El manifiesto manifiesto

Se acordarán ustedes de la zapatiesta de La Ciudad del Golf. Aquellas épocas en las que visualizábamos que Ávila tendría más de 100 mil habitantes, en La Moraña talábamos árboles para crear macro urbanizaciones que te rilas y no nos anexionábamos La Cañada por ladrillo y poco de distancia.

Había gente que protestaba. Y hacía ruido. Y enésimo comunicado de Centaurea. ¡Y que se enteren en Caiga Quien Caiga! ¡Y venía La Sexta a grabar mientras se talaba a todo meter! De repente aquello iba a tener su respuesta: una manifestación en Las Navas. Yo estuve grabando para la tv local. Y no les voy a mentir… No había ni Clifford. El pueblo quería la Ciudad del Golf. El alcalde volvió a ganar y así lo dijo: el pueblo lo quiere. Y tenía razón.

No es que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades, es que los mantuvimos en el puesto a estos y aquellos y los otros porque nos sonaba muy bien lo de crecer y crecer y montarnos el Imperio. Ya pagarían la cuenta otros. Lo de Bankia no es casualidad, es cosa del españolito.

Pero no me desvío. No había ni Clifford. Y gracias al interné puedo demostrarlo. La gente de El Manifestómetro estuvo allí y lo dejaron retratado. 500 personas aprox.

Es culpa de los medios de comunicación y de los periodistas y de sus lectores y oyentes el pensar que las manifestaciones de por sí representan mayorías. Y pongo el ejemplo de arriba no por criticar a los manifestantes (al contrario) sino para demostrar una vez más que desgraciadamente el españolito medio se queda en casa y piensa lo que le da la gana, no dice realmente lo que cree ni en el bar y luego vota lo que le sale de la urna. Es entonces cuando llegan los resultados y el tertuliano se sorprende y dice ¡OH CIELOS LEONCIO! ¡Resulta que siguen ganando Fabra, Chaves, Chavez, Fraga y Rasputín!

Porque la calle no es de nadie, ni siquiera de Fraga. Se puede y debe salir a protestar pero al final las urnas dictan la verdadera sentencia. Que se lo pregunten a Artur, que se creyó que había millón y medio en su manifestación de la Diada. Tantas veces lo dijeron que se lo creyeron. Pero…¡no!  Había un porronaco de gente, de eso no hay duda. Pero hubo otro porronaco que se quedó callado y luego ¡Zas! Soltó el voto diciéndole que no era participe de su fiesta. No había millón y medio. No habrían cabido. Que no, que no los había. Leñe. Y se veía venir (enlazo aquí a José García Domínguezque además es de Libertad Digital y eso siempre pica aquí a mis compis “los delpozo”)

Es culpa de los medios (y de sus lectores por incautos sin remedio) dar bombo y dar por seguras y repetir cifras infladas. Sea esa u otras manifestaciones y celebraciones. Inflar o desinflar, tanto monta, que para eso está también el medio ajeno o la policía o la delegación del gobierno. Porque gusta mucho dar y quitar ceros para otorgarse la razón o la fuerza de la calle a uno mismo. Por eso es buena noticia que El Manifestómetro vuelva. Ojalá cunda el ejemplo y algún día los medios se tomen en serio de forma real – más allá de sus libros de estilo (interesante enlace) – el informar de forma veraz.

Y si ya de paso los españolitos comunes en lugar de perdernos en cifras habláramos de ideas…mejor que mejor. Poco más que añadir: la viñetica de ayer de Illo es suficiente. Bee.

12 Responses to El manifiesto manifiesto

  1. Iñaki says:

    Ya van porrocientas entradas con la misma cantinela! Que sí, hombre, que nadie te ha quitado la razón. Que, sean medio millón o 400 los que salgan a la calle, lo que cuenta es lo que pase en las urnas ¿y qué? No hay manera de atisbar a dónde quieres llegar una y otra vez con esto. Las manifestaciones, ya lo hemos dicho, representan a quienes van a ellas, normalmente con una vocación clara de influir en el clima de opinión: ¡¡El pueblo soberano contra las basuras colgantes de Bildu!! ¡¡La sociedad entera se siente mandanguera!! ¡¡Catalunya, Una, Grande y Libre!!… y con ello logramos que muchos vascos sientan un rechazo por los programas de reciclaje batasunos, mucha simpatía por la mandanga o la necesidad de un trozo de tierra soberano y con cojones. No lleva a ninguna parte seguir afinando en el análisis. No da más de sí.

    En las Navas salieron 400 o 500 (QUE YA ES UNA BURRADA EN LAS NAVAS) a decir que lo del golf era una estafa. Otros muchos (más que éstos) se quedaron en casa y prefirieron votar golf. No sea que de verdad el golferío traiga pasta gansa y me quede con cara de tonto viendo que se lo han llevado los de Robledo de Chavela o similar.

    Pero ¿qué fue del proyecto? ¿tenemos una Ciudad del Golf? Si tan garantizada estaba la viabilidad y la productividad de una infraestructura así, ¿Dónde está? ¿Era todo lo legal, seguro, beneficioso y ecológico que vendían quienes pedían el voto para llevar a cabo el proyecto? ¿O tenían razón los 500 que salieron a protestar?

    La razón no gobierna, por supuesto. Gobierna el poder. Quien tiene la capacidad de convocar a 500 a protestar contra un pelotazo urbanístico tiene algo de poder (bastante, si hablamos de un pueblo castellano). Quien convoca a 10.000 votos a las urnas tiene más. De lo que se trata es de qué herramientas tenemos unos y otros para hacer perder poder al otro. Eso es la política, ni más ni menos.

    En tu opinión, ¿cuál de las siguientes opciones es la correcta?

    A) Nuca debió haber manifestación alguna contra el proyecto del tocomocho, perdón, de la Ciudad del Golf, habida cuenta de que iba a contar con el apoyo más o menos implícito de buena parte de la población. Probablemente una mayoría en las urnas. Lo mismo con la Diada, los quinceemes, veinticincoeses, catorceemes, mareas varias y demás mongoladas.

    B) Los organizadores de aquella manifestación deberían haber pedido perdón y defender el proyecto golfero, ante tal demostración de apoyo al mismo como fue el voto soberano a las candidaturas golfistas. Todo el que participara en la manifestación debería recorrer durante 12 horas el pueblo de rodillas con un letrero que dijera “yo no represento al pueblo”. Lo mismo con el resto de demostraciones públicas de disidencia: si lo defendido no sale por mayoría absoluta en las urnas, hay que hacerse el harakiri en público y rendir pleitesía al vencedor en la Sagrada Contienda Electoral, única vía de representación de la voluntad popular y del poder soberano siempre que el FMI no ponga reparos.

    C) Debemos denunciar que teníamos razón cuando nos oponíamos al proyecto y hacer lo posible porque cada día más gente entienda que hay que buscar posicionamientos alternativos a las tradiciones económico-políticas de nuestro país, que nos han conducido al desastre económico y que en los “buenos tiempos” solo dieron beneficios abultados a una minoría. Que los cantos de sirena como las ciudades del golf, los Eurovegas o los super parques temáticos son una engañifa que en el mejor de los casos sirven para crear una ínfima parte del empleo prometido con una calidad pésima y escaso impacto global en la economía regional o nacional. Que la defensa del medio ambiente no tiene nada que ver con posicionamientos estéticos o moralistas sino que es una necesidad económica y vital básica. Que los ricos nunca dan duros por pesetas, no van regalando su capital por ahí por bondad y tienen mucho más dinero de lo que suelen hacer público. Que lo que entendemos socialmente por normal, razonable, asumible, coherente, ponderado, etc… era una BASURA que está saltando por los aires con una crisis que tiene poco de circunstancial o cíclico. Que conviene buscar nuevas formas de normalidad, racionalidad y coherencia.

    En cualquier caso, una magnífica noticia lo del Manifestómetro. Una gran herramienta para la transparencia y la información objetiva. No creo que nunca haya habido más de 100.000 o 150.000 manifestantes en las manifestaciones más grandes de la historia de España: Miguel Ángel Blanco, Guerra de Irak, 11-M, 15-O, 14-N, Diada 2012… Que 20.000 o 50.000 personas pierdan 3 horas de su vida por una protesta ya es sociológicamente muy significativo. La foto de portada de los periódicos o las imágenes del telediario, todavía más.

  2. Guillermo B. says:

    Y si cambiamos la postura contraria al campo de golf como fuerza vital de la manifa por la defensa de la libre elección de centro privado, el rechazo al aborto o Gibraltar español, ¿andamos con las mismas? Porque tu propuesta c) se gundamenta en que el proyecto no salió, pero otros muchos si han salido… Tu propuesta c) se basa en un juicio moral del tema de la manifa, y eso no creo que sea lo que Rubén propugna (entrar a la moral del asunto) sino hasta qué punto una expresión popular ha de o puede influir en el devenir político. Eso que te quitas de enmedio en el primer párrafo, cansinamente, pero que representa un quid esencial para saber a qué juego estamos jugando. Es un análisis que hay que seguir afinando, claro que sí, porque dejarlo a un lado por reiterado es dejar a un lado lo que nos permite tomar decisiones comunes en esta sociedad.

    Yo estoy por una versión edulcorada de la b), sin necesidad de sanbenitos, cenizas o sayas penitenciales. Es decir, tener la valentía democrática para reconocer que por muchos que fuéramos los que nos juntamos en la calle para expresar una opinión, al final ha sido elegida otra, y es tan aceptable en las reglas del juego como la mía. Que unas veces ganamos nosotros y otras otros. Que a veces el balón da en el palo de mi portería y otras en la contraria (¡¡¡viva Messi!!!). Porque si no, si mi idea es la única válida, y las demás son terreno prohibido, entonces nos hemos ido del sistema democrático, y nos adentramos en junglas demasiado espesas hasta para Fran de la idem…

    • Iñaki says:

      No he hecho ningún juicio moral, he hecho un juicio político desde una postura laica, de izquierdas y de radicalismo democrático. Supongo que por aquí abunda lo del “ni de derechas ni de izquierdas” y por tanto esto suena a chino y se confunde con facilidad moral e ideología. Yo prefiero vivir en la realidad, donde no ha habido por el momento ningún fin de las ideologías. Tratar de hacer un análisis científico imparcial de la política es un absurdo total, como bien sabe todo el que haya estudia Ciencias Políticas o Periodismo: no existe lo correcto ni la verdad. Existen intereses más o menos ideológicos y una pugna entre los mismos. Por supuesto hay indicadores y hechos que hay que tratar con objetividad. De ahí que esté totalmente de acuerdo con la idea de que los medios de comunicación deban tener más cuidado (de hecho pienso que deben inmolarse todos y reconstruirse desde las cenizas), pero no con la idea, ya mil veces discutida en este espacio, de que democracia y urnas son la misma cosa. Una idea que nadie me ha rebatido de momento.

  3. Esta vez Iñaki te columpias conmigo porque no he dicho nada de lo que tú me quieres entender, cosa que puedes comprobar si pinchas en el primer enlace o si lees lo que he escrito sin ganas de querer leer lo que piensas que he escrito.

    Por eso elegir entre A, B y C me parece algo innecesario después de unos comentarios irónico-festivos que me dedicas que no creo que vengan al caso. Sobre todo cuando evidentemente A y B son gilipolleces simplistas

    Lo diré de otro modo

    1. Tenían razón los que salieron a protestar y la Ciudad del Golf es un ejemplo de las aventuras políticas que nos han llevado hasta este punto (en mi opinión)

    2. Pero se dio mucho bombo a la supuesta fuerza de los que estaban en contra. 500 fue muy poco para lo que se esperaba. De hecho pocos de esos 500 eran de Las Navas. Y fue triste comprobarlo.

    Influyeron en el clima de opinión? Pues desgraciadamente poco. La crítica no es a los manifestantes que hicieron bien en manifestarse. La crítica es a que desgraciadamente la mayoría de la gente se preocupa poco por la política de forma activa (no es tu caso, ni el de Guillermo, ni el mio). Ni siquiera ahora que tenemos el país hecho un desastre fruto entre otras cosas de aquellas fiestas especulativas

    De hecho podrás saber que no he dicho nada de lo que quieres entender si lees “No es que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades, es que los mantuvimos en el puesto a estos y aquellos y los otros porque nos sonaba muy bien lo de crecer y crecer y montarnos el Imperio. Ya pagarían la cuenta otros. Lo de Bankia no es casualidad, es cosa del españolito.”

    Lo puedo poner en negrita, pero creo que se entiende lo que estoy queriendo decir. Tú último párrafo….

    “En cualquier caso, una magnífica noticia lo del Manifestómetro. Una gran herramienta para la transparencia y la información objetiva. No creo que nunca haya habido más de 100.000 o 150.000 manifestantes en las manifestaciones más grandes de la historia de España: Miguel Ángel Blanco, Guerra de Irak, 11-M, 15-O, 14-N, Diada 2012… Que 20.000 o 50.000 personas pierdan 3 horas de su vida por una protesta ya es sociológicamente muy significativo. La foto de portada de los periódicos o las imágenes del telediario, todavía más.”

    …lo podría añadir a la entrada sin problema. Estamos de acuerdo en todo eso. Lo que he querido decir hoy, en esta mi porrocienta entrada, es que el periodismo infla cifras y sentires y luego se hace el sorprendido cuando la sociedad se muestra más compleja de lo que parecía.

    Critico al periodismo y de paso al españolito que sostiene al tinglado.

    No he criticado al manifestante. No me des la vuelta a lo que no he escrito porque quieras ver aquí otra entrada que ya haya escrito antes y en la que ya demostramos no estar de acuerdo.

    • Iñaki says:

      Perdona si he resultado grosero o faltón en mi comentario. No pretendía pasar de lo “erótico festivo” con todo el respeto del mundo.
      No se deduce a las claras de esta entrada que la crítica sea nítidamente hacia los medios de comunicación que inflan o desinflan manifas a su antojo. Si la cosa iba por ahí, me he perdido, desde luego, y estoy seguro de que tenemos un punto de vista mucho más parecido.
      En todo caso, me sigue pareciendo más útil, ante esa ” mayoría de la gente (que) se preocupa poco por la política de forma activa”, hacer pedagogía y explicar las causas del desinterés, u ofrecer mecanismos para el cambio.
      Entonar el mea culpa, asumir toda derrota política como el desastre es un absurdo porque la política y los comportamientos colectivos están en constante cambio: Por eso es Política y no geografía. La población que hoy vota como cenutrios (Si España fuera Jedi, votaría a Darth Vader) mañana puede votar como castores. La política (y menos la democracia) no está en los votos en las urnas, sino en lo que pasa entre votación y votación, en cómo hacemos para que los cenutrios se conviertan en virtuosos ciudadanos. O viceversa. Y de eso sigo echando mucho en falta en este blog: siempre veo una óptica inmovilista, un tratamiento de la política, típicamente castellano, como si todo fuera describir la orografía del Valle del Tiétar.
      Ganaron las elecciones los del golf ¿Y?, salió mucha gente en la Diada pero no tanta como decían los medios ¿Y? La gente que Rodea el Congreso no representa legítimamente al conjunto de la ciudadanía ¿Y?… Y así eternamente… Lo que importa es si el campo de golf ha sido bueno o no, y para quién. Si la Diada ha tenido consecuencias y qué tipo de consecuencias. Si el Rodea el Congreso lleva a alguna parte, buena o mala. Pero cuestionar o no las cosas en función SOLAMENTE de si salen o no en las urnas, de si responden o no a mecanismos que conocemos, pues es… descriptivo. Nada más.

      • Creo que en este blog hay espacio para tratar las causas, consecuencias y el contexto. O eso pretendemos poquito a poco. Y si hace falta cedemos espacio para otras voces como la tuya. Eso buscamos, con mayor o menor éxito.

        En España Palpatine arrasaría pero tendría antes que pactar con la Federación del Comercio. Ummm, da por una interesante reflexión. El ejercito clon podrían ser carlistas renacidos.

        ¿Diría Yoda que la democracia son urnas? Pues seguramente no. No solo. Pero sin ellas no sería democracia. Al final acabarían derrocando a Palpatine igualmente. No en vano…—> http://pifia.neoprogs.com/los-jedi-%C2%BFtalibanes-genocidas/

      • Iñaki says:

        Oh, CIELOS! maravilloso lo que hay en ese enlace! Reflexionar la política desde la ficción me parece genial. Lo que echo en falta en los 4 palos, y ya dejo de repetirme, no es tratar por igual causas, consecuencias y contexto, que se hace de maravilla. De eso ya hay un exceso en el periodismo vacuo y que se las da de “neutral” que nos rodea. Un blog crítico como este y que invita a la reflexión debería aportar también (y lo hace a menudo) propuestas. Yo hice una, no todo lo concreta que quería Guillermo, que decía que, puesto que estamos viviendo un proceso constituyente encubierto, participemos en él, para lo cual hay que plantear alternativas y acciones FUERA del régimen vigente. Sin olvidar que el régimen está aún muy vigente, que hay urnas que hablan con claridad e instituciones que se legitiman con rotundidad. Es una propuesta criticable y que se puede poner en cuarentena todo lo que queramos. Pero un blog crítico es una herramienta política. La política no se limita al ámbito de los cargos públicos y los funcionarios de partido. Desde espacios como este se participa en la res pública. Y no tiene, en mi opinión, mucho sentido buscar una imparcialidad (que nunca existe) en la objetividad: hay que proponer. En la dirección que sea. No por que sea chachi proponer, sino porque así el análisis y la crítica tienen sentido. Por eso decía que de esta entrada no se saca mucho: que una manifestación no cambia nada en sí misma, que los españoles han votado masivamente y con alegría cosas que a muchos en este blog nos parecen mal. Que Artur Mas se creyó un “mensaje de la calle” que no era cierto (aquí discrepo, el mensaje era muy claro y era bastante “mayoritario”, otra cosa es la interpretación que CiU hiciera del mismo), que los medios tratan con poca objetividad la realidad para vender más… todo correcto pero no acabo de ver el aporte. No veo qué piensas que hicieron mal los opositores al proyecto golfero para no convencer a la mayoría. O qué hicieron bien el Alcalde de Las Navas y los suyos. Porque si las manifestaciones no sirven será que es mejor quedarse en casa. Si siempre salen los mismos, será que es mejor no votar. Si los pelotazos inmobiliarios a veces salen bien y los defienden políticos, banqueros, jueces y medios, será que son buenos para mí también…

      • La verdad es que no creo que alcalde de Las Navas hiciera casi nada bien excepto ser regidor en una tierra bastante pasota y que quería (como en otras provincias) hacerse de oro del modo más rápido y fácil posible.

        Lo que no puede hacer este blog es todos los días convertirse en un ariete político, sobre todo porque cada uno es de su padre y de su madre y nadie le ha cambiado una coma a nadie.

        Este es un espacio abierto para hablar de Ávila y de lo que a cada uno nos va surgiendo sobre la ciudad y sus características. Unos días proponemos, otros días hablamos de la cultura o la gastronomía y otros días pues nos quejamos y nos quedamos algo más agusto. Eso sí, todas las semanas (y eso es lo que nos gusta a los que abrimos este blog) formamos parte del clima de opinión que pedías en tu primer comentario. Y creemos que en Ávila hacía falta.

        No seremos politikon ni el periodico de referencia de Marx, Engels, Hayek y los estudiantes de politología pero hemos abierto una ventanita. Y seguiremos con ella.

      • Iñaki says:

        Y eso está muy bien aunque los seguidores de Hayek y los estudiantes de politología nos pongamos muy plastas :-p

  4. Guillermo B. says:

    Como adenda a lo expuesto por Rubén, es interesante ver cómo el asunto Ciudad del Golf no se paralizó por 500 manifestantes, ni por las creencias íntimas mías, de Iñaki o de Rubén sobre lo desacertado del asunto, sino por la denuncia de un particular (interesadísima, al no ver recalificados sus terrenos junto con los del engendro), y sobre todo, por la actuación de Centaurea, que no sólo hace enésimos comunicados, sino que a la chita callando, los mata bien muertos en los tribunales: analicemos Villanueva, Campo Azálvaro, y tantos otros.
    Así pues, reitero que ante estos asuntos, más que la expresión callejera indignada, prima el sentarse, empollarse dos o tres leyes, y redactar en tiempo y forma pliegos de alegaciones. Eso suele jorobar bastante más que eslóganes.

    • Iñaki says:

      Desde luego que aquel asunto DE NINGUNA MANERA podía paralizarse con 500 manifestantes. Al final resultó haber ilegalidades de todo tipo, pero partiendo de la base de que la mayoría de injusticias suelen ser legales, el mecanismo de empollarse 2 o 3 leyes, y redactar en tiempo y forma pliegos de alegaciones no basta. Es necesaria la confrontación política. Efectivamente a veces se gana y otras (muchas, en según qué casos), se pierde. No sé a qué viene la manía de algunos de ver insinuaciones cuasi-golpistas o un espíritu antidemocrático cuando algunos mostramos disidencia AÚN DESPUÉS DE LOS RESULTADOS ELECTORALES. Tan legítimo es seguir defendiendo que el aborto sea ilegal cuando el cejas ganó unas elecciones planteando una Ley menos estricta al respecto, como pedir el aborto libre y gratuito ahora que ha ganado el Señor de los Hilillos. Porque, repito por enésima vez, la política, y la democracia, no son votos en una urna. Es la pugna diaria de unas ideas contra otras y de cómo a veces unas ideas se imponen total o parcialmente a otras: hoy día nadie discute que el esclavismo es injusto, pero hace 100 años había hasta guerras civiles al respecto. Hace 25 años nadie discutía que la II República fue un desastre, pero hoy muchos defienden que esa es una opinión sesgada difundida por el Régimen subsiguiente. Hoy día todo el mundo discute si es mejor recortar mucho y muy rápido, o algo menos y con más tiento, o no recortar nada. Y de poco sirve que salgan unos cosas u otras en las elecciones. Al final, las sociedades cambian, y sus estructuras políticas también. Y nunca una denuncia o el mero voto en las urnas ha originado un cambio radical en ninguna sociedad: son las movilizaciones, los movimientos sociales, las redes de cooperación de espaldas al Estado, las organizaciones clandestinas, las grandes ideas, las transformaciones tecnológicas, etc… las que generan cambios relevantes. No ver un cambio que se aproxima es comprensible. Apoyar que llegue un cambio pronto, también.

    • Centaurea siempre han sido unos tocapelotas estupendos. Y lo digo para bien. Carlos Bravo, con quien he hablado muchas veces, ha sido un gran portavoz y defensor activo y con grandes argumentos de sus ideas. Les tengo mucha simpatía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: