Panegírico

Mucho he leído los últimos días sobre el despido de Jota. Mucho me han preguntado sobre él, sobre lo que ha pasado, sobre los motivos, los culpables, la razón… Y a todos les he dado la misma respuesta. No lo sé. 

No sé si el despido de Jota ha sido motivado por presiones políticas, no sé si el despido de Jota ha sido motivado por la proyección del documental sobre la antigua fábrica de harinas, no sé si el despido de Jota ha sido motivado por los celos alguien al ser más alto y guapo que el o ella o por haber bailado desnudo encima de la mesa de control del estudio mientras hacía un informativo. Y afirmo no saberlo teniendo en cuenta que he trabajado muy cerca de Jota, que trabajo muy cerca del resto de periodistas de la SER, que conozco a quien le despide, a quienes no han tenido nada que ver y a los que se quedan sin un compañero teniendo que trabajar más que antes para suplir su falta, una falta que, casi seguro, no contará con sustitución.

Y digo todo esto porque hay gente que no ha dudado en afirmar algunas cosas que creo infundadas. Hay gente que ha manifestado, como si de verdad absoluta se tratase, que a Jota se le despide por el ya famoso documental “Verdad contra poder” y por las presiones recibidas tras la emisión del mismo en nuestra ciudad. No lo diré yo, es más, no quiero pensar que haya sido eso. Puede que algo haya sumado, tampoco lo sé. Por eso no quiero hacer valoración de las circunstancias, no quiero repetir los errores que he visto a otros cometer.

Sí quiero maldecir a aquellos que se han alegrado con la noticia, seguro que los hay. Sí quiero lamentar su ausencia, lamentar el vacío que deja. La ida de un buen periodista siempre es una lástima y más cuando su periodismo era incómodo para muchos, algo que lo convertía en periodismo del mejor para otros. Ya lo dijo Pablo, algunas cosas sin Jota no suenan igual, y la SER en Ávila va a sonar para siempre diferente, faltará la voz de Jota, y nos costará acostumbrarnos a pesar de los grandes profesionales que se quedan tirando del carro y a quienes quiero transmitir todo mi apoyo.

Jota: todo mi ánimo, mi apoyo y mis mejores deseos para tu futuro. Se te extraña, amigo, eso sí es seguro.

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