamos y creo que este espacio hace una gran labor  a todos los abulenses y debe exponer los sentimientos de todos sus paisanos, sean de la ideología que sean.

Espero y deseo que la tolerancia se imponga en nuestra querida ciudad, y que hechos como estos, jamás se den en Ávila.

Por último, dejadme que condene firmemente cualquier tipo de violencia y hoy más que nunca apoyar a Ruth y a Rosa,agredidas este pasado sábado por defender a una selección nacional en una ciudad en la que la palabra nacional crea tantas discrepancias.

Los otros (por Guillermo Buenadicha)

Hoy contamos con la colaboración de Guillermo Buenadicha. Si tú también quieres participar, aquí te explicamos cómo.

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Asunto CyLOG. Asunto Naturávila. Asunto VI modificación del PGOU. Los asuntos. Un asunto. El asunto. Para los iniciados, poco más que añadir. Para los que no, recomiendo algún enlace entretenido, en estas mismas páginas. Recientemente aderezado con la sentencia ante la reclamación (lógica, por otro lado) de la empresa Alter para recibir alguna indemnización. Sentencia que parece haber causado más alivio que preocupación entre políticos y funcionarios, por mucho que lo escondan tras llamadas a la prudencia y puestos de trabajo para la Nissan. Sentencia que aunque cerrase esto con un resultado económico menor del previsible para el Ayuntamiento (al margen de que pueda ser luego recurrida por las partes), no puede hacer que apliquemos el “muerto el perro, se acabó la rabia”, y nos olvidemos del pasado, y del rol que en este sainete han jugado unos y otros.

Es un asunto curioso y sensible. Siempre que alguien lo toca, inmediatamente hay ataques ad hominem por doquier. No se rebaten posturas, no se aportan datos, no se entra en dar justificaciones, sino que más bien se tilda a la gente de sabihonda, de entrometida, de listillos, de “a ti qué te importa”, lo que sea. Vaya por delante por tanto que sí, que asumo todas esas flores, pero que su olor no altera para nada el perfume podrido del fondo que nos ocupa.

No quiero aburrir, que ya bastante les está cayendo, con el papel de políticos presentes y pasados del partido en gobierno municipal, incluyendo los que han salido por peteneras hacia destinos aforados o a provincias anejas. Tampoco en el vergonzoso papel de la oposición del momento, silente, aquiescente, y que ha frustrado cualquier capacidad de movimiento de sus colegas actuales. Qué quieren que les diga, para bien o para mal, son todos ellos políticos, tristemente sus comportamientos son consecuentes con la definición (o prostitución) actual del término. Y no quiero generalizar, otros políticos que no estaban entonces, y que son grandes responsables para bien de no haber llegado a peores puertos en este caso no merecen ese trato. Un enorme gracias a ellos, y todo mi apoyo, respeto y admiración.

No, quiero centrarme más bien en otros actores, aparentes secundarios, pero como todo cinéfilo sabrá, esenciales y culpables del éxito o fracaso de una película, muchísimo más que las estrellas bien pagadas.  Los Otros. Como ciudadanos vagos y perezosos que somos, tenemos una estructura montada, llamada Administración, para hacer lo que no sabemos hacer, no nos apetece hacer, o creemos que está mejor hecho en común que individualmente. Es la garante de que las normas que nos rigen y que hemos elegido se cumplan, es con lo que hacemos (porque es nuestra, y como tal somos todos parte de ella) el día a día; hacemos ciudad, comunidad, estado. Y como los entes abstractos no hacen mucho, la Administración está compuesta por personas. Policías, maestros, administrativos, funcionarios, abogados, economistas… Se supone que gente que tiene una función ligada a la buena marcha del engendro comunal éste, que trabaja para los ciudadanos y se debe a los ciudadanos (por dios que nadie me oiga decir nunca “ciudadanía”, huyendo de masculinos genéricos).

En cualquier proceso administrativo se generan informes, documentos de requisitos, respuestas, leyes, propuestas… y no son textos por lo general escritos por políticos. Son textos hechos por funcionarios expertos en el tema, conocedores de la normativa y legislación. Sí, promovidos por la instancia política, al ser ésta la que sugiere qué dirección quiere que tome el proceso, es su prerrogativa. Pero es la obligación del funcionario implementar lo pedido acorde no solo a la ley, sino a la lógica de que atienda al bien común y no a intereses particulares. Y sobre todo al sentido común. Como mínimo, un profesional se debe a la ética y deontología de su profesión. Y como cuestión de salud mental, se deben también a la ciudadanía (¡¡lo dije, lo dije!!), a garantizar en todo momento que el nivel de visibilidad, transparencia e información sea el adecuado.

Mapa de idealista.com

Mapa de idealista.com

En el asunto del CyLOG, la sentencia recientemente publicada aporta a la luz dos datos que antes no eran de conocimiento general (dejamos para otro día el por qué no lo fueron en su momento). Uno, importantísimo, el precio de compra en el 2004 de la parcela trocada en el Convenio, 811000 euros. Otro, que el arquitecto municipal tasa en diciembre del 2006 el resultado urbanizado de esa parcela (es decir, el CyLOG actual) en más de 17 millones de euros. Importante lo de diciembre, porque antes, a la firma del convenio en septiembre del 2006 no parece haber informe que justifique por qué para compensar por un coste o gasto de 800000 euros se ofrece una edificabilidad de 40000 m2. ¿A cuánto se correspondía una edificabilidad de 40000m2? Es difícil de saber, pero yendo al valor del m2 por aquel entonces, y asumiendo valores muy conservadores de unos 300 euros, nos salen cifras superiores a los 12 millones de euros. Y he aquí el problema… En septiembre del 2006 unos técnicos municipales expertos en urbanismo y en legislación redactan (porque dudo que lo haya hecho el teniente de alcalde) o evalúan un convenio redactado por la otra parte, en el cual se compensa algo comprado a un precio con otra cosa que representa más de 15 veces su valor de compra. Que se asemeja más al valor finalista una vez reclasificado. Y además, hablamos de una compra hecha dos años antes, y sin que en todo este proceso sepamos quién fue tan “tonto” como para vender tan barato en 2004 lo que luego parece que iba a valer tantísimo. Se supone que esos técnicos debieran de haber indicado lo imposible y asimétrico (por decirlo elegantemente) del proceso. Abogados, arquitectos… No me puedo creer que aduzcan desconocimiento o ignorancia, o incluso que eso no les incumbía, lo siento, que esto es de primero de carrera en cualquiera de esas disciplinas. Eso, ese punto concreto, esos 40000 m2 escritos en un papel, son el nudo gordiano de esta historia. No dejemos que nos descentren ahora con argumentativas, con el mareo de un largo y tedioso proceso. No dejemos que debates sobre si era necesario aportar a Nissan un centro logístico o no enturbien la pregunta fundamental de cómo conseguir el terreno para ese centro, y si en lugar de un convenio no hubiera procedido comprar, y si en el 2004 se sabía ya por el Ayuntamiento que habría que conseguir esa parcela, cuando curiosamente la empresa Alter la adquirió (y siendo malévolo, cabría imaginar si alguna garganta profunda pasó esa información, ya de paso). Alguno de estos funcionarios públicos, de los que uno hubiera esperado más devoción y dedicación hacia la ciudad que tanto parecen querer y estudiar, ahora comparece para respaldar con su presencia que el Ayuntamiento ha de pagar un precio “justo”. Sería interesante conocer cual fue su evaluación sobre la justicia del convenio y sus “precios” allá en el 2006. Me temo que no lo sabremos.

Pero otorguemos el beneficio de la duda, y consideremos que nuestros técnicos y expertos municipales estaban en aquel entonces “in albis”, que el convenio lo redactó una noche de farra el anterior alcalde junto con los portavoces de la oposición en su máquina de escribir con unas cervezas de por medio, y que en el fondo nadie se había coscado de lo impresentable de la jugada. Pero es que tras esto, y tras 30 meses de no hacer nada para llegar al límite de lo estipulado en el convenio, se adenda éste, es decir, se modifica, y se pasa ya a hablar de dónde se otorgarán los 40000m2… que ahora resultan ser 150000. Otra vez los técnicos dormidos, claro está. Y luego, se aprueba en el 2010 una modificación del PGOU por el cual se declara urbanizable el equivalente a 370000m2 edificables en más de 900000m2 de terreno, correspondiéndose más del 50% del mismo a la empresa signataria del convenio (de 40000 a 185000 de premio, no está mal). Surrealista modificación, en la que tanto en la exposición de motivos como en el desarrollo urbanístico nuestros técnicos no parecieron tener sus mejores momentos. Recomiendo su lectura conteniendo la hilaridad ante algunas expresiones y justificaciones usadas. Además, modificación ésta que es idéntica en diseño y objetivo a una que los mismo técnicos habían rechazado en el 2005 y promovida por la misma empresa dueña de terrenos. Si es que cuando quieren y se ponen, nuestros técnicos son unos hachas…

Tras la exposición pública de esta modificación, se reciben en el Ayuntamiento decenas de alegaciones a la misma. Cabría pensar que nuestros somnolientos técnicos podrían en ese momento haber despertado, ya que han de responder y escribir muchas páginas a las alegaciones, haber reconocido en ese momento el despropósito en el que nos estábamos todos embarcando, haber aterrizado desde el guindo en que se hallaban. ¿Hubo algún arquitecto, abogado o administrativo del servicio municipal que elevase su voz para denunciar lo que estaba ocurriendo? No, creo que no. Todos a una, se dedicaron a pergeñar increíbles argumentos para responder a los alegantes, entre los que incluían la imperiosa necesidad de un nuevo centro comercial en Ávila, conectar Naturávila con la ciudad, justificar el hacer desarrollos lineales y no compactos para llegar a un hotelito con Spa, desarrollar más suelo con el asombroso argumento de haberse agotado el suelo por desarrollar (que no construido, el número de viviendas pendientes de venta y construcción en el momento era homérico y desorbitado), y sobre todo, justificando la necesidad de más viviendas en un alucinógeno análisis poblacional por el cual, en el escenario peor Ávila tendría a fecha de hoy 72000 habitantes, y en el optimista 83000. Unos genios de la prognosis, por lo que vemos

No voy a extenderme mucho más. Espoleados por su indudable sentido del deber y la justicia, sin duda alguna, nuestros técnicos municipales pelearon contra las alegaciones y contra las sentencias contrarias de tribunales superiores, defendiendo lo correcto de sus modificaciones urbanísticas (reforzadas sus convicciones por el hecho de que el Ayuntamiento se gastase un millón de euros en el estudio de un nuevo PGOU que las respaldaba, ¿qué fue de aquello?), de victoria en victoria hasta la derrota final en septiembre del 2013. Y cuando por fin la lógica se impuso a la voluntad, y la VI modificación del PGOU fue rechazada, la reacción de la empresa del convenio (al margen del pelotazo que buscaban) era esperable, y fue acudir a la justicia. Y ahora se vanagloria todo el mundo y ven positivo que un juez indique en su sentencia que 17 millones eran muchos… ¿tienen alguien los bemoles de ornarse con esos laureles, en serio?

¿Por qué y para qué tenemos un servicio urbanístico y un servicio jurídico municipal? ¿Están ahí para satisfacer la voz del político de turno y los promotores de turno en sus aspiraciones, o son funcionarios que se deben a la población y a la legalidad? Si los médicos diagnosticasen no en función del juramento hipocrático, sino en función de los deseos del ministro, consejero del ramo o representante farmacéutico, ¿lo aceptaríamos? ¿Hemos de asumir jueces, inspectores de hacienda, interventores, policías, docentes, guiados no por el buen hacer de su encomienda, sino por satisfacer los deseos espurios? ¿Dónde queda la objeción de conciencia? ¿Dónde la defensa de lo común? ¿O en su defecto, dónde el sentido común? ¿Dónde el pudor y la dignidad para no salir años más tarde en rueda de prensa con un dictamen judicial supuestamente “favorable”, en el que lo primero que se mira es que se exculpe de toda culpa al Ayuntamiento, y que no hace sino poner un broche lamentable a una historia para no dormir? ¿Quizás sueñe alguien que todo lo ocurrido hasta la fecha no ha sido sino una gran partida de ajedrez en la que ya desde el principio se pretendía posponer, promover en falso, ser anulado, y en definitiva “engañar” a la parte contratante de la primera parte con la ayuda de tribunales? ¿Qué hubiese pasado de no alegar la ciudadanía, de no recurrir FECOPA y UPyD (enormes)? ¿En serio que ha acabado esta historia, o hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que sospecha Horacio? ¿Dónde hay que coger tickets para que uno a uno nos permitan a todos los ciudadanos abulenses comprar para luego intentar obtener 15 veces más (aunque sea incluso gracias a “expectativas futuras”)?

Seguramente alguien me indicará, y espero que con razón, que no he entendido una mierda de todo esto, que hay muchos flecos que no he visto y que justifican las actuaciones de unos y otros a lo largo de estos años, y que la historia es de otra forma. Que el mundo adulto no es blanco y negro, sino lleno de interesantes grises. Que depende, todo depende. Ojalá fuera así. Asumiría gustoso mi ignorancia y culpa anexa, siempre que el comentario contra mí no quedase tan solo en la crítica por mi desconocimiento, y aportase luz y taquígrafos con explicaciones, cifras y motivos pertinentes. Pero mientras llega esa corrección, que será sin duda bienvenida, no puedo sino sentir pavor y tristeza ante esos Otros (en el fondo, nosotros), callados, colaboracionistas, agazapados, que como en la peli de Amenabar, aunque parezca que no están, son los auténticos artífices de nuestros ayeres, presentes y mañanas. Muchas, muchísimas gracias por tanto.

Costumbrismo mágico

Hemos recibido en nuestro correo electrónico un texto escrito por un tal Rubén Negro -ni idea de quién puede ser- sobre un libro titulado “Así no vamos a ninguna parte”, obra de un tal Pablo Garcinuño, otro desconocido. Este rincón no suele ser un espacio de crítica literaria, pero como el texto no está mal -se le nota manejo de la lengua al tal Negro-, el libro del tal Garcinuño parece interesante y andamos un poco escasos de entradas últimamente, le daremos paso. Si usted, amado lector, quiere colaborar, aquí le explicamos cómo. 


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Costumbrismo mágico

Vuelvo a casa para hablarles de un vuelo de España a Irlanda que me dejó zambullido en un viaje interior a ninguna y a todas las partes a la vez. Fue como una película de dos horas recreada en mi cabeza mientras paladeaba la cuidada edición del nuevo e imprescindible libro de Pablo Garcinuño, “Así no vamos a ninguna parte”.

Lo ponía por Twitter al poco de empezar a leer los primeros capítulos: “Ojala pudiera patentar párrafos enteros y poder decir que son míos”. Creo que ahí me di cuenta de que la envidia, cuando es sana y especialmente intensa, se llama admiración.

Seguramente alguna de las líneas que desliza por sus historias, seguramente alguno de los párrafos que nos ha regalado Pablo en esta obra, sean de lo más delicioso que se haya publicado este año en español.

Exagerao, pensaran: “Como cuida a sus amigos este tunante”.  Adulador, repetirán: “Este pasa por ‘Los 4 palos’ a regalar los oídos a uno de sus viejos compañeros de chanzas, de when they were young.

Se lo trataré de explicar.

Pablo es un tío especial, alguien capaz de recrear un suicidio en un plato de huevos duros con tomate. Para ser capaz de visualizar y escribir algo así , me gusta imaginar que tiene que haber habido detrás un verano de lluvias abulenses, de esas que no acababan nunca, ni aunque rezaras por rayos de sol a la Virgen del Caño. Que de tanto llover no te quedó otra que imaginarle vida a un plato de huevos duros. Así me imagino a Pablo.

Debió de ser un verano así, que Pablo se quedó encerrado e inventó todas estas historias de tirón.

Hemos hablado muchas veces, todos, de una Ávila gris, pétrea, nevada… Hay una Ávila costumbrista mil veces reflejada, que con Pablo queda completada por esa otra visión de lo abstracto, de lo mágico. Creo que a lo de Pablo lo llamaré costumbrismo mágico.

Y no hay buena magia si no se tiene humor.

El “Humor Pablo”, el humor de quién tiene un gato y lo mira cada mañana mientras se toma un gazpacho con un poquito de ajo de más. Humor abulense morañego gatuno del amblés, con sabor a vino tinto de bar de siempre. Aterriza el avión, guardo las notas y acaricio el lomo del ebook. Los cuentos de Pablo ronronean y yo encamino mis sueños a ninguna parte.

 

El teatrillo pactista (por Diego Hernández Gil)

Hoy contamos con una nueva colaboración, esta vez de la mano de Diego Hernández Gil (@Diguish). Diego es abulense, graduado en Derecho por la USAL y alumno de un máster online de asesoría laboral, entre otras cosas. Fue miembro del 15M abulense y cofundador de Podemos Ávila. Actualmente sigue luchando en diversas iniciativas locales. Si tú también quieres colaborar, aquí te explicamos cómo.

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El teatrillo pactista

A estas horas de la noche resulta difícil tomar cuentas con el descanso. Y no es que no tenga motivos para descansar, por todo lo hecho durante la semana. No. El problema surge de una cuestión algo transcendental, supongo. Ese tipo de cuestiones que nos suelen rondar una noche y otra. Como si fuera una pesadilla, de esas que en la infancia parecían surgir de la nada. Pero es que esas pesadillas acaban siendo superadas por la propia realidad del día a día.

Esto es lo que parece que está sucediendo en nuestro país, en esa franja sureña de la Europa olvidada. Esa Europa que no parece ser prioritaria por tener que sucumbir ante los intereses de una supuesta mayoría. Mayoría poderosa que aparece representa en la figura de una germano-parlante de mediana edad y cuerpo embrutecido, por una “mala alimentación”. Representa a esa Europa de los sueños alejada de la vaguería local, asociada a nuestra “Spanish siesta”.

Si bien, conviene centrarnos y, quedarnos en el territorio local. En esa España surgida de la indiferencia e incertidumbre tras las elecciones catalanas del pasado mes de septiembre. Ese país de países que esperaba un “cambio real” en las urnas el pasado 20-D. Esa fecha a la que muchxs acudían por decir que habían nacido para ganar esas elecciones. Resulta difícil comprender la posibilidad de poder seguir victoria alguna, siendo conscientes de la receta agravada de la Troika en forma de más recortes. De ahí que los cambios reales no puedan surgir de políticas de simples reformas y de maquillajes en apariencia y, no de un nuevo rumbo político y social, a lomos de la celebración del conocido como “proceso constituyente”.

Por todo ello, lo que estos pequeños párrafos quieren describirnos es ese mundo mediocre. Ese país que muchxs queríamos cambiar aquel 15-M. Ese país que siendo universitarixs de primer año quisimos como legado de reivindicación de aquel mayo francés no tan lejano. No queríamos otro país más con cambio de gobiernos de turno, siguiendo el esquema del Siglo XIX. No, nuestro gran deseo y, por qué no decirlo, sueño, era acabar con este “régimen” que sólo causa más pobreza y desigualdad a medida que pasa el tiempo. Creemos estar en ese empeño ya sea en nuestro barrio, en nuestra pequeña ciudad, en ese concepto de país que tenemos y, en ese mundo que pretendemos más social y menos “globalizado”.

#SalvarBancaTelefónica (por Berta Cuadrado Mayoral)

Tenemos la suerte de contar con la colaboración de Berta Cuadrado Mayoral (@jimenaalmenara), un texto en defensa de los puestos de trabajo asociados a la banca telefónica de Caja España-Duero en León

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¿Saben? Yo no entiendo de bebés en el Congreso, ni de rastas. Yo no sigo los avances de los pactos políticos para gobernar lo ingobernable. Yo no sé muy bien qué pasa con esa porción de España llamada Cataluña que quiere salir remando en su balsa de piedra, al más puro estilo de Saramago. Pero hay algo que sí entiendo. Sé lo que es sustentar un sueño en el día a día, una vida. Sé lo que es levantarte en un hogar, madrugar para ir a trabajar y desplazarte caminando a un lugar de trabajo. Recorrer unas calles aún húmedas por el relente, pasar por delante de aquel bar donde anoche tomaste una caña en buena compañía. Aspirar unos segundos el olor de la churrería. Ver en una marquesina el anuncio de una exposición del MUSAC a la que apetece ir. Detenerte frente al cartel de una obra infantil del teatro San Francisco, que supone una buena oferta de ocio familiar. Leer el flyer que anuncia una feria internacional en el León Arena donde ir a echar unas risas, y aprender, y disfrutar con unos amigos.

Todo esto de camino al trabajo… y terminar la jornada laboral y regresar al mismo hogar del que se partió. Dejar las llaves en ese “vuelcatodo” sin nombre. Y saber que estarán ahí al día siguiente, en el que todo volverá a comenzar.

¿Saben? Hay 46 familias que van a perder esa seguridad. Y ¿saben algo más? Que no son solo 46 familias. Que también perderá el MUSAC, y el bar, y la churrería, y el teatro San Francisco y el León Arena. Porque cuando se produce un despido no es solo una pieza la que cae. Son muchísimas más.

León está a punto de perder el centro de trabajo que mantenía el asesoramiento de banca telefónica a Caja España-Duero. Se lo llevan. Fuera de nuestra ciudad, de nuestra provincia, de nuestra región. Aquí nos quedamos, aislados, vendidos. Como nos quedamos cuando se esfumó la minería, como sucedió con Everest

Hoy ha amanecido y las calles no estaban húmedas solo por el relente. Había algo más. Nuestra catedral llora, llora San Isidoro, llora la Plaza del Grano. Y nadie busca soluciones para calmar el torrente.

Y no hay balsa de piedra a la que subirse y remar.

Google instalará su sede central en el Hospital Nuestra Señora de Sonsoles

hospital sonsoles avila

En la mañana de hoy, el alcalde de Ávila y el concejal Héctor Palencia, Teniente de Alcalde de Servicios a la Ciudad, Turismo y Patrimonio Histórico, han presentado, en compañía de Larry Page, Serguéi Brin y Eric Schmidt el proyecto de la multinacional estadounidense Alphabet en la ciudad. La compañía norteamericana, matriz del archiconocido buscador Google y de otros servicios como GMail o Youtube, trasladará sus oficinas centrales y las áreas de desarrollo, innovación, marketing y recursos humanos a la ciudad, lo que supondrá, en palabras de Palencia “un impulso definitivo para Ávila, que podrá competir de tú a tú con las principales capitales del mundo”.

Como ha confirmado Page, fundador de Google y una de las personas más ricas del mundo, el proyecto comenzó a fraguarse hace cinco años, pero no ha sido hasta estas últimas semanas cuando, con la mediación de Palencia y de Rivas, se han logrado superar los últimos flecos administrativos. “Estábamos cansados de los Estados Unidos. Allí todo el mundo tiene un arma, una bandera en el porche y una empresa tecnológica. Sí, ya, somos Google ¿y qué? Allí éramos uno más, del montón, así que empezamos a darle vueltas”. Al parecer, el principal escollo para la implantación de la empresa en la ciudad fueron las reticencias de la Junta de Castilla y León “Nosotros queríamos poner la sede en una isla en mitad de las Cogotas” dijo Page, “pero en Valladolid nos pusieron muchas pegas con el tema del agua, así que miramos otras opciones. El edificio del hospital fue el que más nos gustó: es grande, plateado y tiene muchas camas. Nos gusta que nuestros empleados puedan echar una cabezadita mientras trabajan. Llegamos a un acuerdo y le firmamos un cheque a un tal Juan Vicente Herrera”

Las obras para el traslado de la sede central de la compañía al antiguo complejo hospitalario Nuestra Señora de Sonsoles ya han comenzado. De momento, a medida que los empleados de Alphabet se vayan instalando en sus nuevas oficinas, los enfermos serán redirigidos a otros hospitales de la comunidad. Los menos graves serán alojados en hoteles de la ciudad aprovechando las camas libres existentes tras el fin del Centenario. Desde la Junta de Castilla y León se trabaja en encontrar para los enfermos “una solución definitiva”.

Preguntado sobre las ventajas de nuestra ciudad sobre otras, Brin, cofundador de Google, afirmó “Aquí hace un frío que pela. Vamos a ahorrar una pasta en refrigerar los servidores. Además, vamos a ser la empresa más grande de Ávila, de Castilla y León y, si me apuras, de todo el país. Ya tenemos un equipo de juristas especializado en la caza de subvenciones”.

Rivas y Palencia, que se mostraron durante todo el acto encantados con la llegada a la ciudad de la multinacional, no pudieron concretar, a preguntas de este blog, el número de empleos que creará la empresa tras su desembarco en la ciudad. “Nosotros hemos calculado, siendo prudentes, que entre 10 y un millón” concluyó Palencia. José Luis Rivas prefirió no dar cifras concretas “Habrá que esperar. Traen a mucha gente de América, claro, porque ya los conocen y han trabajado con ellos antes. Nosotros les hemos pedido que piensen en los abulenses y nos han asegurado que cuando contraten a los jardineros procurarán que sean de aquí. Estamos muy contentos”.

Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Alphabet, afirmó que la llegada de la multinacional se notará en toda la ciudad “Ya hemos sustituido a un tal Adolfo Suárez por uno de nuestros muñecotes verdes de Android y ahora mismo una grúa está poniendo una G gorda sobre un pilar que hay en un sitio llamado el Grande”

Sin nombre

El acto, al que también ha asistido una nutrida representación de la sociedad civil de la ciudad, se celebró en una cafetería del centro y se sirvieron varios aperitivos. “Una cosa informal” en palabras de Page “para que la gente no piense que somos unos yankis estirados”.

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