Los otros (por Guillermo Buenadicha)

Hoy contamos con la colaboración de Guillermo Buenadicha. Si tú también quieres participar, aquí te explicamos cómo.

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Asunto CyLOG. Asunto Naturávila. Asunto VI modificación del PGOU. Los asuntos. Un asunto. El asunto. Para los iniciados, poco más que añadir. Para los que no, recomiendo algún enlace entretenido, en estas mismas páginas. Recientemente aderezado con la sentencia ante la reclamación (lógica, por otro lado) de la empresa Alter para recibir alguna indemnización. Sentencia que parece haber causado más alivio que preocupación entre políticos y funcionarios, por mucho que lo escondan tras llamadas a la prudencia y puestos de trabajo para la Nissan. Sentencia que aunque cerrase esto con un resultado económico menor del previsible para el Ayuntamiento (al margen de que pueda ser luego recurrida por las partes), no puede hacer que apliquemos el “muerto el perro, se acabó la rabia”, y nos olvidemos del pasado, y del rol que en este sainete han jugado unos y otros.

Es un asunto curioso y sensible. Siempre que alguien lo toca, inmediatamente hay ataques ad hominem por doquier. No se rebaten posturas, no se aportan datos, no se entra en dar justificaciones, sino que más bien se tilda a la gente de sabihonda, de entrometida, de listillos, de “a ti qué te importa”, lo que sea. Vaya por delante por tanto que sí, que asumo todas esas flores, pero que su olor no altera para nada el perfume podrido del fondo que nos ocupa.

No quiero aburrir, que ya bastante les está cayendo, con el papel de políticos presentes y pasados del partido en gobierno municipal, incluyendo los que han salido por peteneras hacia destinos aforados o a provincias anejas. Tampoco en el vergonzoso papel de la oposición del momento, silente, aquiescente, y que ha frustrado cualquier capacidad de movimiento de sus colegas actuales. Qué quieren que les diga, para bien o para mal, son todos ellos políticos, tristemente sus comportamientos son consecuentes con la definición (o prostitución) actual del término. Y no quiero generalizar, otros políticos que no estaban entonces, y que son grandes responsables para bien de no haber llegado a peores puertos en este caso no merecen ese trato. Un enorme gracias a ellos, y todo mi apoyo, respeto y admiración.

No, quiero centrarme más bien en otros actores, aparentes secundarios, pero como todo cinéfilo sabrá, esenciales y culpables del éxito o fracaso de una película, muchísimo más que las estrellas bien pagadas.  Los Otros. Como ciudadanos vagos y perezosos que somos, tenemos una estructura montada, llamada Administración, para hacer lo que no sabemos hacer, no nos apetece hacer, o creemos que está mejor hecho en común que individualmente. Es la garante de que las normas que nos rigen y que hemos elegido se cumplan, es con lo que hacemos (porque es nuestra, y como tal somos todos parte de ella) el día a día; hacemos ciudad, comunidad, estado. Y como los entes abstractos no hacen mucho, la Administración está compuesta por personas. Policías, maestros, administrativos, funcionarios, abogados, economistas… Se supone que gente que tiene una función ligada a la buena marcha del engendro comunal éste, que trabaja para los ciudadanos y se debe a los ciudadanos (por dios que nadie me oiga decir nunca “ciudadanía”, huyendo de masculinos genéricos).

En cualquier proceso administrativo se generan informes, documentos de requisitos, respuestas, leyes, propuestas… y no son textos por lo general escritos por políticos. Son textos hechos por funcionarios expertos en el tema, conocedores de la normativa y legislación. Sí, promovidos por la instancia política, al ser ésta la que sugiere qué dirección quiere que tome el proceso, es su prerrogativa. Pero es la obligación del funcionario implementar lo pedido acorde no solo a la ley, sino a la lógica de que atienda al bien común y no a intereses particulares. Y sobre todo al sentido común. Como mínimo, un profesional se debe a la ética y deontología de su profesión. Y como cuestión de salud mental, se deben también a la ciudadanía (¡¡lo dije, lo dije!!), a garantizar en todo momento que el nivel de visibilidad, transparencia e información sea el adecuado.

Mapa de idealista.com

Mapa de idealista.com

En el asunto del CyLOG, la sentencia recientemente publicada aporta a la luz dos datos que antes no eran de conocimiento general (dejamos para otro día el por qué no lo fueron en su momento). Uno, importantísimo, el precio de compra en el 2004 de la parcela trocada en el Convenio, 811000 euros. Otro, que el arquitecto municipal tasa en diciembre del 2006 el resultado urbanizado de esa parcela (es decir, el CyLOG actual) en más de 17 millones de euros. Importante lo de diciembre, porque antes, a la firma del convenio en septiembre del 2006 no parece haber informe que justifique por qué para compensar por un coste o gasto de 800000 euros se ofrece una edificabilidad de 40000 m2. ¿A cuánto se correspondía una edificabilidad de 40000m2? Es difícil de saber, pero yendo al valor del m2 por aquel entonces, y asumiendo valores muy conservadores de unos 300 euros, nos salen cifras superiores a los 12 millones de euros. Y he aquí el problema… En septiembre del 2006 unos técnicos municipales expertos en urbanismo y en legislación redactan (porque dudo que lo haya hecho el teniente de alcalde) o evalúan un convenio redactado por la otra parte, en el cual se compensa algo comprado a un precio con otra cosa que representa más de 15 veces su valor de compra. Que se asemeja más al valor finalista una vez reclasificado. Y además, hablamos de una compra hecha dos años antes, y sin que en todo este proceso sepamos quién fue tan “tonto” como para vender tan barato en 2004 lo que luego parece que iba a valer tantísimo. Se supone que esos técnicos debieran de haber indicado lo imposible y asimétrico (por decirlo elegantemente) del proceso. Abogados, arquitectos… No me puedo creer que aduzcan desconocimiento o ignorancia, o incluso que eso no les incumbía, lo siento, que esto es de primero de carrera en cualquiera de esas disciplinas. Eso, ese punto concreto, esos 40000 m2 escritos en un papel, son el nudo gordiano de esta historia. No dejemos que nos descentren ahora con argumentativas, con el mareo de un largo y tedioso proceso. No dejemos que debates sobre si era necesario aportar a Nissan un centro logístico o no enturbien la pregunta fundamental de cómo conseguir el terreno para ese centro, y si en lugar de un convenio no hubiera procedido comprar, y si en el 2004 se sabía ya por el Ayuntamiento que habría que conseguir esa parcela, cuando curiosamente la empresa Alter la adquirió (y siendo malévolo, cabría imaginar si alguna garganta profunda pasó esa información, ya de paso). Alguno de estos funcionarios públicos, de los que uno hubiera esperado más devoción y dedicación hacia la ciudad que tanto parecen querer y estudiar, ahora comparece para respaldar con su presencia que el Ayuntamiento ha de pagar un precio “justo”. Sería interesante conocer cual fue su evaluación sobre la justicia del convenio y sus “precios” allá en el 2006. Me temo que no lo sabremos.

Pero otorguemos el beneficio de la duda, y consideremos que nuestros técnicos y expertos municipales estaban en aquel entonces “in albis”, que el convenio lo redactó una noche de farra el anterior alcalde junto con los portavoces de la oposición en su máquina de escribir con unas cervezas de por medio, y que en el fondo nadie se había coscado de lo impresentable de la jugada. Pero es que tras esto, y tras 30 meses de no hacer nada para llegar al límite de lo estipulado en el convenio, se adenda éste, es decir, se modifica, y se pasa ya a hablar de dónde se otorgarán los 40000m2… que ahora resultan ser 150000. Otra vez los técnicos dormidos, claro está. Y luego, se aprueba en el 2010 una modificación del PGOU por el cual se declara urbanizable el equivalente a 370000m2 edificables en más de 900000m2 de terreno, correspondiéndose más del 50% del mismo a la empresa signataria del convenio (de 40000 a 185000 de premio, no está mal). Surrealista modificación, en la que tanto en la exposición de motivos como en el desarrollo urbanístico nuestros técnicos no parecieron tener sus mejores momentos. Recomiendo su lectura conteniendo la hilaridad ante algunas expresiones y justificaciones usadas. Además, modificación ésta que es idéntica en diseño y objetivo a una que los mismo técnicos habían rechazado en el 2005 y promovida por la misma empresa dueña de terrenos. Si es que cuando quieren y se ponen, nuestros técnicos son unos hachas…

Tras la exposición pública de esta modificación, se reciben en el Ayuntamiento decenas de alegaciones a la misma. Cabría pensar que nuestros somnolientos técnicos podrían en ese momento haber despertado, ya que han de responder y escribir muchas páginas a las alegaciones, haber reconocido en ese momento el despropósito en el que nos estábamos todos embarcando, haber aterrizado desde el guindo en que se hallaban. ¿Hubo algún arquitecto, abogado o administrativo del servicio municipal que elevase su voz para denunciar lo que estaba ocurriendo? No, creo que no. Todos a una, se dedicaron a pergeñar increíbles argumentos para responder a los alegantes, entre los que incluían la imperiosa necesidad de un nuevo centro comercial en Ávila, conectar Naturávila con la ciudad, justificar el hacer desarrollos lineales y no compactos para llegar a un hotelito con Spa, desarrollar más suelo con el asombroso argumento de haberse agotado el suelo por desarrollar (que no construido, el número de viviendas pendientes de venta y construcción en el momento era homérico y desorbitado), y sobre todo, justificando la necesidad de más viviendas en un alucinógeno análisis poblacional por el cual, en el escenario peor Ávila tendría a fecha de hoy 72000 habitantes, y en el optimista 83000. Unos genios de la prognosis, por lo que vemos

No voy a extenderme mucho más. Espoleados por su indudable sentido del deber y la justicia, sin duda alguna, nuestros técnicos municipales pelearon contra las alegaciones y contra las sentencias contrarias de tribunales superiores, defendiendo lo correcto de sus modificaciones urbanísticas (reforzadas sus convicciones por el hecho de que el Ayuntamiento se gastase un millón de euros en el estudio de un nuevo PGOU que las respaldaba, ¿qué fue de aquello?), de victoria en victoria hasta la derrota final en septiembre del 2013. Y cuando por fin la lógica se impuso a la voluntad, y la VI modificación del PGOU fue rechazada, la reacción de la empresa del convenio (al margen del pelotazo que buscaban) era esperable, y fue acudir a la justicia. Y ahora se vanagloria todo el mundo y ven positivo que un juez indique en su sentencia que 17 millones eran muchos… ¿tienen alguien los bemoles de ornarse con esos laureles, en serio?

¿Por qué y para qué tenemos un servicio urbanístico y un servicio jurídico municipal? ¿Están ahí para satisfacer la voz del político de turno y los promotores de turno en sus aspiraciones, o son funcionarios que se deben a la población y a la legalidad? Si los médicos diagnosticasen no en función del juramento hipocrático, sino en función de los deseos del ministro, consejero del ramo o representante farmacéutico, ¿lo aceptaríamos? ¿Hemos de asumir jueces, inspectores de hacienda, interventores, policías, docentes, guiados no por el buen hacer de su encomienda, sino por satisfacer los deseos espurios? ¿Dónde queda la objeción de conciencia? ¿Dónde la defensa de lo común? ¿O en su defecto, dónde el sentido común? ¿Dónde el pudor y la dignidad para no salir años más tarde en rueda de prensa con un dictamen judicial supuestamente “favorable”, en el que lo primero que se mira es que se exculpe de toda culpa al Ayuntamiento, y que no hace sino poner un broche lamentable a una historia para no dormir? ¿Quizás sueñe alguien que todo lo ocurrido hasta la fecha no ha sido sino una gran partida de ajedrez en la que ya desde el principio se pretendía posponer, promover en falso, ser anulado, y en definitiva “engañar” a la parte contratante de la primera parte con la ayuda de tribunales? ¿Qué hubiese pasado de no alegar la ciudadanía, de no recurrir FECOPA y UPyD (enormes)? ¿En serio que ha acabado esta historia, o hay más cosas en el cielo y en la tierra de las que sospecha Horacio? ¿Dónde hay que coger tickets para que uno a uno nos permitan a todos los ciudadanos abulenses comprar para luego intentar obtener 15 veces más (aunque sea incluso gracias a “expectativas futuras”)?

Seguramente alguien me indicará, y espero que con razón, que no he entendido una mierda de todo esto, que hay muchos flecos que no he visto y que justifican las actuaciones de unos y otros a lo largo de estos años, y que la historia es de otra forma. Que el mundo adulto no es blanco y negro, sino lleno de interesantes grises. Que depende, todo depende. Ojalá fuera así. Asumiría gustoso mi ignorancia y culpa anexa, siempre que el comentario contra mí no quedase tan solo en la crítica por mi desconocimiento, y aportase luz y taquígrafos con explicaciones, cifras y motivos pertinentes. Pero mientras llega esa corrección, que será sin duda bienvenida, no puedo sino sentir pavor y tristeza ante esos Otros (en el fondo, nosotros), callados, colaboracionistas, agazapados, que como en la peli de Amenabar, aunque parezca que no están, son los auténticos artífices de nuestros ayeres, presentes y mañanas. Muchas, muchísimas gracias por tanto.

10 Responses to Los otros (por Guillermo Buenadicha)

  1. Juan Nieto dice:

    Si ya lo decía mi amigo Javi que en paz descansa, que de mayor, quería ser concejal de urbanismo.

  2. Obis dice:

    Falta el link a la página del Boletín/Diario oficial con los nombramientos de los funcionarios en cuestión. Ya sé que es algo trabajoso, pero ilustraría enormemente la excelente descripción de los hechos, sus responsables y sus consecuencias, sin invadir privacidad alguna. Sin dar nombres ni apellidos. Sólo lo que es ya público.

  3. Supermon dice:

    Lo que hace falta es un link a este artículo desde el resto de medios mediáticos. Y que rule. Porque me temo que al lector habitual no le sorprende, pero al no-lector no le consta. Al menos con esta meridiana y meticulosa claridad.

  4. Scattolini dice:

    A … por cierto. Al Sr Juan Nieto. Lo de las “Copias de Seguridad” ya nos lo explica Ud. otro día.

  5. Scattolini dice:

    Pfv. Sres: de los 4P falta un comentario. Revísenlo . ThKS

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