13 entradas para 2013

Sí, es una lista, tan tradicional en estas fechas como los polvorones, los turrones y las indigestiones.

El año que se cierra esta noche, si el reloj de la Puerta del Sol lo permite, ha traído hasta esta página nada más y nada menos que 80000 visitas -en realidad algunas menos, pero redondeo al alza en previsión de que hoy, con la afición del respetable a las listas, lo petemos. El mes con más visitas fue junio, con casi 8500 visitas, y noviembre el más flojo con 5600. En nuestra pelea personal por ser, además del más guapo, el más leído, el año se lo lleva Alberto, seguido de Juan Luis, Rubén y Pablo. Los Del Pozo, as usual, en cabeza.

En la batalla de las redes sociales, Twitter le gana a Facebook de calle. Casi le dobla, en realidad. Google+… bien, gracias (56 visitas desde la plataforma del buscador). La mayor parte de la gente nos visita desde la piel de toro, pero también nos leen mucho desde los USA (robots incluidos) y desde la France. Mandar un beso desde aquí a nuestros lectores de Burundi, Timor Oriental y Mauritania.

Pasamos a las entradas más vistas del año… publicadas este año. Esta aclaración es importante porque las dos entradas más vistas este año se publicaron en 2011 (Ávila: mitos, leyendas  e historia acerca de su origen) y 2012 (El origen de la CA de Castilla y León). Sí, las dos de historia ¡Para que luego digan que la Historia no vende!

1. ¡Otra indecencia… otra indignidad! La colaboración de Jose Ramón Rebollada ha sido la entrada más leída este año. Si queréis que la vuestra figure en este puesto el año que viene, aquí os explicamos cómo hacerlo.

2. Que vienen las fiestas. Las fiestas del verano, tema de actualidad en Ávila.

3. Felix Peña (responsable del Murallito): “No me puedo…” Se va uno de los símbolos del turismo de la ciudad levantando una agria polémica. Aquí hablamos con él. L4P al pie del cañón.

4. La Plaza de los Autómatas. Prohibido jugar al fútbol en El Grande. Total, para los cuatro chavales que quedan en edad de jugar…

5. Esa odiosa comparación. Segovia tiene acueduecto, y Ávila tiene murallas. Ellos cochinillo, nosotros chuletón. Ellos AVE, nosotros TRD.

6. Despertares, confusiones y “pegeouses”. La burbuja explotó y el PGOU también. ¿Hasta Naturavila y más allá?

7. El Bulevar, zona de gran afluencia turística. Una de las polémicas del año: la liberalización de horarios comerciales. Tan polémica fue, que el año que viene se suspende para volver a estar con nosotros en 2015.

8. 2 años… 150000 gracias. Nuestro post de cumpleaños. Lo que mejor se nos da es hablar de nosotros.

9. De lo malo también se aprende. Otra colaboración entre los diez primeros post. Tenemos que subcontrataros más a menudo. En esta ocasión, fue Sergio Sánchez quien nos la hizo llegar.

10. La agonía del centro histórico. La zona intramuros se muere, pero todos tranquilos: han puesto unas fotos en los escaparates. Ahora se muere igual, pero con más gracia.

11. Todos sin beca. Resultados de la I Encuesta sobre política municipal. Nuestra encuesta, vuestras opiniones.

12. No eran tan buenos. Los grupos tributo no le gustan al señor Juan Luis del Pozo. Es un sosainas.

13. Aquí el 15M, aquí unos amigos. Nuestras filias y nuestras fobias siempre han dado mucho que hablar (sobre todo en el salón de nuestras casas a la hora de comer).

Y hasta aquí 2013.

¡Y nos lo queríamos perder!

L4P: Objetivo 2015

L4P2015

“Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde” Sir Francis Bacon

Vivimos tiempos aciagos, lúgubres y oscuros. La pertinaz crisis, como la sequía, ha cercenado el presente, el futuro, las ilusiones y los planes de millones de personas. Cada vez más gente tiene como único objetivo sobrevivir, aguantar, llegar a fin de mes. Puede que la macroeconomía mejore, que la prima de riesgo se modere y que los número de las grandes empresas mejoren, pero a pie de calle, la economía real, anémica, sigue boqueando desesperada buscando oxigeno. Los parados se siguen contando por millones, las empresas siguen cerrando y el túnel parece no tener fin. No es necesario que llegado este punto les recordemos las dramáticas cifras que nos azotan desde los medios de comunicación, ni que les relatemos dramas que seguramente vivan ustedes en persona, entre su familia, sus amigos o en sus entornos más cercanos.

Pero la crisis no es solo económica, nos engañaríamos si así pensásemos. Sufrimos una crisis económica, sí, pero también una crisis política y social que no va a desaparecer aunque se cree tímidamente empleo y se maquillen las cifras del INEM; una crisis que no se va a solucionar esperando sentados a que deje de llover. Como el dinosaurio de Monterroso, todos estos problemas seguirán ahí cuando despertemos. La corrupción pronto exigirá un espacio en los telediarios dedicado en exclusiva a la crónica judicial. La descomposición de partidos y sindicatos es solo la parte más visible, la punta del iceberg, de unas estructuras -políticas y económicas, pero también sociales- agrietadas y carcomidas, sustentadas durante años por una burbuja tan irreal como la fingida salud del sistema. La desconfianza del ciudadano hacia sus instituciones es un problema grave que también hay que afrontar. Y esta descripción se puede aplicar a nivel nacional, regional o local; Ávila no se escapa del lento eclipse de nuestro modelo de convivencia.

Ha llegado el momento de dar un paso adelante. No creemos en soluciones mágicas, ni en bálsamos de fierabrás. No se puede cambiar el mundo con un “Me gusta”, con un RT o firmando una petición de Change.org; hay que levantarse del sofá y salir a la calle. Este blog ha servido como plataforma de debate, como altavoz para nuestras quejas y nuestras propuestas, pero no nos podemos conformar con mirar el contador de visitas. Es necesario hacer política, política de verdad. Si queremos cambiar algo -nos conformamos de momento con esta ciudad- es necesario que nos remanguemos, que salgamos a la calle y que estemos dispuestos a ocupar los despachos desde los que se gobierna el mundo real. Esto no va de conseguir fologüers, el objetivo es conseguir votos, porque no hay herramienta más potente que esa para transformar la realidad.

Por todo esto, hemos decidido constituirnos como partido político y presentarnos a las elecciones municipales de 2015. Ya hemos comenzado los trámites administrativos necesarios y el siguiente paso es construir un programa político que presentar a la sociedad abulense antes de solicitar su apoyo en las urnas. Pretendemos desarrollar un proyecto global, pensado para toda la ciudad, en el que todos los abulenses puedan verse representados, pero consideramos que hay una parte de la sociedad abulense que se está viendo afectada especialmente por la crisis, por el modelo de ciudad diseñado por nuestros regidores y por el modelo de representación política tradicional: los jóvenes. A ellos -a nosotros, pues también somos jóvenes- va especialmente dirigida nuestra propuesta.

Todas las encuestas reflejan que el interés de los jóvenes por la política es bajo y que un alto porcentaje de ellos no votan. Nuestro primer objetivo, por lo tanto, debe ser convencer a los jóvenes de que la única forma de que nuestras necesidades y preocupaciones sean tenidas en cuenta es organizándonos, movilizándonos y votando. Si no hacemos política, la harán otros por nosotros. Y no, una biodanza no es política.

No pretendemos saltar al vacío, por lo que contamos con todos vosotros, con vuestras ideas e iniciativas, y ya hemos comenzado a sondear la opinión de diversos colectivos. Estos primeros contactos nos han permitido perfilar algunos aspectos de nuestra propuesta y planificar algunos de nuestro primeros pasos. Este es un proyecto en construcción y por eso lo anunciamos con tiempo, para poder construirlo juntos.

Creemos que el cambio es posible, pero somos conscientes de nuestras fuerzas y de lo difícil de nuestra empresa. También lo somos de que si no actuamos con inteligencia podemos convertirnos en un freno al cambio que pretendemos conseguir. La aritmética electoral puede hacer que los votos que recibamos sirvan para apuntalar al partido en el poder a pesar de la presumible sangría de votos que sufrirá en los próximos comicios. Por eso, nuestra campaña va a estar muy centrada en movilizar el voto que hasta ahora no se sentía representado por ningún partido. Sin renunciar a ellos, no queremos restar votos a ningún partido de oposición sino sumar votos al cambio. Queremos el voto de aquellos que no suelen acudir a las urnas, ser su voz, sus representantes, sus intermediarios en las instituciones.

En las pasadas elecciones municipales solo acudieron a las urnas el 66% de los abulenses con derecho al voto. 15000 abulenses, muchos de ellos menores de 35 años, se quedaron en sus casas. Ahí está el hueco. Nuestro objetivo es conseguir que 3000 de esos ciudadanos confíen en nosotros. Pueden parecer muchos, pero solo son una parte minúscula de los abulenses que tienen que estudiar o trabajar fuera de la ciudad, de los que se sienten excluidos por los de siempre, de los que saben que su futuro no está en Ávila, de los que se sienten expulsados de la ciudad donde nacieron y donde les gustaría seguir viviendo. Ávila no puede seguir siendo una ciudad de cartón-piedra que solo palpita tres días al año.

Queremos ser una fuerza decisiva en un momento decisivo, un momento que se augura de cambio político, de alternativa. Queremos abrir las ventanas del Ayuntamiento y que el viento que viene limpio de la sierra recorra hasta el último rincón de nuestra vetusta ciudad. Creemos que podemos lograrlo. ¿Nos acompañas?

PS1.- En las próximas semanas habilitaremos un espacio en el blog dedicado en exclusiva a este proyecto con información, enlaces, zona de descargas, etc. También habilitaremos un espacio para colaborar con el proyecto. Pretendemos realizar una campaña muy personal, inspirada en el modelo desarrollado por el Partido Demócrata, y necesitaremos “agentes electorales”. Tenemos pensado realizar un importante esfuerzo con las comunidades abulenses residentes fuera de nuestra ciudad. Si eras un “abulense exiliado”, te necesitamos especialmente.

PS2.- Por Ley, estamos obligados a que nuestras listas electorales sean paritarias. Si eres mujer y estás dispuesta a ser parte fundamental de nuestro proyecto, en breve te diremos cómo colaborar.

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¡28 de Diciembre fun-fun-fun!

Esta entrada – junto con el gancho del relato – fue nuestra tradicional entrada conmemorativa de los Santos Inocentes. De momento no damos el salto a la política, aunque aceptamos propuestas y aguinaldos.

Felices fiestas para todos.

Referéndum al tun tun (y IV)

(Primera parte) (Segunda parte) (Tercera parte)

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– ” ¡Pero bueno! ¡Esto es intolerable! ¡No podemos permitir que se nos despoje a los ciudadanos de nuestra propia historia! ¡Una historia que es propiedad de todos! “

– ¿Está usted bien, señor concejal?

En El Nº11 (la taberna) habían amanecido un día más con la esperanza de que el alto del coche nuevo no viniera a tirarles las copas al suelo, como acostumbraba.

El concejal, lejos de las tribulaciones del hostelero, hacía un barquito con las papeletas.

– Perdona, chico. Lo mío son las cuentas. Me dijeron que me abriera un Twitter y la lié. Ahora me han dicho que vaya por todos los bares repitiendo esta frase para convencer a los ciudadanos, pero es que no veo ninguno.

– ¿Cuantos habitantes tiene Ávila, señor concejal?

– Unos 60 mil, 49.340 bajo los efectos de la O.R.A.

– Y si son 60 mil… ¿dónde están?

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La superintendente los había convocado a todos en lo alto del Torreón. Quería un recuento preliminar y había movilizado para ello a todos los apoderados y a los miembros de Nuevas Generaciones:

“Quiero datos preliminares pronto u os encerraré en un cercado de Lampedusa durante todo 2015. Esos cabrones no nos pueden estropear el centenario de La Santa. ¿Habéis entendido?”

– “Pero, presidenta… Lo que le decimos es verdad. No ha votado nadie todavía. Nadie”.

“Eso es imposible. Cada vez os hacen más gafaflautas. ¡Quitaos de mi vista!”

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Mientras, en el sótano, una presencia había provocado que los concentrados se quedaran más patitiesos que Murallito sin licencia. Una voz se filtraba y se acercaba a través de los muros…

– ¿Qué tal va el diestramento de tu perro? No hay nada como ir un ratito al gyn para quitarse el stres. Lo flipas con Baum Gartner, tía.

Cuando todo parecía perdido y su escondite descubierto, una rendija se abrió entre los muros:

– Seguidme, pillastruelos, como mi sonrisa persigue a los orzuelos.

¡Era el concejal abrazable! ¡Los había salvado!

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En el Nº11 (La Taberna), la sombra del olmedo era alargada.

– La verdad es que yo tampoco creo que sea para tanto. ¿Tú no votarías a todo que sí? A lo suyo y a lo nuestro. Si total, lo del Prado no se concreta nunca. Que lo cojan ellos y ya está.

En el lado zurdo de la barra, un arquitecto se monda con las últimas aventuras del Doctor Bacterio y pide un café.

– Un café de distancias cortas. Un café en equilibrio con la naturaleza. Un café accesible para todos. Un café con una mezcla equilibrada de usos.

Pero nadie le hace caso. En la soledad de la megápoli imposible, mira la urna – fénix urbano contenido – y marca un Sí.

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Todas las alarmas habían saltado en la sede central operativa del corral de las campanas: Una urna, una X, un Voto. Un grito atronó por toda Ávila, retumbó en cada catacumba, se oyó hasta en el más recóndito de los escondrijos:

“¿CÓMO QUE NADIE RECONOCE AL QUE HA VOTADO?”

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No muy lejos de allí, el viñetista pidió ser despojado del bozal.

– Creo que yo sí sé quién ha votado. Seguidme.

El concejal abrazable sacó su tandem magenta y le aupó a los pedales traseros. El resto montaron en el coche del alto y partieron hacia la Calle Arévalo.

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– No, no puede ser. Es él.

Esta vez el que hablaba era el camarero. Había reconocido el coche y el sujeto: el que le tiraba las copas.

Los seres de luz y los colonoscópicos se adentraron al lugar. Pronto todos se reconocieron entre sí. El concejal, los barquitos, las urnas, el camarero, la mosca y el viñetista. Todos menos aquel señor que leía su Mortadelo y al que apuntaba el del removido bozal.

– Es él. Chamorro – apunto el viñetista.

– ¿Quién? –  respondieron todos al unísono.

– Chamorro. Estaba harto de que me dijeran que siempre dibujaba a los mismos, así que me puse a investigar. Y resulta que había un concejal líder de la oposición que nadie se había dado cuenta que estaba ahí. Jobar, no es que solo sepa dibujar al Alcalde, a Agustín o a concejales guapos o elocuentes… es que no sabía cómo era el líder de los socialistas, jopetas.

– ¡Ah! ¿Y qué tiene que ver eso con el referendum?

De detrás del Superhumor surgió una voz:

– Yo seré quien os reconvierta el Palacio.

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Palacio de los Águila. Reunión de la Secreta Cofradía de la Santa Genoveva.

– A ver, Manolo. Si tu eres de los nuestros, que gobernamos la ciudad juntos como uña y carne. ¿A ti no te parece una gilitruñez  de pregunta y un atentado contra nuestra historia?

“¿Quiere usted que el Palacio de los Águila se convierta en Palacio de Superillo  o de los Illotti? Y, en caso afirmativo… ¿Quiere que le abramos un Tumblr?”

Yo lo que diga Rosa, alcalde.Es la bomba.

**** ^*

Los palos, los colonoscópicos, el concejal del mortadelo y el concejal abrazable estaban siendo seguidos desde que salieron del bar. Unos agentes de la O.R.A. recibían sus órdenes desde las Local Corps del Lienzo Norte.

– Es el momento de acabar con esta farsa.

Justo en el momento de ir a entregar la urna y el voto en los Águila, el concejal elocuente y el abrazable interceptaron a la compañía. Tras ellos, un ejército clon de followers de la cuenta oficial de twitter del grupo municipal y dos agentes de la O.R.A.

– Entregad las urnas o esto acaba peor que un concierto de Las Cheerleaders Asesinas con Willy invitando a Jagermeisters.

Y fue en ese momento cuando la zorra de pelo largo sacó una tijera, cortó sus melenas y exclamó:

“Soy un palo, un palo, nada más que un palo. Un paaaalo”

Hasta el trípode de los discursos del alcalde se había quedado congelado.

“Esto es un blog, una bitácora, un rincón de opinión y desahogo. No somos nada, nunca quisimos ser nada. No tenemos la importancia que se nos da. No somos capaces de reunir más que un solo voto en nuestro referéndum. No hacen falta toques, llamadas ni advertencias veladas. La gente está leyendo el Marca, paseando a los niños en la pista de hielo, cambiando cromos en el Teto: no está leyendo el blog. ¡Sois vosotros los que lo hacéis!”

Murmullos de aprobación. Viñetistas persiguiendo moscas.

“Dicho lo cual, si queréis darnos el palacio para que lo dirija el de los ojos azules y así tener controlados a los de La Colonoscopia, tampoco nos vamos a quejar”.

Sonó entonces una dulzaina. Era él, el hombre que vino del barco:

“Está bien, que no cunda el pánico. Que sea todo el mundo libre, que cada uno escriba lo que quiera, que se fomente el espíritu crítico, que Illo haga una viñeta con socialistas y que nos abramos un fondo de pensiones si nos sabemos la canción de la Abeja Maya…

… porque nosotros seguiremos gobernando y, chicos, al fin y al cabo… nunca os habéis planteado presentaros a unas elecciones ¿no?”

Referéndum al tun tun (III)

Primera parte 

Segunda parte

(Cortinilla de estrella)

Un golpe seco en la puerta les devolvió al mundo real. Apartaron sus ojos de las piruetas de los patinadores ucranianos y cruzaron miradas de temor. Otro golpe les obligó a levantarse. Se movieron en silencio por el lúgubre sótano y se armaron con palos de escoba, libros gordos de cantos firmes y un plumero reserva de la acarosfera. Otro golpe.

– Abrid de una vez, que hace frio. Se van a congelar los cartuchos de tinta.

Se miraron sorprendidos. El hombre alto había vuelto. Abrieron la puerta, le abrazaron y le golpearon la espalda como si estuviesen sacudiendo una alfombra mullida.

– Tengo que reconocer que a mi también me ha sorprendido no morir el primero. – dijo tras desembarazarse de los abrazos mientras con un gesto invitaba a abandonar la penumbra de las escaleras a sus dos acompañantes.

Si los cinco integrantes del blog eran seres de luz, príncipes de ojos claros, piel hidratada y melena oxigenada; los dos engendros responsables de La Colonoscopia parecían resultado de un cruce antinatural entre seres del averno. Manos grandes y peludas, rostros grasientos poblados de pústulas y verrugas, jerseys de rombos, gafas de pasta, piernas famélicas y arqueadas como si bajo ellas un bisonte tuviese siempre un espacio de aparcamiento reservado. Tan solo una graciosa pajarita de topos amarillos dulcificaba su apariencia.

-Ya estamos todos -dijo sonriente uno de ellos revelando que su interior, empezando por unos dientes amarillos e irregulares, tenía tan mala pinta como su exterior y olía peor. – ¿Empezamos?

(Cortinilla de estrella)

-¿Empezamos? – dijo el Alcalde. En la otra punto de la ciudad -o casi- el Ayuntamiento había ideado un plan para frenar la consulta. Era un plan infalible, atrevido, inteligente y disparatado. Las pesquisas por localizar a los disidentes habían fracasado hasta el momento y las obras para construir un estrado donde ajusticiarlos estaban paralizadas por falta de liquidez a la espera de un nuevo plan de pago a proveedores. El plan, denominado en clave “Vía Abulense Bis”, consistía en convocar una consulta simultánea a la consulta convocada por los disidentes, también con dos preguntas, con una temática totalmente distintas para despistar al electorado. “¿Cree usted que Ávila es una ciudad maravillosa en la que todo el mundo puede sentirse acogido gracias al gracejo castellano de sus habitantes, la libertad de horarios intermitente y a la existencia de múltiples rampas?” rezaba la primera cuestión. “En caso afirmativo o negativo, incluso si usted no ha contestado a la primera pregunta o no habla nuestro idioma ¿Considera usted que todo es mejorable, que es importante trabajar juntos para lograr los objetivos del común, que las nubes no huelen a nada y que las redes sociales son, además de una pequeña gran tribuna digital, una experiencia compartida más allá de los arrobas y las almohadillas?” concluía la segunda pregunta. La conjunción de ambas cuestiones era tan absurda, confusa y sin sentido que de puro ridículo contagiaría de invalidez toda pregunta que se pusiese a su lado.

Mientras metían las urnas y las papeletas en furgonetas camufladas, el concejal guapo se acercó al concejal de elocuencia nunca vista.

– ¿Qué tenéis pensado para esos esbirros de Satán, de ZP y de Rosa Díez?

El concejal de verbo fluido se mesó la incipiente barba de plateado vello.

-Para los de La Colonoscopia hemos acondicionado un pequeño espacio en lo más alto del consistorio. Allí les ataremos, les sujetaremos los ojos con palillos y cinta aislante, y les obligaremos a ver, una y otra vez hasta que pidan clemencia, el mensaje navideño del Alcalde, el de Rajoy, el del Rey, el del Papa y los mejores momentos de las películas de Justin Bieber y las Spice Girls.

– ¡Es atroz! – contestó el concejal guapo mientras el otro sonreía picarón.

– ¿Y para Los4Palos?

– A esos con quitarles el Twitter les destrozamos la vida.

(Cortinilla de estrella)

– He notado una conmoción en la fuerza. -dijo el de los ojos azules.

– Yo también lo he notado. -dijo otro de ellos.

– Ha sido un pedo -repuso uno de La Colonoscopia- Lo siento.

Las primeras urnas ya estaban siendo repartidas, junto con los sobres y la edición matinal del Diario de Ávila. Además, habían empapelado la ciudad con carteles que anunciaban el referéndum, animaban al voto y alababan las propiedades diuréticas de la cerveza. El sol empezaba a despuntar por donde acostumbraba y la ciudad comenzaba a despertarse a golpe de campanas. En los bares sonaban ya las cafeteras, los barrenderos limpiaban las calles, los jóvenes cogían los autobuses que los sacaban de la ciudad, el AVE llegaba a Segovia y el Decathlon de Salamanca abría sus puertas.

Era un día importante, vital, trascendente, histórico, festivo, supercalifragilístico. El día que Ávila decidiría su futuro.

-Tenemos un problema. -dijo el viñetista tras regresar al coche después de dejar una urna en un bar.

-¿Cuál?

– No se me abre el Paint para preparar la viñeta de este domingo.

– Bueno, no es tan grave.

– Por cierto, el Ayuntamiento está poniendo urnas junto a las nuestras para hacer otro referéndum.

– ¡No puede ser!

 (Cortinilla de estrella)

El primer votante llegó hasta la primera urna a primera hora de la mañana. Había ido a comprar unos churros y se encontró la propaganda del referéndum en una farola. Con curiosidad se había acercado hasta un bar electoral, había pedido un carajillo para empezar el día con alegría y mucha marcha y se disponía a votar cuando se percató de la existencia de dos urnas y dos papeletas que sumaban cuatro preguntas. A la derecha, la urna del Ayuntamiento con las preguntas ya señaladas. A la izquierda, la urna del referéndum ilegal. Cogió una de las papeletas y empezó a leer las preguntas.

Referéndum al tun tun (II)

Ya sabéis que esta semana estamos con nuestro tradicional relato a cuatro palos, relato que comenzó ayer Pablo y que hoy continúo yo. Detrás vendrá Alberto a continuar con el tema…

Referéndum al tun tun (II)

Acabada la rueda de prensa, el Alcalde se metió en su despacho. El habitual comité de expertos estaba esperándole con cara de circunstancias. Cabezas bajas, miradas al suelo y manos atrás. El Alcalde tomó asiento y dijo con aparente enfado…

Quiero a esos cuatro papanatas colgados del Arco de San Vicente en menos de 24 horas o seréis vosotros quienes recibáis a los turistas con un bonito nudo en el pescuezo. ¿Os queda claro?

Se oyó como a alguno de los presentes le costaba tragar saliva…

Son cinco señor, y…

La frase quedó interrumpida por el estruendo de una mano abierta golpeando con violencia la mesa.

¿Son cinco, señor? ¿Son cinco? – Dijo con tono burlón.

Sssss… Sssí, señor… Cinco. – Consiguió decir el más guapo de todos los presentes con voz demasiado temblorosa…

PUES A LOS CINCO. – Gritó contundentemente el Edil. – Y NO QUIERO FALLOS. Hay mucho en juego… – Concluyó. – ¿Qué cojones esperáis, un autógrafo? ¡¡¡¡VAMOS FUERA DE AQUÍ!!!!

Disculpe señor… – Casi no se atrevía a preguntar otro de ellos que, con exquisita educación y una elocuencia jamás vista en el interior de la muralla, comentó. – Los despreciables opinadores que convocan tan estúpido e inútil referéndum está apoyados por otros amiguitos a los que la inclusión de una segunda pregunta en la ilegal consulta popular ha animado a defender la respuesta positiva ante el populacho, cosa por otro lado ilógica, y que me parece una gran desfachatez. ¿También los quiere adornando algún arco o hacemos valer nuestra mayoría absoluta en los plenos para poder condenarles de forma legal a sufrir como nadie lo ha hecho hasta ahora a este lado del Adaja?

Vosotros, todos fuera de aquí, dejadme solo con él… Y encontradles a todos, a esos otros también, vamos a ver cómo podemos hacerles sufrir.

Salieron todos de la sala sin decir nada más, parecían tener prisa por dar caza a los convocantes del referéndum. Una vez solos el elocuente y el Alcalde, éste preguntó:

Dime, retorcido amigo… ¿Qué se te ha ocurrido para esos de La Colonoscopia?

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Mientras, en el sótano, la imprenta clandestina funcionaba a pleno rendimiento, en concreto a 16 copias por minuto por cada una de las dos impresoras HP 2014 que no paraban de sacar octavillas. La aparición de los ordenadores y las impresoras láser había simplificado bastante lo de tener una imprenta clandestina en el sótano.

El error y la caída de la patinadora francesa aún seguía en su retina y los ánimos estaban bastante bajos. Ninguno de ellos contaba con aquella caída y mucho menos con lo que estaba por pasar, y es que… Si algo puede salir mal… Saldrá mal.

– ¡Mierda! No tenemos suficientes octavillas y nos hemos quedado sin tinta… – Exclamó el de voz profunda y varonil. Todos se quedaron petrificados, se miraron… Bueno, todos no, el viñetista siguió persiguiendo su mosca…
¿Qué hacemos? – Preguntó el de ojos azules… Salir a la calle podía llevar a mal puerto sus planes, ese referéndum era demasiado importante como para cometer un error y dejarse atrapar.
Me voy, yo iré a por tinta. –  Dijo el cuarto en discordia. Era un tipo bastante normal, alto, eso sí. No se metía en líos si el DyC no inundaba sus venas y, en aquel sótano no había DyC así que ninguno entendió ese paso adelante pero él estaba decidido… – No conocen mi coche, es nuevo y aún no lo han fichado. Yo iré a por tinta, la tienda está a pocas manzanas de aquí. No creo que sea muy difícil, ahora mismo están aún reunidos sin saber donde comenzar a buscar.

Todos se miraron, no era mala idea, sin duda, si había una posibilidad de continuar con la consulta era esa.
Está bien… – Dijo el de pelo largo. – Llévate al viñetista y si la cosa se pone fea le quitas el bozal para que les insulte un poco, así te dará tiempo a escapar de ellos en medio de la confusión.
¿Y qué hacemos con los otros? ¿Con los de la Colonoscopia? – Tenía razón. Esos listos se habían subido al carro del referéndum y no estaban dando palo al agua.
Coge los cartuchos de tinta y pásate a por ellos, seguro que están escondidos en su casa intentando pasar desapercibidos. Será mejor que traigas a esos tres con nosotros. – Dijo el de los ojos azules…
Bien dicho, pero ya no son tres, uno se pasó al enemigo. Solo quedan dos. Aún así nos será útiles así que no hay tiempo que perder. Corre tanto como puedas y parte ya, que salen a patinar los japoneses y nos lo estamos perdiendo…

La puerta se cerró tras el tipo del coche nuevo y el viñetista, los otros tres se quedaron mirando TeleDeporte como si prestasen atención a la pareja de japoneses pero sus cabezas ya no se concentraban en la competición. Con la francesa fuera de juego sus pensamientos se centraban en que todo saliese según lo previsto. De no ser así, sabían que tendrían que soportar sobre ellos todo el peso de la Justicia… Y esa idea no les hacía mucha gracia.

Referéndum al tun tun

Como ya hicimos en los dos años anteriores (con ‘Ávila, universo par’ y ‘Clandestinos’), aprovechamos estas fechas para hacer un relato conjunto entre los componentes de este blog. Uno lo comienza y el resto van siguiendo la historia por donde buenamente pueden. Suelen salirnos monstruos de dos cabezas y gamusinos. A ver qué ocurre esta vez:

Referéndum al tun tun

“¿Alguna pregunta?”, dice el alcalde al acabar la rueda de prensa.

Una mano se levanta al fondo de la sala.

“Sí, yo quería saber su opinión sobre el referéndum convocado desde el blog…”

El regidor no deja acabar la pregunta. Sabía que esa cuestión saldría a la palestra y estaba preparado.

“Quiero dejar claro que esa consulta no se celebrará porque es totalmente ilegal –señala–. Ni yo ni ningún alcalde podemos consentir que se les despoje a los ciudadanos de su propia historia, no podemos negociar sobre algo que es propiedad de todos”.

En algún momento durante su breve discurso, el regidor ha golpeado la mesa. Ceño fruncido, mirada fija a cámara, rotundidad y contundencia en sus palabras. Alguien con un oído muy fino incluso podría descubrir un leve rugido interno al final de las declaraciones. El mensaje estaba lanzado.

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A unos pocos metros de allí, cuatro hombres y un viñetista con bozal, ocultos en un oscuro sótano, miran la televisión. Aprietan los puños y contraen sus rostros en una serie de muecas imposibles. La tensión es evidente e incluso aparece alguna lágrima. Siempre vivieron el patinaje artístico con mucha intensidad.

Uno de ellos recibe un WhatsApp: “Poned La 8 de Castilla y León, capullos. Están hablando de vuestro referéndum”. Llegan justo a tiempo para ver al alcalde rechazando su propuesta. La desolación es total cuando, al volver a poner TeleDeporte, descubren que la patinadora francesa ha caído al hielo tras una pirueta imposible.

Nadie se atreve a levantar la mirada del suelo después de algo así. Solo el viñetista, que persigue una mosca por la habitación entre risas –hacen eco debido al bozal–, parece impasible al desánimo. El hombre que tiene el pelo largo es el primero en reaccionar. “Tenemos que hacerlo por ella”, dice después de limpiarse las lágrimas.

Y con la mente puesta en su patinadora favorita, los cincos se ponen a imprimir, en una pequeña imprenta clandestina –todo sótano que se precie tiene que tener una–, las papeletas de su referéndum. La fórmula de la doble pregunta fue algo necesario para que La Colonoscopia se sumara a la consulta.

Inauguración del Belén

inauguracion Belen

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