El monstruo azul

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Lo vi desde el gym (lo importante suele ocurrir en un gym). Yo dentro, esa cosa fuera, en la calle. Estaba machacándome (se dice así; aquí se dice así) en la cinta de correr cuando apareció. Fue un instante, tres o cuatro segundos. No necesita más tiempo para recorrer el tramo de avenida que se ve desde el ventanal. Luego la música de Loca FM lo inundó todo.

No es la primera vez que se me aparece. Es una especie de fantasma que surge de noche, entre el frío castellano. ¿Cómo hacerlo de otra forma en Ávila? Hiela la sangre verlo brotar en medio de la bruma, con el repicar de campanas de alguna iglesia al fondo. Enorme y azul, echando humo por sus orificios traseros.

El monstruo va sobre cuatro ruedas y lleva escritas las palabras ‘Teresa de Jesús’ por los costados. Lo que aterra de él es lo que fue, mejor dicho, lo que fuimos. Remueve por dentro, igual que una foto de cuando éramos más jóvenes y más guapos y con más pelo. Es una impertinencia de muy mal gusto recordarte lo que ya no eres.

El pasado, como Gran Hermano, siempre se magnifica y así es difícil saber qué fue real y qué no. El bus teresiano va dando vueltas por la ciudad recordándonos que en 2015 lo petamos. Aparece cuando menos te lo esperas, como esa foto de tu primera comunión o del viaje fin de estudios. “Todo era más sencillo entonces”, piensas. Luego te miras en el reflejo del ventanal del gym, casi de reojo, y no puedes evitar verte más viejo y más feo y más calvo.

21 días – Relato a 4 palos – Parte 2

[Viene de aquí]

Cuaderno de bitácora. Día 7.

Ahora 14 días. Solo quedan un par de semanas para que la asamblea de la CUP decida quién será el próximo alcalde de Ávila. La anarquía reina en la ciudad. La gente rompe los cristales de las tiendas y arrasa con lo primero que encuentra: yemas, chuletones, productos olfativos de Santa Teresa…

Cuaderno de bitácora. Día 8.

El coche pasó la ITV.

Comí lentejas.

Controlado el otro problema: al final solo eran gases.

Recibí un telegrama del Palo de pelo largo. Dice que podré reunirme mañana con otro palero. Stop. A las cinco de la tarde. Stop. En la Palomilla. Stop.

Cuaderno de bitácora. Día 9.

Este es más feo que el otro. Se me presenta como Ovejo. “No lo has dicho bien –me aclara cuando repito su nombre-. Es con hache sin intercalar”. Lleva unas zapatillas Asics y ropa running de colores llamativos. Da vueltas a La Palomilla sin parar y mira su reloj Polar. “Tengo que bajar de 5 minutos el kilómetro”, repite. Intento seguirle el ritmo y le pregunto quién gobernó después de Rivas. Al principio no me hace caso, pero luego apunta con el dedo hacia arriba. Me fijo en la estatua que corona el monumento. Aunque han mantenido la figura humana envuelta en un hábito carmelita, el rostro de la escultura no es el de Santa Teresa. En su lugar, alguien ha tallado la cara de un hombre con gafas. Me fijo en la inscripción bajo sus pies: “Marco Antonio I, emperador de Ávila (y de sus pueblos de más de 5.000 habitantes)”.

Cuaderno de bitácora. Día 10.

Hoy los gases han regresado y lo han hecho con más virulencia que nunca.

No hay nada en la tele que merezca la pena.

Recibo un telegrama anónimo: “Todas las respuestas las tiene el cura de la tienda de bricolaje”. Stop

Cuaderno de bitácora. Día 11.

Encuentro al sacerdote saqueando la Librería Católica de la calle Don Gerónimo. Mientras me echa agua con el hisopo, habla de una profecía. “Y con el regreso del Elegido será el resurgir de la ciudad amurallada. Y se acabará el llanto y el crujir de dientes. Y vendrá la Alta Velocidad y el Museo del Prado. Y no habrá más peajes”. Cuando me dice el nombre del Elegido, alucino en colores.

(Continúa aquí)

La sombra del cabaret (es alargada)

Cabaret_Biarritz

Sin duda, una de las lecturas que más he disfrutado en este 2015 ha sido ‘Cabaret Biarritz’. El hecho de que el libro esté compuesto por una treintena de entrevistas (una por cada capítulo) me hizo temer que se tratara de una obra pelín ardua. Sin embargo, desde el primer momento la historia te atrapa y el lector ve desfilar ante él a un plantel de personajes que cuentan, con voz propia, una serie de trágicos acontecimientos. Hay tensión, pero también hay mucho humor. Y ese regusto amargo que se te queda al descubrir que, detrás de un mundo en continua fiesta, solo hay frivolidad, envidia y odio.

Por todo ello, me alegra saber que el autor de esta obra, Premio Nadal de Novela 2015 –galardón que precisamente consiguió Delibes con ‘La sombra del ciprés es alargada’-, estará este sábado en Ávila. José C. Vales recogerá el “premio gordo” de la Asociación de Novelistas ‘La Sombra del Ciprés’. Y no será el único homenajeado, ya que también se reconoce la labor que otras personas más cercanas a Ávila realizan cada día por la cultura: Librería Letras, Radio Adaja, la revista Caperucita Negra y Julio Collado. A ellos, felicidades. No por el premio, sino por todo lo que han hecho y siguen haciendo.

La entrega de premios será este sábado, 7 de noviembre, a las 19 horas, en el auditorio de San Francisco. La entrada es libre y, además, la gala se ha planteado como un evento entretenido, con música, lecturas, ‘photocall’  (a las 18.30) y personajes famosos, majos y aseados, como Tito Valverde o el Mago More. Una fiestuqui en toda regla a la que quedan ustedes invitados.

Una de Berlanga

Una musiquilla de esas de antes, en plan Sor Citroen. Unas letras en blanco sobre un fondo negro. Pschhh… que empieza la peli. Nuestra España, la España de siempre, al fondo. Pongan algún sitio de la meseta central, el que quieran. Un pueblo-ciudad de rancio abolengo (signifique lo que signifique “abolengo”). Llega un coche y el plano se cierra sobre la puerta de atrás. Ojo: sale un ministro.

Pepe Isbert recibe al alto mandatorio doblando la cerviz (signifique lo que signifique “cerviz”). “Aquí la gente espera que su señoría diga algo de la subsede del Museo del Prado, si a su señoría le parece buena idea”, le susurra con su dulce voz. “Ya, Pepe, ya”, le responde dandole un palmada en la cocorota. Y avanza hacia el público que, de pie y entusiasmado, aplaude la llegada del ministro.

Por allí están todos los habituales: Agustín González (el actor, claro), Chus Lampreave, Manolo Morán con sombrero… Ya digo, todos. Aplauden con ganas. Y Luis Ciges gritando “vivas” a pleno pulmón. Y José Luis López Vázquez, “un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo”. Y hasta el apuntador (haga lo que haga un “apuntador”) luce una sonrisa hinchada de satisfacción ante la insigne figura del ministro.

“Noble pueblo castellano”, comienza. “Yo soy un desatascador de profesión”. ¡Y estallan los aplausos! Y los “vivas” de Ciges. ¡Qué verbo fácil y encendido! (“verbo” sé lo que significa, pero en este contexto no lo tengo claro).

Y luego suelta la bomba: “La primera exposición de la subsede del Museo del Prado será… ¡de Berruguete!”. Más aplausos. ¡Con lo que gusta en el pueblo Berruguete! ¡Es devoción lo que hay por Berruguete! ¿O ha dicho Beruete? (Aureliano de…, más info aquí). En el fondo da igual porque también hay mucha devoción por Beruete. Casi gusta más su pincelada suelta y fluida, el carácter cosmopolita de su obra.

El ministro se va, es un hombre ocupado. “Lo de la exposición es la booomba, señoriiiito, pero ¿se sabe cuándo comenzarán las obras?”, le interroga Gracita Morales cuando el mandatario estaba a punto de entrar en el coche. “Ay, hija mía, qué cosas preguntas”, responde dandole un palmada en la cocorota.

FIN (signifique lo que signifique).

Pretty Renfe

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El día menos pensado, ya verán, el Willy me llevará de compras a un tienda pija. Le dirá al encargado que se va a gastar una cantidad ingente de dinero y que necesito mucha gente haciéndome la pelota. ¡Ya me estoy viendo probándome todo tipo de trapos! Ese día, el día menos pensado, voy a encargar que me hagan un traje a medida color burdeos.

Mientras tanto, mi armario va tirando como puede. Por suerte, se lleva la ropa ‘vintage’ y las camisetas de ColaCao que guardé hace años vuelven a marcar tendencia. A veces tengo que llevar alguna cazadora o un pantalón a arreglar: que si una cremallera no funciona, que si falta un botón, que si hay que cambiar las coderas de Naranjito por otras de los Caballeros del Zodiaco.

Entre el supuesto A (el día menos pensado) y el supuesto B (la dura realidad) hay muchas diferencias. ¿Y qué les importa a ustedes la intimidad de mi armario? Seguramente nada, pero hacía siglos que no escribía nada en este blog y de algo tengo que hablar.

La idea se me ocurrió con la presentación que hizo Renfe de un plan ferroviario “a la medida de los abulenses”, como mi traje color burdeos. Llenita la sala de lustrosos parlamentarios nacionales por Ávila (que no abulenses, al menos no todos), uno se imagina que el anuncio va a ser importante. Y, sin embargo, no me pareció más que una cambio de cremallera y un par de botones nuevos. Unos arreglos necesarios y esperados, sí, pero lejos del vestuario lustroso que todos soñamos.

Hablando de remiendos, me fijé el otro día en un desconchón que acompaña a la palabra “‘Ávila” en la estación de Renfe (vean la foto). Es el mejor imagotipo que he visto para la ciudad en muchos años.

Los Lannister y los Stark se perderán el Centenario de La Santa

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Khaleesi y sus dragones quizás vengan al fin de semana siguiente, con el Festival Cir&Co, y la líen parda. ¿Quién te dice a ti que Tyrion Lannister no se apunte a algún congreso de CITeS sobre la influencia de Santa Teresa en las teorías de Stephen Hawking? Puede que la próxima lista que Arya Stark repita en bucle sea la de bares participantes en ‘Tapitas a la cazuela’. Lo que es seguro es que ninguno de ellos asistirá este fin de semana al encuentro de fans de Juego de Trono del Mercado Medieval.

El motivo es que en esta edición no hay tal encuentro. La idea surgió el año pasado de las cabezas de dos hermanas abulenses, Lara y Diana Fernández, y del madrileño Javier Conde. “Se nos ocurrió de forma espontánea porque, como abulense que soy, me daba pena que el Mercado Medieval no se promocione cuando es una maravilla –decía Lara por aquel entonces-. Somos fans de ‘Juego de Tronos’ y nos pareció una oportunidad aprovecharlo porque la estética es similar. Lo llevamos mascando desde el verano de 2013”.

A mí me pareció una gran idea desde el primer momento, y no solo porque sea un yonki de la serie. Es algo bueno, bonito y barato, que con un coste mínimo (imagino que los únicos gastos fueron los tres premios que se dieron y ocupar el Palacio de los Verdugo durante un rato para que el jurado eligiera a los ganadores entre todos los participantes) puede traer visitantes. Creo que la participación no estuvo mal para ser el primer año: unos 15 personajes de ‘Juego de Tronos’ compitiendo en el certamen y el claustro prácticamente se llenó para la ocasión. Por eso pensé que sería una iniciativa que perduraría en el tiempo y que, poco a poco, se iría consolidando.

Los tres impulsores del encuentro le propusieron la idea al Ayuntamiento de Ávila en 2013 y, al no tener respuesta, decidieron organizarlo por su cuenta el pasado año, aunque finalmente, casi en el último momento (y tras salir la noticia en los medios de comunicación), el Consistorio decidió respaldar el evento. No habrá segunda edición y el motivo que se da desde la Concejalía de Turismo es que nadie lo ha solicitado.

No tiene sentido que la celebración (o no) de una actividad dependa de que haya (o no) un impulso o petición expresa por parte de la ciudadanía. Si algo funciona y ya está en marcha (gracias, por ciento, al esfuerzo que realizaron tres aficionados de la serie), no entiendo porque hay que suprimirlo; sobre todo cuando el programa de los dos últimos años de las Jornadas Medievales prácticamente no incluye novedades. Y lo peor no es que no se sume, sino que en algunos casos, como este, se resta.

Fábula del Loro Taranto y la oveja 23

Escuché ayer a Falete decir en una entrevista que tiene en casa una mascota, el Loro Taranto, que, cuando no le hace caso, le grita “Falete maricón” (minuto 7). Es la manera que tiene el pobre pájaro de reclamar la atención de su humano. Si este blog pudiera hablar, estaría mañana, tarde y noche chillando “Pablo maricón” hasta romperse las cuerdas vocales. “Maricón, maricón, maricón”. Así las 24 horas al día, presionándome para que escribiera algo decente para esta web.

Negro futuro sin el Negro. El muchacho cobraba por pieza. ¡Cómo corría la banda arriba y abajo! ¿Y ahora? Ya puede gritar el Loro Taranto todo lo que quiera que yo sigo a mi ritmo (Guillermo ha escrito más a golpe de comentario). Tenemos viñetista, pero no viñetas. Willy se nos va de vacaciones unos días, ahora que parecía que iba arrancando. Aquí el único que presiona todo el campo es Alberto y sus gráficos.

Necesitamos sangre nueva, eso está claro. Hicimos una lista a bote pronto de las características que debía de tener esa persona (el Illara que sustituiría a Xavi Alonso), un brainstorming en toda regla: cabeza de elefante (por la trompa), cuerpo de león (por el pelazo), cola de vaca (por si las moscas) y patas de tigre (muy útiles). Algo así:

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En cuanto vimos el retrato robot, todos lo tuvimos claro: lo más parecido que hemos visto alguna vez es @hovejo23. Cierto que su cláusula de rescisión es elevada, pero en La Colonoscopia eran conscientes de que al año siguiente quedaba libre y no verían ni un duro. La verdad es que nos lo han dejado a buen precio. Y está seminuevo.

Es el momento de saber si él está preparado para soportar la presión de ser un “palero”. Desde mi experiencia, y tras cuatro años “escribiendo” en este blog, solo te puedo decir, querido Hovejo, que te lloverán los amigos y los euros, casi a partes iguales. Tu vida será muy parecida a una exploración del interior del colon, una invasión a traición. ¿Te suena?

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