Un total de más de cinco millones…

Un total de más de cinco millones de euros es el monto al que asciende la construcción de la nueva estación de autobuses de Ávila que ya está en porceso y que contará además con un acceso directo a la estación de trenes. Es cierto que el edificio donde actualmente se ubica está en un estado lamentable. La mayoría de las ventanillas permanecen cerradas durante todo el día y muchas compañías venden sus billetes en el propio autobús. La información es escasa en casi todos los sentidos. Si te acercas un día a ver la hora a la que sale el bus hacia, por ejemplo, Arenas de San Pedro, encuentras, tras varias vueltas, la ventanilla en la que deberían atenderte. En ella no es difícil encontrar dichos horarios de salidas y llegadas, tampoco fácil del todo a pesar de su reducido tamaño, pero lo que sí que es imposible es encontrar el horario de apertura de la ventanilla para poder sacar tu billete con unas horas de antelación. De hecho, por lo que he podido comprobar últimamente, las ventanillas abren 10 minutos antes de la salida de los coches y hay pocas opciones de poder adelantar es asunto de pasar por caja.

Un total de más de cinco millones de euros que de poco valdrán si no cambian cosas importantes. Modernizar unas instalaciones está muy bien. Da a la ciudad un aspecto diferente. No olvidemos que mucha gente, al llegar a esta tierra, lo primero que ven son las estaciones. La de trenes y las autobuses. Lo malo es que la modernidad no sirve de nada sin un trato humano decente. Las instalaciones modernas no sonríen, no son amables, no tratan bien a la gente y, por tónica general, los que actualmente trabajan de cara al público en la actual estación tampoco lo hacen. Es muy difícil encontrar un punto de información si no hay una taquilla abierta. Si dicha taquilla está abierta (cualquiera) y preguntas por alguna otra compañía o por un punto de información la respuesta suele ser casi perdonandote la vida:

– Por favor, ¿Qué compañía es la que viaja a Piedralaves?
– No lo sé, mira por ahí, no hay tantas…

Y menos tenía que haber, cojones, con ese trato. No puede ser. Lo primero que debe tener todo centro de transportes es un servicio de información permanente. Creo que en Ávila hay un señor por allí dando vueltas pero la mitad de las veces debe andar tomando café.
Pongo otro ejemplo. Faltan 10 minutos para que parta el autobús a ese pueblo y acaba de abrir la ventanilla de atención. La gente se agolpa alrededor, la mayor parte de ellos intentando engañar al que saben que va delante para pasar primero y sentarse en su plaza a esperar la salida. La persona de dentro, al llegar tu turno, te mira, no dice nada. Educadamente pides, “un billete para …”, teclea en una maquinita, sigue sin hablar, la maquinita, agradecida ella, devuelve un papel que la persona de atención corta y te entrega mientras espeta “Seis con setenta y dos”. Buscas en el bolsillo, sacas dinero, pagas mientras das las gracias y desapareces sin escuchar ni un solo sonido más. Ni un “de nada”, ni un “gracias a ti” que en realidad sería lo suyo pues tú eres el cliente y ellos ganan dinero gracias a que tú viajas con ellos.
Un total de más de cinco millones de euros que puede que consigan una estación de autobuses grande y bonita pero que no mejorará el trato que la gente dispensa a sus usuarios y no mejorarán la educación de esas personas que, sabiendo que trabajan de cara al público, debían procurar no olvidársela en casa.

Os dejo aquí el proyecto y el plan de obra de la nueva estación que estará presumiblemente acabada en el mes de septiembre.

Y os dejo una pregunta. ¿Qué usos se os ocurren para el actual edificio una vez que la actividad se traslade a la nueva estación? Mucho me temo que terminará siendo un edificio en ruinas pasado no mucho tiempo.

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