Que no cunda el pánico…

Mucho lío el que se ha montado alrededor de la figura del Presidente de la Diputación, ¿no? En cierto modo es normal, es una situación a la que el Partido Popular no está acostumbrado. Grietas a nivel interno han tenido siempre, como en todo partido político que se precie, pero visibles al público no. Es más, ha parecido, durante muchos años, un partido sin fisuras donde nadie discrepaba de los máximos dirigentes y donde todos remaban siempre en la misma dirección a pesar de que muchos lo hicieran a regañadientes.

Todo cambió de forma grotescamente divertida el día 25 de junio. Ya sabéis lo que pasó. No voy a entrar en demasiados detalles en este tema. Cabrera Presidente por sorpresa, caras raras entre los asistentes, nerviosismo, “se lo voy a contar a los de Génova” y todo patas arriba en un momento en el que nadie se lo esperaba. Y ahí andaba la cosa. Antolín diciendo que se lo va a contar a Génova, Génova ya dijo en su día que él verá… El portavoz del PP diciendo que el Presidente de la Diputación no es de fiar intentando echarle un cable envenenado a Antolín Sanz y Sánchez Cabrera, Presidente de la Diputación, tranquilo como el que lleva 31 siendo mano.

Seamos serios. Mucha suspensión cautelar de militancia, mucho expediente, mucha investigación y muchos estatutos. Lo que queráis… Pero NO VA A PASAR NADA. Nada de nada. Bueno, sí, un rapapolvos a Cabrera para que parezca que han hecho algo. Una charla seria con él para que pida disculpas a su partido, un tirón de orejas más vergonzante para quien lo da que para quien lo recibe intentando transmitir la sensación de que desde Génova se controla la situación… Y ya. Se lo comen con patatas. El Presidente se queda. No hay más. Bueno, sí… El Presidente se queda y el señor Sanz se encontrará con medio pie fuera de la política y con él aquellos que quieran o intenten defenderle.

Si alguien se ha parado a escuchar el discurso de Jesús Manuel Sánchez Cabrera se dará cuenta de que tiene un tono diferente, a política actual, a otra forma de hacer las cosas. Se percatará de que, apenas una semana después de su investidura, ya había cerrado la mayoría de las fisuras que pudieran surgir dentro de su grupo político en la institución que preside. No hay que ser my listo para darse cuenta de que detrás de él hay mucha gente de su partido que le apoya en este estudiado y medido paso que ha dado. ¿Echarle del PP? Guerra en vísperas de unas elecciones, un lujo que el PP no puede permitirse en una provincia como Ávila. ¿Pedirle dimisión? Rechazada. Cabrera es el presidente de la Diputación Provincial de Ávila, va a serlo durante cuatro años pese a que haya a quien no le guste y de ahí no le pueden bajar si él no dimite. La otra opción pasa por una moción de censura y ahí ya metes en un fregado a la oposición que no tiene por qué colaborar.

Tenemos presidente y sus “jefes” lo saben. Tenemos presidente y si no quieren darse un tiro en el pie más vale que lo acepten. Tenemos un presidente a quien su partido no puede sancionar, un presidente que gusta a mucha gente dentro y fuera de sus filas. No va a pasar nada, que no cunda el pánico.

4 Responses to Que no cunda el pánico…

  1. Rubén Negro says:

    Por abrir debate, creo que pecas aquí de algo de “wishful thinking”. Puede que de cara a la luz pública no se vaya a mover el manzano demasiado, por esa fecha en el calendario de las elecciones nacionales de forma inminente… pero queda mucha batalla por dar.

    Dos no pelean si uno no quiere… y creo que aquí hay más de uno y de dos que quieren.

    Por ejemplo… ¿Quiénes serán los candidatos al Congreso? ¿Volverá a haber paracaidismo? ¿Quién será el 1?

    A Antolín le han dado un bofetón interno, y es una afrenta difícil de olvidar. No creo que vaya a dejarlo pasar sin más. Creo que queda muchísima partida por delante, y van a saltar algunos plomos. Incluso antes de noviembre si no se moderan ciertos tonos.

    Y luego es que nos olvidamos del panorama que viene a medio plazo… ¿habrá rajoy en diciembre? ¿habrá herrera tras -digamos- febrero?

    La bicicleta del afilador hace guardia tras la esquina

  2. Pepe Herráez says:

    Cuesta más negociar la paz que la guerra.
    Una cosa ha quedado clara a Sánchez (Cabrera) le faltan remordimientos y le sobra astucia. Hace cuatro años fue diputado provincial en contra de la dirección del partido y estos cuatro años le han servido para ir construyendo una (su) estrategia que culminó el 25J.
    Los dirigentes del partido están todavía aturdidos, no tanto por la propia escenificación del 25J como por no haberse dado cuenta a tiempo de la conspiración.
    Pero bueno es el primer capítulo… ¡Cosas veredes, amigo Sancho, que harán temblar las paredes!.

    • Guillermo B. says:

      ” le faltan remordimientos y le sobra astucia.”
      Ahora va a ser que la reencarnación de Alfonso Guerra la tenemos en la política local… No creo que sea para tanto, pero si resulta que Padiernos alumbra otro Fouché, pues esa alegría que tendremos todos, que eso da mucho juego.
      Sí que creo que al margen de lo mollar del asunto, es decir, la patada en la boca a Antolín y el haber copado la institución, las formas, lo que tú llamas “escenificación del 25J” está doliendo todavía más. Al margen de lo bien o mal que el candidato oficialista cayese, lo que se le hizo con lo que de humillación pública tiene no es de recibo, máxime por quién se proclama “compañero”. Había familiares presentes, y esto de la política es un juego divertido que no tendría que inundar con su estiércol el ámbito de lo privado.

      Estoy con Willy, aquí no va a pasar nada, pero las formas se recuerdan, y mucho. El perro que un día mordió, aunque fuera a los ocupas que se habían anclado en la sede del partido, es un perro mordedor, y eso todo buen político lo tiene anotado en su agenda azul. Y un perro mordedor te puede morder a ti.

      Entro al trapo de Rubén, ¿quién irá en listas en las generales? El PP tiene (o tenía) una ventaja: 60% de voto frente al 24% en el Senado. Es decir, quitarle los 3 senadores es misión cuasi imposible. Sobre todo porque mucho de ese voto es voto anclado en provincia. Pero ahora resulta que la entidad que “controla” la provincia la comandan otros, y supongo que tendrán su aquel a la hora de nombrar puestos. Por lo pronto, si MAGN sigue sería un pequeño gran escándalo, sería la personificación de la vieja política proyectándose hacia el vacío o la nada. Para mí va a ser la piedra de toque, aunque supongo que si las cosas se ponen bravas, puede ser la carta a defender por la vieja guardia. Antolín sale muy pero que muy quemado, dudo que se jueguen el tipo por defenderle. Si MAGN se queda, los otros dos serán provinciales, y nombrados por el nuevo sector fuerte.
      En el Congreso la situación es otra. Ahí veo caras nuevas, aunque fueran de la vieja guardia. ¿Sabemos dónde va Josete, por ejemplo? Por otro lado, quitarle el segundo diputado al PP pasa por un Podemos, un C´s o un AhoraComulgamos fuerte, que alcance el 20% mínimo. Y eso es harto jodido, la verdad. Así es que los 5 puestos en global bien se pueden repartir en 2 al establishment, 2 a los turborenovadores por la base, y 1 de paracaidista. mi apuesta.

  3. carlos says:

    Sobre perros y collares advertían nuestros mayores, quién preside la institución más importante de esta provincia moribunda, a lo mejor debería sentarse a meditar cual es la manera más adecuada de hacer un traje antes de cortar la tela, no sea que de nuevo decida poner a regimen a los paisanos para que les quede a la medida.

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