De canto y de cantos

“Me gustaba más el periodismo del XIX. Más desfachatez, menos gabinetes, más investigación, menos bienquedas y hasta se trabajaba en el bar”.  La frase no es mía, es del periodista aragonés Javi Lizaga…pero no lo paguen con él que no creo que sepa ni que esta página existe.

“Habría un debate, un caldo de cultivo amable, un abanico de programas de radio y publicaciones donde los protagonistas más directos aportarían cosas y facilitarían que (…) fuese cercana y palpable. Pero eso, en los tiempos de hipercontrol de la actualidad que nos está tocando vivir (no sé si para siempre), ya no es así.” La frase tampoco es mía y es antigua aunque perfectamente de actualidad. Es de Paco Giménez, periodista del Heraldo, quien alguna vez que otra me habló con pena de lo que se iba viendo venir. En España, por no saber, no sabemos ni vender el show-business (full-access) de los americanos. Ornat – que no creo ni que recuerde a este mico poco hablador (en la maña Ciudad Deportiva suele hacer frío en diversos aspectos del término) – directamente asegura que ya no le gusta el fútbol. Y lo dice alguien que escribe de ello como pocos.

No he venido a hablar de fútbol sino de periodismo, un poco. De si lo deberíamos seguir llamando periodismo o directamente industria del espectáculo. Baste decir que mis últimas investigaciones periodísticas de relieve únicamente tienen que ver con este blog: comprobar hastiado que sigue habiendo gente que escribe con diferentes nombres y mismo ordenador para fomentar escaramuzas de baja estofa. Darse la razón a uno mismo es un trolleo habitual pero debe resultar aburrido hasta para el perpetrador.

Tampoco quería perderme por ahí, perdonen la espesura. Todo eso me ha venido a la cabeza tras leer que el “Premio Cantos” (conocido anteriormente como el premio que distingue a quien dificulta el trabajo de los periodistasahora ha pasado a ser “dada la controversia que habitualmente suscitaba el premio Cantos (un) premio (que) tenga un carácter más amable y simpático, valorando ciertas actitudes diferenciadoras y singulares de los galardonados”. Lo dice la FAPE. Si ya ni atizamos en unos premios con gracejo…

El caso es que el ganador ha sido “Juan Antonio Chamorro, concejal socialista en el Consistorio avilés, de quien el jurado ha destacado su original y singular discurso y el hecho de que sea un político atípico y muy diferente a los que los periodistas normalmente estamos acostumbrados a tratar.” 

Aaajám. Decepción grande me llevé al leer la explicación. Yo que pensaba que el premio iba a ser una puyita por una oposición blandiblú… y no. Es por el original y singular discurso. Tan singular que fueron cuatro palos votos ¡vaya palo! Confieso no vivir en Ávila ni leerme religiosamente la prensa de Ávila pero sí soy votante en Ávila y lector habitual de noticias relacionadas con Ávila. Pues bien, cuando oigo Chamorro sólo me sale el término ecociudad. No recuerdo un debate ni una propuesta. Tal vez me equivoque, será por la distancia, pero diría que su presencia y tirón mediático no debe resultar muy elevado. Estaré equivocado.

Ya sé que no rima tanto como “Cantos y Santos” pero si se van a mantener los premios en esa calibración propongo que pasen a llamarse “Premios  Santos y De Canto”. Porque ese premio es ponerse de canto. Ahora mismo no tengo aquí el historial de ganadores pero creo recordar que me faltaba alguno evidente en el cantos para que se hiciera justicia. El arte de medrar e intimidar es bien conocido por nuestras tierras . Ni mucho menos hablo de Chamorro en este caso, aclaro para que no quede duda. Pienso en otros despachos. Nunca pertenecí a la asociación, tampoco se me pidió. Un renacuajo poco importaba y menos uno tan verde. Juraría que nunca votamos casi ninguno de los que vivíamos el día a día del poner y quitar cables. En mi casa votaba el jefe. Y el jefe (el peor que yo haya sufrido nunca) iba a sus intereses, poco periodísticos. Ya está colocado.

En cualquier caso alabo que hace un par de años se premiara  a los trabajadores en paro y espero que la Asociación trabaje en el futuro para bien.  Falta le hace a este gremio que jamás estuvo unido ni falta que hizo…

…pero que al menos hasta ahora no había perdido sus raíces casi por completo. Poco queda. El desánimo cunde en veteranos y noveles.

El periodismo, si no molesta, si está de canto, poco merece.

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