Manuel Galán: El nombre del viento (I)

Cuando pienso en algunos de los buenos momentos que me ha dejado la difunta Punto Radio en la última década rápidamente me viene a la mente “A un acorde de ti”. Seguro que algún oyente todavía lo añora en su dial. Era un espacio dedicado a la buena música que capitaneaba el alquímico Rodri Pérez con colaboradores de lujo que ahora siguen juntos por ejemplo en Triolocría. Afortunadamente siempre tendré guardados pequeños trocitos de radio como hice por aquí.

El lujo era tener a Mánel cada semana en el estudio. Manuel Galán es El Talento de Ávila. Es un guitarrista impecable que no pierde de vista otros instrumentos, muy fino en la ejecución, con unas inquietudes bárbaras. Pero eso lo sé ahora.  En 2005 lo empezaba a conocer poco a poco  y mi cabeza dio un giro – no exagero nada – el día del homenaje a su hermano Javi Galán. Dejadme que haga otra autocita…

“La música y la poesía eran la manera de desnudar su alma. Desde muy joven disfrutó e hizo disfrutar a sus amigos. Ninguno quiso perderse el homenaje, participar en su recuerdo…cantarle sus canciones, recitar sus poesías. Javier estaba allí”

Ha pasado tiempo de aquello pero de algún modo ya nunca nos perdimos la pista aunque las ciudades nos empezaran a separar. Manuel sacó un primer disco sensacional: “Calles de Piedra” de factura exquisita. Su catálogo personal se completa con “Fulgor y Muerte de Joaquín Murrieta” y el proyecto Triolocría.   Su ejecución técnica, su clase, su gusto es todo elegancia. Tener a Manel en estas páginas con un nuevo disco bajo el brazo merece un hueco y una amplia entrevista.
PORTADA VIENTOS DE ESPERANZA
– Mucho tiempo detrás de Vientos de Esperanza ¿Qué ha cambiado desde su concepción hasta su finalización?
Compuse el tema “Vientos de Esperanza” en el verano de 2005 y en ese momento nace la idea de este disco. En 2006 ya tenía compuestos unos 8 temas y, aunque ahora parezca mentira, hice la primera tentativa de empezar a grabar. A partir de ahí suceden diversas cosas que van retrasando la grabación del disco (como el nacimiento de mis dos hijas, el cambio de estudio, proyectos paralelos…)
Desde la idea original hasta ahora han cambiado varias cosas, he compuesto varios temas más en estos años, lo que en principio iba a ser un disco de 8 temas – grabados por mi en un home-studio – se ha convertido en un CD con 14 temas grabados en mi nuevo estudio de grabación y con la colaboración de 14 músicos.
– Háblanos de la composición del disco. ¿Qué sentido has querido darle? ¿A qué te suena o te evoca?
El disco es largo y denso diría yo. Como se ha dilatado tanto en el tiempo, al final había mucho material y no he querido desechar nada. Dura casi 70 minutos.  Sigue siendo íntegramente instrumental y aunque sigo buscando un estilo propio está claro que mis influencias siguen ahí. Pinceladas de Knopfler, Oldfield, celta, blues… quizá en este disco también hay algo de influencia del rock progresivo. Pienso que es un trabajo más rico que Calles de Piedra en cuanto a instrumentación – hay mas flautas, violines, acordeón, mandolina y, por supuesto, guitarras – todo instrumentos reales tocados por personas, nada de programación.
Aparte del análisis musical, en el terreno emocional es un disco marcado por el fallecimiento de mi hermano Javier, está dedicado a él, y ha estado muy presente en todas las fases del disco.
– 14 músicos, muchos amigos y colaboradores. ¿A quién encontramos en “Vientos de Esperanza”?

En el apartado de las colaboraciones el primer sorprendido he sido yo, no me esperaba la ayuda de tantos y tan buenos músicos. Por un lado he contado con la colaboración de grandes músicos de este país como Javier Paxariño, Anye Bao (Estopa, Raimundo Amador), Diego Galaz (Revólver, La Musgaña), Luismi Navalón (Rosana, Nacho Cano).

Etcetera  nov 1999 1

Etcétera (Noviembre 1999)

También colaboran algunos músicos de Ávila que no tenía la suerte de conocer y que gracias a este proyecto he podido descubrir: Layla San Segundo (Violoncello), David Mora (Violín), Cintia Pérez (Percusiones).
Y luego los amigos de siempre, los indispensables: Rodri Pérez, Nacho López, Jesús Cid, Violeta Manzanares, Cantares. Por último, una colaboración muy especial para mi: mi prima Ana Sánchez al piano.
– ¿Dónde se va a poder adquirir el formato fisico? ¿Estará por Spotify, Itunes… ? 
En Ávila estará en las librerías Senén (Pza. Santa Teresa) y Letras (Pso. de San Roque)  También se puede adquirir en las tiendas digitales habituales: iTunes, Spotify, CD Baby, Amazon

– ¿Y qué ideas hay de presentación? ¿Con quién estás tocando últimamente en directo? ¿Cuándo podremos verte?

A fecha de hoy no tengo nada pensado, la verdad. Tenemos una formación de directo en la que hemos unido mi proyecto y el de Jesús Cid, con su disco Constelaciones. Estamos actuando bajo el nombre de “Manuel Galán & Jesús Cid Quinteto” y de momento no tenemos pensado hacer una presentación exclusiva de alguno de nuestros discos.

Quizá mas adelante se pueda plantear algo. En Febrero estaremos tocando en Ávila, el día 15 en la Sala Kamelot, puede ser una buena ocasión para escuchar en vivo los temas del disco. También volveremos a Madrid, seguro, pero no hay fechas todavía. El panorama ya sabemos como está, mal como todo, aunque yo conservo un punto de optimismo (¿estaré influenciado por los Vientos de Esperanza?). Está claro que a nivel institucional ha bajado todo muchísimo, pero creo que cuando lo institucional falla es cuando surgen las iniciativas privadas. Quizá sea un buen momento para las ideas, la creatividad…
– ¿Qué tal sobrevivís los musicos abulenses ahora? Manuel Galán, Triolocría, Sara Veneros, David Copper (que he visto en tu blog que le has producido…)
Para mi la verdadera pelea es componer, dar con una buena idea, ahí es donde de verdad me dejo las neuronas. Luego viene la otra lucha, la de la autopromoción, que en la mayoría de los casos se nos da fatal. Es bastante difícil “venderse” a uno mismo para buscar bolos, entrevistas, etc Creo que esa es una parte que la mayoría de músicos llevamos bastante mal.
– ¿Y cómo compaginas ser músico, padre, trabajador…¡abulense! ? 
Quizá la respuesta a esta pregunta la encuentres en el dolor de espalda que tengo últimamente…Fuera de bromas, no es fácil compaginar todo, muchas veces hay que robar horas al sueño, pero no me quejo, a fin de cuentas peleo por las cosas que quiero…..y eso me mantiene vivo.
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Nosotros – mayas mediante – también nos mantenemos vivos y os emplazamos a la segunda parte mañana, en la que hablaremos de todo lo demás. Del antes, el ahora y el después, del dolor, el amor y los sueños. La vida en definitiva. Que siempre es mejor con música y más si hay Vientos de Esperanza

Lo que nos hace umanos

En una ocasión, una profesora con muchos años de servicio a la espalda me dijo que ella, de vez en cuando, se equivocaba a propósito ante sus alumnos. Su consejo para cualquiera que empezara en la enseñanza era que, de vez en cuando, había que meter la pata. ¿Por qué? Porque fallar hace que los chicos te vean como alguien cercano, rompe ese rol de ser superior infalible que no es más que una barrera absurda. Además, cuando son ellos los que te corrigen se sienten gente importante y, como consecuencia, están más pendientes a tus explicaciones, aunque solo sea para detectar posibles fallos.

Y es que herrar…. errar tiene muchas ventajas. Me lo decía un amigo ingeniero que de estas cosas de mundo entiendo un porrón. Me aseguraba que en otros países se valora mucho la experiencia de empresarios que habían fallado en sus proyectos. Tan importante como conocer el camino del éxito es reconocer la senda del fracaso, saber dónde estuvieron los fallos e intentar no cometerlos. Aunque los cometeremos (esos u otros parecidos) y esa “grandeza” es lo que nos hace humanos. Sirva como último ejemplo (aparte de la americanada de vídeo que viene a continuación), el caso que nos regaló Daniel García-Moreno en el Social Media Day que organizó recientemente la UCAV, cuando nos habló de un “gurú” de las redes sociales que “metía la gamba” de cuando en vez para comprobar la interacción de sus seguidores.

Fallar, por lo tanto, nos humaniza y nos mejora, pero solo si somos capaces de reconocer los errores, asumirlos y, si fuera necesario, pedir las disculpas oportunas. Insistir en el error, por el contrario, es el mayor de los errores. Sobre todo porque te hace quedar mal delante del resto, en plan “anfitrión sin Ferrero Rocher”.

Por eso uno siente cierta vergüenza ajena cuando, unos meses atrás, el delegado de la Junta en Ávila, Francisco José Sánchez, dijo aquello de que no era obligatorio pagar para aparcar en Gredos. Lo dijo sin trabarse ni un poquito, ni ponerse colorado.  Quizás porque entre algunos políticos no hay nada peor que rectificar y dar su brazo a torcer. Me hubiera gustado ver al representante de la Junta decir, simple y llanamente, que habían decidido paralizar el proyecto piloto, volver a estudiarlo en profundidad para evitar errores y retomarlo cuando consideraran oportuno. Hablar de “aportación voluntaria” cuando hay unos parquímetros como soles, sonroja. Pero de este tema ya habló alguien por aquí.

Hace pocos días volví a sentir que me tomaban el pelo un poquito así. Con todo el jaleo del “anticipo reintegrable”, desde el Ayuntamiento de Ávila se dijo a los medios de comunicación que, una vez finalizado el plazo de solicitud del adelanto para los funcionarios, se darían “datos concretos” y no se volvería hablar del tema. El problema es que el cierre llegó y solo se habló de un alto porcentaje de seguimiento. Cuando se le pidió al portavoz del Gobierno municipal, José Francisco Hernández Herrero, algo más de concreción, aseguró que “alto porcentaje” es un dato “concreto” y que no importaba ahora si eran “x, y o z” el número de trabajadores municipales.

No entiendo ese afán por defender lo indefendible. Me parece mucho más fácil, por ejemplo, decir que se ha cambiado de opinión e incluso que no se quieren dar explicaciones al respecto. Humanizarse, ya saben. Simplemente reconocer que uno falla o que se contradice, como nos ocurre a todo hijo de vecino. Y vivimos bien, no se crean, con ese marca de imperfección sobre los hombros.

Avance ajustado temporal verano-invernal de la paga

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Como moscas

Así van cayendo, uno detrás de otro, como moscas. Si hay un gremio que está sufriendo la crisis más que ninguno es el del periodismo. No es algo que me invente o diga yo, es algo que todos vemos a diario cuando un gran grupo de comunicación anuncia un ERE. Qué palabras más feas, Expediente de Regulación de Empleo o lo que es lo mismo, vamos a mandar a unos cuantos a la puta calle con poco más que dos duros y una palmadita en la espalda. Estupendo, oiga.

El caso es que llevamos tiempo escuchando estas cosas pero el asunto se remonta bastante más atrás de lo que pueda parecer ahora. Recuerdo, no sé si vosotros también, aquel semanal estupendo que salía adelante con el trabajo de 4 o 5 curritos que se llamaba Ávila 7. Un formato que reducía costes al salir a la calle, en papel, una vez a la semana y que resumía las noticias de 7 días en una única publicación. Cerrado, todos en la calle y nunca más se supo. Una suerte parecida corrió el periódico Gente en Ávila. Mismo formato, publicación semanal, que arrancaba muy fuerte con una presentación por todo lo alto en el claustro del Hotel Palacio de los Velada, y con una plantilla inicial de 9 trabajadores que poco a poco se fue reduciendo hasta que desapareció físicamente de Ávila. Yo formaba parte de esa plantilla y hace ya tres años de mi despido, parecía incluso que llegó a darles pena cuando me lo decían. Aguantó un poco más, bajo mínimos, hasta que hace, si no me equivoco, algo más de un año despidieron a su directora, la única que quedaba del equipo inicial y que tiró del carro casi sola durante mucho tiempo. Misma suerte sufrieron sus hermanos Gente en Segovia, en Palencia… León parece que sobrevive a duras penas al igual que Burgos que fue el primogénito de un proyecto que pecó de ambicioso y que decía que en la prensa gratuita estaba el futuro… Ojo, que muchos seguís viendo en la calle la publicación todos los viernes, claro que sí, pero cada vez con menos información local, elaborada haciendo poco más que copia/pega de las noticias de agencia y muy lejos de aquella tirada de 20.000 ejemplares que se hacía en sus inicios por no hablar ya del buzoneo, que pasó a mejor vida cuando aún yo me encontraba en la empresa.

Y después fue el Diario de Ávila quien recortó y luego la SER y la COPE y poco a poco le tocaba a todos y cada uno de los medios de comunicación que nos abastecen cada día de noticias. Tras otros recortes, por ejemplo, Radio Nacional ha pasado en unos años de contar con 20 trabajadores a apenas 4, podéis sumarle al equipo de la pública dos personas más que son las encargadas de las piezas para TVE, 6 trabajadores en total, en la cadena pública en Ávila. ¿Recodáis que Ávila Digital también se fue a pique? ¿Recordáis que ÁvilaRed también cayó antes de que, afortunadamente, lo reflotara un señor al que llamábamos loco? Por cierto, espectacular el trabajo que se hace desde ÁvilaRed tras su puesta en marcha hace unos meses, sí señor. También hay otros nuevos medios que, afortunadamente, siguen ahí y me refiero a Tribuna de Ávila, al menos parece que aguantan y podemos hablar de un pequeño alivio. Pero, siguiendo, ya no solo en Ávila o en Castilla y León, no hace mucho se producían despidos en El País, sabemos que Telemadrid está a punto de echar a gente y tantos otros más que nos encontramos a diario…

Y la última sí es del terruño. Digo la última no porque vaya a ser esta y no más, digo la última porque se conocía ayer y afecta a la televisión regional. RTVCyL. Recordaréis que la actual cadena es una fusión de lo que en su día fueron Canal 4 y TeleÁvila. Sus plantillas, ya de aquella, sufrieron los despidos pertinentes, no recuerdo si muchos o pocos, pero haberlos, los hubo. Tampoco pongo la mano en el fuego porque después no hayan sufrido más ajustes, pero lo cierto es que ahora sí. Se anuncian despidos en la cadena y no van a tardar en producirse. Hasta 34 profesionales de toda la región pueden dar con sus huesos en las colas del INEM si nadie lo remedia y mucho me temo que no hay nadie que pueda remediarlo. Es una verdadera lástima y creo que un gran error. Cada vez que esto sucede nos volvemos todos un poco más ignorantes y un poco más desinformados. No vamos a hablar solo de la mala noticia de nuevos parados, profesionales que desempeñan su trabajo de forma impecable dentro de lo que se les permite, no señores, no nos olvidemos de que los grandes perjudicados de todo esto somos todos nosotros, los que nos informamos por medio de esta cadena de lo que sucede en nuestra localidad. ¿Echarán a muchos en Valladolid? Pues quizá, pero primero pasará la desbrozadora por pequeñas localidades como Ávila. Es un problema de números. Como ya ha pasado en otros medios, los recortes se hacen siempre por abajo, los curritos de más bajo escalafón, y por distancia, provincias pequeñas. Si el centro informativo regional está en Valladolid debe estar bien cubierto y, total, lo que pase en Ávila puede ser secundario en un momento dado. Perdemos todos, señores, pero más los de las provincias pequeñas, un poquito de tiempo y lo comprobaremos…

Mandamos desde este pequeño rincón un mensaje de ánimo a todos los profesionales que notan sobre sus cabezas la mano de los recortes, sobre todo, me disculpen los de fuera, a los compañeros de Ávila, ya que aquí nos encontramos y nos gustaría que todos ellos siguieran con nosotros. Poco o nada podemos hacer ante estas situaciones y muchas veces nos topamos de bruces con la resignación como único consuelo pero creo que la resignación tiene un límite y, a este paso, pronto lo vamos a sobrepasar. Una verdadera lástima, de verdad, hoy nos acostaremos todos un poco más tristes y creo, por desgracia, que días peores vendrán. Habrá que cruzar los dedos…

P. D.: Mientras en El País había uno que cobraba 13 millones de euros se iban a la calle a puñados los que sacaban de verdad el trabajo duro y seguramente llegaban por los pelos a poco más que mileuristas. Es lo que toca en tiempos de crísis, apretarse el cinturón ¿no? Os dejo un vídeo que nos mandaba nuestro compañero Alberto, llegará un momento en que en los medios (y otras empresas pero me centro en el tema de hoy) haya casi más directivos que trabajadores… ¿Y entonces qué?

Gogó, dema-gogó

Vengo dispuesto a cerrar las bocas de aquellos que pusieron (y ponen) en duda que la opción de Bankia haya sido poco indicada para Caja de Ávila. A todos esos (marcando mucho la “s” final para dar salida a tanto desprecio como siento dentro de mí) descreídos les traigo aquí un rotundo titular: “Bankia y la prima de riesgo han sido tendencia en Google este año”.

No creo que haga falta añadir mucho más. Ahora vayan pidiendo disculpas a todos esos dirigentes, prohombres con visión de futuro, que acertaron con Bankia y consiguieron colocar un trocito de Ávila (un 2,33 por ciento, exactamente) entre las tendencias de 2012, en lo más buscado dentro del buscador más usado. Chúpate esa, Junta de Castilla y León #OrgulloAbulense

[Modo Ironic Off]

Y ahora, arriesgándome a que más de uno me llame demagogo, vamos a hablar del sueldo de algunos. Un tema espinoso, polémico. Leo al subdirector de ‘El Norte de Castilla’ en Twitter [Modo Peloteo On] planteando algunas cuestiones interesantes: “Un parado de larga duración con hijos a su cargo recibe 450 euros. En tres viajes a las Cortes, cualquiera de sus 84 procuradores lo superan”. Continúa @nachofoces: “Y así, ¿hasta cuándo? Este mes de diciembre ya se han puesto 2 plenos en 4días: 180 euros x 4 sesiones=720 euros, kilometraje aparte”. Pregunta final: “¿en qué otra actividad, además de la de procurador de las Cortes de CyL se paga al trabajador 180 euros cada vez que acude a su puesto?”.

Al día siguiente, el mismo periodista escribía un extenso artículo sobre sueldos y dietas de los parlamentarios regionales. Había algunos datos curiosos, de esos que te producen arcadas mañaneras. ¿Sabían ustedes que los cinco miembros de la Mesa de las Cortes de Castilla y León cobran 1.800 euros al mes por desplazamiento pese a tener coche oficial? Para los que estáis a punto de llamarme gogó, dema-gogó, un titular más que despejará vuestras dudas: “El 25% de los hogares pasarán la Navidad con trescientos euros”.

Yo, que no entiendo de matices (fíjense que no distingo el rosa palo del rosa terracota), más que demagogia me parece una injusticia como un chuletón de grande. Ha pasado por Ávila uno de los portavoces de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en Madrid, Chema Ruiz, y nos ha dicho que quieren ver en la cárcel a los responsables de esta “estafa”. Considera que es una “absoluta vergüenza” el rescate a los bancos, medida que, entre ayudas directas e indirectas, costará 720.000 millones de euros, “mientras a las familias siguen sin ser rescatadas”. Otro demagogo de esos…

Más vale adelanto en mano que extra en verano.

La Navidad, o como usted quiera llamar a las fiestas de finales de año – en esta casa somos muy respetuosos con el carácter aconfesional del Estado – está cada vez más cerca. Ya hay lucecitas por las calles, hace frío, tipos gordos – o delgados con relleno – pasean disfrazados de rojo, la mula y el buey piden limosna tras ser afectados por el ERE papal, la tele se ha llenado de anuncios de colonias, de juguetes, de bombones, etc. Sí, también hay algo de religión, unas gotitas, pero casi todo es gasto y celebración.

Que la Navidad se parezca cada vez más a las Saturnalia, festividad romana de la que nace la nuestra, no me parece mal, ojo, pero convendrán conmigo en que este año la Navidad no va a ser igual. Lo habitual por estas fechas es la alegría, el desenfreno y el consumismo disparatado. O lo era antes de que la burbuja explotara, se llevase por delante nuestra economía y enviase a seis millones de personas a las colas del INEM, fun, fun. La gente gastará menos – un 4% menos que el año pasado y 300€ menos por cabeza que hace 4 años, según las estadísticas oficiales – y los comerciantes y hosteleros ganarán menos, lo que les llevará a pagar menos impuestos y a contratar menos gente, lo que hará que menos gente gaste, etc. El círculo vicioso, la pescadilla que se muerde la cola, los multiplicadores fiscales, los líos de faldas de Strauss-Kahn y todo ese rollo. Nuestra economía, nos guste o no, que en eso no entro, es consumo y sin consumo no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo.

La situación económica de la mayor parte de los abulenses se puede catalogar ahora mismo en dos niveles: mala o regular. Para los primeros, la economía familiar, como la del país, va mal. El dinero escasea, las cuentas bancarias están caninas, los monederos solo guardan cobre y los billeteros telarañas. A este nivel el verbo consumir es reflexivo. A los encuadrados en la otra categoría no les va tan mal: van tirando, conservan de momento su trabajo, pero tienen miedo al futuro, lo que les encoge la tarjeta bancaria. Hay gente a la que las cosas le siguen yendo bien, es verdad, y personas que, por desgracia, sobreviven en una situación peor que mala.

En el estrato superior de la clase regular están los funcionarios de las distintas administraciones. Hasta hora, su estabilidad y su sueldo fijo les permitía mantener un nivel de vida aceptable. En una ciudad y una provincia como la nuestra, el salario de los funcionarios mueve buena parte de la economía. Por eso, cuando se anunció la supresión de su paga extraordinaria de diciembre, muchos, y no solo los directamente afectados, se echaron las manos a la cabeza. Era una estocada al sueldo de los funcionarios, evidentemente, pero también a las previsiones de ventas de la campaña navideña y a la economía en general.

Desde que se conoció la medida, algunas administraciones se han descolgado y, pese a las advertencias del Gobierno central*, se han decidido a pagar a sus funcionarios, de algún modo, la extra de Navidad. Lo han hecho, o han dicho que lo van a hacer, los separatistas del norte en un evidente nuevo intento de romper España, esta vez por la chequera. En el País Vasco, la administración socialista saliente se ha encontrado con el Tribunal Constitucional. En Navarra, mientras tanto, el Gobierno foral ha aprobado un “complemento personal transitorio” equivalente a la paga extra. En Extremadura, otros separatistas, el Presidente de la Junta ha anunciado que adelantará la extra de junio del año próximo a enero, y la de diciembre de 2013 a junio de 2013, y la de junio de 2014 a enero de 2014… y así hasta el infinito (o hasta que el Gobierno de la nación le deje abonar tres pagas extras un mismo año). El Ayuntamiento de Ávila, para sorpresa de propios y extraños, Junta de Castilla y León incluida, también piensa adelantar la extra de junio a enero, tras acordarlo con la mayor parte de los sindicatos.

La medida tomada por el Ayuntamiento de Ávila, que es de la que hemos venido a hablar, ha levantado una apasionante polémica a varias bandas. Por un lado, el Ayuntamiento y los sindicatos firmantes defienden a capa y espada la legalidad del adelanto y proclaman las bondades de la idea: los funcionarios podrán hacer frente a los gastos navideños y se inyectará casi un millón de euros en la depauperada economía local (siempre que los funcionarios no sean malos abulenses y se vayan a comprar a Madrid o lo hagan por internet, con lo que sus comprar tributarán, con un poco de suerte, en Luxemburgo).

Al otro lado del cuadrilátero, a la Junta le ha sentado regular el adelanto de la extra. El portavoz del gobierno autonómico ha afirmado que la medida no es legal, a lo que ha añadido que “distinto es que el alcalde de Ávila lo pueda hacer de otra manera, que no lo sé ni me importa”. Con declaraciones de este calado, con ese verbo fino y esa pléyade de argumentos, la política autonómica coge altura. Ni corto ni perezoso, el Alcalde de Ávila ha contraatacado, y cual Góngora en sus buenos tiempos ha afimado “Antes de opinar lo normal es llamar y enterarse”,  para después añadir “cada uno en su casa sabe lo que hace y evidentemente… somos todos adultos”.

¿Y esto de adelantar la extra es legal? Digamos que en principio no es tan ilegal como lo que pretendía el Gobierno Vasco. Ninguna administración puede pagar la extra de Navidad de este año: la ley lo prohibe. Tampoco es un adelanto obligatorio,  como pretende hacer Monago en Extremadura, lo que seguramente también sea ilegal, sino que es una medida a la que se pueden o no acoger los funcionarios, que han de solicitar el pago anticipado – cosa que ya ha hecho, según el Consistorio, casi la mitad de la plantilla. En el anterior Acuerdo entre Ayuntamiento y funcionarios ya figuraba que estos podían solicitar un adelanto de su sueldo, a devolver en cómodos plazos. Puedo estar equivocado, pero diría que en esta ocasión el Ayuntamiento puede salirse con la suya (hasta que el TC, el Gobierno de la Nación o Belloch explicando el significado de la palabra devengar, digan lo contrario). Los funcionarios que así lo soliciten, tienen de plazo hasta mañana, no tendrán que pedir un préstamo para comprar los polvorones, aunque tendrán que ir mirándolo para sus vacaciones de verano. También pueden ahorrar, o no irse de vacaciones, es verdad, pero no le digan eso a nadie no vaya a ser que se descubra que no todos hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. A Mariano le daría un patatús si se enterase.

Otra cosa, y vamos acabando ya que tendrán ustedes que hacer la carta a los Reyes Magos,  es que el citado adelanto vaya a reactivar la economía local, que no sea más que el chocolate del loro para unos funcionarios que ven recortados sus derechos, o que sea justo que solo una parte de los trabajadores públicos de la provincia puedan acceder a ella.

O, yendo un poco más lejos, que la única salida posible para mantener en pie este país sea que todos, trabajadores públicos o no, trabajemos más cobrando menos, cuando no somos ni los que menos trabajamos, ni los que más cobramos de nuestro entorno. “Empobrecerse para salir de la crisis” es un eslogan difícil de vender, incluso en Navidad.

Fun, fun.

*Enlace a El Plural para compensar el enlace a Libertad Digital publicado el pasado lunes por el Sr. Negro.

El manifiesto manifiesto

Se acordarán ustedes de la zapatiesta de La Ciudad del Golf. Aquellas épocas en las que visualizábamos que Ávila tendría más de 100 mil habitantes, en La Moraña talábamos árboles para crear macro urbanizaciones que te rilas y no nos anexionábamos La Cañada por ladrillo y poco de distancia.

Había gente que protestaba. Y hacía ruido. Y enésimo comunicado de Centaurea. ¡Y que se enteren en Caiga Quien Caiga! ¡Y venía La Sexta a grabar mientras se talaba a todo meter! De repente aquello iba a tener su respuesta: una manifestación en Las Navas. Yo estuve grabando para la tv local. Y no les voy a mentir… No había ni Clifford. El pueblo quería la Ciudad del Golf. El alcalde volvió a ganar y así lo dijo: el pueblo lo quiere. Y tenía razón.

No es que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades, es que los mantuvimos en el puesto a estos y aquellos y los otros porque nos sonaba muy bien lo de crecer y crecer y montarnos el Imperio. Ya pagarían la cuenta otros. Lo de Bankia no es casualidad, es cosa del españolito.

Pero no me desvío. No había ni Clifford. Y gracias al interné puedo demostrarlo. La gente de El Manifestómetro estuvo allí y lo dejaron retratado. 500 personas aprox.

Es culpa de los medios de comunicación y de los periodistas y de sus lectores y oyentes el pensar que las manifestaciones de por sí representan mayorías. Y pongo el ejemplo de arriba no por criticar a los manifestantes (al contrario) sino para demostrar una vez más que desgraciadamente el españolito medio se queda en casa y piensa lo que le da la gana, no dice realmente lo que cree ni en el bar y luego vota lo que le sale de la urna. Es entonces cuando llegan los resultados y el tertuliano se sorprende y dice ¡OH CIELOS LEONCIO! ¡Resulta que siguen ganando Fabra, Chaves, Chavez, Fraga y Rasputín!

Porque la calle no es de nadie, ni siquiera de Fraga. Se puede y debe salir a protestar pero al final las urnas dictan la verdadera sentencia. Que se lo pregunten a Artur, que se creyó que había millón y medio en su manifestación de la Diada. Tantas veces lo dijeron que se lo creyeron. Pero…¡no!  Había un porronaco de gente, de eso no hay duda. Pero hubo otro porronaco que se quedó callado y luego ¡Zas! Soltó el voto diciéndole que no era participe de su fiesta. No había millón y medio. No habrían cabido. Que no, que no los había. Leñe. Y se veía venir (enlazo aquí a José García Domínguezque además es de Libertad Digital y eso siempre pica aquí a mis compis “los delpozo”)

Es culpa de los medios (y de sus lectores por incautos sin remedio) dar bombo y dar por seguras y repetir cifras infladas. Sea esa u otras manifestaciones y celebraciones. Inflar o desinflar, tanto monta, que para eso está también el medio ajeno o la policía o la delegación del gobierno. Porque gusta mucho dar y quitar ceros para otorgarse la razón o la fuerza de la calle a uno mismo. Por eso es buena noticia que El Manifestómetro vuelva. Ojalá cunda el ejemplo y algún día los medios se tomen en serio de forma real – más allá de sus libros de estilo (interesante enlace) – el informar de forma veraz.

Y si ya de paso los españolitos comunes en lugar de perdernos en cifras habláramos de ideas…mejor que mejor. Poco más que añadir: la viñetica de ayer de Illo es suficiente. Bee.

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