Fronkenstein A(vila)

by Illo

Cataluña desde Carpetovettonia (con amor)

Antes de empezar, voy a pedirles perdón por varias cosas: por hablar de mi, por contarles una historieta propia del abuelo cebolleta y por rebasar un tanto nuestras fronteras, cosa que últimamente me empieza a pasar con frecuencia. Como habrán intuido por el título de la entrada, vengo aquí a darles mi opinión sobre el “problema catalán” ¿y por qué? Hombre, digo que los abulenses, como habitantes del corazón de las Españas, tendremos algo que decir al respecto de todo este asunto ¿no?

El último año de mi primera etapa de andanza universitaria – esto merecería alguna aclaración pero no estoy por la labor – cursé una asignatura que versaba sobre los distintos movimientos nacionalistas que desde el siglo XIX ha alumbrado nuestra vieja piel de toro. El programa abarcaba desde el nacionalismo español – liberal o conservador – que pretendió, evidentemente sin éxito, dotar al país de un sentimiento nacional único y cohesionado, hasta la explosión regionalista de la transición, pasando, claro está, por los nacionalismos periféricos que aún persisten. Una buena parte de la nota final de la asignatura dependía de la realización de un trabajo, treinta o cuarenta folios, centrado en alguno de los nacionalismos o regionalismos hispanos.

El profesor era bastante transigente con la temática, así que si eras capaz de dedicarle cuarenta páginas al regionalismo manchego a finales de la década de los 60, todo tuyo. Aprovechando esa manga ancha, un compañero y yo decidimos jugarnos el suspenso presentando un trabajo peculiar cuya lema bien podía haber sido “Aprenda a crear su propia nación en 5 sencillos pasos”. Los 45 folios que presentamos – entre las risas y chanzas de nuestros compañeros, no lo voy a negar – se dividían en dos partes. La primera era un sesudo análisis de toda (o casi toda) la bibliografía existente sobre los movimientos nacionalistas europeos, prestando especial atención a los patrios: ¿De dónde vienen? ¿Cómo comenzaron? ¿Qué son en la actualidad? ¿Hacia dónde van? La segunda parte, la que ponía en peligro nuestro cuello y nuestra autoestima, era, digámoslo así, un caso práctico: aplicar la teoría nacionalista analizada en la primera parte a un territorio cualquiera del solar hispano hasta “dotarlo” de una identidad nacional, una cultura y una historia propia y excluyente. Es decir, demostrar que con imaginación y retorciendo lo suficiente la realidad presente y pasada, cualquier rincón del país puede aspirar a ser una nación. ¿Y cuál fue el territorio elegido? Carpetovettonia, el territorio a ambos lados del Sistema Central ocupado antes de la conquista romana por carpetanos y vettones. Si ustedes piensan que es una estupidez nacida en el bar de la facultad de la mente de dos tipos sin una idea mejor, les diré que no andan desencaminados. Si piensan que se rieron de nosotros y suspendimos, se equivocan*.

A partir del estudio de las actas de las reuniones llevadas a cabo por el Partido Nacionalista Carpetovettón en el Parador Nacional de Gredos a finales de los 70, analizábamos las raíces del movimiento, su doble carácter etnicista y económico, las afrentas sufridas por los ciudadanos de estas comunidades, los hechos diferenciales en lo que basaban su identidad – religión animista centrada en la adoración del verraco, idioma propio perdido del que tan solo se conservaba el leismo, cultura propia centrada en la calva, la petanca, los dardos, la jota y la vida contemplativa – y su programa de futuro: libre asociarse al Estadospañol como confederación de ciudades/castros libres con capital dual en Ávila – por supuesto – y Talavera de la Reina.

Pueden reirse, seguro que lo están haciendo, pero todo encajaba tan maravillosamente bien que si se nos hubiese ocurrido a principios del S. XIX, cuando el romanticismo alemán, la ilustración y Napoleón o sus consecuencias campaban por Europa, hoy tendríamos pabellones deportivos a nuestros nombres y demostramos, de una forma medianamente convincente, que inventarse una nación – España, Cataluña, Euskadi, el Alt Empordà, Manchuria del Sur… – no es excesivamente difícil si se tiene tiempo y ganas. Sí, he dicho inventar ¿o usted pensaba que cuando los fenicios pasaban por aquí ya había patrulleras de la Guardia Civil vigilando las aguas territoriales de España? ¿O que los vascos descendían por parte de padre de los atlantes? ¿O que Cataluña, en palabras de Mas, es la democracia más antigua de la galaxia?

Sí, ya, la cultura, la lengua, la historia y todo eso. ¿Quién pone fronteras a las expresiones culturales o a las tradiciones locales? ¿Dónde está la línea que divide los pueblos con una cultura típicamente abulenses y los de cultura salmantina? ¿Qué hace de los hablantes de una lengua parte de una comunidad y a sus vecinos, nacidos y criados en las mismas charcas pero hablantes nativos de otra, los excluye? ¿La historia? Por desgracia, solo es cuestión de apuntar a la parte de la misma que nos interese, aunque sea por decreto de la Alcaldía.

Al final, todo esto, las tradiciones, la cultura y demás; solo sirve de sustrato, necesario pero insuficiente, para una ideología fundamentada en sentimientos de pertenencia excluyentes – nosotros y ellos – basados en cosas intangibles, adaptables y difícilmente refutables. Pero, aunque las naciones no sean más que complejas construcciones mentales, son reales en la medida en que una comunidad las hace suya. Carpetovettonia no existe, ni ha existido, no hay razones históricas o culturales que sustenten el artificio identitario que proponíamos; pero si dentro de 30 años una parte importante de los ciudadanos del Sistema Central y alrededores, tras leer esta entrada, comienzan a sentirse carpetovettones, Carpetovettonia existirá. Una nación es, sobre todo, una construcción, una idea colectiva, en palabras de Anderson “una comunidad política imaginada”.

Con Cataluña pasa algo similar. Pocas son las razones históricas o culturales de peso que se pueden esgrimir para trazar una línea divisoria entre España y Cataluña, pero si una buena parte de los catalanes consideran que su comunidad es una nación, Cataluña es – o será – una nación. ¿Y si una mayoria de los carpetovettones decidiesemos, por las razones que fueran, pasar olímpicamente del resto del España? ¿No estaríamos en nuestro derecho? ¡Avila, capital de Carpetovettonia! gritarían las masas. Yo no quiero que Cataluña nos deje, pero si una mayoría de los catalanes así lo deciden, por mucho que considere que sus razones, desde las históricas a las balanzas fiscales, son más bien peregrinas o que todo esto no es más que una cortina de humo; no quedará más remedio que aceptarlo e intentar que la ruptura sea amistosa. Sí, están las leyes, la Constitución y la UE, el imperio de la ley, pero ¿pondrá el Gobierno a un Guardia Civil delante de cada colegio para impedir un hipotético referendum? ¿Matará de hambre a la Generalitat para que vea que con la bandera no se juega, con las consecuencias que eso tendría para el conjunto del Estado? ¿Sacará a los tanques para evitar la secesión? En esta pelea de legitimidades, las leyes escritas, en cuanto que modificables, llevan las de perder frente a la voluntad popular.

Creo que estamos a tiempo de evitar este trance doloroso, ojalá lo consigamos, de verdad, aunque no sé cómo hacerlo. ¿Ideas? ¿Soluciones? ¿Federalismos simétricos o asimétricos? ¿Los Estados Unidos de España? ¿La Confederación de Repúblicas Ibéricas? ¿La república galáctica? Sea como fuera, y a falta de soluciones definitivas, deberíamos ir asumiendo que es posible que tarde o temprano una parte de España decida dejar de serlo. Igual, finiquitado el eterno debate territorial, podamos centrarnos en cosas realmente importantes.

* Matrícula de honor ¿lo dudaban?

PS.- Algunas notas necesarias sobre nuestra identidad nacional. Si buscamos “carpetovetónico” en el diccionario de la RAE llegamos a esta definición: “Que se tienen por españolas a ultranza, y sirven de bandera frente a todo influjo foráneo” Un evidente intento por parte de España de diluir nuestra identidad en la suya. Maldito Estado opresor. Por otra parte, las dos “t” de “carpetoveTTón” buscan darle un toque más etnicista al conjunto.

PS2.- PON UN VERRACO EN TU CORAZÓN. VOTA PARTIDO NACIONALISTA CARPETOVETTÓN.

Atrapa Ávila: “No conocemos ni un 10% de las actuaciones irregulares de la provincia”

Se definen en su blog como un grupo de ciudadanos de Ávila que creen “en la necesidad de dotar de mayor transparencia y responsabilidad a las instituciones y cargos públicos”. “La idea de esta herramienta es de Atrapa Murcia”, con quien comparten “medios y objetivos”. Con la intención de conocer algo más sobre este colectivo, que también está presente en Facebook, les he enviado, vía correo electrónico, una serie de preguntas que esta agrupación ha tenido la amabilidad de contestar de forma colectiva. A continuación, el resultado.

¿Cómo surge Atrapa en Ávila y con cuántos miembros contáis? ¿Quiénes son los principales promotores?

Atrapa Ávila nace en esta ciudad como cualquier colectivo: gente con inquietudes similares que por unas razones u otras terminan conociéndose. En este caso, personas que siguen la actualidad política a diario y que cada día están más hartas de ver como la casta política de este país y de otros se beneficia del trabajo diario de todos para llenarse sus bolsillos por su puesto privilegiado. En realidad, los miembros pre fundadores de Ávila teníamos la idea en la cabeza desde hace tiempo. Unos lo habían intentado individualmente, a otros nos faltaba el empujoncito, pero una vez que se consigue encontrar gente dispuesta a llevarlo a la práctica es más fácil.

Podríamos decir que Atrapa Ávila nace de la conciencia social de unas personas que por azar se encontraron en conversaciones de taberna o sencillamente tenían amigos comunes con inquietudes. Entre los promotores hay gente dedicada al mundo del derecho o con conocimientos del mismo, gente que ha participado activamente en otras colectivos o gente que su primera aparición como “activista”. Un grupo muy heterogéneo que quiere crecer y con muchas ganas de trabajar por el objetivo de Atrapa. En la actualidad somos siete personas ya confirmadas y tenemos la esperanza que de la veintena de personas que acudieron al primer encuentro varias decidan unirse. Igualmente, son muchos los que nos están preguntando e interesándose por el asunto.

¿La Asociación por la Transparencia Política y Administrativa está extendida por toda España o solo está en Murcia y Ávila?

En la actualidad la denominación Atrapa solo existe en Murcia (los fundadores) y ahora la hemos adoptado en Ávila porque creemos que su fin y su funcionamiento es el mismo que nosotros buscamos. Si bien hay que decir que el funcionamiento de ambas es autónomo  y no se van a regir por exactamente los mismos parámetros. Nos une un fin y un sueño que esperamos poder llevar a cabo. En el resto de España están empezando a surgir grupos de trabajo similares, quizás los más conocidos son 15MpaRato o Auditoria de la deuda, pero, como digo, hay diversos grupos en el país con los que hemos entablado ya contacto.

Vuestro objetivo es “luchar contra la corrupción”. ¿Cómo pretendéis hacerlo?

Nuestro ámbito inicial es Ávila y provincia. Como bien sabemos, son poblaciones pequeñas en las que, tarde o temprano, todo el mundo se entera de las cosas que pasan. Por eso pretendemos canalizar toda esa información que nos pueda llegar de terceros, de boletines provinciales, de actas, etc. Esta información nos ayudará a que, de una forma anónima, el ciudadano de a pie no tenga miedo a poner sobre la mesa los casos de corrupción que “más o menos legales” se dan con asiduidad en la provincia y de los que la mayoría tenemos conocimiento.

La forma de “lucha” que hemos planeado inicialmente se divide en dos. Una, judicial, poniendo en conocimiento del Fiscal cualquier hecho de corrupción del que tengamos una base jurídica sólida o personándonos como acusación. Y una segunda, de tipo otra informativa. Por desgracia, a veces es difícil llegar a la información o esta es tapada por los partidos políticos. Todo caso que nos llegué y tenga una veracidad comprobable será publicado en nuestro blog y remitido a prensa y redes sociales mediante la correspondiente comunicación escrita.

¿Contra qué “asuntos turbios” pretendéis luchar en Ávila?

En Ávila, como ciudad pequeña, es muy habitual el caciquismo que está representado principalmente en la “dedocracia”. También suelen ser habituales las contrataciones y concesiones administrativas bajo procesos legales muy sospechosos, partidas presupuestarias que nadie sabe a donde van… Tenemos mucho material para trabajar y creemos que no tenemos conocimiento real ni de un 10% de las actuaciones irregulares que se llevan a cabo en nuestra provincia. Con Atrapa otro de los fines que buscamos conseguir más información que nos ayude a ser más operativos.

¿Cómo valoráis el índice de transparencia de las administraciones abulenses?

Lo valoramos como nulo. ¿Qué sentido tendría la asociación de otra manera? Hace un par de años salió una clasificación sobre la transparencia de los ayuntamientos y el de Ávila salía muy mal parado (como es lógico). El grupo de gobierno afirmó que ese puesto en el ranking se debía a que no habían pagado un “impuesto revolucionario” que le exigía la empresa elaboradora. Al año siguiente, la misma empresa en el mismo ranking colocaba Ávila entre las más transparentes pero nadie habló entonces de cuánto se había pagado por escalar puestos. El caso es que la administración abulense no modificó nada.

Sabemos que para el Ayuntamiento de Ávila el retransmitir un pleno por internet es la panacea de la transparencia, o al menos de eso presumen. Para nosotros solo es una pantomima más, y un ejemplo de que toman a la ciudadanía por tontos.

¿Qué relación mantenéis con el movimiento 15-M?

Aunque cierto medio de comunicación de Ávila sacó un titular confuso al respecto, ATRAPA y el 15M son dos grupos totalmente distintos. Comparten algún objetivo pero funcionan de manera diferente y de forma totalmente autónoma.

Es cierto que los fundadores de la asociación murciana son abogados que se conocieron en las asambleas del 15M y que dos de los pre fundadores de Ávila participan activamente en las actividades quincemayistas. Se puede decir que tenemos una relación de respeto mutuo y de posible colaboración si la circunstancia lo requiriera. Atrapa Ávila es un grupo abierto y, como tal, puede relacionarse e interactuar con otros colectivos que busquen un fin parecido al de la asociación.

Tras la asamblea pre constituyente de finales de agosto, ¿cuáles son vuestros próximos pasos?

El siguiente paso es la formalización legal. Para ello tenemos que redactar unos estatutos entre todas las personas interesadas en formar la asociación. Por este motivo se han colgado los estatutos de Atrapa Murcia en el blog como punto de partida sobre el que trabajar y llegar a un acuerdo de funcionamiento propio y adecuado a las personas que se quieran implicar en este grupo.

Una vez legalizada y con un funcionamiento claro, empezaremos a filtrar toda la información que tenemos y la que sigue llegando para poder focalizar los esfuerzos de los abogados en casos concretos y con base jurídica firme para llevarlo a un juzgado.

La chica del Frescco

[ Instrucciones de uso: Leer esta entrada desde el humor, que lo que se pretende es que empecemos la semana con buen carácter ]

Hoy les hablo del “carácter sobrio castellano” o como bien define la frikipedia…

“Son muy suyos estos de Ávila. Más suyos que la media castellana. No tuyos, ni míos: suyos de suyar. Sólo un segoviano puede entenderles porque sólo un segoviano es capaz de apreciar el pimentón en el bocata de nocilla. Por algo el DYC se inventó en Segovia”

Está claro que en Ávila hay gentes estupendas como puede ver cualquiera que siga los comentarios de este blog. Te puedes encontrar pestrucillos resalaos, risas estupendas, emprendedores joviales y estupendásticas personas en general. Cantos pero muchos santos. Bien lo sabe la palomilla.

Pero tampoco perdamos la cabeza. Aunque las generalidades son generalidades… hablan de tendencias. Y en Ávila tendemos a ser secos como el clima. No en vano tenemos las fiestas capitalinas más aburridas del panorama peninsular sin que toda la culpa sea del ayuntamiento. La culpa es nuestra que somos más bien secos, reconozcámoslo. Que cogemos la cerveza (y en tiempos el pitillo) y nos quedamos mirando a la moza a ver si Cupido pone a tono la flauta y las flechas mientras sigue sonando el Top 93, Chiquilla, los éxitos de El Barrio y Tintin bosteza desolado en el Cetro de Ottokar.

Me voy ahora a Valladolid.

Valladolid Mavericks

Les he venido a hablar de una chica anónima que me ha dado la vida, siguiendo los consejos del buen Alberto de no flagelarnos a cada minuto.

Volviendo a las generalidades….la ciudad en la que habito tampoco es que sea la fiesta continua y el colmo de la amabilidad. La capitol es conocida como Valladolor, Vallamordor o ha generado grandes éxitos como Lady Valladolid.  [Eso sí cuando la ciudad está en fiestas la gente las vive, en eso seguimos siendo campeones del mundo del sopor].

Pero hay sorpresas. El otro día fui a llenar el gaznate al Frescco, en Vallsur. Según entras en Zorrilla, un centro comercial medio grande. Ahí.  Y de repente pido una coca-cola. Y repito. Y repito. (Es gratis con el menú y tengo problemas de adicción con la cafeína)

Y sonreía. Y sonreía. Y sonreía.

Fueras las veces que fueras. Le molestaras las veces que le molestaras. La chica sonreía. A mí y a todo cliente que se le acercaba a la barra. Seguro que no es ni mileurista, que trabaja más horas de la cuenta, que no tiene el favor de sus jefes. Pero ahí la tienen. Una Profesional con mayúsculas. Tenga los problemas que tenga, que los tendrá, ante el cliente una sonrisa. Admirable.

Ya me quedé mirando con atención. Y entonces sí… cuando se agachó a limpiar algo, cuando se creía lejos de la vista del cliente… resopló. Se levantó, volvió a su puesto y puso de nuevo su sonrisa.

*_______

Traje a unos amigos a Ávila hace unos días. Los dejé por el centro. Había puestos donde comer, muralla que visitar y ciudad de la que disfrutar. Todo fue estupendo menos un apunte clásico…

“Joer, Ru. He entrado a una tienda y la dependienta tenía más ganas de que me fuera que de que comprara algo”

¿Les suena? El mejor embajador de nuestra ciudad somos cada uno de nosotros. Sonriamos, amigos.

Pd 1:  El otro día leí a alguno de vosotros (ahora no recuerdo a quién) que en Ávila no se había registrado ni un terremoto en taitantos años. Si alguien tiene el enlace que lo suba. ¡Tal vez necesitamos una buena sacudidita!

Pd 2: Por acabar con las pretendidas buenas intenciones les cuento otra historieta: Una mendiga entra a un bar céntrico de Valladolid. Nos ofrece mecheros. No fumamos, le decimos. Entonces el camarero le llama por su nombre, coge un tupper, lo llena de arroz y se lo da a la señora, que sonríe.  No pongo el nombre del local para evitar problemas al camarero (tal vez el hostelero no sea tan proclive a regalar la comida) pero si van a Valladolid pregunten dónde tomar el mejor arroz a la zamorana. Y si pueden…dejen una propina en la barra.

La número 12

Un café con… Sonsoles Sánchez-Reyes

Esta vez llego puntual. Me da tiempo a asomar la cabeza a la puerta del bar y fumar un cigarro mientras me ponen el café solo que he pedido. Apuro el cigarro, entro, repaso mis notas… En ese momento llega Sonsoles, sonríe… “Qué puntual Juan Luis”, dice… Me levanto para saludar, la camarera no está y debemos esperar un poco a su regreso para pedir la Coca-Cola que tomará ella, producto del que dice ser consumidora habitual, tomamos asiento. “De pequeña no me dejaban tomar Coca-Cola ni Gaseosa… “, termino yo el comentario “Y como basta que te prohibiesen algo para que después lo hicieses con más ganas, ¿no? Como todos los niños pequeños… “ Sentencia con un “Efectivamente…” y nos ponemos finalmente en marcha con nuestra charla una vez conseguido el refresco.

Sonsoles Sánchez-Reyes es abulense de nacimiento y de convicción. Así lo reconoce desde el primer momento y este dato me ayuda después a comprender otras cosas. Nace en 1968 en “ese año de las revueltas estudiantiles”. Reconoce orgullosa raíces gallegas, su madre es de allí así como su familia por esa parte. Se forma en Salamanca “como tantos y tantos abulenses” en Filosofía y Letras por un lado y Derecho por otro, los mismos estudios que realizó su abuela a la que define como “una mujer valiente que estudió cuando casi ninguna mujer podía estudiar y dedicó su vida a la docencia llegando incluso a ser directora de su instituto en una época en la que las mujeres lo tenían más difícil que ahora”. Termina sus estudios en el año 1991 y pasa los dos años siguientes trabajando en un colegio local antes de acceder a la Escuela de Educación en calidad de asociada. En 2004 Justo Bolekia confía en ella, teniendo ya la plaza en propiedad, y accede a la subdirección de la escuela y tras cuatro años y el respaldo y apoyo de sus compañeros se presenta finalmente al puesto de directora en 2008, cargo que ha renovado en este año 2012.

En el contexto de la conversación me cuenta que la Universidad le ha servido para encontrar muy buenos amigos, para crecer mucho como profesional y como persona. “Es muy importante que quien quiera acceder a la universidad pueda hacerlo en las mejores condiciones y, sobre todo, que ni por razones económicas, ni por razones ideológicas… Una Universidad es universal. No puede ser universidad con apelativos, con un adjetivo añadido, la universidad es de todos, es para todos y así también crece la propia universidad”. En este punto incido en todo el asunto que estamos viviendo ahora referente a recortes educativos, subida de tasas universitarias… “¿Es, quizá, el momento más duro al frente de la escuela?”, pregunto… “Es el momento que está resultando más crítico desde que estoy en la Universidad. No solamente por las tasas que es una noticia malísima y algo incomprensible, es la impresión de que todo el mundo se fusione con todo el mundo. Es el querer reorganizar de forma ciega y con fiebre, que los centros se organicen sin pararse a pensar si realmente un centro funciona o no. Además es algo que desmoraliza a la gente de dentro, al profesorado… Me produce un gran disgusto y una gran tristeza pero es el momento en el que más hay que dar de uno mismo y cuando las cosas van mal es cuando más se te necesita.”

Sonsoles es Teniente de Alcalde de Cultura, Deporte y Educación en el Ayuntamiento de Ávila. Gestiona directamente la Concejalía de Cultura y supervisa lo que se hace desde las otras dos. Le pregunto por lo que le mueve a entrar en política y es cuando me reconoce que siempre ha tenido inquietudes, sobre todo en el aspecto cultural, que le hacían pensar que algunas cosas se podían hacer mejor movida por ese abulensismo que me reconocía al principio. “Siempre suelo decir que hay tres cosas que siempre me han movido. La primera todo lo que tiene que ver con cultura y conocimiento. Me gusta, es mi oficio y soy una persona curiosa a la que le gusta aprender. La segunda es todo lo que tiene que ver con Ávila, una ciudad de la que cada vez me voy encariñando más. Y por último todo lo público. Vengo de una familia de funcionarios y vi lo mucho que se dejaban la piel todos los días para sacar adelante su trabajo lejos del concepto de que el funcionario se dedica a poner sistemáticamente sellos en las cartas.” Continúa. “Unos buenos servicios públicos que estén bien, que estén mimados, creo que es algo muy necesario e importante.”

La charla va bien, ambos, creo, estamos a gusto y Sonsoles tiene mucha conversación y muy interesante… Me cuenta que era abril de 2011 cuando el Alcalde de Ávila, Miguel Ángel García Nieto, se pone en contacto directamente con ella para comunicarle su intención de contar con su ayuda de cara a la siguiente legislatura. Sonsoles, tras la sorpresa inicial y varias consultas,decide aceptar la propuesta. No era en aquel momento afiliada a Partido Popular y no lo es ahora. “¿Le habrías dado prioridad a la Universidad en detrimento de la política?” Su respuesta no puede ser más clara. “Por supuesto, sin ninguna duda” y con esa convicción consigue la mía. “Cuando adquieres un compromiso hay que llevarlo hasta el final y creo que en la Universidad queda mucho trabajo y debo acabar lo que he empezado”.

Normalmente tenemos un concepto de la política. Una idea, cuando la miramos desde fuera, que no tiene por qué ser lo que hay dentro. Para bien o para mal… Tiro por ahí… “Antes acudía a los medios de comunicación para conocer las noticias, ahora veo las noticias que ya conozco y veo cómo se tratan y el trabajo que hay detrás de todo eso, en ese sentido me ha servido para valorar mucho más el esfuerzo que hacen los periodistas por trasmitir los acontecimientos. El apoyo que tienes por parte de gente de forma desinteresada que te ofrecen proyectos, dar charlas, exposiciones… es una riqueza la de gente que está dispuesta a ayudar y colaborar contigo, es lo que más me ha gustado en el tiempo que llevo en el Ayuntamiento.” Pregunto por el “punto fuerte” de Ávila culturalmente hablando. Abulensis y la Orquesta Sinfónica de Ávila son los dos proyectos por los que más ilusión muestra y por los que de manera más decidida apuesta como referentes en la ciudad. A nivel personal hace referencia al Foro de Guiomar de Ulloa. “El proyecto que más de mí lleva es este foro. Guiomar de Ulloa fue una mujer que dinamizó mucho en su momento a base de juntar a personas muy heterogéneas a hablar… El sentarse a hablar es una noticia buenísima y sí, he echado de menos foros y reuniones para eso, para sentarse a hablar. En este sentido salía todos los días de este foro contenta de haber incentivado cierto debate. Habrá una segunda edición antes de que acabe el año…. Nombra más de pasada eventos realizados como Avicine y los actos del Día del Libro así como la Farsa de Ávila, cita que también se repetirá… “En muchas ciudades se hacían rutas por el cementerio”, le preguntaba por el acto que más “miedo” le había dado poner en marcha. “Pasé dos días un poco malos. Hubo comentarios que me hicieron dudar. Hacer una cosa un poco arriesgada como ésta podía dar una imagen diferente, antes de ver la actividad. Al final salió todo muy bien pero reconozco que es el momento que pasé un poco más de miedo… Repetiremos con esas visitas. Estamos ya cambiando la organización para acoger a tanta gente como hubo. No esperaba a más de 100 personas y me encontré con 400 y un sólo guía. Lo mejoraremos y lo repetiremos”.

¿Y la subida de IVA que ha sufrido la cultura?. “Es una noticia malísima. Es como la subida de las tasas. Como subir una valla para que la gente tenga más difícil el acceso. Yo me volcaré a que no haya nadie que quiera acceder a la cultura y no pueda. Buscaré fórmulas, reorganizaré, reestructuraré… La idea que tengo siempre en cultura es intentar no repercutir al ciudadano y mantener los precios porque es verdad que no se puede poner puertas al viento y la cultura es algo fundamental y necesario… ” .

“¿Qué posibilidades tiene una persona que quiera exponer en Ávila su arte?” Aludo al cierre de la última galería privada de arte que había en la ciudad. Sonsoles me remite al programa Inciarte. Dicho programa es para expositores noveles, que nunca han mostrado sus creaciones en exposición. Este programa consta de exposiciones de dos semanas y entre una y otra se presta el espacio, El Episcopio o el Auditorio de San Francisco, a otros artistas. No queda dentro de dicho programa pero es la alternativa que se puede ofrecer a los artistas ya experimentados con un pasado expositivo. En este punto patino, como mal entrevistador que soy, y pregunto por el Museo Provincial. Me aclara Sonsoles que el museo es de gestión regional, depende de la Junta de Castilla y León y no tienen competencias en su gestión.

Vuelvo al asunto personal y le pregunto por la disciplina artística que más le gusta. ” Yo me quedo con la palabra. Me encanta hablar, escuchar, leer y escribir. Me fascina, lo paso muy bien con las palabras”. “¿Escribes? ” . “Sí, claro, todo el mundo escribe algo. Antes de saber escribir ya dictaba cosas que se me pasaban por la cabeza.” Siguiendo este hilo me descubre que no tiene nada publicado pero que “es mi asignatura pendiente”. Hablamos de música… “He pasado por muchos momentos, hablando de música clásica me quedo con Chaicovski, me transmite mucha fuerza… Me gusta mucho la música de piano. Escucho mucho, por las raíces, la música de Hevia y Carlos Núñez y si me preguntas por Pop me gusta mucho grupos como Cold Play Gustos muy variados.” Cambio de tercio y le pregunto por el libro que ahora tiene en su mesilla. Me gusta mucho la respuesta y me reafirma en la imagen que tenía de Sonsoles de una persona trabajadora y documentada. “El último libro que he leído es “La encrucijada de octubre” que presentamos en el Episcopio hace tres o cuatro días. En mi mesilla tengo “Detrás de la lluvia” que presentaremos en Ávila el día 9 de octubre”.

Dos horas de conversación dan para esto y para mucho más. Una charla amable y cordial con Sonsoles que, como ella decía, “a ver si repetimos, no ya para el blog, no tiene por qué, sino por hablar”.

Por supuesto… Gracias, Sonsoles.

Persigamos quimeras

Hay una pintura que se utiliza normalmente como símbolo de una parte del carácter de los pueblos que han configurado eso que, de momento, llamamos España. Se trata del Duelo a garrotazos, uno de los frescos que adornaban las paredes de la Quinta del Sordo, finca donde residió su autor, Francisco de Goya, los años anteriores a su exilio. Dos hombres, hundidos hasta las rodillas en el barro, pelean a muerte armados con dos garrotes. Es una escena cargada de violencia y de dramatismo: dos hombres atrapados, más preocupados de matar a su enemigo, a su contrario, que de salir de la situación en la que se encuentran. Ya saben: el espíritu cainita de los españoles, las dos Españas, la Guerra Civil, la tragedia nacional, la leyenda negra, las viejas heridas que no cicatrizan nunca, la estupidez, la cerrazón, etc.

España es un país bipolar, ciclotímico, que alterna episodios de excitación y euforia con otros de honda y persistente depresión. Tan pronto somos, o nos creemos, los mejores – los más listos, los más guapos y los más altos, los de la championsleague y el G7, faro de occidente y ejemplo a seguir – como nos consideramos un detrito de la historia, unos seres abominables incapaces de hacer la O con un canuto, de atarnos las zapatillas sin caernos o de gestionar nuestros asuntos sin el consejo firme de quienes de verdad saben. En este movimiento pendular que es el estado anímico nacional, ahora mismo nos encontramos en la parte mala. Tras años de creernos la personificación de todas las virtudes, los nuevos ricos que ponen los pies sobre la mesa de los poderosos y echan el humo en la cara a sus antiguos señores mientras les dan lecciones; nos estampamos contra un muro, de buen ladrillo y cemento burbujeril, y caímos en la más honda de las fosas abisales, en la cuneta de la historia de donde, ahora lo sabemos, nunca debimos salir.

Donde antes sólo había loas a nuestro buen hacer, ahora solo hay llantos. Se acabó la epopeya española, se acabó la fiesta, bienvenidos al drama, al Pain in Spain, al Duelo a Garrotazos del que hablábamos un poco más arriba. Ahí estamos, asestándonos hostias como panes, sangrando, hundidos en barro hasta la rodillas. La esencia nacional, el valle de lágrimas, la condena eterna de la piel de toro con la que cargamos desde Indíbil y Mandonio y de la que solo nos liberaremos cuando Hercólubus acabe con nuestro sufrimiento.

¿No están ustedes un poco cansados de todo esto? La economía no levanta cabeza, el paro está desbocado, los dramas se amontonan a las puertas de cada oficina del INEM y de sus sucedáneos regionales y en ocasiones parecemos gobernados por una piara de incapaces. Es difícil, incluso contraproducente, ser optimista en estos momentos pero ¿es necesario que nos flagelemos cuarenta veces cada día? No hablo de negar la realidad o de consumir alucinógenos antes de pasar por las páginas salmón, como hace la Ministra del ramo antes de mirar las cifras de empleo. Ni de lanzar mensajes apelando a que los galgos y los podencos remen juntos y sin ladrar para recuperar el espíritu de la santa e inmaculada transición. Ni de dejar los debates o las algarabías para favorecer la unidad de la nada, precisamente cuando más debate y más confrontación de ideas necesitamos.

No hace falta que me acusen de pecar de optimista, de negarme a ver la realidad o de que hablo desde la comodidad de tener, de momento, un trabajo. Yo soy el primero que me he recitado esa letanía antes de obligarme, casi a punta de pistola, a escribir estas líneas. También soy pesimista y el primero que piensa que estamos metidos en un agujero hondo, oscuro y frío; pero estoy seguro que lo primero que hay que hacer para salir del pozo es dejar de cavar. No hablo de optimismo fingido, ni de risas bobaliconas como las de nuestros ministros, ni de aplicarnos una lobotomía para dejar de sufrir. No podemos pedir a los parados de larga duración que sean optimistas o que confíen en el futuro, eso sería de gilipollas. Ni podemos exigir a aquellos que no pueden pagar sus hipotecas que preparen con ánimos renovados las cajas en las que guardarán sus pertenencias si terminan embargados. No podemos esperar que una victoria de la selección nos haga olvidar los recortes en educación, sanidad o dependencia. El mundo en el que creímos vivir ha saltado delante de nuestros ojos. La crisis, que no es solo económica, se ha llevado nuestras certezas en medio de una avalancha de lodo. Es normal y lógico que estemos jodidos.

De lo que hablo, aceptada la realidad, es de superar el fatalismo en el que parecemos instalados. Realistas sí, también jodidos y cabreados, pero no resignados a caminar con paso firme hacia el infierno. No estamos condenados, por el mero hecho de ser españoles, a sufrir miserias, a ser gobernados por incompetentes. No somos más tontos que un europeo del norte, ni el Mediterráneo corrompe, ni en estas latitudes el efecto de los rayos del sol reblandece nuestras neuronas. Muchos parecen haber asumido estas máximas, pero solo son una excusa para no enfrentarse a los problemas.

Hablo, en definitiva, de que tras constatar que vamos en el mismo barco y que la vaselina la pagamos a pachas, recordemos que incluso al borde del abismo la probabilidad de caer es solo del 50%. No podemos seguir agachando la cabeza resignados porque todo va a ir a peor. Resignados a que todo es culpa nuestra, a que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, a que hay que sufrir para sobrevivir, a que no hay remedios, a que el problema de España es que está llena de españoles. Tenemos que superar urgentemente ese pesimismo atávico que parece que nos impregna por el simple hecho de nacer en estos páramos. Tenemos serios problemas y se han cometido errores, pero podemos identificarlos y debemos encontrar soluciones. ¿Tenemos los políticos que nos merecemos? Quizá sí, pero podemos cambiarlos. ¿Hemos hecho todo mal los últimos treinta años? No, ni mucho menos. Hay que cambiar lo que no funcione, reformar lo que merezca la pena mantener para mejorarlo y extirpar el tejido muerto. Si hay un problema con el mercado laboral, busquemos soluciones. Si la organización territorial ya no nos sirve tendremos que sentarnos para encontrar nuevas opciones. Si nuestro modelo económico no funciona, habrá que buscar otro. Si las desigualdades no dejan de crecer y carcomen nuestra sociedad y nuestra economía, ha llegado el momento de luchar contra ellas. Si algo no te gusta, haz algo por cambiarlo porque buena parte de ese futuro que hoy parece lejano depende de cómo encaremos el presente. Y lo que vale para el país es aplicable a cada comunidad autónoma y a cada ciudad. Si Ávila no te gusta, si Castilla y León te deprime, aporta algo, por poco que sea, para lograr los cambios que necesitan. No va a ser fácil, vienen tiempos duros, oscuros e inciertos; pero no hay nada en nosotros que nos impida salir de esta. En ningún sitio está escrito que estemos condenados a vagar eternamente por el desierto.

Volvamos a donde empezamos, al Duelo a Garrotazos. El cuadro que podemos ver en el Museo del Prado no es el que pintó Goya hace casi dos siglos. Los dos hombres que se pelean no estaban hundidos en el barro cuando salieron del pincel del aragonés, sino sobre la hierba. Esa zona oscura fue añadida después de arrancar la obra de las paredes de la Quinta del Sordo.  Sí, se están peleando con dos garrotes, y sí, están sucios y ensangretados; pero ya no hay nada que les obligue a matar o morir.

No estaban condenados, igual que no lo estamos nosotros. Ellos tenían más opciones que dejar su vida en aquel campo, nosotros también. En nuestras manos está.

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