Soy un villano más

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Echo la vista atrás y pienso cómo era la villa hace unos 14 años, cuando mi barco atracó en este puerto de adoquines y revolconas. Ante mí, una villa que desayunaba Cola Cao para ser cada día más y más grande, fuerte, industrial y prospera, o por lo menos eso era con lo que nos intentaban hacer soñar. Y vaya si soñamos al vernos con una estación del AVE, un palacio de congresos rebosante de eventos, un museo que nos traería unos mil turistas a diario, un polígono industrial con el cartel de completo al entrar, un equipo de fútbol en Segunda y, sobre todo, ¡una ciudad dormitorio de Madrid y alrededores! El boom inmobiliario, el anzuelo en el que picaron muchos villanos y que hoy en día es su ruina, unos por ilusos y otros por avaros.

Todos o casi todos nos creímos el cuento sin rechistar, Más de uno se paraba en el rastro con la vista puesta al valle Amblés y suspiraba imaginando lo que estaba al caer: una ciudad de verdad, con un futuro próspero para todos, con dinero, dinero y más dinero. No me extraña que hoy haya tantos “licenciados” en A.D.E., caminos, hidrología, etc. en el paro que siguen esperando un ‘remember’ de esa época dorada para encontrar un trabajo. Ellos tienen una carrera y eso de estar en otro sector… “na de na”.

La verdad es que todo eso podría haber ocurrido. Supongo que sólo faltó anular ese pensamiento feudal de algunos que, hoy por hoy, siguen cerrando las puertas al crecimiento de la villa, casi dejándonos en un poblado Ami. El palacio de congresos, pasados unos años de su inauguración, solo nos ha dejado algún que otro congreso o actividad. Respecto al equipo de fútbol (en su día incluso hubo un proyecto para un nuevo estadio), hoy tiene que ser salvado de las deudas con eventos como el de #SOSRealAvila. Del AVE, ni hablar. Digamos que voló de la Muralla al Acueducto, y con él, el turismo, claro. ¿El polígono? Cada vez más vacío e inaccesible. El museo está ahí, como la puerta de Alcalá, viendo pasar el tiempo y sin abrir.

Eso de ser ciudad dormitorio se ha quedado en ciudad cementerio de bloques vacíos. El polideportivo está donde Cristo perdió el mechero, como que el de San Antonio sigue estando mejor situado ¿Por qué no reformaron ese?

La estación de autobuses sí que sí. Después de 13 años, varias reformas por fallos en la construcción y perder la subvención, ha visto la luz. Afortunadamente, un gimnasio ocupará la torre y así la cascada de colores no estará tan vacía. Para los autobuses que se mueven, con una marquesina y foco valdría. ¿Por qué no reformaron la de san Antonio?

De todo esto, mi mayor conclusión, aparte de que estamos en la mierda y no tiene pinta de que llueva para lavarnos, es que soy un villano más. Solo me falta el botellín de maullido 5 astros, el pincho de casquería guisada y el palillo, porque, como me den una cerveza de otra marca y un pincho nuevo ¡MA-TO! Que soy avileño y esa idiosincrasia la llevamos todos los que por arraigo tenemos tatuados los adoquines en el corazón, como un amor de madre, el sabor de las revolconas en el paladar y el Cola Cao en el desayuno. Eso sí, ¡el palillo ni tocarlo!

 TRnegroni

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