Cambio de calendario

Hoy vengo con un dato que me parece curioso. Seguramente no descubra nada nuevo a muchos de los lectores de este blog pero creo que es algo que merece la pena mencionar como algo extraordinario. De hecho ha ocurrido una vez en nuestro país y fue por allá por el año 1582, un año que no gozó de todos sus días, como estamos acostumbrados, sino que de manera excepcional fue un año con 10 días menos en su calendario. Es, para más señas, el año en el que pasamos a regirnos por el calendario Gregoriano, al haberse detectado fallos en el Juliano, en vigor hasta entonces, pero, los abulenses, tenemos ese año en la memoria por ser, también, el año en que muere nuestra paisana más universal, Santa Teresa. De hecho, si alguien se para a leer la biografía de La Santa, verá, así hacia el final, que la fecha en que muere es el 4 de octubre de 1582 y, en muchos textos, se recoge que su entierro fue el 15 de octubre por coincidir esos días con la adopción del nuevo calendario Gregoriano. Que nadie piense que tuvieron a la buena de Santa Teresa guardada 10 días antes de darle sepultura, no fue eso, fue que en aquel año se pasó directamente del día 4 de octubre al 15 de octubre por orden del Papa Gregorio XIII. ¿Y eso, por qué? Vamos a ver…

Hasta aquel momento de la historia nos regíamos por el calendario Juliano que había puesto en funcionamiento Julio César en el año 46 a.C. y que basaba sus cálculos en el supuesto movimiento del sol alrededor de la tierra. Según dicho calendario el año tenía un total de 365,25 días. Por ese motivo se contemplaba ya la existencia de años bisiestos como los tenemos hoy en día. Por otro lado, con la Iglesia Católica ya en marcha, se celebró en el año 325 el Concilio de Nicea. En él se acordó que la Pascua cristiana debía celebrarse el primer domingo después de la primera luna llena que hubiera tras el equinocio de primavera en el hemisferio norte, por esta circunstancia es por la que se dieron cuenta del error ya que se descubrió que en 1582 equinocio de primavera fue el día 11 de marzo cuando, en realidad, en el 325, año del concilio, había sido el 21 de ese mismo mes. El Papa del aquel momento, reunió un equipo de expertos que estudiasen el caso llegando a la conclusión de que los cálculos en los que se basaba el calendario Juliano contenían un pequeño desfase entre el año Juliano y el año trópico. Si bien el primero indicaba que los años estaban constituidos por 365,25 días, descubrieron que la cifra correcta era un poquito inferior, 365,24 días. Esta diferencia no significaba mucho más que   11 minutos cada año pero esto, sumado año tras año, desde 325 a 1582, daba un total de 10 días que, se habían vivido, pero no computado. Es decir, había que adelantar el calendaro 10 días. 

El Papa Gregorio XIII, promulgó el uso de este calendario mediante la bula Inter Gravissimas y después, cada uno de los países fue adaptando sus fechas poco a poco. Si bien en algunos, los católicos, se hizo de golpe en aquel mismo año (España, Italia, Bélgica), en otros lugares se hizo algún año después (Holanda en 1583, Suiza en 1584…), hubo algunos lugares que no adoptaron este calendario hasta cien años después, Francia lo hizo en 1682, y otros que no lo han hecho hasta el año 1923 como, por ejemplo, Grecia.

Este hecho, nos lleva a la casualidad que comentaba al principio. En España se cambia el calendario de forma que del día 4 de octubre de 1582, día en que fallece Santa Teresa, se pasa directamente al 15 de octubre. De ahí que parezca que no se le da sepultura hasta 10 días después. De ahí que su festividad sea el 15 de octubre y no el 5. Un dato que me pareció curioso en su momento y que ha caído en mis manos por casualidad hace unos días, un dato que creo que es curioso conocer y que provocó más anécdotas históricas pero que no tienen que ver con Ávila. Como seguro que algunos las sabéis, os invito a compartirlas en los comentarios.

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ACTUALIZACIÓN: El caso de Shakespeare y Cervantes.
El asunto del cambio de calendario y de su paulatina adaptación según los países ha dado otros casos curiosos como bien comenta Iñaki en esta entrada. Uno de ellos es el de la coincidencia o no en la fecha de la muerte de Cervantes y Shakespeare. Como ya he contado, España se adapta al cambio de fechas en 1582 pero Inglaterra no lo hace hasta 170 años después, en 1752. La muerte de estos dos escritores se produce en en el año 1626, en pleno desfase de fechas entre los dos países. De esta forma, Cervantes fallece el 23 de abril de ese año según el calendario Gregoriano ya instaurado en nuestro país. En el caso del autor inglés, su muerte se produce el mismo día, el 23 de abril, pero según el calendario vigente en su país, el Juliano. Esa fecha, según el calendario Gregoriano, se corresponde con el 3 de mayo. Es decir, la diferencia de calendarios lleva a confusión pero en realidad la muerte de ambos escritores se produce con 10 días de diferencia. En la wikipedia fechan su muerte según ambos calendarios para que no haya dudas… 

3 Responses to Cambio de calendario

  1. Iñaki says:

    Otra anécdota curiosa con esto es el tema de la muerte de Cervantes y Shakespeare, “el mismo día” según cree mucha gente, pero en realidad en fechas bastante distantes.

    Lo que ha faltado, y que todo el mundo se preguntará, es explicar cómo funciona este calendario… ¿tenemos años “superbisiestos”, o quitamos un bisiesto cada cierto tiempo? ¿cada cuánto?

    El sistema es increíblemente complejo: además de años bisiestos tenemos peculiaridades con los años seculares (los múltiplos de 100 como el 2000 o el próximo, el 2100)

    Funciona ‘asín’:

    Es año bisiesto el que sea múltiplo de 4, con excepción de los años seculares. Respecto a éstos, es bisiesto el año secular múltiplo de 400.

    Por eso el 2000 fue un bisiesto normal, pero 2100 será un año especial en el que, aunque toque bisiesto, no lo será.

    El calendario gregoriano establece ciclos de 400 años. En cada ciclo de 400 años no solo se repite exactamente el ciclo de años comunes y bisiestos, sino que el ciclo semanal también es exacto.

    Buen artículo!!

    • Juan Luis del Pozo says:

      Gracias, amigo. Ya he añadido el asunto de Shakespeare y Cervantes para los curiosos, aunque no tenga que ver con Ávila. ;).

  2. Guillermo B. says:

    Más de memorábila… El pobre Washington, Jorge para los amigos, nació allá por el 1731 un 11 de Febrero. Como quiera que en el 1752 corrigen en las colonias el tema del desfase anual, su fecha pasa a ser el 22 de Febrero según los nuevos cánones… Y como tal, se estuvo celebrando, como fiesta pública, muchísimos años.
    Pero hete aquí que, inspirados por la malvada liberal de Esperanza Aguirre, a buen seguro, allá por los años 60 de del fenecido siglo decidieron en los USA que las festividades no estuvieran sujetas al capricho del calendario, que las hacía caer ora en martes, ora en sábado. Y decidieron que el cumpleaños de Washington se celebraría el tercer lunes del mes de Febrero… Pero un recuerdo de las matemáticas de nuestra infancia nos lleva a colegir que con ese sistema, es imposible que su celebración coincida con su cumpleaños (lo más cercano sería el 21). Así pues, proclamo a George víctima inocente de los cambios de calendario.

    Los días sidéreos o los solares medios son una pesadilla. Y el UTC-UT1 otra… Por eso el CERN ha adoptado como medida del tiempo más fiable un calendario zaragozano, que además les indica cuándo es buen momento para sembrar tomates…

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