Indignados en el sistema

Estamos hartos del trinque. Siempre hemos estado hartos del trinque pero lo de ahora es un lodazal interminable.  Nos sobran los motivos para pedir una democracia real ya y para gritar con rabia que determinados tipejos no nos representan. Por todo ello yo también soy un ciudadano que si me preguntan diría que tengo “más bien simpatía” por el 15M. Me gusta ver ciertas pancartas (no determinadas banderas), ver reacción social, ver que parece que no damos todo por vendido sin más.

El otro día me acerqué a hablar un rato con el grupito de indignados que estaban a las puertas del Congreso del PP en Ávila (retomando lo que escribió Alberto). Conozco personalmente a algunos como también conozco a unos cuantos en Valladolid o incluso he estado de chachara con acampados amigos en la propia Plaza del Pilar en Zaragoza.  Comparto el pesar y la queja, me encantó el estallido inicial pero he ido perdiendo simpatía por cómo ha ido evolucionando el movimiento.

Tuve personalmente cierta implicacion (breve) en el germen de las protestas e Ávila. Esos primeros intercambios de mensajes por Twitter cuando las ciudades empezaban a movilizarse. Daba rabia ver a Ávila parada, sin salir en las listas de concentraciones que se iban impulsando.

Fue realmente bonito el inicio o a mi me lo pareció. Una amalgama de personas formaban la protesta del 15m. Rojos, azules, magentas, descoloridos. Unidos todos contra el hartazgo, diciendo que ya estaba bien. Pablo hizo un atinado post sobre aquello.

La pregunta era en qué iba a derivar aquello, quien lo utilizaría, si se dinamitaría o se apagaría o si por el contrario tomaría fuerza y sería ejemplo en todo el mundo. Un poquito de todo ha pasado, la verdad.

Yo me desapegué cuando comenzaron las asambleas. No por el hecho en sí de debatir en público, que eso siempre está bien. Lo que no veía bien era  que aquello parecía ir a misa (perdón). Lo que se votaba era el sentir del pueblo.  Y eso de apropiarse del término “pueblo” es un error. ¿No, nos representan? Sí, sí nos representan. Muy a mi pesar pero sí.

Estar de vocal en una mesa electoral me hizo volver a refrescar lo que ya sabía: El pueblo es una realidad muy heterogénea que incluye indignados, obreros, monjitas, pijoplayas, mediopensionistas y pensionistas enteros. Habrá que cambiar el sistema electoral, protestar por injusticias como el derroche o el caradurismo extendido pero la asamblea nacional es el Parlamento y los elegidos lo son democraticamente.

Sobre éste y otros temas aledaños tuvimos el otro día en Twitter una interminable discusión  @albertomdp, @mmerino  y servidor pero estábamos de acuerdo en numerosos puntos. Lo resumiría en lo que se escribía el otro día por aquí…

“A mi me gustaría que se afiliasen a un partido y lo cambiasen desde dentro, o que creasen uno nuevo para defender desde allí sus intereses, que lucharan por cambiar el país desde los canales tradicionales, pero sé que nada de esto es fácil y que los canales de participación llevan tiempo oxidados.”

Echo un vistazo a Grecia a ver qué pide la gente de Syriza. Un artículo me pone sobre la pista y leo con atención.  Ejemplo…

“Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo. También añade lindezas como subir la renta al 75% para todos los ingresos por encima del medio millón de euros anuales. U otras no menos elocuentes como subir el salario mínimo a los 751 euros brutos, o nacionalizar la banca y todos los sectores estratégicos, las comunicaciones, acabar con los secretos bancarios. Igual trabajo igual salario, sin distinción de ningún tipo. Atajar de raíz la evasión y el fraude fiscal. Cambiar la Ley electoral para que la representatividad, de veras, sea proporcional. Una sanidad pública total.”

Me pirraría ver hechas realidad el 50% de los propuestas.La otra mitad me dan más respeto. No creo que les votara pero introducen al debate cuestiones interesantes. Servidor al final es un poco maricomplejines. Apoyo reformas estructurales de gran calado (republicano, federal y laicista) pero no aspiro a convertirme en un Kirchner.

En resumen, con cariño y sin ganas de enfadar a nadie…lo que me gustaría es que los indignados dieron un paso al frente y aspiraran a cambiar las cosas dentro del sistema. No digo como Syriza que aquí cada movimiento tendrá sus asuntos que proponer. Me refiero a que esto de ocupar plazas, hacer asambleas, manifestarse ha sido rejuvenecedor pero hay que dar el siguiente paso. Como dijo Willy para zanjar el debate en Twitter…

“Afiliaciones masivas a los partidos políticos. Esto se cambia desde dentro o a hostias. #NoHayMás”

Del 15M ya hablamos y hubo muchas opiniones. Ésta sería la mía: cambiar el sistema pero utilizando el sistema. De lo contrario hablamos de guillotinas y hogueras y creo que eso de momento se lo dejamos a los mayas a ver si echan un cable.  Muy chispeante a ser posible.

3 Responses to Indignados en el sistema

  1. Guillermo B. dice:

    A mí, el 15-M me lleva un año maravillando a la vista de esa capacidad curiosa por construir un movimiento a la contra, y además, a la contra de algo universal, por lo que obviamente, es cuasi imposible no estar de alguna manera con ellos en sus postulados. El “estoy indignado con el sistema” es difícil de rebatir, ¿quién no lo está? A mí me gustaría iniciar un movimiento ciudadano con un lema como “estoy harto de estar cansado”, englobando en él al que esté cansado de levantarse a currar por las mañanas, o de aguantar a su suegra, o de la monotonía de la programación televisiva.
    El “indignez vous” fue un feliz hallazgo, y muchísimo más en tiempos de crisis. Pero creo que hemos (y estamos) pecando de otorgar al 15-M capacidades taumatúrgicas que no creo que posean, amparados quizás en un cierto poso y recuerdo de pretéritos movimientos de masas. El movimiento ciudadano se ha dado y se sigue dando para muchísimos asuntos (reclamar ayudas de la PAC, acabar con el lobo, las “manos blancas”, los pitidos en el Calderón) y no a todas esas manifestaciones les otorgamos el respaldo de legitimidad moral, de “representatividad del total” y de fresca expresión de la voluntad popular que hemos querido ver en los acampantes.
    Algunos no hemos necesitado debates en Twitter para llegar a la conclusión que ya mantuvimos (recibiendo bastantes palos virtuales) hace un año, y es que al margen de que en nuestro imperfecto sistema representativo hay que habilitar cauces para escuchar a la calle, el sistema que tenemos es representativo. Y que las maldades del sistema se corrigen muy bien dentro del sistema. Un ejemplo muy válido es el proceso abierto en el PSOE local: veremos hasta que punto una regeneración y un cambio de actitudes y perfiles triunfa o no.
    Si veo un esfuerzo peleable desde los postulados del 15-M, es el de la reforma de la ley electoral. De estar yo en las asambleas y acampadas, esa sería mi lucha, ya que lograda esa se pueden luego forzar las demás. Pero como quiera que no acampo, pues poco cuento.

  2. “Algunos no hemos necesitado debates en Twitter para llegar a la conclusión…”

    Esa manía a los pájaros… ¡un día vas a soñar con Tippi Hedren!

    • Guillermo B. dice:

      Es mi particular cruzada… Un día acamparé en el Grande, con una pancarta: “Indignado con Twitter”… Al menos tendré mi minuto de gloria en Diario (on no…)

      Un saludo ;-)

      PS. Tippi Hedren era un crack. Ya no las hacen como ella…

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.223 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: