Cuando solo queden los Umpa Lumpa

Esa amarga sensación de que Ávila está abandonada a su suerte, ¿saben de qué hablo? La intuición de que importamos más bien poco fuera de nuestras Murallas es lo que despierta en mí el escenario de incertidumbre que atraviesa Elgorriaga. Aproximadamente un año llevan aguantando sus 70 trabajadores (que este martes fueron a las Cortes regionales) el sufrimiento de un futuro incierto y un presente algo más negro debido a los meses que no han cobrado.

Nunca pensé que las administraciones tardaran tanto en solucionar la situación de una planta que es rentable, aunque venga con la rémora de la familia Ruiz-Mateos (seguro que esto es una pesada losa). Quizás no se hayan dado cuenta de la situación que atravesamos por estos lares (superamos los 17.000 parados… y subiendo), ni de la que se nos avecina. El último disgusto, también en el mundo de los dulces, nos lo ha dado algo tan típicamente abulense como las yemas.

Pues estando como estamos, aquí todos tendrían que dejarse la piel, da igual el color de su partido, por salvar una de las pocas industrias que quedan en Ávila. No parece que los políticos se hayan implicado mucho en este tema, aunque en las últimas semanas han despertado de su letargo para ver quién se apunta el tanto. Hemos visto a IU pidiendo que la Junta adquiera la fábrica, a UPyD exigiendo el mismo trato que la compañía palentina Seda Solubles, a Óscar López reclamando a Herrera implicación, e incluso al PP reivindicar con la boca pequeña. Mucho ruido y ninguna nuez. Y la galleta, ya lo advirtió Illo, cada vez rota en más pedazos.

Ávila agoniza y, mientras tanto, la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Silvia Clemente, busca la venta conjunta. Lo de los dos pájaros y un solo tiro. Ninguna intención de oponerme a que la compra de Elgorriaga esté unida a la de Trapa (Palencia), siempre y cuando no reste posibilidad alguna de éxito a la fábrica de Ávila. Creo que los abulenses estamos en todo derecho de pedir… no, de exigir una solución lo antes posible. No vengan con magistrales carambolas políticas que no están los tiempos ni nuestra provincia para virguerías. Que luego leemos que Trapa quiere promocionarse al margen y uno ya no sabe que pensar.

El segundo plazo para presentar ofertas finalizará el 17 de febrero. Esperemos que por esas fechas ya se haya solucionado la situación e incluso que algún político se pase por nuestra tierra para apuntarse el tanto. Propongo una bienvenida digna del mismo Willy Wonka.

A %d blogueros les gusta esto: