Turismo: ideas, perspectivas y congresos

El turismo es la primera industria del planeta y supone aproximadamente el 6% del PIB mundial. Aclaro: primera industria legal. Seguramente el tráfico de drogas, la prostitución y el lucrativo negocio de la especulación financiera facturen anualmente más dinero que mover gente de un lado a otro con la sana intención de ver mundo, conocer otras culturas, catar cervezas de otros países y conseguir melanomas con denominación de origen. Algunas cifras al respecto: en el año 2010 el turismo internacional movió a más de 940 millones de turistas y supuso un impacto económico cercano al billón de dolares.

En esto, España no está nada mal posicionada a nivel mundial: el turismo es una de nuestras industrias punteras y una de las pocas que goza de salud en esta pertinaz crisis. Tener un clima favorable, ciudades bonitas llenas de monumentos y museos, infraestructuras de transporte a cascoporro, docenas de fiestas tradicionales atractivas y estar rodeado de agua por casi todos lados facilita mucho atraer turistas a nuestros terruños. En el año 2010, el nuestro fue el cuarto país receptor de turistas internacionales (detrás de EUA, Francia y China) y recibió más de 50 millones de viajeros.

En Ávila, el turismo es la principal (casi única) industria y por eso le dedicamos, nosotros, los medios y las instituciones, una especial atención. Solo la factoría de Nissan, teniendo en cuenta su impacto global en la economía local, puede hacer sombra al sector turístico/hostelero/cultural en facturación, aunque quede a años luz de distancia en cuanto a empleo. Es difícil poner cifras al turismo abulense (empleo, facturación, porcentaje sobre PIB) entre otras cosas porque cada organismo/institución ofrece números distintos. Redondeando, la ciudad recibe fácilmente  en torno a los 800.000 visitantes anuales (un millón si nos tiramos el moco) y los hoteles de la capital registran en torno a las 350.000 pernoctaciones.

Desde siempre, el principal problema de la ciudad (y del resto de ciudades de la comunidad) es la baja tasa de pernoctaciones lo que nos impide sacar más cuartos a los turistas. El turista que decide dormir en la ciudad pasa de media tan solo 1,8 días en ella y es una cifra que, por desgracia, parece haber disminuido en los últimos años: en 2004 se situaba en 2,17 días. Por cada turista que decide pasar la noche en la ciudad, 6 vienen a pasar solo el día (o la mañana, o la tarde, o un rato) ¿Razones? La más importante es que nuestros principales clientes viven muy cerca de aquí, en el area metropolitana de Madrid, y pueden, o creen poder, visitar la ciudad en un día y marcharse. La segunda, es que la oferta turistica en Ávila es escasa.

Sobre la primera razón, un par de apuntes. Que los turistas puedan llegar en poco tiempo a la ciudad también significa que van a tardar poco en llegar a sus casas cuando se marchen. Mejorar las comunicaciones actuales de la ciudad no nos asegura que lleguen más turistas y por supuesto no va a afectar mucho al número de pernoctaciones. Que el viaje a Valencia desde Madrid pase de 4 horas a 1 hora y media beneficia enormemente al turismo valenciano. Que el tiempo de viaje entre Ávila y Madrid pase de 1h30m a 50 minutos no es tan crítico. Muy poca gente deja de visitar un destino que quiere conocer por media hora de trayecto.

El principal problema de Ávila es la oferta. Partamos de un acuerdo de mínimos: Ávila tiene mucho que ver, nadie lo duda, pero lo principal (la muralla) se ve en un rato y no hace falta pagar por ello. Y más alla del patrimonio, la oferta cultural y de ocio de Ávila es escasa. Esta es la realidad sobre la que hay que trabajar: hay que mejorar la oferta y hay que hacerlo entre todos. El Ayuntamiento y las demás administraciones tienen un papel que representar pero también el sector turístico y hostelero, muy dado a ponerse de lado cuando hay que arrimar el hombro y a criticar las iniciativas de los demás a toro pasado. Los empresarios tienen que ofrecer al turista alternativas de ocio que complementen el turismo cultural y el patrimonio que ofrece la ciudad. Y no, no me refiero a poner más tuk-tuk de esos ni a pegarse tiros en los pies insinuando que algunos de sus escasos atractivos, como son los pinchos, son caros y les causan pérdidas.

En estas páginas ya hemos hablado de algunas de las iniciativas que se pueden tomar desde las instituciones, como la implantación de una tarjeta turística. Esta iniciativa, que fue presentada por el PSOE en el año 2009, iba en el programa electoral del PP en las últimas elecciones municipales y ha vuelto a ser presentada por el PSOE sin que parezca que vaya a prosperar. Resumo para los que no quieran leer la entrada referenciada más arriba: implantación de una tarjeta turística que incorpore entradas a los principales monumentos, junto con descuentos en transporte y comercio. No es muy difícil, pero hay que hacerlo bien y eso pasa por abrir más monumentos, crear nuevos espacios, mejorar los horarios, dar más información al turista, más posibilidades, integrar en la oferta local el entorno más inmediato, etc… Tenemos cerca el ejemplo segoviano para saber lo que no tenemos que hacer. Que solo se hayan vendido 500 tarjetas en un año es una prueba fehaciente de que tal y como está planteada es inútil.

Apostar por este tipo de iniciativas mejorará las pernoctaciones al aumentar la oferta de la ciudad, aunque es difícil estimar en qué medida. El Ayuntamiento, por su parte, ha volcado buena parte de sus esfuerzos durante los últimos años en fomentar el turismo de congresos, en teoría muy lucrativo, utilizando como punta de lanza el Palacio de Congresos. Si me han leído alguna vez por esta página ya conocen mi opinión sobre el Lienzo Norte, opinión que no ha cambiado aunque ahora decidan competir con el sector privado local poniendo películas en 3D. La primera, por cierto, Titanic. ¿No me digan que no es una bonita metáfora?. Quería referirme, para ir acabando, a la rueda de prensa que el concejal Hector Palencia convocó hace pocos días para ofrecer a los medios y a los ciudadanos datos sobre este tipo de visitantes. Rueda de prensa que debió ser convocada, seguramente esa era la intención del equipo de gobierno, como acto en favor de una futura Ley de Transparencia o como ejemplo de la forma equivocada de hacer las cosas. Los datos, según dijo el concejal, se recogieron en “más de 15 espacios”. ¿Cuántos son más de 15? ¿16? ¿145? ¿1324? ¿Qué establecimientos? ¿De qué congresos, reuniones, encuentros estamos hablando? 31000 participantes pero ¿cuántos no eran residentes en la ciudad? ¿de dónde procedían? ¿Comparativas con años anteriores? Imposible, los años anteriores no hacíamos este tipo de estadísticas. ¡Disuelvanse! Para dar este tipo de ruedas de prensa, en las que apenas se aportan datos contrastables o válidos para analizar el impacto del turismo de congresos en la ciudad, podían ahorrarse el esfuerzo y emitir una nota de prensa con las cifras. Es algo a lo que su partido parece estar acostumbrado y que facilitaría el corta-pega posterior de los medios de comunicación, evitando que estos se confundan y hablen de hoteles de 6 estrellas.

En ocasiones parece que las autoridades locales y autonómicas gestionan el turismo local como gestionarían una taberna de mala muerte:  escasos de iniciativa, con un palillo entre los dientes y contentos con llegar a fin de mes. Ávila aún tiene mucho potencial por explotar.

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