Avila’s Pou

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El caos

Feijóo, con acento en la primera “o”, me pilla en el sofá verde pistacho de mi casa, en pantuflas y pijama, con la magdalena a medio remojar en el café. A traición, sin una cuenta atrás, ni un preaviso o un “eh, que voy”. Un escrache en toda regla. “El problema del PP es que no tiene relato” dice mi tocayo. Corro al diccionario de la que limpia y da esplendor. No, no han cambiado la definición de relato. Y para colmo, la magdalena se ha hundido en el café. La intento rescatar con la cuchara y durante un segundo me siento el BCE. Si usted y yo nos sentásemos en una mesa -con un café, una cerveza o una bebida espirituosa delante- a discutir qué le falta al Gobierno de la Nación de Naciones, Nacionalidades y Regiones; no creo que la palabra relato estuviese entre las diez o doce primeras opciones. A bote pronto: ideas, capacidad, soluciones, liderazgo, opciones, futuro, pelo, neuronas, vergüenza, esperanza…

Y originalidad, porque esto del relato, la comunicación o la propaganda, ya lo esgrimió el anterior ejecutivo. Las medidas tomadas por Zapatero, o por quien fuese, no eran malas o contraproducentes; el problema era que nos las contaban mal. Como si cumplir cuarentaydiez años fuese menos doloroso y te hiciese sentir más joven, lechugino y yogurín que cumplir cincuenta. Aunque reconozco que en esto hablo de oídas, que yo no he cumplido aún los veintidiez.

De todas formas, tras beberme lo que queda de magdalena, me pongo a buscar esa ausencia de relato. “Buscar la ausencia”, me voy a por otro café que me estoy poniendo poeta. Tras un vistazo rápido a la hemeroteca, llego a una conclusión sorprendente: el PP tiene relato, lo que pasa es que, al contrario de lo que ocurre con Dan Brown o con las sombras de la tal Grey (o del tal, que aquí también hablo de oídas), es para paladares selectos, entrenados y afinados. Y lo tiene a todos los niveles: nacional, regional, provincial, municipal y celular. Y es coherente y, sospecho, eficaz, aunque es difícil seguir su hilo argumental. Como apuntaba el otro día Ignacio Sánchez-Cuenca, la política de comunicación del PP se basa en la confusión, en el caos. ¿Se acuerdan de Jeff Goldblum, en un mitad de Parque Jurásico, metido en un todoterreno, echándose una gota de agua en la mano para demostrar la teoría del caos? Pues no tiene nada que ver.

Veamos algunos ejemplos cercanos, que aunque aquí no disfrutemos de primeros espadas como Floriano, CamisaBlanca (de largo, mi favoritísimo) o Cospedal, la nación tiene ya muchos plumillas que la describan. Evidencia A: la paga extra a los funcionarios locales las pasadas navidades. Que sí, que no, que es ilegal, que es un adelanto, cruce de declaraciones entre la Junta y el Ayuntamiento. Otro ejemplo: la regulación de accesos a Gredos. Pagar por aparcar, sin afán recaudatorio, si no pagas te mando a la Guardia Civil, no hay marcha atrás, en realidad es un pago voluntario, marcha atrás. Uno más: la tasa de basuras. No hay que pagar, hay que pagar, hay que pagar pero solo un poco, hay que pagar progresivamente, paga el Ayuntamiento que no es de nadie. El último: la liberalización de horarios comerciales. Es en el centro, es en todo el municipio, es cosa de la Junta, es cosa del Ayuntamiento, yo solo pasaba por aquí, yo no pude hacer otra cosa, a mi que me registren.

Donde ustedes ven incapacidad, yo veo un plan maestro: marear al ciudadano, confundirlo, dejarlo tan inconsciente como una botella de güisqui del DIA. Con tantas idas y venidas, al final uno no sabe muy bien por qué protestar y ante quién hacerlo. La confusión como hilo conductor, como mascarón de proa de la comunicación, como plan de gobierno. Rajoy acariciando un gato persa en un sillón de cuero mientras ve una etapa del Giro con una sonrisa maliciosa y un puro mientras Fátima Báñez, en una esquina, da vueltas sobre sí misma con un gorro de papel rosa en la cabeza.

Como rezaba aquella vieja portada de “Hermano Lobo”:

-¡O nosotros o el Caos!

-¡El caos, el caos!

-Es igual, también somos nosotros.

Ávila al tran (tran)

Parece que estoy esta semana de guardia en el blog, así que vuelvo con otro tema que creo que no se nos debe escapar dadas las circunstancias. Es algo de lo que hemos hablado mucho por aquí (ahora os lleno el post de enlaces), pero la mala noticia se está perpetrando mientras escribo. La muerte, o casi, del tren. Tenemos hasta una etiqueta propia muy completita en Los4Palos —> “TREN“.

Está claro que en tiempos de crisis hay que racionalizar. Es la palabra que encontramos hasta en los fideos. Correcto. Pero un estado del bienestar tiene que garantizar unos servicios públicos. Sanidad, educación…pero también transporte. Sobre todo un transporte bien entendido. Es decir, no gastar dinerales en aeropuertos bobos y descacharrantes, aquí y allá. Y apostar por comunicaciones que garanticen la vertebración territorial.

Sin tren, Castilla y León muere. Más todavía. Y si malcomunicas (valga el palabro) el centro de tu país…pues no parece muy inteligente.

Qué gran frase de mi amigo Javier. Da gusto escucharle, siempre, hablar de nuestra tierra. Mi última entrada de hace unos días surge de una charleta en Villalar, precisamente. En fin, que volviendo al tren, para nosotros quedarse sin ferrocarril (que poquito a poco eso está pasando) es muy doloroso. Por aquí un día os hablamos de cómo llegaron antaño los raíles y máquinas de vapor. Nos hicimos eco de la proverbial desinformación al viajero y ciudadano (por no decir otras cosas peores).  Alberto escribió que el Ave tenía un “vuelo gallinaceo“. Y Pablo, directamente lo echó “a la cazuela”.

Entre todos la mataron y ella sola se murió. La esperanza, digo. La culpa es de todos. Los que prometieron, los que pusieron palos en las ruedas, los que lo dejaron escapar, los que no protestan, los que acunan pero no lloran por la provincia. Los que solo quisieron la foto. Pongan ustedes la X, que hay muchas para repartir.  En Castilla y León y en Ávila en particular.

Aquí también hemos tenido nuestras viñetas del pequeño genio. Illo visualizó un Ave marca Acme y también un Ave místico.  Místico porque cada vez más parece una leyenda. Y es que ya no es que queramos un Ave, o ni siquiera unas altas prestaciones, nos vamos a empezar a conformar con que haya un tren. Aunque sea un cercanías de esos que suenan a tripa rota. Un tren, uno al menos.

¿Qué opináis del presente y futuro del ferrocarril? ¿Qué se ha hecho mal, qué se puede hacer? Abrimos debate una vez más.

Pd: Esta semana también ha habido un aniversario, el del 15M. Daba pena el miércoles ver los TT de Twitter, antiguo germen organizativo de la protesta. Solo se hablaba de fútbol, de algún pandereteo y de los Jonas Brothers. La odisea revolucionaria va despacio.  Si alguno quiere leer análisis del tema, me han recomendado dos escritos en los últimos días. Uno del propio 2011, muy certero,  “Semillas”. Y otro de ahora, en Politikon, “Los ecos del 15M”

Ciertos días, con sus noche… (Encuentros de Animadores a la Lectura)

cartel pablo auladellDesde  2005, las personas interesadas por la animación a la lectura de niños y jóvenes tienen una cita en los bosques de Arenas de San Pedro cada primer fin de semana del mes de junio. En el paraje conocido como ‘Riocantos’ se desarrolla un encuentro en el que se dan cita escritores, ilustradores, animadores, profesionales de la enseñanza, bibliotecarios… Unos días repletos de lecturas y propuestas novedosas relacionadas con el veneno de las letras.

Se trata del Encuentro de Animadores a la Lectura que organiza la Asociación Cultural Pizpirigaña. La novena edición tendrá lugar los días 6, 7, 8 y 9 de junio. Recitales, talleres, conferencias, teatro, música, magia… incluso “siestas literarias” (el programa es amplio y se puede descargar aquí). Todo ello contando con nombres ilustres: Andrés Trapiello, Antonio R. Almodóvar, Raúl Vacas, Javier Krahe y muchos, muchos más. Créanme si les digo que este evento es todo una referencia dentro y fuera de nuestras fronteras para los especialistas en este campo.

‘Ciertos días, con sus noche, habito en el bosque’ es el lema de esta novena edición. El tema central de cada año viene determinado por las preocupaciones que surgen el verano anterior. En este caso se ha elegido la figura de “el bosque como habitáculo”, tal y como señala Federico Martín, coordinador de estos Encuentros de Animación a la Lectura. “Cada uno tiene un claro en el bosque donde refugiarse del peligro”, añade. Y afirma que el asunto no está exento de actualidad en un momento en el que la gente está perdiendo sus casas. Si él tuviera que elegir un momento de los incluidos en el próximo programa se quedaría con la actuación teatral prevista para el jueves, a las 22.30 horas, en el Centro Cultural ‘Josefina Carabias. La actriz Esther Belver homenajeará a Agustín García Calvo, a quien Federico Martín considera su maestro.

Afortunadamente, no hay que elegir un único momento. Los interesados pueden inscribirse a través de la web de Pizpirigaña, al precio de 80 euros (50 euros para parados y estudiantes). También se pueden acudir a las actividades de noche, como el recital de Krahe o las actuaciones teatrales, por solo 5 euros. Hay que dejar claro que el único apoyo económico que recibe Pizpirigaña en este asunto son las pequeñas colaboraciones del Ministerio de Cultura y de algunas editoriales. Su mayor respaldo es un público fiel que repite año tras año… y va creciendo. De hecho, se espera que unas 250 personas llenen el bosque de ‘Riocantos’ en el próximo encuentro. Todo ellos unidos por una misma pasión: el poder de la palabra.

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La autoflagelación del castellano

¿Nos merecemos ser nadie por ser de Castilla?

Ya se habrán dado cuenta de que no somos nadie. Lo que aquí pase, en Valladolid, Segovia, Burgos… no le importa a nadie salvo si es malo. Somos la escoria informativa de la nación. Nuestros problemas no existen, no merecemos nada. Ni un titular, ni una foto. Solo la nieve en la muralla o la postal del acueducto, la crecida del Pisuerga, el -5 en un termómetro junto a la Catedral de Burgos. El resto del año no valemos pa´na. Y si el 23 de Abril, día del libro, coincide con Sant Jordi, pues apañados vamos. Veremos a Artur, a maroto, al de la moto y toda la parafernalia junta. Y unas mozas sonrientes con su libro y rosa. Y, luego tal vez sí, 3 segundos de San Jorge en Aragón y medio segundo de Villalar, los comuneros esos, la castilla que no importa a nadie.

La última vez que miré la población en España, nuestra Comunidad era más del 5% de la población nacional, 350 mil habitantes más que en el País Vasco. Pero si bosteza Urkullu o Ibarretxe, o el que esté ahora, también saldrá en el telediario. Y para que no se ofenda nadie aparecerá también un aurresku, el de la oposición, el opositor de la oposición y la oportuna manifestación de bildu. Que no falte de nada. Para nosotros no habrá tiempo, ocurra lo que ocurra.

Esto no va de mensajes identitarios, ojo. Que no se me ofenda ningún leonesista, berciano o cantonista del Valle de Mena. Ese debate para otro día, que no me he puesto la bandera por montera. Hablo en general de lo nuestro, los que habitamos por el centro y centro/norte, más allá de fronteras administrativas.

Qué lugar tan majestuoso tenemos como tierra. Que uno ve la Catedral de Burgos y dan ganas de decirle a un tipo de Kentucky que ellos tendrán fried chicken, pero que nosotros les dejamos fritos. Tenemos tres ciudades patrimonio de la Humanidad que quitan el sentido y que se pueden visitar de tirón o despacito, al gusto. Cultura e historia a cascoporro.

No se trata de ser patriota de campanario, mi aldea o muerte, ju-já. Se trata de querernos un poquito, pero de verdad. Que ahora mismo te preguntan de dónde eres, dices que de Ávila… te miran raro y al final dices “de Madrid, ahí cerca”. Pues no. Soy de Ávila, ciudad de las murallas. Castellano, escenario de increíbles historias que si las pillara Hollywood te cagarías la pata abajo. Soy de la tierra de mis paisanos del Acueducto, de las catedrales de Salamanca, de la legendaria ciudad de Toledo. Tierra de la dulzaina y de las rondas. Del cochinillo y las judías, del vino y la morcilla.

Del diablo cojuelo.

Pues eso, a quererse más. Que uno de los grandes males de España es fomentar la división, buscar los hechos diferenciales. Separar, destruir.Y de eso también lo tenemos en nuestra parcela. Aquí también se lleva mucho lo de crear divisiones. Y nuestro hecho diferencial debe ser el que somos de una tierra cojonuda. Tres ciudades patrimonio en 200 kilómetros, diantres. Y eso solo para empezar.

Y que si miramos hacia delante en vez del “bueh, es lo que hay”, merecemos algo más que ser los nunca-nombrados.  No agachemos la cabeza como si tuviéramos que pedir perdón por ser de aquí en vez de ser asturianos, vascos o turdetanos. Vendamos lo nuestro. No con banderas ni roncerismos, sino con sonrisas y sano orgullo. Que haya futuro también va de eso, de ser listos.

Pd: Para no quedar como un bocachancla patriotero sin más, he de decir que Kentucky tiene buena pinta. Fíjense: “Posee el sistema de cuevas más largo del mundo, la mayor longitud de corrientes y canales navegables de los Estados Unidos continentales, los dos lagos artificiales más grandes al este del río Misisipi y el yacimiento de carbón más productivo del país. Kentucky es mundialmente conocido por sus caballos pura sangre, las carreras de caballos (especialmente el Derby de Kentucky), las destilerías de bourbon, la música bluegrass, el tabaco y sus equipos de baloncesto universitario.

Pero vamos, que no lo cambio por un bañito en aguas frías de nuestras sierras…

El Silencio Stadium

Imaginen la foto. 6 manos una encima de la otra haciendo piña. El presidente del Real Ávila, el de los empresarios de la ciudad y el de los comerciantes. Las empresas se convierten en socios con una campaña especial para ayudar a un club en horas jodidas. Y las declaraciones de los mandamases: “Una causa justa y loable, ya que es importante para la ciudad mantener al equipo”. Un club “baluarte y estandarte del deporte, por lo que es una responsabilidad social y empresarial que continúe”.

¿Ha pasado en Ávila? No, of course. Ha pasado en Segovia. 

Perdónenme que esta semana retome un tema ya tratado hace unos días, escribo hoy y mañana de lo difícil que es ser abulense (hoy) y para más inri castellano (mañana). Pero si vuelvo es por aquello de que ha habido enfrentamiento futbolero y una vez más me ha venido lo de la odiosa comparación.

Porque imaginemos ahora nuestra capitol. Esa foto. A ver, para empezar ¿Quién es el presidente del Real Ávila? Porque empiezo a pensar que es una pantalla de plasma. ¿Alguna medida, acción, entrevista, representación, aparición en acto público, idea empresarial o algo? Ola ke ase preside o ke ase? Ok.

Abro entonces el Adelantado, a ver qué están haciendo por ahí hoy mismo. Y veo que están de paellada, tios listos, ya que la ciudad está llena por Titirimundi. Copio-pego —> “Aprovechando el buen tiempo y la celebración del Titirimundi, el club celebró una paella en la que no participaron solamente los segovianos, aficionados o socios del club gimnástico sino también muchos turistas que disfrutan del festival de títeres, también tuvieron la oportunidad de degustar un plato de paella y a la vez colaborar con el entidad azulgrana.”

Implicándose en la vida de la ciudad. La ciudad contigo, tú con tu ciudad. Como debe ser. Y entonces vuelvo al Adaja. El club, que está de 90 aniversario, va a hacer una rifa. Perfecto. Y con una moto electrica y una tv como premios. Perfecto plus. Pero… ¿dónde se pillan las papeletas? Y, copiopego una conversación del foro de aficionados encarnados...

-> “Ya puedes adquirir tú papeleta en distintos establecimientos de la capital así como en las oficinas del club.” 

-> -> Se sabe el listado de los establecimientos de venta? // Hemos enviado un e-mail al club para si nos los pueden facilitar. En cuanto sepamos algo, lo ponemos por aquí.

-> -> ->Nos han respondido desde el club lo siguiente: Pues de momento en el estadio”

Parece que se podría organizar el tema un poco mejor, así de primeras. Pero vamos al estadio pues. Poca gente, derby descafeinado, el silencio, el ya nadie pita, la resignación cristiana. Lo que ha venido siendo la temporada, un escrache al bostezo. Pero oiga, que ahí estaba el alcalde de Segovia, señor Pedro Arahuetes, animando a la Gimnástica. Me ha dado por imaginarme a García Nieto en la Albuera y casi se me atraganta una aceituna. Porque lo del máximo representante de la ciudad con el Real Avila sobrepasa ya la descortesía. Hablamos de un club fundado en 1923. Se lleve uno mejor o peor con este presidente, el anterior, el plasma, o lo que haya… el propio ayuntamiento ha de estar metido en esas sinergias, desconocidas aquí parece ser, para ayudar. Qué menos que ir al palco, una vez al año al menos. Aunque sea a recibir al homólogo de Segovia, diántres.

Y eso, que el silencio. Que aquí no pasa nada. Que la Segoviana no tiene un duro, que se ha llevado a asamblea la situación crítica. Que están jorobaos. Sí. Pero…¿Qué ha hecho la ciudad? Firmar convenios, organizar una paellada y su alcalde viajar a la ciudad vecina a apoyar al equipo, sabiendo seguramente que no hay dinero para estar en 2ªB, que un posible ascenso sería un suicidio. A eso me refería el otro día con que en Segovia las cosas laten diferente.

El otro día la Cebrereña volvió a subir. Y yo, que he estado en El Mancho unas cuantas veces, me alegré. Porque ahí la gente anima, aprieta, te dan un vinito y un jamón, y no se resignan. Ayer domingo, un Ávila inoperante se encontró con el peor resultado posible para su indolencia y desidia: un estadio en silencio. El Silencio Stadium. La sensación de que en Ávila todo da igual. Bueh, es lo que hay.

Nadie llorará por ti cuando hayamos muerto. Y, una vez más, no hablo solo de fútbol. Seguimos mañana ya sin la pelotica, si les parece.

Escaparates con mensaje (brainstorming)

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