Datos variados sobre las cosas del turisteo.

Hablaba la semana pasada el señor Juan Luis del Pozo - no, no somos familia a pesar de compartir tan ilustre apellido – en este mismo rincón del balance del año 2012 realizado por el concejal de turismo, Héctor Palencia. Se quejaba, entre otras cosas, de que tras asegurar que Ávila, como destino turístico, resistía mejor que otros la crisis, el concejal no aportaba ningún dato, cifra o presentación en powerpoint que sustentara semejante afirmación. En esa situación, como ciudadano, tienes dos alternativas: confiar en la palabra del concejal o no hacerlo y pensar, si ya tiene el colmillo torcido, que nos está intentando engañar para defender su labor. Y claro, estando como están las cosas, lo normal es que el respetable haga un gesto feo con el dedo cuando le pides que confíe en lo que un político de cualquier nivel, administración o clase ha dicho.

A los pocos días, el Instituto Nacional de Estadística publicaba los datos que Palencia no había proporcionado y que Juan Luis anhelaba: los viajeros caían un 0,65% respecto a diciembre de 2011 y las pernoctaciones subían un 0,64%. En total, la capital había perdido durante 2012 el 10% de las pernoctaciones. A la luz de esos datos ¿es cierto que la capital resistía mejor la crisis que otros destinos nacionales equivalentes? ¿Aguantamos mejor el chaparrón que segovianos, salmantinos o pucelanos?

EvolucionViajeros

Esta es la evolución intermensual del número de viajeros llegados a la ciudad de Ávila durante el mes de diciembre desde el comienzo de la crisis. Vemos que tras la caída brutal del primer año, las cifras se estabilizan. Ávila recibe cada diciembre unos 12000 viajeros.

Evoluciónpernoctaciones

Este otro gráfico muestra la evolución intermensual de las pernoctaciones. En la actualidad, cada mes de diciembre los viajeros pernoctan en Ávila casi 20000 noches, mientras que antes de la crisis lo hacían casi 23000 noches.

¿Y qué sucede con las demás ciudades? He elegido todas las capitales de provincia de nuestra comunidad birregional y conjuntiva más las vecinas Cáceres y Toledo. Este es el resultado de la variación intermensual en estas 11 ciudades los últimos años.

Evolucionprovinciaspernoctaciones

La única conclusión que podemos extraer es que resulta muy difícil extraer una conclusión. No parece existir ningún patrón (más caídas que subidas) y la comparación entre ciudades se antoja imposible. Necesitamos concretar un poco nuestra comparativa para intentar extraer alguna conclusión ¿Y si en lugar de mirar los datos mensuales de los últimos cinco años, miramos los datos anuales del último año? Vamos a ello.

Viajeros201112

Esta primera es de viajeros y la siguiente de pernoctaciones.

Evolucionpernoctaciones201112

Como vemos, teniendo en cuenta las dos variables, es cierto que Ávila resiste mejor que otros destinos turísticos la crisis que nos azota. En concreto, dentro de nuestra comunidad autónoma, Ávila resiste mejor que Palencia. Tina, la cigüena palentina, ha sido arrasada por nuestro Pedrolo y el quelonio imagotipo. Sí, también es verdad que Ávila resiste peor que las otras ocho ciudades analizadas, pero eso son sutilezas en las que solo se fijarán los rojos, los antiabulenses y gentuza por el estilo.

PS..- Ayer se puso en marcha la tarjeta turística única que permite el acceso a 8 monumentos de la ciudad y que tiene, entre sus objetivos, mejorar las cifras de las que estamos hablando. Visitávila, que así se llama, se puede adquirir únicamente en el Centro de Recepción de Visitantes y vale 13 € la entrada individual y 25€ la entrada familiar. Dedicaremos una entrada a la misma más adelante, aunque ya hemos hablado de este tema antes, pero de momento se puede consultar información al respecto aquí.

PS2.- Los datos de todos los gráficos, que son de elaboración propia, han sido extraídos del INE

¿Dónde vas Real Ávila?

Hay más incógnitas que certezas ante la pregunta que abre este post. Pero antes de hablar del Real Avila permítanme que me desvíe por los cerros de Ulaca para desarrollar otro par de temas relacionados.

Hace unos años estaba en Zaragoza viendo un partido de voleibol. Los maños se jugaban el descenso contra otro equipo. No es cuestión de señalar al muerto, así que digamos que aquel otro equipo estaba ya sentenciado a muerte en los despachos. Gastaba mucho más de lo que tenía pese a lo cual poseía un plantel reforzado para las últimas batallas de la liga. Como era natural, aquel reforzado equipo se llevó la victoria y eludió el descenso en la pista.

Un par de meses después habían desaparecido y con ello el equipo zaragozano volvió a ocupar puesto de Superliga. Algunos entonces se quejaron de que había sido una “permanencia en los despachos”. Y aquello siempre me ha enfadado mucho… ¿acaso la competición no está adulterada si juegas contra equipos más inflados artificialmente que las ruedas de Armstrong mientras tú tienes las cuentas en su sitio? ¿Por qué en el deporte parece haber otras reglas? Lo siento pero me he cansado de sentimentalismos. Ya se llame Deportivo, Betis (ver enlace) o Palencia… si no tienen dinero que desaparezcan y punto. Las sufridas aficiones no tendrán la culpa pero la burbuja del deporte ha de caer. Especialmente la del fútbol. Basta ya de giliflautadas.

Pues no, parece que no. Muy al contrario. El panem et circenses ha de salvarse. Bueno, solo el circenses. Vean.

Suena ridículo pero es cierto. Y va más allá. Lean despacio este enlace: “La Generalitat Club de Fútbol”Destaco este párrafo: “Claro que si no pagaba el Hércules, ¿por qué debería hacerlo el Elche? Los dos préstamos del club ilicitano, por un valor de 14 millones (nueve con la CAM y cinco con el Banco de Valencia), tampoco van a ser devueltos. Tercer club en posesión de la Generalitat: un 40% de los títulos.”

¿A que no adivinan qué equipo está arrasando en Segunda División? ¡Ya está bien! ¡Desaparezcan y punto! Y si tienen que caer 200, que caigan 200. Qué cosa tan vergonzosa. Incluso si el fútbol a ustedes les da igual como deporte espero que compartan la indignación como contribuyentes. Intolerable.

Vamos más cerca. ¿Cuánto debía el Palencia a la hora de desaparecer? ¡1´7 millones de euros! ¡Un equipo en Tercera! ¡Y todavía hicieron plantilla con buenos jugadores para este año! ¿Con qué dinero?  ¿Y cómo va la Cultural en esa pelea?

Del fútbol seamos salvados. “Las deudas del fútbol las paga el espíritu santo”.

Y ahora sí vuelvo al Real Ávila. No para hablar del estado de su deuda, que desconozco. Bueno, es que del actual Real Ávila desconozco todo. Sin Luis Mari Soto no hay periodismo preguntón. Es así, aunque a algunos les cayera mal o yo mismo (que soy su amigo) no comparta todas sus filias y fobias.

¿Sabríamos tan poco del Real Avila si siguiera en activo el bigotes? Feo y lo que quieran, pero no habría tantas cosas en el aire. ¡Cuántas burradas se oyen en la grada y en los bares! Y encima es que tampoco sale nadie a desmentirlo. Se dice que hay jugadores que pagan por jugar y son intocables. ¿Cuánto, cómo? Y ninguna voz autorizada aclara estos temas. La verdad es que yo que soy fiel seguidor encarnado no tengo tampoco mucha idea de quiénes son los que ahora mueven el cotarro. ¿Entrevistas, declaraciones, objetivos, planes? Poco, muy poco se sabe. Lo más ruidoso son ciertas fanfarronadas tuiteras en segundos niveles. Tampoco nadie confirma, desmiente o encauza aquello. Mal. La temporada es un fracaso deportivo. No pasa nada, estas cosas pueden pasar.  Y si el club no debe dinero a día de hoy me doy por satisfecho. La próxima temporada se aprenderá de los errores y se irá para delante. Pero claro, para eso hay que reconocer que ha habido errores. Hay que pensar en el futuro. ¿Alguien lo está haciendo? Puede que sí pero … ¿Alguien ha leído algo? ¿Alguna voz sensata ha salido a la palestra? Hay que recapacitar.

A mi me gusta observar aquí y allá y les quiero enlazar algunos artículos con opiniones diversas. No comparto todo pero son interesantes de leer:

- De “Deportes en Avila”

“Se supone que si ellos se van, tendrán que venir otros de mayor nivel, salvo que se pretenda ahorrar dinero y pasar con más pena que gloria lo que resta de temporada cubriendo las plazas con juveniles. Es una completa incógnita saber hacia donde camina el histórico Real Ávila. Las iniciativas desde el club que contribuyan a fomentar la presencia del club en la sociedad abulense brillan por su ausencia.”

- O lo que pedía Jelko a principio de temporada

“mientras tanto, los aficionados seguimos esperando (Rosendo dixit) un guiño de GDA que nos hable del fútbol abulense, de la cantera, no solo del club, sino provincial, del modelo de gestión, del lugar que los socios vamos a ocupar, en definitiva de sus pretensiones reales.”

- También interesante la opinión de Carlos Jiménez preocupado del silencio…

“Lejos quedan los tiempos en los que más de dos pases seguidos hacia atrás levantaban el murmullo en la vetusta grada del municipal abulense; aquellos donde un empate en casa en Segunda B venía acompañado de golpes en la chapa de Tribuna y el clásico “¡Minguela vete ya!”; o esos donde, tras el pitido final, Anastasio Martín del Río aguantaba de pie de manera estoica los pañuelos blancos que el respetable mostraba hacia el palco porque el equipo deambulaba por mitad de tabla en la división de bronce del fútbol español.”

¿Cuál es mi punto? Que estoy dispuesto a conceder cierto beneficio de la duda a los nuevos gestores. Pensar que si hay poca deuda hay opciones de aprender de los errores. Comprender que lo de traer jugadores jóvenes de fuera y sacarles rentabilidad puede ser una buena idea si se acierta en la elección pero sin descuidar el trato con los valores de la tierra, que son los que hacen afición. Se ha desahuciado a jugadores que hacían equipo y ciudad (ver los resultados del año pasado) y no en todos los casos por temas de dinero. Si viene un holandés tiene que ser mucho mejor que un chico de la Zona Norte y si no estamos perdiendo el tiempo y haciendo el canelo. Me parece bien que se largue a jugadores más ocupados de beber que de jugar, si es que ha sido así. Pero no que no se explique nada, que las voces que parecen autorizadas sean las más “calientes”. Somos un equipo de tercera que ha de construirse desde la humildad y sin prepotencia. Haciendo afición, atrayendo a los pequeños, abriéndose a la sociedad. Hay un clima enrarecido, la afición ha devenido en grupúsculos enfrentados. Somos cuatro y mal avenidos y en vez de unir desde el propio club algunos desunen. Aquí no vale ir de Mourinho y eso no va por Diezma, a quien en principio respeto. El año pasado se hizo muy bien con él, algo bueno tendrá. Hay que reconocérselo también.

Hay que recuperar el orgullo encarnado. Por muy mal que se vaya y por muy secos que seamos los abulenses, cuando hay compromiso y garra se recupera al aficionado. 

“Señores, lo hemos hecho mal. Lo sentimos pero vamos a trabajar para encontrar el buen camino.”

La tensión quedaría rebajada un punto y se acabaría la temporada con dignidad. No hay que permitir que se acabe el curso arrastrándose por los campos y que triunfe la desgana y el desanimo, el todo da igual ya. Queda todavía demasiado.

Y aparte de eso, en el deporte en España, hay que acabar con el lodazal de deudas. Caiga quien caiga. Se desvirtúan competiciones, se inflan precios, salarios. No es justo para nadie. En fútbol y en lo que sea del deporte. Que como nos dejó escrito el Cimbalillo… por aquí todo anda mal.  Es complejo. Los lazos políticos, empresariales, financieros…son muy poderosos en el fútbol. El deporte rey es imperial en tejemanejes. El negocio ha acabado con el sentimentalismo y el que no lo vea es que no entiende la vaina.

Pero en fin, volviendo a nuestra modesta tierra. Que la Virgen de Sonsoles no puede ser la que lleve todo el trabajo. Y que Aupa Ávila y los fútbolistas de Ávila. Y Aupa Rubén Peña, y los guantes de Félix, los driblings de Barrera y los goles de Yeli.

¡Y que a pesar de todo me siga gustando esto del fútbol!

Politico homini lupus

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Participación Cuatropalera

A ver cómo os explico bien el asunto pero ya os aviso que al final del post voy a pediros colaboración. La cosa se me ha ido complicando y, la verdad, ha terminado por convertirse en algo que puede resultar muy interesante.

El caso es que yo quería hacer unas rondas de eso que llamo “Un café con…” y la idea era ir hablando con los políticos municipales. Si recordáis, ya pasó por aquí la Teniente de Alcalde de Cultura, Sonsoles Sánchez-Reyes, con quien mantuve una charla más que interesante. La idea inicial ha ido variando considerablemente y ha terminado por ser algo parecido, pero que necesito encorsetar un poco más para que nadie pueda hablarme de tratos de favor. Finalmente me he puesto en contacto con cada uno de los portavoces del Ayuntamiento, Montserrat Barcenilla de IU, Manuel Vicente de UPyD, Yolanda Vázquez del PSOE y José Francisco Hernández del PP. Todos y cada uno de ellos han aceptado un encuentro conmigo para tomar un café que publicaría posteriormente pero, repito, como no quiero líos, he decidido cerrar un poquito ese formato por esta vez.

Quiero preguntarles a todos exactamente lo mismo. De hecho, ninguno sabrá por adelantado lo que entra en el cuestionario. No publicaré ninguno de los encuentros hasta que no haya realizado los cuatro y saldrán uno detrás de otro en la misma semana y días consecutivos. Justo, ¿no? De esta forma, dicho sea de paso, doy vacaciones a los compañeros del blog que están últimamente haciendo corritos y creo que organizándose sindicalmente para pedir mejoras salariales.

Y llegados a este punto es dónde entráis vosotros, los lectores del blog, la gente a la que siempre damos voz y a la que nos dirigimos al escribir nuestras opiniones queriendo conocer también las vuestras. Yo sé qué quiero preguntar y cómo quiero llevar las entrevistas, lo tengo muy claro, pero… ¿Qué les preguntaríais vosotros?

Os pido pues que nos dejéis las preguntas que les haríais a los portavoces de los grupos políticos de la capital en base a unos criterios muy básicos.

- Las preguntas irán dirigidas a las cuatro personas. En ningún caso se le preguntará a unos sí y otros no.

- Me gustaría que fueran preguntas concretas y de respuesta corta. Evitaremos que nos suelten el discurso político habitual.

- Sirven preguntas personales siempre que no haya descalificativos, insultos o improperios, ya sabéis, en nuestra línea habitual.

- Si queréis mandar alguna cuestión os invito a hacerlo de la siguiente forma. En los comentarios solo indicáis que habéis formulado una pregunta pero nos la hacéis llegar a loscuatropalos@gmail.com. De esta forma evitamos darles pistas de por dónde vamos. Las preguntas publicadas directamente en los comentarios son muy propensas a ser descartadas.

- Citaré a cada uno de vosotros que nos haga llegar una pregunta, por supuesto, en la publicación de las charlas.

Dependiendo del volumen de preguntas que enviéis quizá tenga que seleccionar un pequeño grupo, no quiero que el texto se alargue demasiado que si no después no lo leéis porque somos muy pesados. Es decir, no os aseguramos que pueda formularlas todas pero seguro que sí varias de ellas.

Os agradecemos desde ya vuestras aportaciones, si las hacéis. Espero que sí.

Saludos, a ver qué tal sale esto…

Opacidad nivel: “suspenso pero aprobado” (Por Ana Cordobés)

Nueva colaboración en el blog, en este caso repite con nosotros Ana Cordobés. Sin duda todo un lujo que haya dedicado un rato de su tiempo a escribirnos estas líneas, gracias. Si como Ana quieres enviarnos un texto ya sabes que aquí te explicamos cómo hacerlo.

Opacidad nivel: “suspenso pero aprobado”

Vuelvo a escribir en este espacio abulense (gracias por darme otra oportunidad) y esta vez lo hago sobre transparencia. Sí, esa palabra tan preciosa, utilizada por todo aquel político que desea ser lo más moderno sin recurrir a las camisas de cuadros ni a las gafas de pasta. Y ese concepto que, gracias a estar todo el día en boca de algunos, está perdiendo su significado más puro.

Este 23 de enero se daban a conocer los resultados del Índice de Transparencia de los Ayuntamientos españoles (ITA) del año 2012. Este estudio recoge datos de 110 consistorios del país en función de una metodología que la organización Transparencia Internacional, encargada de realizar el estudio, explica aquí. El Ayuntamiento de Ávila se encuentra en el puesto 88 de los 110 analizados, todo un logro. Pero lo sorprendente no radica aquí. Lo sorprendente es que cada vez vamos a peor.

En el anterior ITA, del año 2010, nos situábamos (plural de cortesía) en el puesto 77; en el año 2009, ocupábamos el puesto 63 y un año antes, en 2008, en el puesto 39. ¿Qué es lo que hace que el Ayuntamiento caiga, en tan solo 4 años, casi cincuenta puestos? Tenía la firme convicción de que les importaba un bledo, hasta ayer. O eso han querido dar a entender.

El Teniente de Alcalde, José Francisco Hernández, haciendo alarde de su conocimiento en el tema, personaje destacado por su libro “La transparencia se basa en la confianza de los ciudadanos con los trabajadores públicos” nos trae la segunda parte: “Los resultados del ITA son un suspenso, pero un aprobado”, no sin antes indicar, desde su posición experta que “este índice no mide la transparencia del ayuntamiento, sino la de la web”. No me imagino el edificio con paredes de cristal, todo hay que decirlo. Hernández se ha mostrado “en desacuerdo” con estos resultados y lo vincula con haber pecado de “ingenuidad”.

Hombre, pues qué quiere que yo le diga… Ha habido muy poco interés en cambiar las cosas. Hace apenas un mes participaba en un evento de Gobierno Abierto en Madrid donde asistieron representantes del Ayuntamiento de Burgos y Soria, que, por casualidades de la vida, milagros de esta, nuestra tierra mística, ocupan unos puestos más que decentes: el 9 y el 24 respectivamente. Por allí no vi aparecer a ningún representante del Ayuntamiento de Ávila (y era gratis para todos las instituciones públicas aunque supongo que en Miami se ve todo mucho mejor).

Pero parece ser que estos resultados y (voy a barrer un poco para casa) parte de la presión ejercida desde Redes Sociales y con apoyo de muchos ciudadanos los ha llevado a dar el paso clave: crear un portal de transparencia. Haciendo referencia precisamente a sus Redes Sociales el Teniente de Alcalde señaló que “las redes tienen un carácter bidireccional, no unidireccional”. Esto me recuerda a la primera queja que me atendieron, tras unas cuantas anteriores en las que, precisamente, les reprochaba esto y que desarrollé en una entrada de mi blog personal (spam, lo siento). Pues bien, aquí adjunto una captura de unos días, con bastante separación entre ellos para que se vea la bidireccionalidad. Supongo que lo dicen por el retuit que aparece en la imagen.

Los 4 palos entrada ana cordobes Twitter_Ayto_Avila

Algo que no acaba de cuadrarme es cómo el Teniente de Alcalde repara en que los puntos que estudia Transparencia Internacional son “bastantes aspectos tecnicismos” cuando en la misma web del Ayuntamiento, en un apartado llamado Transparencia (existe, sí) desarrollan los puntos que este índice da como esenciales para tener una gestión transparente. Será que ni los leen.

Y aprovecho la oportunidad para recalcar la importancia de una gestión transparente, que trae consigo muchas cosas: rendir cuentas a la ciudadanía, que a fin de cuentas es por y para quien se trabaja desde política (*), obligar a aquellos que pretendan hacer de la política un negocio virar sus intenciones hacia otro lado y, en el caso de que el robo supuesto delito ya “constase” para los allegados políticamente, se encontrasen culpables lo antes posible. Esto, entre otras funciones como el comprobar que los recursos se están repartiendo en función de las necesidades de la población, por ejemplo.

Por el momento, los niveles de transparencia que nos ofrece el Ayuntamiento de Ávila se reducen a enterarnos de algunas cosas que se deciden en el Ayuntamiento en el punto en que, en unos correos con la Oficina de Atención al Ciudadano (OAC), me plantearon hace unos meses:

 “También son públicos los Plenos, que se celebran el último viernes de mes (el próximo será el 30 de noviembre por tanto) y que además de poderse seguir en directo en streaming, http://www.avila.es/areas-destacadas/secretaria-contratacion/plenos-municipales

Parece ser que sí nos vamos a encontrar ante 2013 un poco más transparente. O eso quiero pensar. De momento, dejemos tiempo para que nuestro experto en la materia elabore un plan de transparencia que nos deje a todos locos porque este es “el compromiso del equipo de gobierno”. Estaremos atentos. 

(*) Esa frase siempre queda muy bonita. Ni una rima de Bécquer supera su belleza literaria. 

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Útero materno tristón

“Un cuadro del siglo XV ó XVI”, un “paisaje centroeuropeo”. Ésas fueron las primeras palabras que Juan José Millas dedicó a la capital abulense este miércoles, día de nieves y frío, en el tramo de ‘Hoy por Hoy’ a nivel nacional que el escritor realizó en la emisora de la Cadena Ser en Ávila. El objetivo era salir de Madrid y Barcelona para ver la realidad desde otro punto de vista, y el equipo del programa decidió que nuestra ciudad era una población válida para hacer las veces de pequeña maqueta del resto de España.

¿Cómo definió Millás a Ávila? Como “una ciudad muy conservadora” con gran “estabilidad política” por los continuos gobiernos del PP. Un “mundo cerrado”, añadió. Esa Muralla que llevamos en la cabeza, ya saben. Y cierto frío en el corazón… Una ciudad con sus luces y sus sombras, vista para uno de los artistas que más admiro no solo por su forma de escribir, sino también por su peculiar manera de analizar la realidad del día a día (quizás ambas virtudes sean lo mismo).

No estuvo sólo, claro. Su idea era tomar el pulso a lo que calificó como “las terminaciones nerviosas” de la ciudad, esas personas que están “con el termómetro puesto todo el día”: Senén Pérez, propietario de la librería que lleva su apellido; Antonio Martín, profesor del instituto Alonso de Madrigal; Gonzalo Galán, jubilado; Venancio Andrés, propietario del Restaurante del Puente Adaja, y Patricia Rodríguez, teniente de alcalde de Servicios Sociales.

 Juan_Jose_Millas_Cadena_Ser

Les aconsejo que escuchen el programa entero y, más allá del desliz de la concejal llamando “clientes” a los vecinos que pasan por las oficinas de los Servicios Sociales, se fijen en el clima de desesperación en el que está inmersa la ciudad, quizás el país, quien sabe si el mundo mundial en su mundialidad. Poca actividad cultural, menos dinero, desencanto general, abulenses que se sienten engañados, que braman ante las portadas de los periódicos, que se siente perdidos entre tanta crisis, clientes en paro… o simplemente resignados. Así respira la cosa, caballeros, en un ciudad que expulsa su talento muy lejos, aunque algunos se empeñen en volver. “Ávila tiene algo de útero materno que no deja escapar –dijo Millas en medio del programa-. Incluso los que se van, vuelven”.

El escritor también se fue amenazando con volver dentro de 5 años para ver cómo estaremos por esas fechas. Y no parece que haya muchas esperanzas de que la cosa pueda mejorar. Tan solo el quiosquero tiene cierto optimismo y espera seguir adelante. “Si hemos sobrevivido a dos guerras mundiales y a un incendio…”

[Pinchen aquí para poder escuchar el programa]

Yes, We parking!

Corría el año 2007. Zapatero era presidente del Gobierno, la economía crecía a un saludable 3%, las urbanizaciones y los campos de golf germinaban en una primavera de cemento y polos color pastel, el Madrid de Capello peleaba bocanada a bocanada por la Liga que terminaría ganando y la mayor preocupación política del país era el nuevo Estatuto de Cataluña. El 27 de mayo de ese año, cuando la crisis era una leve vibración apenas perceptible en los cimientos más profundos del sistema, se celebraron elecciones municipales y autonómicas. Ya saben cómo son las elecciones: yo prometo, yo haré, yo levantaré, yo construiré… Además, en aquel entonces los ayuntamientos y las comunidades autónomas recaudaban y gastaban a manos llenas, como si no hubiese un mañana que, ay, terminó por llegar.

En la cresta de aquella ola de optimismo casi adolescente, el Alcalde de Ávila, que se presentaba a las elecciones para ser reelegido, prometió que de contar con la confianza de los abulenses, los siguientes cuatro años conformarían “la legislatura de los aparcamientos”. Pasemos de largo sobre el poco tirón comercial del eslogan – ¿se imaginan a Obama prometiendo aparcamientos? ¿Yes, We parking?- y centrémonos en el meollo del asunto. El Alcalde prometía construir en 4 años nada más y nada menos que 6 aparcamientos. Sí, ha oído bien, 6 aparcamientos 6. Uno en el lienzo norte de la muralla, otro en Las Gordillas, recrecer el ya existente en el Rastro, y tres más en populosos barrios extramuros: uno en la Cacharra, otro en el barrio de la Estación y otro más en la Toledana.

Solo unos meses después de aquello, los resultados de algunas de las principales entidades financieras del planeta empezarían a teñirse de rojo. Un año y algunos meses después, Lehman Brothers, un holding que llegó a acumular casi 700.000 millones de dólares en activos, quebró tras no encontrar compradores. Después, como todos ustedes saben, llegó el apocalipsis, la crisis, el hundimiento del Titanic, el pinchazo de la burbuja, el descenso a regional de la economía de la championlig, Merkel, la austeridad, Rajoy, los seis millones de parados y Barcenas. Bueno, Barcenas ya estaba allí, pero eso es otra historia.

La crisis se llevó buena parte de nuestra economía, el trabajo de millones de personas y los ingresos de los ayuntamientos. De repente, todas las administraciones, el Ayuntamiento de Ávila incluído, pasaron de gastar dinero en carretillas a no llegar a fin de mes y eso supuso el fin de muchos proyectos y la defunción de muchas ideas. Allí murió, con apenas un añito de vida, la “legislatura de los aparcamientos”. De los seis aparcamientos prometidos, solo dos salieron adelante: se recreció el aparcamiento del Rastro y se ejecutó el aparcamiento para residentes en el barrio de la Estación. Los demás, por una cosa o por otra, durmieron el sueño de los justos. Por fortuna, añado.

El lunes, casi seis años después, el Alcalde anunciaba ufano que la UNESCO, nada menos, daba su plácet a la construcción de un aparcamiento subterráneo junto al Lienzo Norte de la muralla. ¿Y qué pinta la UNESCO en todo esto? Hagamos memoria. En 2010, el Alcalde presentó a la UNESCO, que seguía de morros por la cosa esa que puso Moneo entre la muralla y San Pedro, el proyecto del aparcamiento frente al lienzo norte. Según el Alcalde, todo fueron risas, palmaditas en la espalda y buenas palabras, pero debió ser un malentendido – un lost in translation con Alberto Plaza en el papel de Scarlett Johansson - pues unos meses después la UNESCO solicitó una evaluación en profundidad del proyecto. Al Alcalde, en el papel de Bill Murray, no le gustó aquello y ya no tan contento declaró: “He decidido ser bueno y mandar toda la documentación que se nos ha pedido” Después de perdonarles la vida, García Nieto enfurecido les aclaró que la citada información iría acompañada de una carta donde les daría un “ultimatum”: si en “3 o 4 meses” no se pronuncian, él, el hombre, el nuevo Cid: “tirará para adelante”. También aclaró que podía haber sido malo y y pasarse sus recomendaciones y peticiones “por el arco del triunfo”. Aquello fue en febrero de 2011, así que hemos de suponer que al Alcalde se le pasó el enfado y esperó, pacientemente, durante dos años a que la UNESCO le contestara.

Y es que, por mucho que los colores y los instintos primarios nos llamen a ponernos del lado del primero de los abulenses en su batalla contra el vil extranjero, el proyecto era lo suficientemente peliagudo como para echarle un vistazo. Bueno, lo era y lo es. Plantar un aparcamiento allí es…bueno, como decirlo… una patada en los cojones a la ciudad. Perdonen el improperio, pero no había puesto ningún insulto en los párrafos precedentes y tengo una reputación que mantener.

aparcamientoplano

Entrando ya en materia, lo primero es lo primero: a pesar de la ubicación del aparcamiento, que vemos en la imagen superior, la muralla no se va a caer, de verdad. Si un túnel del AVE ha podido pasar a escasos metros de la Sagrada Familia – un edificio aún en obras – sin efectos negativos sobre el monumento, muy mala suerte tenemos que tener para que los encargados de enterrar el aparcadero de vehículos provoquen daños sobre la muralla. Además, en la ciudad ya tenemos experiencia en la materia en una zona mucho más delicada: el Grande. Arqueológicamente -porque la obra tiene que realizarse con seguimiento arqueológico – la zona promete poco. Con esto, es cierto, nunca se sabe del todo, pero en principio allí no debería haber nada. Y de haberlo, a no ser que sea un teatro romano de proporciones épicas o una pirámide, siempre se puede destruir, como sucedió con la villa romana de San Nicolás, el cementerio musulmán o el judío. En este tema nuestro Ayuntamiento tiene acreditada experiencia.

LienzoNorte1

Otro punto a considerar es el del impacto visual del aparcamiento sobre el primer monumento abulense. Sobre estas líneas tiene un recreación visual del aparcamiento, creo que es obra del Ayuntamiento, realizada siguiendo la conocida técnica del ojobuencuberismo. ¿No lo notan ustedes un poco raro? Tal y como se ve en la imagen, en el aparcamiento no entra ni el Formula 1 de Alonso. El aparcamiento, según nuestro Ayuntamiento, tendrá un altura de 2,5 metros. La farola que vemos a la derecha, en la avenida, mide entre 3 y 4 metros y la valla que vemos justo a la izquierda de la entrada del virtual aparcamiento rondará el metro de altura. Con esas medidas, la altura del parking representada en la imagen es de escasamente un metro y medio en su parte más alta. Siguiendo la misma técnica, el ojobuencuberismo, pero sin pecar de optimista y sin intentar engatusar al personal, me he tomado la libertad de calcular la altura del aparcamiento. Como verán en la siguiente imagen, el impacto visual sobre la muralla es significativamente mayor.

LienzoNorte2

Por último, pero no menos importante ¿necesitamos otro aparcamiento subterráneo en la ciudad? Y ¿lo necesitamos ahí? El Ayuntamiento ha asegurado que, incapaz de sufragar la obra – que contaba con una partida de 4,8 millones de € en el presupuesto de 2011 – buscará a alguna empresa interesada en su construcción y gestión para que corra con los gastos. En el peor de los casos, el dinero de los abulenses no irá a pagar otra obra prescindible. Desde el año 2009, el aparcamiento del Grande, con una situación inmejorable, ha perdido 63000 usuarios. Sí, no he puesto ningún cero de más, 63000 en tres años. Por su parte, el aparcamiento del Rastro volvió a perder usuarios y su media de visitantes diarios es irrisoria. Con tasas de uso bajísimas en las 469 plazas de aparcamiento de pago que existen en los alrededores de la muralla ¿necesitamos otro aparcamiento? Evidentemente no.

Según el Alcalde, el objetivo que se persigue es triple acabar con el aparcamiento de vehículos en los alrededores de la muralla a la vez que se mejoran los servicios del Palacio de Congresos y de los habitantes del centro de la ciudad. Lo primero es una bobada. Mientras no se prohíba aparcar en la ronda vieja, el conductor siempre va a preferir aparcar allí que en un parking subterráneo porque es más barato. En lo segundo es casi mejor no entrar. Si tan necesario es para el Lienzo Norte ¿por qué no se construyó en su momento y por qué no se construye allí? Y lo tercero es una tomadura de pelo. Si el aparcamiento se construye pensando en los abulenses y no en los turistas ¿por qué se construye, precisamente, en una de las zonas con la densidad de población más baja? ¿No sería más útil construir uno en la zona sur o en Santa Ana? ¿La despoblación del centro urbano se soluciona con un aparcamiento?

En definitiva, confiemos en que el Ayuntamiento no encuentre la financiación que necesita para que el aparcamiento siga adelante. Y esperemos que, si la encuentra, la halle en el mismo cajón donde guarda el sentido común. Quizá así se lo piensen dos veces antes de poner el primer ladrillo.

Con el beneplácito de todos

Hace unos días estaba frente al televisor viendo el informativo local y se me pasaba por la cabeza algo que podría valer también para todo el territorio nacional pero que, por ser este un blog local, valoraré sólo a ese nivel. El caso es que se sucedían las noticias de eso llamado actualidad política y las cosas comenzaban a aburrirme y a sonarme de otros días. Se daba una noticia de que IU criticaba alguna decisión o posición del equipo de gobierno y al minuto se hablaba de que el PP respondía a esas palabras. Venía a decir poco, algo así como “y tú más”. La siguiente noticia era más divertida. Comenzaba diciendo cómo “El PP sale al paso de las declaraciones del PSOE en materia de (elija lo que más le guste) diciendo, “y tú más”“.

En realidad todo parecía lo mismo y no se decía nada. Incluso, UPyD, que pasaban por allí en lo que decidían si sortear el obstáculo por la derecha o por la izquierda se llevaba su propio “y tú más” de boca del concejal popular de turno. Curioso, por cierto, lo de UPyD que dando tumbos de un lado a otro, sin tener muy claro por dónde circular, se van haciendo con una parroquia, creo que mayoritaria de izquierdas, siendo un partido que, lo digan o no, cojea bastante de la derecha. El arte del engaño, señores, o como se llama últimamente, política. De UPyD hablamos otro día… Sigo.

El caso, vuelvo a mi informativo local, es que durante el mismo se me ocurrió una frase que publiqué en una red social. A tenor de algunas críticas vertidas por algunos comentaristas de este blog no diré que la red era Twitter para que no nos acusen de no saber escribir nada más que de Twitter, Twitter y Twitter… Tuiteé una profundísima reflexión que decía: “Resumen del informativo local: Todos los partidos declaran “Y tú más” en alusión al partido contrario. La partida la gana el PP”. Y añado aquí, que tengo más espacio, “y la gana de calle”.

Pero ¿cómo gana? Fácil, haciendo política. Osea, con las artes del engaño. Voy a poner un ejemplo. La semana pasada, creo que el miércoles, salía a la palestra el concejal de turismo, don Héctor Palencia, a hacer un balance del año 2012 sobre la concejalía que regenta. Lo más destacado que leo en los medios sobre la intervención es que “no ha facilitado las cifras de visitantes indicando que no contaba con ellas”, dice Avilared, pero que “Ávila está resistiendo mejor comparada con otros destinos”, bien. Buen balance. Un lince este chico. Convoca una rueda de prensa a mediados de enero para hacer balance de turismo sin dar ni un solo dato. Tela, señores, política lo llaman, insisto. Para qué mirar si Ávila ha subido o bajado en número de visitantes, de pernoctaciones, de subidas a la muralla, consumo medio por visitante… Paparruchas. Digo que aguantamos mejor que otros, hablo de cuatro proyectos para 2013 y balance terminado. ¡Hay que tener rostro! ¿Qué balance es ése? De verdad, no me extraña que algunos hayan dejado de creer.

El resto poco más. Que si estamos haciendo un gran esfuerzo, que si se han sentado las bases de un nuevo modelo turístico, que si firmaremos convenios de la leche… ¡Na! Pero señores, ¡na de na! Solo tres datos. El primero que se reducirán los pases de las visitas teatralizadas a la muralla a lo que se refirió como “reinventar” el teatro en la muralla. El segundo que se ampliarán las fechas de las “Visitas guiadas de leyenda” que son por la ciudad, a ras de suelo y más económicas para el visitante que las anteriores. Serán desde principios de febrero a principios de diciembre. Y la tercera que se pone en funcionamiento la tarjeta “VisitÁvila” que, permitanme la osadía, ya propuso este blog en sus inicios. Una idea nuestra, un recorte y una buena intención poco concreta. Lo dicho… Un lince.

Repito. ¡Na de na! Pero ojo, na de na con el beneplácito de todos. Así es el arte del engaño, así se hace política y, en esta ciudad, es cierto, siempre gana el PP… Con el beneplácito de todos.

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Tu salud no es su prioridad

El sindicato UGT ha elaborado y subido a la red un vídeo de menos de 3 minutines titulado “Si España fuese un pueblo de 100 habitantes” en el que se resumen y humanizan, basándose en una idea del Instituto Nacional de Estadística, algunas de las principales cifras de la crisis que atravesamos. En la pieza descubrimos, por ejemplo, que de ser España un pequeño enclave rural, solo 37 personas tendrían empleo, 12 estarían en el paro y 27 se situarían por debajo del umbral de la pobreza. El vídeo, no lo negaré, es sencillo y entretenido, y ayuda a comprender alguna de las magnitudes de las que oímos hablar en los telediarios; pero se olvida de varios detalles que contribuirían a dibujar con más claridad las características del citado pueblo. Por ejemplo, no se comenta que uno de los concejales del pueblo pasa más tiempo en los juzgados de la capital que en el Consistorio. Tampoco se dice que la panadería, la principal empresa del pueblo, además de tener trabajando a un chaval sin contrato, paga impuestos a través de una sociedad interpuesta con sede en Delaware. Y no dedica ni una palabra, este olvido es imperdonable, a hablar de la manzana de chalets construídos durante la burbuja que quiere independizarse del resto porque creen que pagan demasiados impuestos.

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Por si estos olvidos fueran pocos, el vídeo no menciona que si los vecinos enferman fuera del horario de oficina lo más probable es que tengan que acudir a algún pueblo vecino para encontrar un médico que les atienda. La ausencia de servicios, incluso en algunos casos de los más básicos, siempre ha sido, por desgracia, una constante en el medio rural, pero ahora, con la excusa de la crisis, en muchos lugares el médico, servicio básico donde los haya, ya no está, como mucho, en el pueblo de al lado, sino a media hora, cuarenta minutos o, incluso, a una hora de distancia. Como vemos ahora en los telediarios, si el pequeño pueblo llamado España está en Castilla-La Mancha lo tienen jodido, pero la guadaña ya pasó antes por Cataluña y, sin tanto ruido mediático, por Extremadura y Castilla y León.

Mientras el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha suspendía cautelarmente, en la tarde de ayer y hasta el próximo lunes, el cierre de las urgencias de 21 municipios, en nuestra amada comunidad birregional y conjuntiva, 81 pueblos de 8 provincias se están viendo afectados, desde el pasado mes de octubre, por el cierre de 17 Puntos de Atención Continuada. Las protestas, organizadas por distintas plataformas locales ahora coordinadas a través de la Federación Castellano y Leonesa Salud 24 Horas, se suceden desde entonces. Especialmente significativas están siendo las movilizaciones en Las Arribes del Duero, a tiro de piedra de nuestro abulense campanario, donde, además de cortar durante 10 horas unas de las principales avenidas del centro de Salamanca – con el cómico añadido de la autorretención en el interior de una sede oficial de 6 cargos de la Junta –  los vecinos llevan 100 noches consecutivas acudiendo a los consultorios de Villarino de los Aires y Barruecopardo para evitar su cierre definitivo.

Milagrosamente – y quizá porque en algunas zonas de la provincia el servicio ya era tirando a regular – Ávila es la única provincia de la Comunidad que de momento no se ha visto afectada por estos cierres, aunque los abulenses sí que estamos sufriendo, como españoles de bien que somos, las demás “medidas de racionalización” de nuestra Sanidad Pública, desde la ampliación del copago de los medicamentos con receta, hasta el aumento de las listas de espera, pasando por el pago del transporte sanitario no urgente y del material ortoprotésico, para evitar, supongo, que los enfermos oncológicos o los que tengan que someterse a diálisis abusen del servicio y se vayan de turismo, truhanes ellos, y para que no se hagan más carreras con sillas de ruedas públicas.

Viviendo en una ciudad, con la tranquilidad de tener estos servicios asegurados, resulta difícil ponerse en la piel de los miles de afectados – y si dispones de un vehículo oficial que te traiga y te lleve, a ti y a tus familiares, ya ni les cuento. Sí, les suponemos angustiados, pero posiblemente infravaloremos ese sufrimiento. ¿Cómo de largo se hace un viaje en coche, 30 o 40 kilómetros por una carretera estrecha, de noche, con una persona mayor enferma en el asiento de atrás? ¿Y la espera de una ambulancia si no tenemos coche particular? Y las promesas de los políticos que te acaban de quitar las urgencias ¿cómo de vacías y falsas suenan desde esa angustia?

Vivimos malos tiempos para la lírica, para la prosa y para la épica. Malos tiempos para los jóvenes, para los mayores, para los jubilados y para los que están por nacer. Malos tiempos para los periodistas, los investigadores, los trabajadores de la construcción, los empleados de la banca, los autónomos, el personal de las administraciones y los que aspiran a entrar en eso que llamamos mercado laboral. Malos tiempos para los padres, los hijos y los abuelos. Malos tiempos para los de abajo, los de en medio y los que pensaban que estaban arriba. Son malos tiempos para todos, porque todos estamos sufriendo las consecuencias de las múltiples crisis que convergen en esta depresión económica, pero incluso en medio de este huracán dispuesto a arrasar con todo debería haber cosas sagradas e intocables. La salud de los ciudadanos debería ser una de esas cosas.

El presupuesto de la Junta de Castilla y León para este año cifra el gasto total de la administración regional en casi 9.500 millones de euros. El cierre de los 17 puntos de atención continuada supone un ahorro de cerca de un millón y medio de euros. ¿Merece la pena arriesgar la vida de miles de ciudadanos por ese dinero? Por comparar, el año pasado el presupuesto de la muy imprescindible Federación Regional de Municipios y Provincias era de aproximadamente un millón de euros y el del algo menos imprescindible Consejo Consultivo de Castilla y León de cerca de 3 millones de euros (este año se ha quedado en 2,6 millones). Ambos, por cierto, inauguraron sus nuevas sedes hace no mucho tiempo.

Algo va mal, muy mal, y tiene pinta de ir a peor. España, más tarde o más temprano, saldrá de la crisis, pero con estas políticas no podemos estar tan seguros de que lo hagan los españoles.

PS.- La imagen de las manifestaciones celebradas en Valladolid en defensa de los servicios de urgencia rurales ha sido cedida amablemente por Miguel Ángel S. Ontiyuelo, al que pueden seguir en tuiter (@MiguelOntiyuelo) y que nos sugiere mencionar los HT con los que se siguen las protestas en esa red social #Arribesquierevida y #CyLesMuerte

Papá, ¿por qué somos del Barça?

Contamos en ‘Los 4 Palos’ con una nueva colaboración, en esta ocasión de un “culé” de sentimiento como es Miguel Díaz Herrero, quien analiza en el siguiente texto la relación entre fútbol y política. Y, ya que estamos, os recordamos a todos que podéis enviarnos vuestras aportaciones cuando gustéis. 

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Permitidme parafrasear aquel anuncio en el que un niño le preguntaba a su padre colchonero por qué, entre tantas opciones como hay, habían elegido sufrir. Al fin y al cabo, el Atleti es mi equipo favorito de la ciudad que me ha acogido. Siempre me he sentido muy a gusto cuando he ido al Calderón. Tiene el aficionado atlético una campechanía que nunca percibí en sus más altaneros vecinos (ganar influye, claro). Amén de una fidelidad y una resistencia ante la desdicha que no aguantaría ni Charles Ingalls, el padre buenazo de “La casa de la pradera”.

Supongo que algún día tendré hijos. Y viendo hasta qué extremo la política (que, lamentablemente, siempre estuvo ahí) está impregnando de mierda el mayor entretenimiento del planeta, el de todos, quizá tenga que explicarles por qué me hice de un club que ha llegado a celebrar en algunos partidos simbólicos plebiscitos independentistas.

Aunque muchos bobos lo consideren una moda, producto de la era más gloriosa que ha vivido el club, yo he sido culé hasta con Gaspart. Todo empezó con cuatro o cinco años. Abriendo y cerrando los cajones de un armario, ese eterno pasatiempo infantil, me encontré con un viejo uniforme Meyba, con las tres franjas azules y granates Ese mismo año llegaba al Barça Gary Lineker, el elegante delantero inglés que nunca fue expulsado en toda su carrera, y que me hizo ir con Inglaterra en el gris Mundial de Italia’90. Qué cosas…

Ser un niño aficionado al fútbol en Ávila, un lugar con más madridistas por metro cuadrado que Concha Espina, forjó mis amores y desamores desde pequeño. Mi propia personalidad nunca me ha permitido escoger el camino fácil, no cuestionar lo mainstream. Siempre he pensado que, de haber nacido en Catalunya, seguramente habría sido perico o merengue. Mi infancia está ligada al recuerdo del maravilloso dream team de Cruyff, a mis amigos Toldos y Andrés, con los que me unía el sentimiento culé. No es que hiciera falta, pero el riesgo que asumía un equipo que jugaba con tres defensas (y dos laterales que eran como extremos), el talento de jugadores como Laudrup y Romario y el carácter de Stoichkov me enamoraron completamente. Un tipo romántico como yo sólo podía ser del Barça. Recuerdo también el ocaso de aquel equipo, con la dolorosa derrota contra el Milán en Atenas por 4-0 en la final de la Copa de Europa, o el 5-0 que nos devolvió el Madrid la temporada siguiente (estaba en el cumpleaños de uno de mis primos, transistor en mano, y no quise ni salir de su habitación en toda la noche). Luego vinieron unos años de desapego adolescente, Gaspart, las políticas de fichajes nefastas, Van Gaal (un borde que, en cualquier caso, nos dio dos Ligas)…

Rijkard (y Ronaldinho, claro) nos hicieron volver a soñar, dejar de sentirnos segundones durante dos buenos años. Y luego vino Pep. No reconocer la contribución de Guardiola al fútbol moderno sería como no reconocer la de Sacchi o la de Ferguson. ¿Que se encontró a un equipo hecho? Se encontró a un equipo en el que había que hacer limpieza, y no de cualquiera, con unos Ronaldinho y Deco  a los que Rijkard había dejado dormir no pocas mañanas en las camillas del vestuario con partes médicos falsos. ¿Que ese fútbol ya lo hacía Cruyff? Sí, pero Guardiola, influido por sus años en Italia, se acordó de presionar asfixiantemente la salida de balón del rival. De la solidaridad, del bloque, a la hora de defender. De la paciencia en la elaboración. Subió a Busquets al primer equipo, haciéndole en buena medida el pedazo de futbolista que es hoy en día. Confió en el descaro de Pedro Rodríguez. En cuatro temporadas de fútbol excepcional, como yo nunca había visto, el equipo se ganó la admiración del mundo. Un status del que aún no se ha bajado, aunque se lo discutiese el Real Madrid el año pasado con una temporada liguera absolutamente increíble.

Cuatro años de Guardiola que han sido, deportivamente hablando, los mejores de la historia del club. Pero cuatro años en los que, en cuanto a comunicación, empezando por Laporta y terminando por el teóricamente más moderado Rosell, el Barça se ha equivocado profundamente. Como bien explica Enric González en Líbero, el Barcelona no fue durante la dictadura un equipo especialmente catalanista. Ni siquiera antifranquista. Utilizaré sus palabras para explicarlo: “Sin ponerse de acuerdo, tres o cuatro periodistas, reescriben la historia (…) Dicen que son la insignia de Catalunya, que tuvieron un presidente (Josep Sunyol) al que los franquistas fusilaron…Hombre, lo fusilaron porque era de Esquerra Republicana, no porque fuera del Barça. Además, era 1973, el franquismo se va a acabar, y el Camp Nou era lo bastante grande como para recoger demostraciones de hastío”.

Vivimos también hoy una sensación de hastío (o cabreo, qué diablos) con la actual situación económica y la ineptitud de la clase política, que se ha convertido en otro problema. Esa sensación de fracaso se ha hecho extensible a la relación existente entre Catalunya y el resto de España, siempre más o menos tensa. Muchos catalanes, de manera yo creo que errónea, han visto en el independentismo una vía de escape a estos problemas. Sabíamos que el Barça era catalanista. A diferencia del Espanyol, se ha convertido en un instrumento para aquellos que vienen de fuera para “integrarse” en la sociedad catalana. También sabíamos que política y fútbol se mezclan constantemente. No hay más que ir a un bar (ya perdí la cuenta de las veces que me han llamado nacionalista por ser del Barça, o viceversa). Pero lo que no puede hacer un club de fútbol, por Dios, es apoyar como institución unas determinadas consignas políticas. Organizar actos políticos a pie de campo.

Sólo espero poder llevar un día a mi hijo al Camp Nou, a ver un partido de la Liga Española, que él disfrute como yo disfruto ahora con las gambetas de Messi y la clarividencia de Xavi e Iniesta, y no me tenga que preguntar “papá, ¿por qué somos del Barça?”.

Por Miguel Díaz Herrero

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