Elige tu propia aventura

¿Han leído alguna vez un libro de “Elige tu propia aventura”? ¿No? Les explico rápidamente. En este tipo de libros, el lector va construyendo la historia, el relato, paso a paso. Cada cierto tiempo, suele ser cada pocas páginas, el lector debe elegir entre dos o más opciones y dependiendo de su elección, debe continuar por una página o por otra. Si decides besar a la chica, pasa a la página 83. Si crees que lo mejor es seguir viendo la Eurocopa en la tele, sigue en el sofá y pasa a la página 95. En wikipedia llaman a esto hiperficción explorativa.

¿Me he explicado bien? ¿Les apetece probar? Como esto no deja de ser un blog y el espacio es reducido no les voy a soltar aquí una novela de aventuras, ya tendremos tiempo de eso otro día. Solo les voy a narrar una escena y les voy a dar dos posibles finales. Evidentemente, si ustedes gustan y se ven acompañados de las musas y de tiempo para atenderlas, pueden escribir finales alternativos en los comentarios. Muy bien, vamos allá.

Viernes, 19 de Mayo de 2006

Pasan algunos minutos de las doce del mediodía, hora a la que estaban convocados los medios para la rueda de prensa. Cientos de periodistas esperan sentados en el patio del Palacio de la Moncloa la aparición del Presidente del Gobierno que, según se rumorea, hará un importante anuncio de carácter económico. Sin previo aviso, unas puertas se abren detrás del atril gris con el escudo de España dispuesto para la ocasión en un lateral de la sala. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cruza con paso firme y rostro serio un par de estancias hasta llegar al patio donde le reciben docenas de flases. Deja en el atril unos pocos folios y posa durante unos segundos ante las cámaras de los periodistas hasta que su jefe de prensa se acerca a los mismos y les ruega que se retiren para que pueda empezar la comparecencia. Al fondo de la sala, el ministro Solbes y el equipo de ambos esperan tensos. El presidente del Gobierno, una vez que todos se han sentado, coloca los folios que contienen su discurso con esmero y mira con gesto estudiado a la cámara de televisión que desde el centro de la sala retransmite la rueda de prensa en directo.

“Españoles, ciudadanos y ciudadanas. Atravesamos una época de prosperidad como nunca antes había vivido nuestro país. El desempleo cae mes tras mes y todos los indicadores hablan del fuerte crecimiento, sostenido y continuado, de nuestra economía. Tras años de esfuerzos, nuestro país parece por fin estar alcanzando las cotas de desarrollo de nuestros vecinos más prósperos. Pero este crecimiento no está exento de peligros.

En el programa electoral del Partido Socialista que avalaron con su voto los españoles en los pasados comicios, ya se mencionaban alguno de estos riesgos y ya se proponían soluciones. Ha llegado el momento de ponerlas en marcha.

En nuestro país, todos los informes lo señalan, tanto de las instituciones europeas como de nuestro propios organismos, se ha estado gestando durante la última década lo que se conoce como una burbuja inmobiliaria de raíces especulativas. Así lo pone de manifiesto, entre otros, el último informe del Banco de España. Esta burbuja, que afecta a todo el país y a muchos sectores de nuestra economía, es un peligro grave y cierto para el futuro de nuestra nación y es deber de este gobierno, por lo tanto, ponerle freno con todas las medidas a su alcance. Por este motivo, el Gobierno va a enviar al Parlamento de la nación para su debate y aprobación una serie de medidas destinadas a enfriar el crecimiento del mercado inmobiliario, la especulación y los riesgos inherentes para nuestra economía. Entre estas medidas, que tiene como fin último forzar un aterrizaje suave del sector y asegurar el crecimiento sostenible en el futuro del país, están las siguientes:

– Limitar el volumen de préstamos totales concedidos por las entidades de crédito.

– Reducir la exposición del sector financiero a la construcción, ya sea mediante la concesión de crédito a particulares o empresas, o mediante la participación directa en empresas del sector.

– Limitar por ley el máximo financiable en cada operación de compra-venta de viviendas y regular estrictamente todo lo relacionado con la tasación de las mismas.

– Reformar la ley para despolitizar las Cajas de Ahorro.

– El estado asumirá las competencias últimas en materia de urbanismo de las entidades locales y reformará el sistema de financiación de estas para que no dependen en exclusiva de los ingresos procedentes de la construcción.

– El Estado intervendrá en el mercado de la vivienda para, en un primer momento, moderar el crecimiento del precio de los pisos y a largo plazo rebajarlo. Se potenciará la construcción de viviendas a precios por debajo del mercado y se fomentará el mercado del alquiler.

– Fin de las ayudas y ventajas fiscales para la compra de viviendas.

– Aumento de los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria.

– Creación de nuevas figuras impositivas que penalicen la especulación y la acaparación de viviendas.

Todas estas medidas, que se concretarán, como dije al principio, en una ley que el gobierno remitirá al parlamento, tendrán consecuencias inmediatas y el gobierno lo sabe y las asume. Frenarán el crecimiento y la creación de empleo y afectarán especialmente al desarrollo del sector inmobiliario y financiero, pero es tarea de este gobierno pensar en el futuro, no solo en el corto plazo o en las próximas elecciones. Confiamos en que los españoles sabrán ver los beneficios que a largo plazo tendrán en la sociedad española las iniciativas que nos disponemos a tomar. Muchas gracias”

Opción A.- Tras un provechoso debate en el Congreso y en el Senado, las medidas se consensúan y se aprueban por unanimidad. El líder de la oposición reconoce que las medidas, que refuerzan los cimientos de la economía nacional, deberían haberse tomado antes. Los españoles, tras leer la información que aporta el gobierno y seguir con atención el debate en las cortes, asumen que el diagnóstico que ha hecho el ejecutivo es el correcto. Habrá gente que perderá dinero, es verdad, se pagarán más impuestos, se crecerá menos y será más difícil comprar una vivienda pero es por el bien común. Las entidades locales reconocen que el desarrollo urbanístico se les estaba yendo de las manos y piden sentarse con el gobierno a negociar su presencia en los órganos de decisión para colaborar en la redacción de la nueva legislación. Las entidades financieras y las empresas del sector de la construcción asumen su parte: crecerán menos hoy pero lo harán de forma más segura. Todos los españoles, en definitiva, respiran aliviados por haber frenado el crecimiento de la burbuja.

Opción B.- A los pocos minutos de terminar la rueda de prensa, el líder de la oposición emite un comunicado en el que afirma que el objetivo del Gobierno es destruir la economía nacional y limitar el crecimiento para poder beneficiar a sus partidarios con ayudas y subvenciones. Los demás partidos se suman a las dudas y los partidos nacionalistas concluyen que el verdadero fin del Gobierno es acabar con el autogobierno de las comunidades. Algunas regiones gobernadas por el partido de la oposición se plantean incumplir las medidas anunciadas y en otras se empiezan a recoger firmas. Las entidades locales claman contra las medidas que, dicen, arruinarán sus finanzas y acabarán con la bonanza. Muchos alcaldes auguran que no podrán terminar los grandes proyectos que ya han empezado y todos temen que se frene el crecimiento del país. Las entidades financieras emiten por su parte un comunicado en el que afirman que sus cuentas están saneadas, que su perfil de riesgo es óptimo y que con este tipo de medidas solo se consigue sembrar dudas sobre su solvencia. El sistema financiero español, recuerdan, es uno de los más seguros del mundo. Lo mismo dice la patronal de las Cajas de Ahorro. Modificar la ley que regula su funcionamiento es atentar contra un modelo de fiabilidad demostrada. Los ciudadanos, por su parte, ponen el grito en el cielo. Aquellos que especulan con viviendas echan cuentas y se ven con el agua al cuello. Los que trabajan en el sector temen por sus puesto y los que esperaban trabajar en él ven como se esfuma su perspectiva de futuro. Se convocan manifestaciones en las principales ciudades que cuentan con el respaldo de los partidos de la oposición, de la patronal, de los bancos y de los obispos y se pide la dimisión del gobierno.

¿Cuál creen ustedes que habría sido el final más probable?

9 Responses to Elige tu propia aventura

  1. Pepe Harráez says:

    Opción A: El sentido común.
    Opción B: Lo inquietante de a pesar de todo tener la conciencia tranquila.

  2. alonso says:

    Interesante elección ucrónica la que nos propones, aunque creo que en el 2006 ya era un poco tarde para tomar esas medidas…
    Ciñéndome a la pregunta, es evidente que si hubiera habido unos dirigentes preclaros y lúcidos que hubieran tratado de atajar los males y vicios del sistema cuando las vacas gordas –que es cuando toca hacer esas cosas y no al revés-, habrían caído en desgracia en un plazo no superior a 2 meses, porque NADIE habría aceptado tal situación. Y es que la mentira inmobiliaria y la mentira financiera es lo que ha alimentado a ayuntamientos, diputaciones, partidos políticos, constructores, albañiles, parados, bancos, seguros, ongs y a todo hijo de vecino con más de 30000 euros ahorrados que los ha invertido, de una u otra forma, en ladrillo.
    Y por más que “alguien” expresara el abismo al que eso nos llevaba, nadie le habría prestado la menor atención. Debe formar parte de ese natural mecanismo humano por el que por más que le repitas a un niño que no debe acercarse a la llama porque es peligroso, hasta que no se quema no aprende. Lo terrible es que, a nivel social, ni quemándonos aprendemos, así que aún metidos en lo peor de la crisis –eso parece desde estas profundidades- auguro que cuando salgamos de ella volveremos a caer inmediatamente en la espiral de otra burbuja, me atrevo a imaginar que por estos solares podría ser la del turismo….

    Un saludo

    • Alberto Martín del Pozo says:

      La elección del año 2006 para situar la ficción tiene una razón. En ese año, en teoría, un informe de los inspectores del Banco de España alertó al Gobierno de los riesgos de la expansión del crédito y de la burbuja.

  3. Guillermo B. says:

    Al margen de los informes del Banco de España, Alberto, de devuelvo tu hiperfábula corregida y aumentada:

    Año 2003, Mayo (¿por qué? Porque en ese momento yo ya era consciente de la famosa burbuja, al haber vendido por 2,5 veces el precio de compra un piso adquirido 27 meses antes)
    El que sale es Aznar, que propone todas y cada una de las medidas que tu dices, y además, las complementa con otras de corte estructural como abaratar el despido y los costes laborales, adelgazar la Administración por la vía de la congelación de la contratación de personal, y además, como guinda, una contracción de la obra pública restringiéndola a inversiones productivas y de I+D, abandonando entre otras las ayudas a las explotaciones no rentables (carbón).
    De paso, y siendo él como es (o era), pues algo de mano metería en el asunto de las subvenciones sindicales.
    Las opciones A y B se mantienen, y creo como mis anteriores antecesores en esto del comentario que la B ganaría por goleada, con ZP en este caso haciendo el papel de malo en la oposición.

    Así es que por un lado la fábula viene a decir que la oposición es oposición, sea del signo que sea, y que hace falta realmente ver al Titanic de punta para que empiecen a plantearse el apoyo a medidas gubernamentales, y por otro, a respaldar a Alonso, en tanto en cuanto el problema en el 2006 (o 2003) no eran malvados banqueros, infames promotores, ineptos Cajeros… El problema éramos nosotros, todos, metidos en una vorágine de expansión que mareaba a cualquiera, en un carrusel del que nadie, absolutamente nadie, quería bajarse.

    ¿Y sabes lo peor? Que como en el precioso poema de Eric Bogle ( Version de The Fureys, por favor), it all happened again, and again and again… and will do so.

  4. alonso says:

    Y a mí me parece que está bien documentada y planteada la ucronía. Pero, aunque no sé si podría documentarlo,lo que digo es que del riesgo del estallido de la burbuja inmobiliaria se empezó a hablar desde bastante antes y antes habría que haberla atajado. Pienso que a mediados de los 80 o en los 90 simplemente con la adquisición o realización de vivienda de titularidad estatal destinada a alquileres y que hubieran permitido regular los precios -como había en algunos países europeos-, habrían evitado gran parte de los males de hoy (y aunque no se lo crean, algunos decíamos entonces algo por lo menos parecido)…. y claro nos habríamos saltado los pelotazos, el deasrrollo y el crecimiento vertiginoso de los años siguientes ….
    Pero eso es otra historia, o al menos otra faceta de ésta. Sea como sea, tal y como has planteado la cuestión no creo que sea tan sustancial el punto de partida en el 2006 o en la década anterior….

  5. Lo deseable, la A.
    Lo real, la B.
    Evidentemente en muchos de estos puntos como el de plantear despolitizar las Cajas de Ahorro no estaría de acuerdo ni Clifford, ni siquiera el mismo Presidente. ¿Qué sería entonces de ese primo, amigo, tío, que acabó raspadito la educación básica y que no tenía mejor cosa que hacer que pasearse por la zona Emidio Tucci para adquirir un traje y corbata a conjunto con su despacho en Caja de Ávila, (por poner un ejemplo, eh, no se me vea la intención…)
    ¿Aumento de los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria? Pues oye, sí. Y saldríamos ganando los que tenemos/tendremos el típico piso compuesto por:cocina-habitación-baño-salón en la misma estancia. ¿No habéis probado a dormir encima de la lavadora? Es una experiencia religiosa. Pero claro, los del Gobierno y oposición aka TOCAPELOTAS del montón no podrían tener esas lujosas casas dignas de jeque árabe.
    Y así con todas. Es un planteamiento positivo, de hecho muy muy deseable. Pero en este país y en esta sociedad ¿quién da su brazo a torcer por el prójimo? ¿Quién estaría dispuesto a regalar una mínima parte de su riqueza para favorecer el desarrollo del resto? ¿Dos, quizá tres personas? ¿Entre ellas aparecería alguien relacionado con la Iglesia? (No lo creo) Igual sí…
    Hoy he leído esto y creo que resume bien la pena de gente que nos gobierna: “Cuando eres gilipollas y lo demuestras puedes ser cómico o ministro”.

    • Guillermo B. says:

      Homine lupus homini, o algo así.

      Uno se deshace de lo propio (entendido esto como ganado con esfuerzo, sudor, tiempo, inversión, riesgo) para dárselo a otros por dos motivos básicos: por caridad (que no solidaridad), y ahí la Iglesia algo tiene que ver, o porque a través de ese trasvase se confía en mejorar lo propio (egoísmo), bien logrando más mercado, más seguridad o más de lo que sea… Por lo demás, esto es la guerra.

      Si realmente los enchufados mandones de la Caja tenía, amén de un desconocimiento absoluto de lo monetario, una falta de gusto tal como para vestir de Tucci, así nos ha ido…

      Saludos

  6. Pingback: Pensarte da sed | Trapseia

  7. Pingback: ¡Esto está muy guay! | Trapseia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: