Bankia está enladrillada ¿Goirigolzarri la desenladrillará?

El Día de la Bestia es una de las películas icónicas del cine español. Dirigida por Álex de la Iglesia y protagonizada por Álex Ángulo y Santiago Segura, obtuvo 5 premios Goyas y éxito de crítica y público. El argumento de la película, para aquellos que no la hayan visto, es el siguiente: el anticristo va a nacer, ya hay que tener ganas estando las cosas como están, y lo va a hacer ni más ni menos que en Madrid. No, Zapatero no sale en la película, ni el anticristo es un sindicalista, ni Rubalcaba. No sean pesados y, por su salud, dejen de ver Intereconomía. Tras varias peripecias que no les voy a narrar, el protagonista de la película, un cura vasco, acompañado por un aficionado al death metal y por un profesor de ciencias ocultas de esos de la madrugada de la Sexta, descubren el lugar en el que se producirá el nacimiento de Lucifer: Puerta de Europa, las archifamosas Torres Kio.

Aunque Madrid tiene muchos lugares satánicos (desde la Fuente del Ángel Caído hasta el mirador de San Chinarro, pasando por centenares de PAUs a las afueras) la elección de Puerta de Europa como lugar del advenimiento del maligno fue especialmente acertada, sobre todo si contemplamos aquella decisión a la luz de los últimos acontecimientos. No es solo su forma, ni el famoso caso de corrupción que estalló alrededor de su construcción, ni el monumento al hormigón armado y a Calvo Sotelo, ni siquiera el pirulo ese de Calatrava que plantaron delante. Las Torres Kio merecen ser el lugar en el que nazca el anticristo porque en una de ellas, en la impar concretamente*, está la sede ejecutiva de – leanlo bajito para no despertar a Lucifer – Bankia, la puerta al abismo de nuestra economía, el espiritu perverso más dañino para nuestro sistema financiero, el ente oscuro más potente de cuantos arrastran a nuestro país a las tinieblas del rescate y de la troika, el cuerpo más viciado por el cemento. Lo peor de lo peor.

Como todos ustedes ya sabrán, si no tienen la fortuna de vivir alejados de la realidad que golpea diariamente nuestro apéndice nasal, el Gobierno se dispone a inyectar dinero, una cantidad indeterminada pero a buen seguro astronómica, en Bankia, la entidad resultante de la fusión de Caja Madrid con Bancaja y otras cinco cajas de ahorros más pequeñas entre las que está, fijate tú qué cosas, Caja de Ávila. Aunque no sabemos muy bien como acabará todo esto, apenas estamos comenzando a desenmarañar el nudo de la historia, si conocemos algunos detalles, sobre todo cifras. Sabemos, por ejemplo, que el principal problema de Bankia es el ladrillo. Por ponerle cifras, la exposición inmobiliaria del grupo representa más de 50000 millones de € de los cuales más de 16000 corresponden a suelo. Sabemos también que esta inyección de capital, o como termine llamándose en la neolengua popular, no es la primera. Más cifras: Bankia recibió del FROB 4500 millones, el Estado ha avalado 27000 millones de euros en emisiones del grupo, consiguió 3000 con su salida a bolsa y 25000 con las subastas de liquidez del BCE. Es cierto que en teoría buena parte de ese dinero se devolverá y con intereses pero ya tengo artrosis de tanto cruzar los desdos. Se ha escrito mucho ya sobre el grupo y sobre sus números, su presente y su futuro, a la espera de lo que decida el gobierno el viernes (y de lo que se publique el sábado en el BOE) así que no les voy a pontificar más sobre el tema económico. Incluso en este humilde rincón se habló de esto meses atrás. Vamos con otros derivados.

Los dos nombres más destacados en los últimos días en torno a Bankia han sido el de Rodrigo Rato, primera víctima de los movimientos de De Guindos para sanear la entidad, y Goirigolzarri, el exorcista jubilado (jubilado de oro, eso sí) encargado de conjurar a las fuerzas del mal y al cemento. Pero a nivel local son otros los nombres que nos interesan y sobre cuyo papel presente y futuro nos asaltan dudas. El primero de ellos, como no, el Presidente de la Diputación y de Caja de Ávila, Agustín González, miembro del Consejo de Administración de BFA, matriz de Bankia, del cual recibió a lo largo de 2011 más de 220000 euros. La inexcusable profesionalización de la gestión del Banco que esperemos ahora sí se lleve a cabo ¿hará que cumpla su promesa de abandonar la entidad aunque sea con unos cuantos meses de retraso? ¿Asumirá responsabilidades? ¿Entonará el mea culpa? Y los políticos abulenses que nos vendieron la integración de la Caja en Bankia como lo mejor para el futuro de la entidad, hablo de Antolín Sanz, de García Nieto y del propio Agustín González, ¿reconocerán su error? Porque digo yo que al menos nos tendrán que explicar como Caja de Ávila, “la niña bonita apetitosa” de las cajas regionales, acabó varada en una playa de cemento y ladrillos como si de una ballena verde fosforito se tratase. Si Caja de Ávila, como parte de Bankia, acaba intervenida, troceada o subastada ¿alguien, del PP o del PSOE, se dignará a explicar a los abulenses como se llegó a esa situación si todo era estupendo y de colorines chillones?

Y hablo de errores de gestión y no de otra cosa porque siempre he creído más en la incapacidad que en la maldad como motor de la política. Las cajas de ahorros, la banca pública, se ha ido a tomar por culo, perdonen la expresión, porque las dejamos en manos de nuestros políticos y estos las usaron como se les antojó en medio de la bacanal de ladrillo, cemento y dinero barato europeo de la pasada década, pensando que las vacas gordas nunca iban a tener que ponerse a dieta, entre el aplauso y la aquiescencia de la ciudadanía, los únicos que, al final, terminarán pagando los errores de todos los actores del sistema. Así nos va.

PS.- Mucho se habla del modelo islandés, de dejar quebrar a los bancos, de que los políticos pasen por los tribunales, etc. y de lo novedoso que esto resulta ¡Paparruchas! Este tipo de cosas se lleva haciendo desde hace siglos en el norte de Europa. Miren como solucionaban los suecos hace unos siglos las crisis:

Dómaldi, heredero de su padre Wisburr, gobernaba el país. Mientras vivió hubo en Suecia escasez y hambre. Los suecos hicieron grandes sacrificios en Upsala. El primer otoño, sacrificaron bueyes y el año no mejoró; el segundo otoño sacrificaron a un hombre pero el año incluso empeoró. El tercer otoño los suecos se reunieron en Upsala en gran número y terminaron poniéndose de acuerdo en que la escasez provenía de Dómaldi y decidieron lo siguiente: que la solución era ofrecerlo en sacrificio para así conseguir un buen año y que había que capturarlo, matarlo y esparcir su sangre en el altar. Y eso es lo que hicieron.

Yngligasaga, 15

* Llevan un tiempo intentando deshacerse de la torre, vendiéndola o alquilándola, para trasladarse a una de las torres de la antigua ciudad deportiva del Real Madrid.

Actualización 12:00.- Una cifra más, Deloitte, la auditora de las cuentas de Bankia detectó un desfase patrimonial de 3500 millones de €.

Actualización 16:00.- Según ABC y Cadena SER, esta misma tarde BFA-Bankia será nacionalizada. Mañana habrá que emitir un nuevo mensaje de tranquilidad, supongo. Un hurra y dos hip para sus gestores.

Actualización 10/05.- Ayer a última hora, el Estado nacionalizó el 100% de BFA asumiendo el control también del 45% de Bankia. Ya pueden pasarse ustedes por la oficina más cercana del grupo a solicitar su vajilla de regalo. En relación con Caja de Ávila, cito El País: “La decisión supone en la práctica la desaparición de las siete cajas de ahorros que componen BFA: Caja Madrid, Bancaja, Caja Ávila, Caja Segovia, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana y Caja Rioja. El capital que estas entidades aportaron al grupo fusionado ha desaparecido porque se ha destinado a enjugar pérdidas” Felicitar desde aquí a los miembros abulenses del Consejo de Administración por su buena gestión en defensa de los intereses de la provincia.

Actualización 12:00.- Este post sobre el futuro de Bancaja nos puede servir para Caja de Ávila. Cito: ” Nacionalizada BFA, lo que implica igualmente que el Estado controlará el 45% del capital de Bankia que tiene en su poder, las cajas socias dejan de tener ninguna propiedad ni participación en el mundo financiero. ¿Qué les depara el futuro? Pues si nada cambia, la ley De Guindos lo dejó claro: aquellas cajas de ahorros que se queden sin vinculación financiera deberán devolver su ficha bancaria y convertirse en una fundación de carácter especial. A no tener otras vías de ingresos relevantes -la esperanza eran los dividendos que confiaban repartir BFA-Bankia con sus beneficios- la caja tendrá que echar mano de sus ahorros” Y cuando se acaben los ahorros, adiós a la obra social.

Actualización 26/05.- Por si alguien llega hoy al blog buscando algo sobre Bankia y Caja de Ávila, dejo cerrado el tema con las últimas noticias. Ayer, la matriz de Bankia solicitó al Estado 19000 millones de € y anunció una inyección de capital en la filial de 12000. Además, como colofón de todo este calamitoso periplo, rectificó las cuentas de la entidad para el ejercicio 2011 pasando de casi 300 millones de beneficio a casi 3000 de pérdidas (Medio billón, con B de Agustín, de pesetas). Con esta inyección de capital, la participación de las Cajas, entre ellas Caja de Ávila, en el grupo se minimiza o desaparece (y con ella la Obra Social de las Cajas), igual que la de aquellos que comprasen acciones en la salida a bolsa de la entidad. Todas estas cifras ¿Eran conocidas por los representantes de Caja de Ávila? Si las conocían ¿asumirán responsabilidades por su gestión y por mentir? Si no las conocían ¿asumiran responsabilidades por su manifiesta incapacidad? ¿Darán explicaciones? Solo nos queda cruzar los dedos y desear lo mejor para los trabajadores del grupo y para aquellos que habían invertido sus ahorros.

Caja de Ávila 1878 – 2012. Descanse en paz.

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