Nuestro patrimonio (por Sonsoles Pindado)

Tenemos la suerte de contar con una nueva colaboración de Sonsoles Pindado, que repite participación en este blog. A ella, gracias. Y a todos los que deseéis expresar vuestra opinión en ‘Los 4 Palos’, aquí os explicamos cómo.

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De todos es sabido que nuestra ciudad cuenta con un patrimonio histórico muy enriquecido. El problema surge cuando una parte de él es de difícil acceso al ciudadano de a pie, y estoy hablando de un palacio próximo al Rastro.

Tiene un horario de visitas preestablecido, lo que ocurre que, cuando vas a visitarlo, las charlas comprometidas en la puerta no son demasiado agradables…

Afortunadamente podemos contar con la oficina del consumidor para poner una reclamación o con un acceso directo vía telefónica para poder hablar con la Junta en su sección de cultura.

Por lo menos para saber que tenemos tanta voz como voto en esto de poder expresarnos libremente (eso sí, siempre con respeto).

De igual forma comentar el cobro a dependencias que son gratuitas, sin duda país de picaresca,  ya que resulta impensable las diferentes formas de poder engañar  al ciudadano.

Y como no todo  van a ser quejas o reclamaciones, por lo menos  saber que  ahora, en verano,  podemos deleitarnos con los tesoros de ciertos monumentos que abren sus puertas para que  podamos deleitarnos como son: San Martín, San Andrés, San Segundo o Santa María de la Cabeza. Comúnmente suelen estar cerrados, pero ahora tenemos la oportunidad de ir a visitarlos.

Como comentaba antes, todavía queda el papel y el lápiz para poder reclamar (aunque la verdad, no es consuelo) y ¡cómo no! también para agradecer, como es el caso de las denominadas en El Diario de Ávila, en su edición impresa, Joyas Abiertas.

Frío o calor…

Parece que todo sucede más lento en esta época. No sé muy bien por qué es así. Quizá el exceso de horas de luz diarias nos hace percibir la realidad de otra manera más espesa, más lenta. Puede que sea una sensación que solo tenga yo, ¿por qué no? Casi seguro que, en parte, es culpa de mi poco gusto por el calor, el tumbarse en la piscina a ver pasar las horas y otras actividades similares que gusta, a otra gente, desarrollar en verano. Pero el verano se va acercando a su fin. Si bien es cierto que a nivel temperaturas ya nos ha dado un respiro en los últimos días, creo que todavía han de venir días de mucho calor antes de que el invierno se instale definitivamente en las calles abulenses para quedarse más meses de lo que dice la teoría. ¿Quien sabe… ? Con suerte respeta a los que vengan a disfrutar de Ávila Medieval la semana que viene que, por cierto, se habla de más de 120.000 visitantes para esos días y, sinceramente, me parece demasiada gente…

A lo que venía. Que no soy de calor. No lo llevo bien. Me cuesta ponerme en marcha, me cuesta arrancar por las mañanas y comenzar a ser una persona de provecho, dentro del poco provecho que se me puede sacar a mí como persona. No me apetece andar, no me apetece hacer deporte, no me apetece trabajar… Sí, ya. Ya lo sé. Que trabajar no apetece nunca, ¿no? Os entiendo, pero es diferente, es más desesperante, es más duro y difícil conseguir hacer nada. Se hace todo mucho más cuesta arriba.

Lo que sí debo reconocer es que Ávila, con unos grados de más, es otra ciudad. Parece que nos la cambien durante unos meses y pase a convertirse en otro sitio. Das un paseo por el Grande, por la calle Reyes Católicos, San Segundo y se ve algo que en invierno no tenemos, vida. Se ve gente, se escuchan conversaciones, llantos y risas de niños pequeños que corretean por allí. Parece que todo fuera diferente. Este cambio que sufrimos durante unos meses al año me lleva a pensar muchas veces en la forma de actuar que tenemos y en cómo hacemos las cosas en esta ciudad. Y es que resulta que en agosto es normal ver a media ciudad, turistas aparte, en los bares jarreando cervezas y en invierno todo queda desierto y en penumbra a las siete de la tarde. Que entiendo que anochece antes, y que cambiamos ciertas costumbres de una estación a otra pero quizá sea un poco excesivo el cambio teniendo en cuenta que aquí tenemos más invierno que verano. Quizá sea un poquito radical el cambio de actitud que tenemos respecto a ese cambio de estación.

Y sí, es cierto que en Ávila pasamos, como se suele decir en la calle al foráneo, del verano al invierno y del invierno al verano sin estaciones intermedias. ¿Que en realidad es exagerar un poco? Puede ser… Pero repito, a mí mejor me dais frío. El cuerpo parece que desea activarse para comenzar el día y no parar de quemar energía para mantenerse a tono… Todo en la vida se me hace más llevadero, el mero hecho de vivir es más llevadero. Prefiero tener que ponerme una manga a tener que plantearme seriamente la posibilidad de arrancarme la piel a tiras para poder resistir el calor. La mayoría de la gente que conozco llora durante todo el invierno esperando que llegue el verano, a mí me pasa al revés. El caso es que una vez llegado el verano muchos se quejan del calor que hace por lo que tampoco tengo claro cual de sus quejas es la que vale. Yo me declaro fan del invierno, del invierno de Ávila. Del invierno de frío seco que tenemos en nuestra ciudad. Del invierno con más horas de sol de entre todas las capitales de provincia españolas. Del invierno que he vivido durante toda mi vida y que no cambio por nada que supere los 16 grados. De un invierno que, aunque pare la ciudad y parezca quedar adormilada, le da a Ávila una luz especial. 

En definitiva, yo prefiero frío… ¿Le pasa a alguien más? ¿Soy yo el raro?

La naturalidad S.A.

Venía yo de estar tomando un par de cañas con Willy, de hablar de esas cosas del Ajedrez y de cuando Twitter molaba.  En eso andaba pensando, un par de días después, tirado en la playa. De la charleta con el buen Willy que acababa con los dos llevando la conversación, antes o después, al pérfido capitalismo. A que nos han robado la ilusión y las alternativas. Que o se quema todo o ajo y agua. Ajo y aceite. Ajo y aceite, que canta el visionario Lori Money. 

Se me iba la mente leyendo en la playa, con un Ebook, a que en fin. Que a veces nos pasamos de agoreros ¿no?  Tal vez Jorge Pato tenía razón en lo de la muerte y la vida. Todo el año quejándome y tirando mal que bien, pero oye…con cuatro perras y un poquito de ingenio monetario y solidaridad intergremial, ahí estaba tirado en la playa rodeado de perroflautas.

Ya más en serio, aunque todo está relacionado de un modo u otro, estaba pensando en un artículo que había sacado Manuel Vicent en El País y que acababa de leer ahí en la arena. Se titulaba “Todos los sueños rotos” y hablaba de lo que hay en esta España de bien. Leer el final me había dejado en bucle…

“…pero los más lúcidos saben que más allá del cóctel Molotov no hay nada y solo esperan un líder, un proyecto, una frase, una imagen, que cohesione esta pasión colectiva y trasforme su cólera en algo determinante para cambiar el mundo o su vida.”

Les acabo de estropear el final del artículo, pero todo él en sí es para releer. Y ahí me quedé. Sin ganas de escribir ni por aquí ni por allá. Me pasó algo así en la universidad, que yo era muy a lo Guillermo de meterme en todos los temas que se sacaran a debate, por el placer del debate y de intercambiar ideas o a veces de chinchar…hasta que un día una chica de la Chunta Aragonesista me dijo que la bandera de España estaba manchada de sangre y la de Aragón no. Ese día decidí no volverme a meter en más berenjenales. Total pa´qué.

De vuelta al presente, seguí mirando las cosas del internet y me encuentro a Miley Cyrus haciendo guarrerías. Además de sin futuro nos quieren gilipollas. Lo del imperio cada vez es más escandaloso con la expansión de valores. No es que sea mojigato, es que lo de la Montana es para pegar El Grito. Como ya dije en La Colonoscopia… servidor era más de Anacleto. Comparen si no ha habido degeneración…

Pero como ya saben, aquello de no meterme en más berenjenales no lo cumplí. Seguí siendo amigo de Alberto, lo cual garantiza no parar de discutir y argumentar. Montamos esto, ganamos amigos y también algún disgusto. Y afortunadamente pude conocer a Pepe, Guillermo, Iñaki y todos los que aquí confluyen y afortunadamente mantienen vivo el rincón.

Pero hay algo de nostalgia de lo que pudo ser esto y claramente no ha sido. Es lo del capitalismo, aplicado al interné. Al principio eramos cuatro y aunque cada uno fuera de su padre y su madre, había un trolleo sano, unas risas. Estaba yo en Zaragoza y uno de los principales tipos que hacían divertido lo del tuiter era y sigue siendo de la Chunta. Y tan amigos, incluso hablando de política. Ahí todos participaban libremente y de repente surgía un #orgiapilarista épico o un #dgalapelicula. Supongo que algo de aquello quedará por Google.

Pero ¡amigo! Aquí también llegaron las leyes del mercado. Y ahora todo esto de las webs es porno, trolls, believers, mileybers e hijos de Putin. Fruto de la sociedad, llevada siempre al extremo y la polarización para alegría de los que viven de cobrar del enfrentamiento. Y todo se ha llenado de política e intereses, por doquier.

Además, la naturalidad ha muerto: los padres están en Facebook, los jefes te siguen por las redes y si buscas trabajo te investigarán todo lo que escribiste o hiciste. Hasta el más torpe sabe que deja rastro con lo que hace y cuida de un modo u otro su imagen personal. Yo el primero. ¡Qué asco de marca personal! ¡Live and let die!

Así que en todo ello ando pensando en la playa mientras veo a una pareja jugar a las paletas. Como debe ser. Y te dan cero mil ganas de volver… y no solo al trabajo, que de algo hay que comer. Cero ganas de volver a la vida, a escribir, a seguir forzando la maquinaria de la antinaturalidad a la que nos sometemos cada día. Y dan ganas de no volver a escribir nada y de que pase lo que tenga que pasar. Hacerse anacoreta, retirarse y llegar a casa y pensar en paletas de playa y encerrarme en las historias de mi ebook sin pensar en la vida real.

Pero luego pienso en Alberto, que ha sostenido él solo el blog este mes, con la ayuda de ustedes. El eterno mohicano, incansable. Y que además, ya les adelanto, está preparando un entradón que será épico para dentro de unos días.  Y pienso en Illo, que con cuatro ideas te editorializa el mes. En Pablo, que es un ídolo porque aguanta entre difíciles mareas. Y me acuerdo de nuevo de Willy, y así cierro el círculo, con su envidiable inteligencia emocional.

Vuelvo pues al ajedrez, a ser este humilde peón en las teclas. Pido perdón a los paleros por haberles pedido este mes de sosiego, que me cubrieran el abandono temporal de las teclas. Avanzo dos casillas y reinicio la partida donde la tomamos. Dispuesto a dar jaques hasta que nos quiten el mate.

Nos leemos. Sigan ahí, al otro lado de la pantalla, del argumento y de la complicidad. Son necesarios también en sus escaques.

Nuevas voces por tierras abulenses

La_Voz_AbulenseRecoger “noticias de la provincia de Ávila, sin censuras y realizadas por los propios protagonistas” es la idea con la que ha surgido, a través de las redes sociales, un nuevo proyecto denominado ‘La voz abulense’. “Un medio libre en el que todos tienen algo que decir”, defiende Isabel Hernández, la cara visible de una iniciativa de carácter colectivo que va dando sus primeros pasos.

Descubrí ‘La voz abulense’ primero en Facebook y luego en Twitter y le pedí a Isabel que me contara más cosas sobre un proyecto que arrancó el 31 de julio al ser echada de Tribuna Ávila y de un artículo de despedida que escribió en este periódico online. “Esa misma noche, en menos de dos horas, la noticia fue leída por unas doscientas personas y se pusieron más de 30 comentarios, todos ellos agradeciéndome el trabajo realizado y pidiéndome que no me fuera”.

El artículo de despedida se publicó inicialmente en dos sitios: el Blog del Lector y el blog personal que Isabel tiene dentro Tribuna. Del primer lugar fue eliminado. En el segundo permanece, aunque han desaparecido los comentarios (y es un poco más difícil acceder a él). “La gente empezó a hablar de censura y a decir que sus comentarios no eran ofensivos, a pedir que volvieran a subir el artículo, etc. –me cuenta-. Fue entonces cuando la gente, de forma espontánea, creo un grupo en Facebook que llamaron ‘Sin noticias de Isabel’”. Unas 1.600 personas se han sumado a este espacio de intercambio de información y periodismo ciudadano.

Se presentaron propuestas para cambiar el nombre del grupo (“ya que incluir Isabel no era indispensable, lo importante era que contáramos”, dice la propia implicada) y el ganador, después de que votaran 48 personas, fue ‘La voz abulense’. Al mismo tiempo, el artista Paco Sanchidrián se ofreció a realizar el logo del grupo (podéis verlo en la imagen que acompaña estas líneas) y se decidió crear una página de Facebook llamada, como no, ‘La voz abulense’.

Cuentan ya con un perfil de Twitter y han registrado un dominio gratuito http://www.lavozabulense.com. “El objetivo es que nadie se apropiara del nombre y empezar a perfilar hacía dónde queremos que vaya esto”, dice Isabel. E insiste en expresar su agradecimiento “a todos los que han colaborado aportando nombres, el logo e incluso noticias”. “Y el agradecimiento por mi reconocimiento a los 16 años que llevó de trabajo periodístico en diferentes campos”.

“Me ha sorprendido muchísimo el poder de las redes sociales, y eso que yo trabajo en esto, pero la repercusión para mí ha sido brutal y la espontaneidad, increíble –me dice-. Sobre todo me ha sorprendido las ganas que tiene la gente de no leer siempre lo mismo, cansados de la visión unilateral de las noticias en esta provincia”.

En el siglo XIV

enSigloXIV

Los números me hablan (y me dicen cosas bonitas)

Sí, vale, lo reconozco, soy un poco tiquismiquis, pero no a un nivel patológico. Es decir, soy de los que corrigen a las personas cuando se equivocan al hablar, pero no de los que enloquecen cuando sobre el escritorio los bolígrafos y los folios en blanco no están perfectamente alineados. Es más, mis escritorios siempre han sido un caos de folios, fotocopias, apuntes, libros, notas, diversos aparatos eléctricos, tazas con restos de cacao y migas de galletas campurrianas. En ocasiones tengo pedir ayuda a la Corona para emprender arriesgadas expediciones en busca del ordenador portátil, visto con vida por última vez debajo de un montón de folios con tachones.

Toda esta excusatio non petita viene a cuento porque esta entrada tiene como único objetivo corregir una información aparecida en la prensa de hoy. Y claro, corregir es feo y propio de chivatos, pero ya les digo que es un defecto mío, que soy un metomentodo.

Ayer, el INE publicó los datos de julio de su Encuesta de Ocupación Hotelera. Los datos no eran malos para la primera industria de nuestra ciudad, que mejora sus cifras respecto al mismo mes del año pasado. El Diario de Ávila publica hoy, al menos en su web, lo siguiente:

“Según la última encuesta de ocupación hotelera del INE, durante el séptimo mes del año la capital abulense recibió la visita de 16.026 viajeros, lo que supone 2.354 más que durante el mismo mes del pasado año y un incremento cercano al 15%. De forma paralela al incremento de viajeros en la capital, también creció el número de pernoctaciones durante el pasado mes, contabilizándose un total de 24.625 en julio. En este caso, y comparando los datos con el mes de julio de 2012, cuando se registraron 22.407 pernoctaciones en la capital abulense, el incremento ha supuesto la llegada de 2.218 más, lo que significa un aumento de pernoctaciones interanual del 9%”

¿Y cuál es el problema? Pues que esas cifras están mal. El INE publica las cifras de visitantes y pernoctaciones diferenciando a los nacionales de los extranjeros y el Diario solo ha mirado, a la hora de dar esos totales, la columna referida a los visitantes nacionales. En realidad los visitantes han sido 18359 y las pernoctaciones 28108.  El Diario titula “Las pernoctaciones en la capital suben un 9% en el mes de Julio”, lo que tampoco es correcto. Con respecto al año anterior, la subida es de más del 11% en el número de viajeros y de más del 4% en pernoctaciones. El error es más incomprensible aún si tenemos en cuenta que inmediatamente después pasa a comentar la caída del turismo extranjero en viajeros y pernoctaciones. Un error lo tiene cualquiera, pero eso no evita que siga siendo un error.

Ya que nos hemos ensuciado las manos, completemos un poco la información. Aunque el pasado mes de julio ha sido mejor que su homónimo del año pasado, las cifras no son buenas si tenemos en cuenta que son peores que todos los años anteriores desde que comenzó la crisis. Si las comparamos con el año 2007, antes de la implosión económica patria, la caída de visitantes es de casi el 20% y del 30% en el caso de las pernoctaciones. Si esta información no aparece en la edición en papel (repito que solo he visto lo que aparece en la web) también sería un error, aunque esta vez de distinto tipo.

PS. Por cierto, Ávila lleva unos meses superando a Segovia en viajeros y pernoctaciones. Il sorpasso!! Mal de segovianos, consuelo de abulenses tontos.

Quedamos…

Hace ya varios meses que se inauguraba la exposición Las Edades del Hombre en Arévalo. Una muestra de arte sacro que puede visitarse hasta el próximo día 3 de noviembre en las iglesias de Santa María, San Martín y El Salvador en la localidad de Arévalo, provincia de Ávila. Según informaban hace unos días en La 8 de Ávila, la muestra ha superado ya los 90.000 visitantes y la repercusión económica que está teniendo en la localidad no está siendo mala.

No somos, en este blog, los más indicados para dar los datos exactos de afluencia por la mera razón de que eso lo hacen mejor los medios de comunicación y no uno de opinión como el nuestro así que voy a hacer lo que se espera de nosotros y voy a opìnar. Tranquilos porque no he visto aún Credo, es más, creo que tardaré una temporada en verlo a pesar de que la oportunidad que se me brinda mañana es especialmente atractiva y llamativa. Pero voy a lío y voy explicándolo todo.

La Fundación Las Edades del Hombre decidió, cuando comenzaba a gestarse la organización de Credo, hacer una apuesta por un tipo de marketing diferente y comenzar a salirse de las vías habituales de comunicación. Sí, sí, vengo a hablar de redes sociales. Al contrario de lo que pasa con otras administraciones y organizaciones, desde Las Edades del Hombre han decidido jugar la baza de explotar, contando con la gestión de un profesional, las bondades que ofrecen estos espacios que, poco a poco, se van popularizando cada vez más. No hace mucho tiempo manteníamos una conversación entre varias personas, entre ellas Rubén Negro, compañero de este blog y yo. Rubén hablaba de “cuando Twitter molaba”. Cuando éramos cuatro los que ahí estábamos y no se había profesionalizado de la forma que lo ha hecho. En cierto modo tenía parte de razón, es indudable, recuerdo otros tiempos en los que, como comentábamos, encontrarse a alguien de Ávila en la red de los 140 caracteres era casi motivo de celebración. En los orígenes éramos bastante pocos los que desde aquí volcábamos nuestras cortas reflexiones en Twitter y, cómo son las cosas, cuatro de esos “bastante pocos”, terminamos abriendo este blog. Son las cosas que me gustan de las redes y que creo que hacen que merezca la pena estar en ellas a título personal, dejando temas profesionales aparte.

El caso es que todo evoluciona y las redes también y era solo cuestión de tiempo que los profesionales de la publicidad entrasen a formar parte del entramado de internet y Las Edades del Hombre, como decía, no se quedaron atrás. Ahora, una de las ideas que han tenido, es la de unir un poco más la cultura y las redes sociales y en concreto la cultura que se puede ver en su muestra y proponen, como otras veces se ha hecho antes, una “tuitquedada”. Un reunión de gente, afín a las redes sociales, para entablar relaciones personales con gustos comunes, en este caso la cultura. El encuentro es mañana sábado a las 5 de la tarde y se incluye en él una visita guiada a la exposición Credo con el secretario general de la exposición como anfitrión y guía. Por supuesto que está abierto a todo el que quiera acercarse hasta Arévalo previo envío de datos personales a [email protected] El punto de encuentro para quien se acerque está en La Casa de los Sexmos y es una buena oportunidad de ahorrarse unos euros en la visita de la exposición.

¿Alguien se anima? Yo estoy en ello y, como ya he dicho antes, creo que lo tengo complicado, pero del éxito de la cita de mañana depende la convocatoria de otras fechas, especiales para amigos y seguidores de las redes sociales de la muestra. Animaos, pasad una buena tarde en Arévalo y meted presión para que se convoque la siguiente y pueda acercarme yo.

Buen fin de semana.

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