El poscas (Episodio II)

Viene de El Poscas (Episidio I)

#AsíNoPablo fue una de las etiquetas más usadas durante aquel tiempo. Los dos sectores de esta partida de ajedrez por el control del blog se atacaban cada vez de forma menos disimulada y más cruenta. Incluso en una de sus famosas cenas de fraternización llegaron a las manos cuando el alcohol alcanzó su cota máxima. Parece que el desencadenante fue la reiterada frase “Tengo un blog” que el lider del sector Pablista no dejó de repetir desde el comienzo de la cena hasta el final de la noche. La versión oficial siempre habló de un accidente doméstico de Pablo que, supuestamente, estaba pelando patatas y se hirió a sí mismo con el cuchillo de forma absolutamente fortuita… 26 veces.

El camino se iba allanando. Uno fuera de juego para el gran evento a celebrar en San Antonio. Solo había que cortar un par de flecos más. Uno de ellos era ese extraño ser que había entrado a completar el elenco del blog, el tal Hovejo, el otro, evitar el regreso del Negro. Lo primero fue un poco más complicado, pero lo segundo resultó relativamente fácil. Él mismo había cavado su propia tumba. Ni sus vínculos con Iran o Venezuela, ni siquiera las claras evidencias de su contabilidad irregular, fueron suficientes para que el Negro recibiera el castigo de la justicia. Fue la Ley Mordaza la que consiguió que diera con sus huesos en la cárcel. ¿El delito? Hacerse un selfie con un polícia “extremadamente atractivo”, declaró, y publicarla en Twitter. La difusión de fotos de los cuerpos de Seguridad del Estado en acto de servicio es un delito, según la citada ley, pero al Negro le cegó el amor y eso es lo que le costó caro.

Y con Pablo en el hospital y el Negro en la cárcel la cosa pintaba mejor. No había quien pudiera hacerle sombra al sector delpozista en febrero y todo parecía estar bajo control. Hovejo estaba en un estado de euforia constante, entretenido mientras jugaba con un gran ovillo de lana al que daba golpecitos con sus patitas delanteras, aún así no era de fiar. Estaba disimulando algún otro terrible plan para acabar con los planes delpozistas y eso era algo que mosqueaba bastante a los radicales líderes de este sector del blog. Había que descubrir sus diabólicos planes y debían hacerlo pronto si no querían tener dificultades en la importante cita de San Antonio. Lo tenían muy claro y sería necesario tomar medidas drásticas. La decisión estaba clara, llamarían a Illo. Sería el golpe definitivo a ese lobo con piel de cordero, mucha gente desaparece en extrañas circunstancias y nunca más vuelve a ser visto, Illo era la persona perfecta para hacer ese tipo de trabajos y los delpozistas debían jugar esa baza para no perder esa partida.

Levantaron el teléfono, llamaron, dieron las instrucciones que necesitaban dar para que Illo supiera cual era su misión y se despidieron. Nunca más volverían a tener contacto con él. Tiraron los móviles y rompieron sus respectivas tarjetas. Solo quedaba esperar que todo fuera según lo previsto y, mientras, terminar de desarrollar el programa con el que triunfarían en San Antonio en apenas un par de meses. El camino hacia la victoria sería dulce y fácil… Si Illo no fallaba…

Pero falló…

4 Responses to El poscas (Episodio II)

  1. Guillermo B. says:

    Sí, todo muy bonito y muy lleno de analogías, pero quisiera yo saber quién hace en este bodevil el papel de Rita Maestre y quién de churumbel de la Bescansa…

  2. Pingback: El poscas (Episodio III) | Los 4 palos

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