Ciudad de avestruces

Hoy vengo derrotista y pido disculpas de antemano. Ávila cada día que pasa me tiene más y más agotado. Me cansa, me desquicia, me desespera. Es la del mirar hacia atrás antes de decir nada no sea que alguien esté escuchando. La ciudad de la auto censura, personal y, muchas veces, profesional. Ese lugar en el que poca gente querría vivir de conocer la realidad. Ese lugar que parece hacer esfuerzos, cada día más enfocados, para que los jóvenes, los disconformes, los críticos, los que procuramos tener una opinión propia lejos de lo políticamente correcto, decidamos de una vez por todas hacer la maleta y salir corriendo, da igual el rumbo, para intentar no volver más que de visita puntual.

Recuerdo los inicios de este blog. Recuerdo los primeros correos que cruzamos los cuatro titulares de este rincón preparando, debatiendo y decidiendo cosas fundamentales para que Los 4 Palos comenzaran a caminar. Buscábamos diseños iniciales para comenzar con lo puesto. No podíamos permitirnos perder dinero con algo que no pensábamos fuera a ser la mitad de lo que hoy es, gracias a los que nos leéis, sin duda. Teníamos claro que no pretendíamos nada más allá que contar, desde la libertad de no depender económicamente de nadie, lo que desde otros sitios no se contaba intentando, con nuestra humilde opinión, generar un poco de debate que creíamos, a fecha de hoy yo aún lo creo, necesario en una ciudad como la nuestra en la que solo existe una realidad con la que más te vale comulgar o estás, digamos… jodido. Los cuatro, desde el principio, creímos que la única forma que teníamos de dar credibilidad a nuestras palabras era dando la cara incluso a riesgo de que terminaran por partírnosla. Riesgos incluidos, en cada una de nuestras entradas y comentarios, como habéis podido comprobar, aparece debidamente el nombre de quien lo firma y eso, en Ávila, os puedo asegurar que no es fácil.

Vivimos en la ciudad de los agujeros. Una ciudad en la que cada uno de los ciudadanos tiene el suyo. No muy grande, ¿eh? Poquita cosa. Lo justo para que podamos esconder nuestra cabeza en él cada vez que vemos algo que no nos gusta pero que puede ir en contra de nuestros intereses, normalmente de los laborales. Esos agujeros que nos imaginamos con un largo cuello saliendo de ellos que termina desembocando en ese gran ave no voladora que todos conocemos como ‘avestruz’. Cualquier situación es buena para que, quizá sin querer darnos cuenta, el miedo y la cobardía se hagan más visibles. Es lo que se llama la cultura del miedo en una ciudad en la que todos nos conocemos de una u otra forma, para lo bueno y para lo peor.

Falta de libertad a todos los niveles. Recomendaciones de gente que te aprecia diciéndote, claramente, no te mojes hacia ese lado que te puedes buscar problemas. Malas caras, miradas impertinentes por el mero hecho de ser tú. Algunas seguro que merecidas, por qué no reconocerlo, otras hechas desde el prejuicio y la distancia sin dar opción, sin querer conocer la opinión personal. Por el mero hecho de hacer lo que haces, de estar con quien estas o de escuchar esa música tan rara que tienes puesta. Sin más. A veces toca aguantar cosas más divertidas tipo cercanía con la izquierda radical o más le vale que nunca echen de su trabajo o no volverá a encontrar algo decente en su vida. La cultura del miedo. La cultura de que si piensas por ti mismo te puede ir muy mal. La cultura de guiar la mentalidad de las personas desde cada una de las actuaciones que se realizan en esta ciudad. La cultura del borreguismo, del ¡sí, señor!, de no mear fuera del tiesto. De tú haz lo que yo te diga, deja de lado lo que se te haya ocurrido por tu cuenta y te irá mejor. La sensación es que vamos por detrás que el resto de España que, ya de por sí, creo que va por detrás de lo que debería y miedo me da el futuro… La sensación de que, desde hace más de 36 años Ávila no ha evolucionado absolutamente nada y, quede claro, me refiero a mentalidad e ideología y no a otro tipo de avances… que tampoco.

¿Sabéis aquello de “Nos mean encima y dicen que llueve”? En Ávila es diferente y creo que tardaré mucho tiempo en cambiar esta opinión. En Ávila nos mean encima y todos preferimos decir que llueve, que igual, si pensamos, terminan cagándonos y encima será culpa nuestra… ¡O eso diremos…!

Como decía al principio, siento venir tan derrotista, pero echando un vistazo a mi alrededor no puedo, por más que quiero, llegar a otra conclusión diferente. Imagino que en otro momento esta bendita ciudad me dará motivos para alabarla y hablar de sus bondades pero hoy, sintiéndolo mucho, esto es lo que hay.

Y ahora, si me disculpáis, voy a preparar la maleta, por si acaso…

30 Responses to Ciudad de avestruces

  1. Si viviera/trabajara en Ávila es posible que no me hubiera atrevido – cual avestruz – a ser libre en este blog.

    Seguiremos siéndolo a pesar de las moscas cojoneras

    Hoy yo también soy Willy

    • Guillermo B. says:

      Eh, Rubén, que de “técnico aeroespacial” nada, ingeniero y de teleco, a mucha honra… 🙂
      Y sí, #megustadiscutir

      Un abrazo, y gracias por vuestras reflexiones en otros lares. En días como hoy, me preocupo de intentar leer a otros cuyas opiniones respeto, admiro y muchas veces no comparto.

      • Alberto Martín del Pozo says:

        Te tienes que hacer un perfil en tuiter, Guillermo. Ya sé que lo de los 140 caracteres es un problema, pero puedes enviar sucesivos tuits y nosotros los leemos como si fuesen uno solo. 😉

        Un saludo respetuoso y dominguero.

      • Guillermo B. says:

        Si me vieras la cara, Alberto, verías que lo de “perfil” no es lo mío… 🙂
        Por otro lado, estoy indagando sobre ese nuevo canal, pero sigo sin captarle el truco. Y aunque no lo creas, no sería tan verboso como aquí. Pero nunca digo lo de este agua, que la sed a veces aprieta.
        Y por último, el 15-M es mi cumple, así es que seguro que en vez de sesudas reflexiones como las vuestras, acabaría diciendo tonterías.
        Un abrazo #gbtampocotienetwittercomoillo

      • Rubén Negro says:

        He de reconocer Guillermo que hoy me has ganado una sonrisa. Mañana me tomaré una simpática licencia para el inicio de entrada.

        Tiruri ta ta, que diría Gualterio Garcinuño Malatesta. 🙂

      • Alberto Martín del Pozo says:

        Feliz coincidencia: el 15M es tu cumpleaños, Guillermo, y el de mi hermana y ¡el de Illo! Nos vais a tener que invitar los tres a algo.Bueno, dejemos fuera a mi hermana. Entre Illo y tú nos pagáis unas cervezas ¿no? 🙂

      • Illo says:

        Si te veo por aquí no te quepa la menor duda.

        Yo te apoyo Guillermo #illovaacontinuarsintwitter

      • Guillermo B. says:

        Jo, encima me va a salir caro esto de ser antiguo y destuiteado… Yo s dejaré pagadas unas cañas en la Cigüeña, por ejemplo, a cobrar a partir del 15-M a nombre de los 4 palos, hasta el número de 5…

      • Alberto Martín del Pozo says:

        Pues ahora me pilla mal lo de las cervezas ¿Qué tal en Julio?

      • Guillermo B. says:

        Segunda quincena…

  2. Guillermo B. says:

    Yo también soy del Barsa, Juan Luis, y ando en días de miseria, melancolía y depresión. Pero no te me pongas así, hombre, que seguro que Tito nos resurgirá y hará que hasta un día olvidemos a Pep…

    En general, te doy la razón en que existen cierto tipo de presiones larvadas en Ávila, en que hay grupúsculos que si estás con ellos, comulgas borreguilmente con sus teorías, te garantizan cierta normalidad vital. Es un mecanismo más o menos conocido en la construcción de las sociedades, generar el grupo (sea la familia, los amigos, los seguidores de una creencia o de un interés) y reforzar a los que lo apoyan y por contra rechazar a los que no.
    En Ávila ese o esos grupúsculos imperantes tienden a ser conservadores, “de derechas” en esa concepción hemipléjica. En otros sitios son progresistas, “de izquierdas”, y el rechazo se genera igualmente. Y la minoría en ambos casos no se siente muy a gusto, salvo que uno tenga una piel de rinoceronte y le resbale todo.

    De ahí a decir que no existe libertad va un paso que no me atrevo a transitar contigo. Que hay condicionantes, de acuerdo, que a veces uno se siente poco acompañado en su forma de pensar, bien está. Imagina a un blaugrana como yo que tuviera que vivir y trabajar en un entorno mayoritariamente madridista… ¡ pufff ! Pero falta de libertad… Los 4 Palos es una muestra de que en Ávila se pueden decir cosas, de que hay ventanas a la opinión. ¿Que luego resulta que a algún palero no le contrata Diario de Ávila a la vista de sus opiniones? ¿Contrataría el extinto “Público” a Federico Jiménez Losantos tras leer su blog, aunque fuera como redactor de sucesos? Creo que no. Eso no es falta de libertad, es supervivencia, que Diario conoce el público que tiene y sabe que lo que le va es lo tranquilote, trillado y conservador (en palabras de Prattchet les van más las “olds” que las “news”) y busca una plantilla Falta de libertad sería decir que en una oposición pública entra como condicionante las opiniones de cada cual (y seguro que aquí saldrán miles de ejemplos locales donde esto ocurre…). Falta de libertad sería decir que no se puede publicar, hablar, opinar, protestar, manifestar. Te garantizo que cuando llevo el coche a arreglar al taller, lo último que miro es si el del taller comulga con mis ideas, sino si hace bien su trabajo.

    Creo honestamente que tres o cuatro poderes (Diario, Caja, instituciones locales, iglesia) por muy poderosos que pretendan ser, no pueden con un colectivo con ganas. Si te agrupas e intentas hacer cosas ignorándolos (no hay mejor desprecio…) se pueden hacer cosas, te lo garantizo. Y muy a gusto. Y disfrutando. Existe vida y actividades públicas al margen de ellos. Nuestro problema durante años ha sido y es que nos hemos querido enfrentar, que hemos querido torcerlos para que hagan lo que queremos, que hemos buscado una cierta venganza (la de la Caja se la ha buscado ella sóla), cuando lo que habría que hacer es sencillamente pasar de ellos. ¿Que no me da la Caja subvención para mi concierto? Ella se lo pierde, que mis aficionados o mis seguidores lo pagarán y disfrutarán. ¿Que no quiere el Ayuntamiento aportar para mi torneo de curling? Ellos no figurarán en ese histórico evento a celebrar en el Rastro en invierno. ¿Diario de Ávila no quiere publicar reflexiones no oficialistas? Ellos se quedarán sin las 4 mejores plumas (y el mejor dibujante gráfico) que hoy por hoy hay disponibles en el panorama abulense…

    En fin, que tan sólo mandarte un fuerte abrazo, y decirte que ánimo que este año sí, el Ávila ganará el play-off…

    • lechuga says:

      Dice usted “Si te agrupas e intentas hacer cosas ignorándolos (no hay mejor desprecio…) se pueden hacer cosas, te lo garantizo. Y muy a gusto. Y disfrutando. Existe vida y actividades públicas al margen de ellos. Nuestro problema durante años ha sido y es que nos hemos querido enfrentar, que hemos querido torcerlos para que hagan lo que queremos, que hemos buscado una cierta venganza (la de la Caja se la ha buscado ella sóla), …”
      La pregunta después de esto, ¿cómo?, si lo sabes y lo practicas, diga cómo.

      • Guillermo B. says:

        Te cito a modo de ejemplo Juventudes Musicales como colectivo de aficionados a la música (¡¡¡grandes, grandes!!!), o las cofradías de semana santa, o los equipos amateur de deporte, o los grupos de teatro, o las asociaciones de vecinos, o la unión de consumidores (por mucho que quieran cerrar por no tener local), o el colectivo Cantueso, o los seguidores de los 4 Palos… Como decía el otro, allá donde dos se juntan en mi nombre…
        Está claro que en algunos casos montarse la guerra por cuenta propia al margen de la subvención oficial tiene un coste extra, pero en el fondo no es tan extra, ya que de llevar al extremo el que el organizacionismo se ha de dar al margen de las administraciones, éstas tendrán difícil justificar presupuestos para ello. Y además, tiene el valor añadido de que la asociación cuyo presupuesto se basa en las cuotas de los afiliados realmente puede gestionarse en función de los intereses de los mismos. Cuando se depende de otras fuentes, entonces no se puede llamar independiente, la verdad.
        Lechuga, te recomiendo que busques una pasión, encuentres a unos cuantos que la compartan, y que os pongais a hacer algo por ella. Te garantizo que se goza, más que sentarse a pedir que nos lo den hecho. Se disfruta más montando el campeonato morañego de pelota vasca que jugando en él.
        Me pides un ejemplo: desde hace un par de años practico el tiro con arco. Te puedo garantizar que, al margen de lo que engancha en sí la cosa, el mayor atractivo que le he encontrado es que el club local existe para disfrutar tirando, y para organizar actividades para seguir haciéndolo. Y en ello gastamos nuestro tiempo, esfuerzo dinero y cariño. Si en el camino aparece una subvención, bienvenida sea, e intentaremos justificar su existencia con nuestra actividad. Si no, pues se hace distinto, o más bonito, a lo mejor. Pero lo que no hacemos es sentarnos a pedir que el Ayuntamiento, la Junta, la Caja o el Obispado nos prepare un torneo o nos arregle un parapeto. Y en el camino, nos encontramos con gente de Valladolid, de Salamanca, de Oropesa, de Burgos, de Soria, de Miróbriga, que hacen lo mismo. Y nos lo pasamos cada vez mejor.
        Un abrazo.

  3. Pierre Arnaud says:

    Veo que el estado anímico de mis paisanos continúa como de costumbre. En relación a la consabida ‘meada’… yo no tengo tan claro que nos meen y nos digan que llueve; yo creo que en realidad, hay mucha afición por el pissing… y mucha gente disfruta con esa orina en su cara -para gustos los colores oigan-. Me niego a pensar que los abulenses estén engañados… ya no. Y, en caso de estarlo a estas alturas, nos lo merecemos… como los valencianos y tantos otros.

    Ávila es una ciudad mística… y por tanto, todo se hace de manera dogmática -sin razón-. La política, como tantas otras cosas, aquí no se razona… ‘se cree en ella’.

    Y cuando votas por creencia… pues ya se sabe… con el tiempo te acaban escociendo los ojos del orín cotidiano.

    Pero repito, para gustos los colores.

    Salu2 exilia2.

  4. José de Villanueva says:

    Sr. del Pozo: Soy del Barsa desde y cuando en Ávila era motivo de sospecha y de ser antiespañol. Posiblemente los señores de L4P no se acuerden. Hice la maletas y descubrí la libertad en Francia. Quizás las conversaciones con las francesas de las universidades de París que solían pasar la Semana Santa en Ávila tuvieron una gran influencia en mi decisión.
    Pertenezco al grupo de los que “hizo las maletas y salió corriendo”. Nunca me he arrepentido de haber dejado “la calidad de vida de la ciudad para los que se quedaron” y hacer anualmente “una visita puntual”. En 2011 pasé dos meses para intentar descubrir los cambios de la sociedad abulense. Su sistema de valores y falta de reacción ante lo que no les gusta es algo parecido. Si la libertad de prensa y personal es poder escribir en L4P entonces quizás esté confundido sobre lo que es la auténtica libertad de expresión. Si se pudiesen denunciar
    y publicar por escrito los nombres de los responsables de la situación actual de Ávila tendríamos que emplear la palabra PRESUNTAMENTE delante de cada palabra en muchos folios.
    No sé cuántos colaboradores y lectores de L4P están sin trabajo. No sé cuántos familiares y amigos tienen sin trabajo.
    Escribir, como es mi caso, desde la seguridad de la pensión no es lo mismo que tener que dejar Ávila por falta de futuro y libertad como persona.
    En 2011, tuvo que publicar la prensa exterior -NUNCA LA LOCAL- el PLURIEMPLEO de un político abulense asociado con Bankia. Los abulenses con inquietudes sociales y sensibles ante las injusticias lo leyeron con interés y satisfacción. La prensa local lo sabía pero nunca lo denuncíó. Tuvo que ser la prensa de fuera de las murallas.
    La prensa local palmera ha preferido guardar silencio.
    Los sindicatos ´- incluidos sus liberados- no recuerdo que saliesen con parcartas pidiendo su dimisión.
    Los púlpitos de las iglesias no pidieron compartir el trabajo.
    El socialista PSOE prefirió mirar a otro lado.
    El progresista IU hizo algunos comentarios procurando no incitar al descontento.
    El nuevo partido de Rosa Diaz se limitó a mencionarlo.
    ¿Dónde está una protesta en las calles y ante su lugar de trabajo pidiendo su dimisión?
    Estoy totalmente de acuerdo con Jose Luís del Pozo: “En Ávila nos mean encima y dicen que llueve”.
    Claro, siempre habrá alguno que justifique su pluriempleo por ser legal. También es legal que el director de un banco rescatado con los impuestos de todos sea indemnizado con cantidades millonarias por cesar en el cargo.
    El día que los abulenses salgan a la calle de forma pacífica con pancartas pidiendo un cambio y el cese de todos los políticos pluriempleados por razón de su cargo oficial quizás comience a creer en la libertad de expresión en Ávila.
    Los lectores de L4P tienen la palabra.

  5. todoelarte says:

    Ni misticismo ni gaitas, Avila es una ciudad clientelas en la que se han instalado unís señores-instituciones que lo único que buscan es controlar, controlar todo: la cultura, la opinión, la musica…
    Si perteneces a su redil ganas, sino pierdes. Si el poeta local te apadrina, triunfas en concursos foráneos y te haces hueco para los próximos locales. Si te arrimas al historiador progre, progresarás en tus publicaciones. Ciudad de lameculos, pelotas y merodeadores.
    Soy José Angel, además García y por si fuera poco, Andrino.

    • col says:

      Si usted dice eso será porque lo sabe muy bien, yo lo sé por lo que veo, pero no hace falta utilizar microscopio para ello, lo que hace falta es hacer algo para cambiarlo, con la descripción no vale.

  6. Beniven says:

    Ojo que hay mucha gente que da la cara y se juega su futuro. ¿Es que a caso ustedes no miran nada más lo que quieren? ¡Claro es mejor llorar por escrito o en los bares!! Además ser de aquí y vivir fuera no es escusa para lavarse las manos como Pilatos. Cuando hablen de liberados, cuando hablen de políticos, cuando marquen a alguien déjense de generalidades como si administraran genéricos y por favor acoten con nombres y apellidos, tengan en cuenta que en todos los lugares hay gente muy honrada. Entre todos debemos separar los garbanzos o judías en mal estado. Animo y a seguir adelante.

  7. ladyaccesibilidad says:

    que te voy a decir ,si yo acabo de llegar …..

    sólo dejar constancia que os sigo con atención desde que os he encontrado hace muy poco tiempo ,y no conozco el iconito (que diría el guillermo 😉 ) de una colleja , asi que un zasss a modo de “tira p’alante killo” que a la ilusión no lleguen los autorecortes leshes( con perdón)

    plas,plas,plas (aplauso) por vosotros 🙂

  8. abril says:

    Juan Luis,
    Por escribir en un blog no puedes decepcionarte así, no sé que puede haberte sucedido para que te ocasione tal bajón, pero este entorno es así, y antes de ahora era diferente, más cerrado. Observa que puedes escribir libremente y la gente leerte libremente, eso hace unos años no pasaba, o sea, que mejor que entonces ya estamos.
    Fíjate que hay mucha gente, o al menos algunos, que hacen cosas desde hace años, en el terreno profesional, político, sindical o asociativo, y que contra viento y marea han logrado estar ahí, y en algunos casos con más mérito porque no son de aquí, están aquí porque así lo han deseado. E imagino que ellos se habrán decepcionado más que tú, porque llevan años, y algo han conseguido.
    No quiero dar nombres, pero algunos ahí están, han pasado por asociaciones, sindicatos, partidos… han trabajado hasta agotarse, y ahí están, algo han conseguido, y eso es porque alguien se lo haya reconocido, ese es el valor. Y no han ganado nada, todo lo contrario, han perdido, en su terreno personal, profesional… y todo por mojarse.
    Y su tarea -no quiero despreciar lo que hacéis, pero lo vuestro es una afición desde hace poco tiempo, aunque dais la cara- es de tiempo y tiempo, años y años, en unos momentos en que tan fácil hablar y decir lo contrario que la mayoría.
    Insisto en que no quiero dar nombres, y no porque falten, pero mira que a lo largo de los años ha habido discrepancias incomprendidas, la mayoría no salieron bien. Recuerda -y disculpa el tuteo- que hubo gente que se opuso al edificio de Moneo, y que se luchó contra ese disparate, que luego se hizo realidad. O el caso de fábrica de harinas, en contra de tirar un vestigio de la ciudad, tampoco salió adelante, pero hubo gente ahí y dieron el callo. Ahora mira como quedó la zona, y algunos que los que estaban a favor de tirarla ven como se equivocaron.
    Otro caso: la autopista. Posición en contra y… bueno, al menos los tribunales dieron la razón a que no era legal su procedimiento. Esa gente también se lo ha currado. Y como los anteriores, sufren un estigma.
    Juan Luis, te animo a que no te desesperes por ver lo que estás viendo. Hay mucha más gente dando la cara, y más, e imagino que les cuesta estar ahí, pero siguen sin esconder la cabeza cual avestruz.

  9. Juan Luis del Pozo says:

    No hago alusiones a situaciones personales en esta entrada, no habría querido que se entendiese por ahí. Solo hablo de la sensación que esta ciudad termina transmitiendo. Solo reflejo algo que creo que todos hemos pensado en alguna ocasión y que poco se dice. No quiero dar a entender que solo nosotros somos los valientes que damos la cara. Ni mucho menos. Valientes hay y lo son mucho más que nosotros. Mi admiración a todos ellos desde aquí. No soy, ni somos, ni nunca seremos más ni menos que nadie.
    No es por escribir en un blog o por hablar con nadie tomando un café. No es por nada. Es por Ávila. Por lo que se ve en sus calles, por lo que pasa cuando te mueves por ellas y vas descubriendo, poco a poco, la mentalidad general aquí implantada. Que quede claro que no hay desánimo a pesar de que sí hay un poco de derrotismo. Lo que hay son ganas de seguir generando debate y seguir dando mi humilde opinión desde aquí que, entiendo, unas veces será más acertada que otras.
    Agradezco a los que dejáis mensajes de ánimo, y os lo devuelvo. Ánimo a todos lo que pasáis por aquí, a todos los que dais la cara a diario, a todos los que pensáis que esta ciudad merece un cambio y lo puede conseguir.
    Y, por supuesto, gracias a todos los que habéis cometado y a los que lo hagáis después…

  10. Guillermo B. says:

    Juan Luis:

    No te conozco en persona, por lo que voy a hacer algunas asunciones en las que quizás me columpie. Te presumo joven y no cargado de críos, precisamente. Yo me presumo joven (aunque quizás mi DNI no comparta mi opinión) y tengo unos cuantos (críos, no DNI’s).
    Y lo mismo que te digo que yo he pasado alguna década echando pestes de esas mismas cosas y sensaciones que tu criticas, harto de esas redes conexas de pensamiento único, reventado por el inmovilismo (aparente) vital, y eso lo he hecho cuando mi horizonte vital y mis inquietudes eran de cambio y de ganas revolucionarias, también te digo que hoy en día hay ciertas cosas en esta postura abulense que hacen atractivo el entorno. Me refiero al que todos conozcan a todos, por ejemplo, que permite un entorno de mucha más confianza a la hora de criar a tus hijos. Me refiero a una sociedad donde las diferencias sociales y de castas se ven paliadas por las inevitables cercanías de lo cosmopaleto, que hacen que el prohombre y el villano bailen y se den la mano (sin necesidad de magrear a ninguna muchacha, conste). Me refiero a la ventaja de que, precisamente por saber que muchos ejercen de avestruces, por conocer de qué pie cojean nuestros medios y políticos, son más predecibles y por tanto también muchas veces más fáciles de manejar si así interesa.
    Y me repito con algo que siempre tiendo a indicar aquí, pero la mentalidad general de Ávila y sus gentes es, perogrullada ella, la mentalidad de las gentes de Ávila. Podrá gustarnos más o menos, de la misma forma en la que la mentalidad de la comuna de Christianía en Copenhagen podrá no gustar a otros, pero lo que me parece injusto es ese creer que como no comulgan conmigo, son ellos los que andan mal. Desde una concepción democrática, criticar el sentir de la mayoría de un colectivo es meterse en jardines peliagudos. La cobardía vital, es decir, el acomodarse en un agujero como bien has descrito, no es potestad exclusiva de los derechones y católicos abulenses, sino de todos los habitantes de hasta las congregaciones más avanzadas. El que se hace hippy quizás es cobarde para enfrentarse a un esfuerzo diario; el que se hace revolucionario, quizás para construir algo a largo plazo; cobarde el ganadero, que prefiere la comodidad a la caza, cobarde el viajero, que huye en vez de afrontar los problemas cotidianos…
    En Ávila, desde su aparente frenazo vital y falta de espíritu crítico, se trabaja, se hace, se crea, se juzga, se analiza, se investiga, se ríe, se ama, se llora… Quizás no como a ti o a mí nos gustaría, pero eso es harina de otro costal.
    Saludos,

  11. Pepe says:

    De primera mano sé que los periodistas de Ávila tienen que ser siempre políticamente correctos con nuestros representantes y políticos.
    Muchas veces las noticias que van a publicarse en El Diario de Ávila tienen que ser revisadas previamente por las personas a las que se alude en ellas, y si algún político o personaje de turno lee en el Diario algo que no quiere oír, llama por teléfono y al periodista correspondiente le cae bronca. Es algo intolerable, el periodismo abulense debería rebelarse contra esta situación.

  12. Pepe Herráez says:

    Será porque es sábado, será porque te conozco y sé de tu validez, ¡GRANDE Willy!

  13. Lector says:

    Señor Pepe.
    Los periodistas de Avila no son lo del Diario de Avila. Si usted solo lee ese periódico, menos visión de la realidad tiene que si lee otros y escucha otras cosas. O sea, que no son siempre políticamente correctos. Mire otros medios, le recomiendo.
    ¿Pide usted que se rebelen? Hombre, no conozco mucho el tema, pero la cosa está para pocas rebeliones, siendo la construcción y los medios de comunicación los sectores que en porcentaje más empleos han perdido en los últimos años.

  14. Pingback: 12 meses, 12 entradas « Los 4 palos

  15. Macanaz says:

    Recomiendo a los lectores del blog la entrada referida a Avila en el libro de Gaziel “Meditaciones en el desierto 1946-1953” y, ya de paso, el libro publicado por el CIS (no creo que la Institucion Gran Duque de Alba lo hubiese publicado en la vida) “Los de siempre. Poder, familia y ciudad (Avila 1875-1923)” de Eduardo Cabezas.
    Su lectura permite comprobar que hay un Avila eterna en la que no ha cambiado nada.

  16. Guillermo B. says:

    Un cantautor que seguro gustará a Iñaki…

    Un abrazo

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