Luces y sombras

Valiente farola abulense impasible ante el frío

Valiente farola abulense impasible ante el frío

Hace algo más de un año atropellaron a mi padre (después de una larga recuperación, vuelve a estar como una rosa mañanera). Fue nada más arrancar 2013 y recuerdo como un Policía Local nos dijo que, en lo que iba de año, había más atropellos que días. Un año antes, quizás algo más, vi como atropellaban a una mujer en la avenida Hornos Caleros, cerca de la Escuela Politécnica de la USAL. Varios peatones y el propio conductor atendimos a la señora en lo que llegaba la ambulancia. Eché un vistazo a mi alrededor y pensé que la escasa iluminación de la vía no había ayudado a evitar el accidente.

Yo no soy un experto, ni mucho menos, en seguridad vial. Sí les puedo decir que salgo a correr de noche, por la ciudad, y puntualmente encuentro zonas en completa oscuridad. He visto (varias veces) todas las farolas apagadas en el tramo de carretera que une el puente Adaja con el principio de la avenida Juan Pablo II. En el último mes, la calle donde vivo (y alrededores) se ha quedado completamente a oscuras tres veces. Y existen muchas zonas donde se enciende una farola sí y otra no, imagino que por motivos de ahorro energético y económico. En definitiva, no hace falta ser un experto para saber que en esta ciudad, a determinadas horas, hay más sombras que luces (“Caminé por calles con la mayoría de sus farolas fundidas”, nos decía Juan Luis en la anterior entrada). Y  a mí me parece que el problema, como señalaba en el primer párrafo, no es algo puntual de los últimos meses.

Este lunes, el Ayuntamiento de Ávila ha anunciado una serie de medidas para luchar contra “unos comienzos de año complicados”, según el teniente de alcalde de Seguridad, José Francisco Hernández Herrero (seis atropellos en lo que va de 2014, tres de ellos de carácter grave): poner en marcha un plan de concienciación y formación en seguridad vial para mejorar el comportamiento de peatones y conductores; mejorar la iluminación en algunas vías y prohibir el estacionamiento en las proximidades de algunos pasos de cebra.

No voy a entrar en valorar las declaraciones de Hernández Herrero cuando afirmó que “en ocasiones el ciudadano abulense se lanza al paso de peatones” (ahí quedan para la posteridad). Lo que sí diré es que la sensación que me deja todo esto es que se ha perdido un tiempo precioso para luchar contra un problema de la ciudad. En concreto, tres meses. Desde que, a finales de octubre, IU presentara en el pleno una moción solicitando el estudio y la mejora de la iluminación de los pasos de peatones de Ávila. Se trataba, aclaraba la portavoz de esta formación, Montserrat Barcenilla, de una medida preventiva porque “no se debe esperar a que ocurran más accidentes”. El PSOE también habló en aquel momento de “deficiencia de iluminación”. Y UPyD respaldó la propuesta.

El PP rechazó la moción y podéis ver los argumentos esgrimidos por su portavoz en el vídeo de dicho pleno (las intervenciones de Hernández Herrero tienen lugar en los minutos 37:23 y 42:30). Aunque reconoció apagados intermitentes en Hornos Caleros que podrían haber incidido en la seguridad en el pasado, afirmó que no se produjo ningún atropello en que la causa fuera la falta de visibilidad. Defendió que existe una “iluminación correcta” en los pasos de peatones y puso nota a la ciudad en materia de seguridad vial: “entre notable y sobresaliente”. También habló de los 13.000 nuevos puntos de luz que aterrizarán de la mano de Eulen, la empresa encargada de mejorar alumbrado público de la ciudad. Mientras llegan, se sigue defendiendo esa iluminación aunque, como bien titula Ávilared, se mejorará. Y a mí me sigue pareciendo que la cosa llega pelín tarde y con pocas ganas de reconocer errores.

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