Nos vamos haciendo viejos

Bajo la lluvia de verano
El sendero
Desapareció  

-Yosa Buson-

No se trata hoy de elaborar una entrada reflexiva sobre el devenir de los días, sino de hacer caso a la advertencia que ha lanzado el Colegio de Economistas de Castilla y León:

“Los costes por el envejecimiento nos pueden comer” 

Si leen la noticia, el informe que elabora el Colegio prevé un alza del 50% del gasto sanitario en diez años y por ello reclamaban a la Junta una estrategia de choque ante esta situación. Las cifras fueron rápidamente desmentidas por la Consejera que lleva las cuentas, Pilar del Olmo, que dijo…

“No hay bases objetivas que hagan pensar que el presupuesto de Castilla y León dedicado a sanidad pueda tenerse que incrementar casi 2.000 millones de euros en los próximos años”.

Lo cierto es que el siempre bien informado “Topillo” titulaba“La Junta, escocida con el observatorio del Colegio de Economistas” por “la descarnada forma con la que el observatorio denuncia la sangría demográfica que sufre Castilla y León”.

Por nuestra querida Ávila no hace falta tirar de mucho estudio para darse cuenta de que la cosa se está complicando. Sin salud en la industria y sin policías, cada vez somos más capital administrativa, con funcionarios y jubilados. La juventud, como dibujó el maestro Nieto, aquí recibe el consejo básico: “Estudia y vete”.

Porque en lo de educación sí que vamos bien, o mejor que otros, según el informe PISA. Pero de poco sirve estudiar bien si luego no hay futuro. La ecuación se entiende rápido: si los jóvenes se van y el número de jubilados aumenta, el número de cotizantes no podrá sostener a los que reciban prestación.

Esto Frank Underwood lo arreglaría rápidamente con un Plan E a mansalva: Ávila Works. Que sea lo que sea, pero definitivamente necesitamos que Ávila ofrezca trabajo. No se pueden perder más trenes, valga el ejemplo ferroviario.

Si Castilla y León es una comunidad envejecida, con un problema demográfico que pide a gritos una estrategia no solo nacional sino europea, lo de Ávila clama aún más al cielo. Nuestras cifras de paro, hasta incluso dentro de Castilla y León, son insostenibles. Ávila necesita alzar la voz.

En ese sentido, traigo otro titular: “Patronales de Soria, Cuenca y Teruel urgen al Gobierno a apoyar la despoblación”. Estas provincias se están moviendo por un problema que deberíamos sentir como EL problema.

Ahora que se acercan fechas electorales, habrá que apostar no por el de la izquierda, el de la derecha, el que se vaya a poner morado o el que pesque naranjas. Habrá que apostar por el que diga que Ávila necesita un plan especial.

Nos morimos, no es una metáfora.

¿Es primavera?
La colina sin nombre
se perdió en la neblina 

-Matsuo Basho-

2 Responses to Nos vamos haciendo viejos

  1. Guillermo B. says:

    Estás poeta hoy. El haiku de Basho queda mejor con el final: “entre la niebla”, cumple con la métrica, y está implícito que en la niebla uno se pierde.

    Además, el título me retrotrae a mi época de Pablo y Silvio. “El tiempo pasa, nos vamos haciendo viejos… a todo dices que sí, a nada digo que no”… Bello.

    Aceptada la no metáfora, y la solución de poner cascabel al gato, ¿qué cascabel ponemos? El hablar de las comunicaciones está bien, posiblemente la supresión del peaje sea algo factible o al menos negociable. Pero aún así, son 110 kms a Madrid, frente a Toledo, Guadalajara, Segovia o pueblos mucho más cercanos. El tema ferroviario tiene el componente de que mantener unas frecuencias elevadas con Madrid, o incluso el trazado de vía nuevo suponen una inversión o un coste no despreciable, que podría ir en ese paquete de medidas que se pide. Pero es pasta, reconozcámoslo. Y no es solo Ávila, como indicas, las capitales que mentas, pero también decenas y centenares de pueblos antes boyantes se ven ahora condenados a otra vida a causa de una nacional que ya no pasa, o de una fábrica que decidió ir a otro lado, o de que la agricultura y ganadería ya no son motores económicos.
    ¿Smart City? ¿Nuevas tecnologías? ¿A quién no le suena bien algo así? Pero es más duro de implementar, Silicon Valley no hay más que uno y a ti te encontré en la calle, que reza el dicho. ¿Energías renovables?
    Lo que tenemos es turismo, y eso mientras sea una moda. El tema de congresos pudo tener su momento cuando había tres palacios de ellos en España, pero ahora puedes hacer un congreso en Peñíscola, por citar. Me gustaría plantear el tema de la educación, quizás Ávila tenga el tamaño ideal para fomentar colegios privados, que ideología al margen, es algo que en otros sitios hay. Pero no arrastra multitudes.
    Al final, todo consiste en pequeños esfuerzos, en que el empresario de turno decida radicar su Pyme en Ávila por amor o por fidelidad, ya que si es por unos miles de euros que le den las Administraciones entonces será pan para hoy y más hambre para cuando se acaben. Y no sé si tenemos al país preparado para gastarse una cierta pasta constantemente en políticas de fidelización de población al territorio.

    Viajad a la Moraña, al Corneja, a la sierra. Centenares de pueblos declinan, pueblos que tenían centenares y miles de habitantes hace apenas 30 o 40 años. Es triste, y no cohexiona el territorio, pero contádselo al agricultor que descubrió que en vez de dejarse los lomos en su pueblo tenía una vida en Bejar, en Salamanca, en Ávila, con colegios para sus hijos, con supermercados y cines. Quizás nos llegue ahora el turno, en el fondo Ávila partía a principios del XX con apenas 5000 almas, palacios vacíos y administradores de nobles cortesanos. Y quizás dentro de 20 años los aviones-utilitarios permitan que la residencia no sea un problema, y la gente empiece otra vez a buscar bellas ciudades amuralladas y perseguir el slow life.

    Mientras tanto, y salvo planes de emergencia que no creo que lleguen, lo único que cabe hacer es aportar cada uno nuestro granito para que este envejecer sea al menos agradable.

  2. carlos says:

    Del viejo, dicen que llega el buen consejo. Sí no sabemos cuantos somos y lo que tenemos a bien producir, mal vamos a determinar cuales podemos elaborar con una industria inexistente. ¿Piedras de la muralla como hacen con los recuerdos del muro Berlín, bastones de la santa para que se apoyen los que se marchan, tartas de cartón piedra o cepos para atrapar a los visitantes y que no puedan continuar con su ruta camino a Salamanca? ¡Opciones hay, lo que no ha habido nunca son ganas!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: