La naturalidad S.A.

Venía yo de estar tomando un par de cañas con Willy, de hablar de esas cosas del Ajedrez y de cuando Twitter molaba.  En eso andaba pensando, un par de días después, tirado en la playa. De la charleta con el buen Willy que acababa con los dos llevando la conversación, antes o después, al pérfido capitalismo. A que nos han robado la ilusión y las alternativas. Que o se quema todo o ajo y agua. Ajo y aceite. Ajo y aceite, que canta el visionario Lori Money. 

Se me iba la mente leyendo en la playa, con un Ebook, a que en fin. Que a veces nos pasamos de agoreros ¿no?  Tal vez Jorge Pato tenía razón en lo de la muerte y la vida. Todo el año quejándome y tirando mal que bien, pero oye…con cuatro perras y un poquito de ingenio monetario y solidaridad intergremial, ahí estaba tirado en la playa rodeado de perroflautas.

Ya más en serio, aunque todo está relacionado de un modo u otro, estaba pensando en un artículo que había sacado Manuel Vicent en El País y que acababa de leer ahí en la arena. Se titulaba “Todos los sueños rotos” y hablaba de lo que hay en esta España de bien. Leer el final me había dejado en bucle…

“…pero los más lúcidos saben que más allá del cóctel Molotov no hay nada y solo esperan un líder, un proyecto, una frase, una imagen, que cohesione esta pasión colectiva y trasforme su cólera en algo determinante para cambiar el mundo o su vida.”

Les acabo de estropear el final del artículo, pero todo él en sí es para releer. Y ahí me quedé. Sin ganas de escribir ni por aquí ni por allá. Me pasó algo así en la universidad, que yo era muy a lo Guillermo de meterme en todos los temas que se sacaran a debate, por el placer del debate y de intercambiar ideas o a veces de chinchar…hasta que un día una chica de la Chunta Aragonesista me dijo que la bandera de España estaba manchada de sangre y la de Aragón no. Ese día decidí no volverme a meter en más berenjenales. Total pa´qué.

De vuelta al presente, seguí mirando las cosas del internet y me encuentro a Miley Cyrus haciendo guarrerías. Además de sin futuro nos quieren gilipollas. Lo del imperio cada vez es más escandaloso con la expansión de valores. No es que sea mojigato, es que lo de la Montana es para pegar El Grito. Como ya dije en La Colonoscopia… servidor era más de Anacleto. Comparen si no ha habido degeneración…

Pero como ya saben, aquello de no meterme en más berenjenales no lo cumplí. Seguí siendo amigo de Alberto, lo cual garantiza no parar de discutir y argumentar. Montamos esto, ganamos amigos y también algún disgusto. Y afortunadamente pude conocer a Pepe, Guillermo, Iñaki y todos los que aquí confluyen y afortunadamente mantienen vivo el rincón.

Pero hay algo de nostalgia de lo que pudo ser esto y claramente no ha sido. Es lo del capitalismo, aplicado al interné. Al principio eramos cuatro y aunque cada uno fuera de su padre y su madre, había un trolleo sano, unas risas. Estaba yo en Zaragoza y uno de los principales tipos que hacían divertido lo del tuiter era y sigue siendo de la Chunta. Y tan amigos, incluso hablando de política. Ahí todos participaban libremente y de repente surgía un #orgiapilarista épico o un #dgalapelicula. Supongo que algo de aquello quedará por Google.

Pero ¡amigo! Aquí también llegaron las leyes del mercado. Y ahora todo esto de las webs es porno, trolls, believers, mileybers e hijos de Putin. Fruto de la sociedad, llevada siempre al extremo y la polarización para alegría de los que viven de cobrar del enfrentamiento. Y todo se ha llenado de política e intereses, por doquier.

Además, la naturalidad ha muerto: los padres están en Facebook, los jefes te siguen por las redes y si buscas trabajo te investigarán todo lo que escribiste o hiciste. Hasta el más torpe sabe que deja rastro con lo que hace y cuida de un modo u otro su imagen personal. Yo el primero. ¡Qué asco de marca personal! ¡Live and let die!

Así que en todo ello ando pensando en la playa mientras veo a una pareja jugar a las paletas. Como debe ser. Y te dan cero mil ganas de volver… y no solo al trabajo, que de algo hay que comer. Cero ganas de volver a la vida, a escribir, a seguir forzando la maquinaria de la antinaturalidad a la que nos sometemos cada día. Y dan ganas de no volver a escribir nada y de que pase lo que tenga que pasar. Hacerse anacoreta, retirarse y llegar a casa y pensar en paletas de playa y encerrarme en las historias de mi ebook sin pensar en la vida real.

Pero luego pienso en Alberto, que ha sostenido él solo el blog este mes, con la ayuda de ustedes. El eterno mohicano, incansable. Y que además, ya les adelanto, está preparando un entradón que será épico para dentro de unos días.  Y pienso en Illo, que con cuatro ideas te editorializa el mes. En Pablo, que es un ídolo porque aguanta entre difíciles mareas. Y me acuerdo de nuevo de Willy, y así cierro el círculo, con su envidiable inteligencia emocional.

Vuelvo pues al ajedrez, a ser este humilde peón en las teclas. Pido perdón a los paleros por haberles pedido este mes de sosiego, que me cubrieran el abandono temporal de las teclas. Avanzo dos casillas y reinicio la partida donde la tomamos. Dispuesto a dar jaques hasta que nos quiten el mate.

Nos leemos. Sigan ahí, al otro lado de la pantalla, del argumento y de la complicidad. Son necesarios también en sus escaques.

13 Responses to La naturalidad S.A.

  1. Guillermo B. says:

    Loterías, subiendo la apuesta a lo 50 sombras:

    “Uno de cada Cuatro Palos quiere tocarte: ¡Déjate!”

    🙂

  2. Guillermo B. says:

    Al margen de que tu comparación conmigo, incluso en época universitaria, es claramente injusta y desequilibrada (a tú favor, por supuesto, yo siempre he sido más de la Miley Cyrus recién descubierta que del ajedrez y de las chicas politizadas), bellísima reflexión esta tuya.

    Si me permites, me he quedado enganchado en tu párrafo marcando clímax:

    “Cero ganas de volver a la vida, a escribir, a seguir forzando la maquinaria de la antinaturalidad a la que nos sometemos cada día. Y dan ganas de no volver a escribir nada y de que pase lo que tenga que pasar. Hacerse anacoreta, retirarse y llegar a casa y pensar en paletas de playa y encerrarme en las historias de mi ebook sin pensar en la vida real.”

    Rubén, quizás eso se deba, en palabras del papa emérito, a la banalización de la vida. Tu resuelves el post con una referencia y canto a la amistad, que te salva de la monotonía de este blanquinegro y cuadriculado mundo. Pero quizás es que va llegando el momento de marcarse otras metas vitales, de buscar otros báculos que te ayuden a superar el montículo.
    Escribir un libro ya lo has hecho, que dedicado lo tengo. No quita que el aforismo se quede corto: yo que tú escribía al menos tres docenas por si las moscas.
    Lo de plantar árboles hoy en día se resuelve comprándote un Volkswagen Golf, que ellos lo hacen por ti. En caso de que tu conciencia o cartera lo impidan, entonces acudámos al método tradicional. Afortunadamente, terreno hay de sobra gracias al fallido boom inmobiliario.
    Pero lo de tener un hijo te abre otros horizontes; siguendo con tu símil, es como ser teletransportado de pronto por Scotty (Beam me up!) del tablero de ajedrez a un nuevo tablero, donde todo es quizás también un juego orquestado por otros, pero donde de pronto es un juego al que entras con las pilas vitales recargadas, te trastoca por completo el orden de prioridades en la lista personal de la MTV y hace que hasta veas a Hanna Montana con otros ojos. Y sobre todo, te obliga a darte cuenta de que en ese momento ya no vale el escapismo de la vida real, cuasi necesario en infancia y adolescencia y amparado en los padres y que después todos intentamos prorrogar en lo posible. La vida real de golpe y porrazo existe cada segundo, cada minuto, y ya no consiste sólo en tu mundo. Redescubres (o más bien descubres) lo que significa compromiso, solidaridad, amor.

    No voy a mencionarte la espiritualidad, o la trascendencia a lo material, pero suelen ser también buenos paracetamoles para el vacío existencial. Y si todo esto falla, quedan por supuesto L4P, o si no, una botella de Jack Daniels de una sesión, que no ayuda a las transaminasas, pero desde luego hace que uno modifique a la mañana siguente sus esquemas vitales.

    Me quedo con tu referencia al enésimo mega-super-épico entradón de Alberto, que se va pareciendo en esto cada día más a los partidos del siglo, que de tántos pierden fuste. Ansioso lo espero, a la par que futuras tuyas y del resto de la tropa.

    Un abrazo.

    • Rubén Negro says:

      Me has calado bien Guillermo, no vas desatinado en la descripción y los objetivos. Hanna Montana aparte, que eso me parece insalvable. A Hanna la veía bien, y a los magos de Waverly Place, Bob Esponja y todo Clan TV. Mis sobrinos me han hecho un chico “boing” con todas las consecuencias. El problema es que Hanna también ha crecido y se ha salido de tablero y de britney.

      Lo de Alberto va a ser una cosa muy trabajada y desnudadora de vergüenzas. No defraudará

  3. Pepe Herráez says:

    “Loterías, subiendo la apuesta a lo 50 sombras:” (Confieso en este rincon que este verano he leído las 50 sombras… Será porque no puedo jugar a las palas)

    “Uno de cada Cuatro Palos quiere tocarte: ¡Déjate!”

    (Yo me “he dejado” tocar por Los Cuatro Palos, y tiene su punto.)

    Copio y firmo al Guillermo que es un sabio… Hoy por lo menos.

    Un abrazo amigos.

    • Rubén Negro says:

      Como sigáis haciendo referencia a cosas de Grey, me temo una viñeta de Illo épica, sombreada y hasta digna de dos o tres rombos.

      • Guillermo B. says:

        ¿Miley Cyrus con cueros y látigo flagelando a dos o tres políticos abulenses???

        Pago, pago y mucho…

        • Rubén Negro says:

          Y si lo hace con esa lengua descarada más y todo.

          Está Alberto preocupado por el intercambio de comentarios. Creo que mientras no recupere al menos el mileurismo, me conformo con lo del libro. Y una Play Station aunque sea de segunda mano. Y hablando de libros… a ver si Alberto termina el suyo pronto y así nos vemos todos juntos, Guillermo. Sin que nos pillen viajes a Europa o sucesos así.

          (Mensaje para Alberto: queremos tu libro. Cualquiera de los 2 que tienen letras ya en su ejecución)

        • Guillermo B. says:

          >>> Está Alberto preocupado por el intercambio de comentarios.

          Bueno, si es por eso, le dejo que comparta a la Miley conmigo… No sé por qué, me temía que también era su tipo.

        • Rubén Negro says:

          Para nada, para nada. El sería más de Selena Gomez. O de Demi Lovato. Lo de las rubias, aunque sean de bote, siempre lo ha llevado fatal.

        • Alberto Martín del Pozo says:

          A mi lo que me preocupaba era que Rubén, en un ataque de responsabilidad para con su especie, se decidiese a traer al mundo una copia suya a escala. Nuestra especie lo necesita, y nuestra despoblada región también, pero mi bolsillo no está para toda la socialización que conllevan esos fastos.

          Voto por el libro (y por Europa Universalis IV).

          Ps.- No conozco a ninguna de las mozas que mentáis.

    • Guillermo B. says:

      >> Copio y firmo al Guillermo que es un sabio… Hoy por lo menos.

      Será “hoy más que nunca”, te perdono el lapsus, Pepe… 😉

  4. doctorpellissier says:

    Plataforma para que Guillermo se haga twitter.

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