El espectro político

Es posible que usted, que asomaba la patita en la foto de la tortilla y se pirraba por los pantalones de pana…de repente un día se haya descubierto a sí mismo enganchando a una tertulia de 13 TV y dando la razón a Hermann Tertsch…que al fin y al cabo fue de El País. O, por el contrario y harto de bigotes y gurtel, haya dejado atrás el JuanVicentePresidente y se haya pasado a la simpática bicefalia de Villarrubia y López. Hay gente de todos los colores.

¿Eres de izquierdas o eres de derechas? Hay gente que se levanta de una cosa y se acuesta de la otra, pero por lo general la ideología suele estar bastante definida. Lo que sí es verdad es que puede haber trampa en el estereotipo: ¿Si eres de derechas tienes que ser monárquico, conservador y católico y si eres de izquierdas un republicano, moderno, cool y guay o directamente un quemaiglesias?

Pues un poco de verdad en todo ello hay, el estereotipo no sale de la nada, pero no parece muy ajustado si usamos una lupa más seria. El CIS – por ejemplo – te pregunta dónde te colocas de 1 a 10 entre derecha e izquierda. No debería ser algo tan fácil, pero alguna herramienta hay que usar para ubicar al ciudadano/votante/electorado. Y la gente suele ser de media una cosa así como de centro izquierda pero que a veces vota al PP. Eso hasta que Rosa Díez sucedió a Rosa Díez y abrió una nueva esperanza sin aguirre.

El caso es que existen test políticos que abren más aristas a la ecuación. Es el caso del Diagrama de Nolan o el Gráfico de Pournelle, de los que si pinchan obtendrán mayores referencias.  De hecho pueden poner en comentarios – si quieren – sus resultados. Aunque como en todos los test…las preguntas sean un poco tramposillas.

Test de Nolan – Test de la Brújula Política

(Instagram: drepazos)

(Instagram: drepazos)

Hecha la introducción, voy a la segunda parte de mi artículo. España, ahora mismo, está cambiando electoralmente. Cualquier encuesta refleja que está habiendo movimientos en las urnas. Aquí alguno me dirá “El voto no es de ninguno”. Ya, eso está claro. Pero lo cierto es que tradicionales votos que han recabado Psoe y PP se están moviendo a otras partes en dicho espectro político.

“El Psoe es el partido que más se parece a España”, creo que es una frase que dijo Zapatero en su día.  Y es cierto que durante su mandato expandió su espectro político. Su apuesta pasó por coquetear con el votante más de izquierdas, el regionalista, decir una cosa aquí y otra allí… El problema es que el Psoe también ha generado efectos sobre la propia España, como su indefinición en Cataluña, los juegos de poder, pactos diversos. Digo el Psoe de Zapatero como gran ejemplo de todo esto, aunque es algo a lo que juega hasta Coalición Canaria: ocupar espectro político y sobre todo ocupar sillones de poder.

Y llegados a la gran crisis, ante el desencanto con los grandes partidos, es lógico que los nuevos emergentes busquen esa centralidad que se refleja en los test y encuestas. ¡Vótame a mí que soy el que más me parezco a lo centradico! Por eso algunos evitan definirse de izquierdas o derechas y hablan de la transversalidad… aunque lo cierto es que algo son o algo tendrán que ser dentro de esas escalas de derecha a izquierda o el rombo de Nolan y Pournelle. ¿Izquierda liberal, derecha buenrollito, anarcocapitalismo, agente de Shield? Dibujen las mencionadas aristas. En Cataluña, donde el debate se centra en España sí – España no… Ciudadanos rasca de izquierda y derecha. Pero… ¿qué opinan de economía, sociedad, religión? Si alguno lee el programa, puede que se lleve una sorpresa. O tal vez, simplemente, lo vea como un mal menor porque lo importante es parar la independencia. Cada uno tiene sus propias preferencias y ahí entra en juego también el debate nacional.

A lo que voy es a hacer un llamamiento a la importancia del programa. Al cumplir los diecimuchos, un buen amigo me ayudo a la hora de decidir a quién votar: “Léete los programas”, me dijo. Otra cosa es que luego lo cumplan o no, pero que sepas cuáles son sus ideas de máximos. Para tu ciudad. Para tu comunidad autónoma. Para tu país y para Europa. Y cada pregunta tiene su propia respuesta. Hay que fijarse más en los detalles de lo que proponen unos y otros.

Y con ello de nuevo la gran pregunta ¿Qué queremos de aquí a diez años? ¿Qué viejos o nuevos líderes pueden ayudarnos para ir a buen puerto?

¿Es mejor la Rosa Díez conocida que el Albert Rivera por conocer? ¿Son todos iguales? ¿Es preferible la astucia de poder de Rubalcaba o el tancredismo Marianil? ¿Esperanza o Patxi López? ¿Qué somos y qué queremos ser?

Se avecinan años de cambios políticos interesantes. O tal vez no.  ¡Viva España y Portugal!

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