El Duelo

En El Duelo, Joseph Conrad narraba la disputa entre dos jóvenes antagonistas pertenecientes al cuarto y séptimo de húsares del ejército de Napoleón, el ayudante de campo racional y mesurado D’Hubert y el oficial impulsivo y apasionado Feraud. Debido a una falta cometida el día anterior por el oficial Feraud, sus superiores envían a D’Hubert a arrestarle, acción que el primero se toma como una ofensa personal  y decide retar a D´Hubert  a batirse en duelo. El ayudante de campo, pese a no estar de acuerdo con dicho reto, decide aceptar sabiendo que Feraud no se va a detener y que la amenaza siempre estará viva.

Me venía a la cabeza esta historia cuando Guillermo me enviaba hace unos días (con un poquito de mala leche) este tuit.

A parte de la escasa habilidad del fotógrafo cabe preguntarse dos cosas:

  • ¿Qué tienen en común París, Palestina, Afganistán, Libia, Beirut, Siria, Irak, Yemen o el Sahara? Yo ahí veo un claro desinterés por el Fresno y su digna lucha por conseguir ADSL.
  • ¿Por qué la pancarta “vuestras guerras, nuestros muertos” frente al Ayuntamiento? ¿Nos ha metido Rivas en una guerra de guerrillas contra Valladolid? ¿Hay bajas en el grupo municipal de Trato Ciudadano? Nosotros por si acaso hemos enviado a Willy a hacer maniobras con drones por  toda la Moraña.

La memoria es frágil. En Ávila se han llevado a cabo en los últimos años varias detenciones relacionadas con el yihadismo. En 2014 la policía detenía en Santa Cruz de Pinares a varias personas que utilizaban una finca de esta localidad para entrenar a combatientes y después enviarlos a la guerra a Siria e Irak. Hace pocos meses en Cebreros la policía intervino en una operación similar en la que se desmanteló una célula yihadista, varios de estos detenidos incitaban además a otras personas a realizar atentados en terreno europeo.

Es admirable cómo cierta izquierda homeopática realiza dificultosos ejercicios de contorsionismo político para evitar tomar posiciones sobre/contra quien manifiesta alto y claro que todos nosotros somos sus enemigos. Luego podremos discutir sobre de dónde viene todo esto, hablar de las cruzadas, de Al-Andalus, de las colonias, de la foto de las Azores, del petróleo o de las salidas nocturnas de Benzema. Pero antes debemos admitir que no hay nada que negociar o hablar con quien ni quiere negociar ni quiere hablar.

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