Tiempos modernos

CuencaFernandoZobel

Los tiempos cambian una barbaridad, como debieron pensar los hispanorromanos cuando vieron a suevos, vándalos y alanos pisarles los sembrados; pero a la vez, como mandan los cánones postmodernos, hay cosa que nunca cambian, que permanecen constantes, como el tono del tinte de Rajoy, el ego de Aznar o Rubalcaba. Cambio y permanencia, futilidad y eternidad, yin y yang, negro y blanco, chocolate y vainilla, bolsa grande o pequeña en el supermercado. Así es la puesta de sol en la que nos ha tocado vivir.

Todo esto lo pensaba el otro día sentado bajo un árbol en Cuenca. Un árbol con hojas, como los de antes, cuando los árboles eran árboles y no recuerdos. Antaño, al llegar a un sitio, el primer paso del ritual iniciático-turístico-viajero consistía en descargar las maletas con el riñón y disimular el dolor con gesto despreocupado y sonrisa hercúlea. Después, para desviar la atención y que nadie notase el pinzamiento provocado por el esfuerzo maletil, iniciabas una conversación con frases del tipo “¡Qué frío/calor hace!”, “¡Cuánto hemos tardado en llegar!” o “¡Qué bonito/feo es todo esto!”. Frases de viaje, subespecie de las frases de ascensor.

Ahora todo esto ha cambiado. Si viajas en avión y no llegas a una ciudad grande, es probable que lo primero que te preguntes es dónde está el resto del mundo. La era de los aeropuertos para las personas no ha hecho más que empezar. Si eres usuario de los trenes de alta velocidad, o de sus vías, lo primero que te viene a las sinapsis neuronales tras apearte es, en muchos casos, “¿Dónde coño está X?”, siendo X tu destino. Si ustedes son uno de esos desaprensivos que cogen su vehículo motorizado particular hasta para orinar, no habrán podido disfrutar de ese calambrazo entrañable que se siente al salir de una estación del AVE y encontrarse en mitad de la nada, justo en aquellos páramos de asceta de los que hablaba Machado mientras pensaba en la futura estación del AVE de Soria. Si Renfe fuese una amante sincera, al venderte el billete para muchas ciudades debería especificar que te lo vende para su término municipal -con suerte- o para un lugar indeterminado en sus proximidades. Tren procedente de Madrid con destino los alrededores de Cuenca, Segovia, Guadalajara o Tarragona. Recortando distancias, acercando personas

Como les decía, todo esto lo pensaba en Cuenca, concretamente en la estación del AVE de Cuenca, a seis o siete kilómetros de las casas colgadas, mientras en la marquesina del autobús un cártel intentaba venderme con sorna una ruta turística por los alrededores de la ciudad. La modernidad, reflexionaba, debe ser esto: tardar menos en llegar a la estación (50 minutos) y más en llegar a la ciudad (56 minutos desde que puse un pie y la maleta en el andén). Si a este deslumbrante epítome de los nuevos tiempos le sumamos el museo de arte abstracto y la muerte de la prensa de papel, tenemos que concluir que Cuenca es una ciudad moderna, adelantada a su tiempo, punta de lanza de los días venideros.

Si ellos son la modernidad, lo cambiante, nosotros somos lo que permanece. Ya les decía más arriba que de todo tiene que haber en la viña del señor, sobre todo si este es un hipster. A primera vista, Ávila no destaca por su ímpetu modernizador. No tenemos tren veloz, ni lo vamos a tener, y de tenerlo su estación no estaría demasiado lejos. Los trenes siguen circulando por las mismas vías que lo hacían en el siglo XIX y a la misma velocidad. Y demos gracias por ello. Igual dentro de unos meses, en lugar de regodearnos en el actual trazado zigzagueante decimonónico, podemos montar una vía verde por los raíles y hacer turismo y deporte hasta el apeadero de Guimorcondo. No tenemos museo de arte abstracto -y de tenerlo estaría cerrado- y no solo pervive la prensa de papel, es que además perderse en sus páginas es a veces un viaje en el tiempo: sus viajes de estudios, sus jubilados, la tradicional impostura oficial, sus fiestas de los pueblos con sus quintos, sus cartas del obispo de la diócesis, su aceite embalsado… Solo nos sumamos con impetu a la modernidad burbujil y miren como nos salió. ¡Qué lejos queda aquel “Horizonte 2020”, el nuevo Hospital en la zona sur, el polígono industrial en Narrillos, los 100.000 habitantes! Ávila es ese algo que nunca cambia, la ciudad que se despereza al toque del cimbalillo, ese contrapunto necesario a la modernidad que nos arrasa, al yugo opresor de las modas, las ondas wifi, el 4G y las cinturas de avispas. Bendita seas, Ávila de los Caballeros, reserva moral de occidente.

Pero no, no puede ser. Algo falla. Siempre hemos ido de modernos, de adelantados, de smartcity peregrina, de estandarte del futuro. ¡Nosotros los primeros, abran paso! Pasado mañana mejor que mañana. El pasado no vende, súmate al cambio. Me estoy perdiendo algo. Quizá ahora lo moderno sea parecer antiguo. ¿Es ese nuestro plan? Igual quedarse sin tren es a la ciudades lo que los pantalones campana y las camisas con chorreras al vestir. ¿Avanzamos retrocediendo? No, tiene que haber algo más. ¡Lo tengo! ¡Cómo hemos podido estar tan ciegos!

Si la modernidad es tener una estación de AVE, pero tenerla lejos, nosotros somos los campeones del mundo de la modernidad. La Estación de AVE de Ávila, llamada Segovia-Guiomar para confundir -la modernidad es confusa-, está a casi 70 kilómetros de la ciudad. Nosotros con AVE, cómodamente sentados en el vagón del futuro -clase turista, eso sí- y ustedes despotricando y desgañitándose en foros, redes sociales y panfletos rosamagentinos -me refiero a este blog, no al chiringo de R10- porque nos quedamos aislados y no se cuantas memeces más. ¡Desagradecidos! ¡Antiguos! ¡Carcas! Somos tan modernos, pero tan, tan modernos, que la modernidad aún no nos ha alcanzado.

Ya saben, la próxima vez que un turista, familiar, amigo o conocido, les pregunte por la estación de tren, lo que tienen que indicarle es lo siguiente: vaya hasta la estación de autobuses -no especifique si a la nueva o a la vieja, recuerde que la modernidad es confusa-, subase a un autobús a un sitio llamado Segovia y una vez allí, líneas 11 y 12 hasta la estación del AVE.

Regodeemosnos en la modernidad, que quizá sea lo único que nos quede.

Audacia

Pedí turno esta semana en el blog después de la entrada de Pablo porque me había quedado picueto. Sí, picueto. Un perico picueto. Si no leyeron lo de ayer, pinchen por aquí. Garcinuño es uno de los sarcásticos más brillantes que conozco. A veces mira la realidad y le pone un prisma que no podríamos imaginar ningún otro: La Palomilla Perica. Toma nísperos. Marco incomparable sería aquello. Fotos por doquier.  Me lo imaginé y me gustó…claro que yo sí soy del Espanyol desde que aún llevaba eñe y jugaba en Sarriá.

Y al instante, por estas cosas tontas de la vida y la memoria, me vino a la mente un viejo programa de televisión. Se llamaba Audacia y lo presentaba “El Capitán de audaces por excelencia: ¡Jordi Estadella!“.

 Me acordé del programa por un concursante que fue un día al mismo. Donde todos se presentaban y decían “Soy Juan Luis del Pozo, presidente de Plumeros Sin Fronteras” el tipo aquel dijo algo así como “Soy Pepito Martínez y hoy voy a ganar porque estoy lleno de Audacia”.

Ya ven las cosas tontas que a veces guarda el cerebro. Me acuerdo de aquello y de que vi el programa entero… y de que por supuesto el tipo fue eliminado bien pronto. Más que lleno de audacia estaba lleno de falta de humildat y valors, por seguir con lo de los pericos.

Sin embargo, todo aquello le honró al concursante. Si vas a un programa en el que todos hacen el papagayo al empezar, decir algo diferente debería haber estado premiado. Haberle dado una vida extra. Inyustisia, ¿Pur qué?

He recordado todo esto porque tras leer lo de la palomilla perica me he venido arriba. Lo del turismo lo podemos hacer mejor o peor pero no nos va a sacar de pobres. La fábrica de policías la tenemos a la espera de mejores tiempos en las arcas del estado y Nissan…mejor no usar mucho la palabra no vaya a ser que vuelvan los nubarrones. Lear ya no está, el parking de Gredos no nos renta… En fin, que algo hay que inventar para salir de la cuesta abajo.

Y lo que nos falta es Audacia. Ser un Buñol o un Bérchules. Porque, por ejemplo,… ¿cómo surgió lo de la Tomatina?

“Un hombre se encontraba en la plaza de la ciudad cantando y tocando música, cuando un grupo de jóvenes que se encontraban escuchándole decidieron comenzar a lanzarle tomates”.

¿Y lo de celebrar la Nochevieja en Agosto?

“Desde 1994, a raíz de un corte del suministro eléctrico coincidiendo con la Nochevieja (…) A consecuencia se organizó una manifestación (la primera en este pueblo de 800 habitantes) en la que participó casi el 95% de la población.”

Si es que en España somos muy de manifestarnos por las cosas importantes. Pues eso, que lo que hay que ser es oportunistas y audaces, y así encontrar algo que nos dé pasta, guita, empleo y beneficie a nuestros entusiastas comercios y bolsillos.  De ahí que piense que lo de ayer de Pablo no es ninguna broma: ¡Es la puñetera salvación!

Lo que necesitamos es un equipo de gobierno lleno de audacia, que aproveche la ocasión. Si lo de La Santa Perica queda muy blasfemo, que puede serlo un poco, la verdad… pues hagamos otra cosa. Concurso masivo de bigotones. Un carnaval de Cremalleras gigantes en torno a la Avenida de Madrid. La Lieja-Hervencias-Lieja que propuse no hace tanto. Ser ciudad amiga del friki eurovisivo.

O aprovechemos nuestros puntos fuertes:

– Concurso nacional de la patata revolcona. Yo me apuntaba.

– Macromeeting internacional del Dardo. Abrir la mayor tienda del mundo de accesorios y frikadas en torno a la diana.

– Ponerle una plaza a Michelle Jenner. Y hacerle socia de honor del Real Avila y del Obila y del equipo de balonmano y de voleibol OhWait. Podríamos hacer para ello otra Estrella Gigante, donde La Viña o así.

– Ciudad libre de impuestos para los que reposten en gasolineras junto a rotondas. O cualquier idea que se os ocurra sobre rotondas.

– Capital mundial del halón disparado, con un túnel intercontinental:  Avila-Cern-Avila.

Pueden dejarnos en comentarios sus ideas. El futuro nos llama, ciudadanos amurallados. Colón nos ha señalado el camino. Ya lo decía Jordi Estadella:

“No sabemos exactamente si nuestros audaces serán hoy muy audaces o si serán millonarios dentro de un instante. “

Los minolles están para los que se apunten a la foto de la torllita de la audacia. Que este post puede parecer broma pero ¿y si no lo fuera?. ¡Oh, cielos, Leoncio! ¡Qué lástima que se nos hayan ido las grandes voces, caso de Estadella! Ese hombre sí que tenía audacia. ¡Que le pregunten al inspector Gadget o al Comandante Imperial Nemet!

Palomilla perica

Palomilla-Espanyol

Muy culé soy yo, vaya esto por delante. Sin embargo, me aventuro en estas líneas a lanzar una propuesta contraria a mis principios futbolísticos. ¡Todo sea por Ávila y sus abulenses! Se habrán enterado de que Nike ha pagado más de 94.000 euros a Barcelona para vestir de blaugrana a Colón. Habrán leído también que la afición del Espanyol se ha indignado con el tema. Y aquí es donde entramos nosotros: vistamos a la Palomilla de perica.

Palomilla

Esta primera vez, gratis. Para tener repercusión en los medios y tal. Luego empezamos a hacer negocio, no se vayan a creer los de Puma (marca que viste a los blanquiazules) que todo la Muralla es orégano. Las posibilidades son infinitas. Por ejemplo, para la próxima jornada liguera, la última (vamos a llegar un pelín justos), podríamos hacer una puja a sobre cerrado entre todos los equipos con la amenaza del descenso sobre la cabeza. El premio para el que más pague: encomendarse a La Santa luciendo su camisa por el cielo abulense.

Las posibilidades son enormes, más aún con el V ‘Centenariazo’ a la vuelta de la esquina. No me vengan con remilgos que no son tiempos de ponerse digno. Yo lo único malo que le puedo ver a la cosa es que, indirectamente, casi sin querer, animemos a los infantes a jugar al fútbol en la plaza del Mercado Grande.

En cualquier caso se trataría de un riesgo que merece la pena correr por el bien de las arcas municipales. No seremos Barcelona, pero no vayan a comparar a Cristobalito con nuestra Patrona, ni la reforma del Carmelo con descubrir un continente por equivocación.

PD: Recomendación tuitera: sigan a @PalomillaAvila

Minutos musicales

Ya nunca más tendrá color azul el cielo, el sol y el mar no brillan, todo queda en negro.
Todo Negro | M-Clan en homenaje a Los Salvajes

No os parece que últimamente pinta todo así, negro. Siento ser tan pesimista pero esta canción, homenaje de M-Clan a Los Salvajes y de estos a The Rolling Stones, me suele dejar con un punto pesimista. De un tiempo a esta parte, la mayoría de lo que escucho me suena a palabrería, a enredos, a ayer dije digo pero hoy digo Diego, serás tú que no me has entendido. Me suena a medias tintas, a cambios de sentido sin contemplaciones, a voy a marear la perdiz para que no sepas qué pasa ni por qué pasa… En definitiva, filosofía barata…

Piensa que mañana, hoy será ayer.
Filosofía barata  no lo quieres ver, juegos de palabras.
Filosofía Barata | M-Clan

Normalmente me da por imaginar a nuestros dirigentes, especialmente a nuestro querido presidente del Gobierno, totalmente ajenos a las demandas reales del pueblo y como si no quisieran escuchar a quienes desde la calle les hablan de las necesidades reales de la población. Ya saben, como el que vive en su nube, mirando desde lo alto los males del prójimo pero sin querer darse cuenta de que dichos problemas son reales y que en su mano está el solucionarlos. Pensad en don Mariano diciendo…

Creí que me había equivocado, luego pensé…
Que estoy bien aquí, en mi nube azul
Todo es como yo lo he inventado
Trozos de Cristal | Fito y Fitipaldis

Aunque la realidad, como continúa esta canción, sea trozos de cristal que al final hay que pasar descalzos.

Se te quitan las ganas, parece que no quieran verlo, que la mayoría de las cosas que suceden en este país les pasen inadvertidas. Que crean que el que no trabaja es porque no quiere y al que quiere se le ponen unos palitos en las ruedas para que las cosas no le resulten fáciles. “Si ya supera esta prueba estará definitivamente preparado para trabajar y podremos comenzar a hablar de retribuciones”, parece que piensen.

Lo cierto es que al final, el gentleman, siempre nos da frases certeras, que dan en la diana y te dan ganas de unirte a aquello de…

Hay ofertas que no puedo rechazar
hay pactos que jamás voy a romper
las manos que no quiero estrechar
son las que firman las leyes
que no puedo obedecer.
Cenizas en el Aire | Ariel Rot

Pero muchas veces hay que tirar adelante como sea y no queda más remedio que imponerse a las dificultades, remar contra corriente, sacar los palos de las ruedas y seguir, seguir, seguir… Le pese a quien le pese, y hay mucha gente a quien le pesa. Gente que tiene la mala costumbre de desconfiar de inicio de las personas de buena fe, de aquellos que pretenden, quieren, mejorar en todos los aspectos de su vida alejados de etiquetas y corsés estúpidos generados por el prejuicio y la escasez de miras, gente que pasa la vida viendo burbujas donde no hay.

Ya sabéis como funcionan las cosas por aquí y otros lares dentro de nuestro país…

Y vamos, vamos, como burros a la meta,
que el que no se salva es porque no trepa.
Hay que ver… aguantar o reventar, ensuciarse, acobardarse y volverse a levantar.
En los últimos cien metros | Ariel Rot

Que nada, que todo esto son cosas que le vienen a uno a la cabeza cuando escucha ciertas canciones que parecen estar escritas para describir ciertas situaciones, por ejemplo la de nuestro país, nuestra región, nuestra provincia o nuestra ciudad, aunque ya sabéis que la música evoca diferentes sensaciones a cada persona dependiendo del estado en el que te encuentras cuando la escuchas.

Pero al final lo que hay que hacer, si quieres que no te tomen por tonto, es decir las cosas claras y dar un puñetazo autoritario encima de la mesa. Autoconvencerse y avisar para que luego a uno no le llamen traidor…

Voy a ser un chico inteligente y ya no me la van a dar  nunca más.
Voy a ser un poco impertinente y a caer un poco mal sin faltar.

Y dejar claras las intenciones para que nadie se lleve sustos…

Voy a ser el enemigo disparando pan de higo, ojo no te vaya a dar.
Viviré como desplante apretando y to p’alante, no se me podrá aguantar.
Vaya risa que me dan, piensan que estoy anormal…
Pan de Higo | Rosendo

Pero bueno, siempre nos quedará el Rock’n’Roll aunque, por hoy, le digamos hasta la vista…

Saludos.

Las siete diferencias

IMAGEN 1: El alto comisionado del Gobierno para la Marca España, Carlos Espinosa de los Monteros, ha estado esta semana en Ávila para, entre otras cosas, firmar dos convenios. El primero de ellos, cerrado junto a la Red de Juderías-Caminos de Sefarad y al Centro Sefarad Israel, consiste en acordar que los tres organismos incluyan los logos y enlaces de los otros dos participantes en sus respectivas web. Lo que viene siendo un intercambio de enlaces. Nosotros lo hemos hecho, por ejemplo, con Abulenses Exiliados, pero ellos prefirieron formalizar el asunto en privado, sin medios de comunicación, ni apretones de mano, ni estilográficas chulas, ni nada de nada. Son tíos raros.

El segundo acuerdo fue entre Marca España y el Ayuntamiento de Ávila, con el fin de promocionar el V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. El convenio incluía aspectos interesantes, aunque algo abstractos, como la difusión del evento a través de RTVE y Agencia EFE, o la realización de esfuerzos conjuntos para dar a conocer las actividades previstas en 2015. De todo esto se habló de forma general. De lo que sí se dieron detalles es de lo que parece ser el pilar central del convenio: un nuevo intercambio de logos, información y enlaces entre las web avilaturismo.com (se anunció que entraría en funcionamiento a finales de este mes) y marcaespana.es

IMAGEN 2: Alumnos de cuarto de la ESO del Colegio Mosén Rubí han puesto en marcha la iniciativa “Mi colé contra el paro”. Dentro de la asignatura ‘Iniciativa emprendedora’ tenían que desarrollar un proyecto y han optado por crear una página web a través de la cual se puedan poner en contacto a padres y madres desempleados con aquellos que busquen trabajadores (para conocer más detalles, aquí tenéis una entrevista en Ser Ávila y aquí una noticia en La Información). ¡Los tíos lo han hecho así, a lo loco, sin intercambio de enlaces ni nada! El caso es que pocos días después de arrancar ya tenían la primera entrevista de trabajo medio cerrada.

EJERCICIO VISUAL: Busque las siete diferencias.

A la sombra de los olmos

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Antes de que jurásemos fidelidad eterna a la Guardia de la Noche arrodillándonos delante de un arciano con cara de estar sufriendo un cólico, los árboles ya formaban parte, de una forma o de otra, de nuestro acervo cultural, de las raíces -perdonen el juego de palabras facilón- de nuestra identidad colectiva . La adoración a los árboles, el árbol como símbolo, como mito, su identificación con dioses o fuerzas de la naturaleza o su capacidad de mediación entre lo divino y lo terrenal; son constantes en la historia cultural de la humanidad y de occidente. Piensen un poco y encontrarán múltiples ejemplos del carácter mágico-religioso de los árboles: el laurel y el olivo en las culturas mediterráneas, los árboles del paraíso en el antiguo testamento, el baobad en muchos puntos de África, el árbol de Thor o el Yggdrasill en la mitología nórdica. Incluso no muy lejos tenemos uno con una profunda carga identitaria: el árbol de Gernika. Muchos pueblos, ciudades y aldeas han contado y cuentan con un árbol icónico, especialmente relevante, singular, conocido por todos los integrantes de la comunidad.

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Sin elevarnos tanto, el árbol ha sido siempre un símbolo de vida, de regeneración. Sus primeros brotes anuncian la llegada de la primavera y nunca nos cansamos de fotografiar sus copas doradas, anaranjadas, pardas y ocres cuando llega el otoño. El ciclo de la vida, pequeño Simba.

Bueno, símbolo de vida y regeneración… en otros lugares.

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En Ávila también contábamos con árboles singulares e icónicos, testigos mudos del paso del tiempo, de las gentes y de sus historias; pero cada vez quedan menos. Porque la vida es así, por dejadez, por incapacidad o porque tenía que suceder. No sé por qué murieron, pero eso no es razón para no llorar su ausencia. De todas formas, no quería hablarles de su muerte, sino de sus restos, de esos troncos secos y ajados, apenas una sombra de lo que fueron.

¿Por qué no se retiraron cuando por desgracia murieron? ¿Para qué siguen allí? ¿Qué pintan? ¿Es necesario que su esqueleto momificado esté allí presente para recordarnos que allí hubo un árbol único? ¿Un homenaje? ¿A quién o a qué? ¿Estamos esperando que alguien venga a pintarlos de colorines? ¿La resurrección de los muertos? No deja de ser sintomático que en esta ciudad, arrodillada ante el cemento, las placas de granito y los adoquines; algunos de los pocos espacios que se reservan a los árboles en el centro sean para los muertos, si es que a esos troncos sin vida podemos seguir llamándolos árboles.

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Como proponía este post de Ávilared hace algunos meses ¿no sería mucho mejor retirarlos y plantar en su lugar árboles jóvenes que ofrezcan su sombra durante los próximos dos siglos? Un árbol nuevo, un homenaje al ausente, incluso con una placa, una fotografía y un texto. Un acto sencillo y emotivo, un símbolo de renovación, de supervivencia, de futuro. Como decía más arriba, los árboles han sido iconos y símbolos para muchas culturas y pueblos. ¿Qué dice de nuestra ciudad que algunas de sus principales plazas y vistas cuenten con la presencia protagonista de un tronco seco y sin vida? Una metáfora bastante sombría de nuestro presente y de nuestro futuro.

Credo, Las Edades

Arévalo siempre merece una visita pero con “Las Edades del Hombre” esa visita se hace obligatoria.

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Plaza de la Villa (Credo, Las Edades)

“Credo”, la exposición de las Edades del Hombre en su 25 aniversario, es una realidad.  La muestra, ya lo habrán visto en diferentes medios de comunicación, ha sido inaugurada por la Infanta Elena. A grandes rasgos, podemos decir que se exhiben 92 obras en 3 sedes: Santa María, San Martín y El Salvador. Un bello escaparate histórico-artístico para acoger piezas de Goya, El Greco, Juan de Juni, Berruguete o Gregorio Fernández.

No es mi intención adentrarme más en detalles de la exposición, ya que pueden encontrar información mucho más completa en periódicos, revistas, televisión… Pero me parecía de justicia traer aquí un pequeño gancho para invitarles a acudir a Arévalo.

Es un placer poder hablar de cosas bien hechas, y no hay duda de que “Las Edades” es algo de lo que nos podemos sentir bien orgullosos en nuestra tierra. He tenido la fortuna de poder visitar la exposición, y de escuchar además al comisario abulense Óscar Robledo.  Para la radio hicimos un reportaje con su voz y música de Mozart. Si alguno quiero escucharlo, aquí les dejo la opción.

Gargallo (Credo, Las Edades)

Gargallo (Credo, Las Edades)

De verdad que merece la pena la visita. Primero porque es bonito lo que se exhibe, segundo porque la propia ciudad es muy digna de visitarse y se están esforzando por presentar sus mejores galas. Y tercero y más importante…porque como abulenses debemos apoyar lo nuestro cuando así lo merece. Les dejo aquí dos fotografías de un Gargallo y un Goya que allí se pueden ver. Aunque, créanme, es bastante mejor en persona.

la foto (2)

Goya (Credo, Las Edades)

Como curiosidad, apuntar que este 25 aniversario de las Edades quiere ir de la mano del llamamiento al año de la fe que convocara el Papa Benedicto XVI, y para ello lo que se pretende es exhibir el Credo, presentando mediante obras plásticas los contenidos de la fe cristiana.

Ser creyente o no creyente es lo de menos, les escribe esto un agnóstico.  La exposición habla del Credo cristiano pero también refleja otras creencias. Desde un Buda, un Krishna niño a una Torá del Museo Sefardí de Toledo completan la exposición.

92 piezas esperan al visitante en la ciudad de Arevalo, confluencia de caminos y ahora también de arte.

Si pueden, no se lo pierdan.

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