Ciudad Medieval

Llegas caminando al recinto amurallado. Se levanta imponente al otro lado del puente, peatonal, por cierto. Caminas hasta el pie de la muralla y ves la ladera. Un camino de piedra que te indica por donde ascender hasta el acceso. El acceso que en tiempos era la puerta trasera de la ciudad y que hoy acoge miles de visitantes diarios. A medida que vas subiendo va entrando en tu cabeza un soniquete medieval. Un soniquete que recuerda épocas pasadas. Entre las dos puertas, en el pasillo que comunica la muralla exterior y la interior, hay dos hombres haciendo sonar las dulces notas que reciben a los visitantes. Crean ambiente y te dan una idea de lo que encontrarás dentro. 

#Carcassonne #CiudadMedieval

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Dentro, calles empedradas, mucha gente, incluso, para ser septiembre. Nos cuentan que en agosto había sido aún peor. Que no cabía un alfiler. Que era imposible pasear por esas calles con un mínimo de tranquilidad. Destaca la ausencia de coches, no hay circulación, toda la zona intramuros es peatonal, quizá por las mañanas permitan el acceso a descargar los repuestos de las decenas de tiendas de recuerdos, bares, heladerías, tiendas medievales… Todo pensado por y para el turismo.

Un recinto con 1.500 metros de perímetro perfectamente acotado por la muralla exterior. Un paseo entre muros por el que puedes rodear todo el recinto, una segunda muralla con un castillo adosado a ella que en tiempos fue el puesto defensivo desde el que los franceses vigilaban el que fuera el reino de Aragón. 

Castillo de #Carcassonne – #Medieval #Francia

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Todo esto que os cuento sucede en la medieval ciudad de Carcassonne. Una localidad francesa de cerca de 50.000 habitantes situada al sureste de Toulouse y bastante cerca de la cara norte de los Pirineos. Un lugar que me recordaba, no podía ser de otra forma, a la ciudad de Ávila y me resultaba imposible, a pesar de no ser producente, comparar ambas localidades. En cierto modo me daba que pensar lo que Ávila podía haber sido y no es. Dos ciudades, con sendos recintos amurallados y con un motor principal en cuanto a la economía local se refiere, el turismo. Pero es que en Carcassonne comenzaron a hacer las cosas relativamente bien a mediados del siglo XIX, que fue cuando se concienciaron de la necesidad de conservar un patrimonio que aquí continuó deteriorándose hasta mediados del siglo siguiente.

Cátaro preso. #Castigo #CruzAmarilla #InquisiciónFrancesa

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El resultado de aquel cuidado es un producto turístico de los de manual. Un recinto donde apenas viven 50 personas, la parte en la que se hace la vida cotidiana de la ciudad está fuera de los que llaman La Cité, y dentro de ella resulta casi imposible ver una calle sin una tienda cada 5 metros. Un lugar donde todo el mundo es de fuera menos quien te atiende en los establecimientos. Un lugar con museos, el de la inquisición francesa, por ejemplo, donde te muestran la persecución y las torturas que la Iglesia Católica llevó a cabo contra los Cátaros en su cruzada contra ellos. Un lugar con tiendas, con su propio juego de rol ambientado en el medievo y las calles de la ciudad. Un lugar con su iglesia, al visitarla te reciben cuatro hombres que cantan un par de canciones rollo gregoriano. Un lugar con danzas medievales en la calle que te invitan a disfrutar de una actuación completa en un teatro. Un lugar que respira medievo por los cuatro costados sin necesidad de un mercado medieval como el que hoy comienza en Ávila. Que bienvenido sea, ¿eh? Que quede claro. Un lugar que me hace pensar en lo que Ávila puede ser y de momento no es…

Y ya que nos llevan años de ventaja en la construcción de su producto, quizá podamos echarles un ojo, ver lo que hacen bien, adaptarlo a nuestras necesidades, ver también lo que hacen mal para no hacerlo nosotros, y sacar alguna idea para nuestra ciudad que no se diferencia mucho de aquella y que parece tener con Carcassonne muchos más parecidos que diferencias en cuanto a su futuro se refiere. Si bien la historia de cada lugar es diferente y sus pasados basados en diferentes circunstancias, muchas de las cosas que allí ofrecen se pueden adaptar a las necesidades de aquí. 

Yo dejo ahí la idea. Y os recomiendo visitar Carcassonne, la ciudad con ambiente medieval todo el año.

2 Responses to Ciudad Medieval

  1. César says:

    Un sitio único quizás demasiado masificado pero que merece la pena visitar. Ávila no ha cuidado mucho su patrimonio ni lo sabe explotar. Ha cambiado su magnífico empedrado por feas losetas, poca peatonalización de las calles….
    Otros sitios muy recomendables y que nos pueden hacer dar bastantes ideas son San Gimignano y Siena

  2. Juanlu says:

    Hombre, tampoco me gustaría vivir en un recinto amurallado donde todo fueran tiendas de recuerdos y restaurantes de chuletón. Me gusta encontrarme con mis vecinos paseando por las estrechas calles de la muralla, a la sombra de los altos muros de los palacios. Turismo sí, pero que se siga pudiendo vivir dentro. No se lo que opinarán los carcasonenses, pero hace unas semanas leí un artículo sobre Venecia en que los venecianos precisamente se quejaban del exceso de turismo y la pérdida de identidad de la ciudad. la clave está en el EQUILIBRIO.

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