Que vuelva común al pueblo lo que del pueblo saliera.

Como les anunciaba la semana pasada, en esta entrada tenía pensado comentarles un pasaje de nuestra historia. En concreto pensaba hablarles, aprovechando que estamos celebrando el segundo centenario de la Constitución de Cádiz, sobre la Guerra de la Independencia, la presencia de los ejércitos franceses por estos pagos y el citado proceso constituyente. Pensaba hablarles de esto, es verdad, pero en el proceso que conduce hasta la redacción de estos pasajes se me ha pasado por la cabeza otra cosa. Es muchísimo menos interesante, es verdad, y es, más que nada, una batalla o batallita particular, un molino convertido en gigante, que seguramente ya haya comentado por aquí. Si me repito, pido disculpas.

 Para escribir los post en los que hablo de historia suele consultar algunos libros o artículos sobre el tema a tratar. Es una deformación profesional que sufrimos todos los licenciados en esta materia menos Pío Moa. No es algo exclusivo del gremio, así que sabrán de lo que les hablo. Cuando el tema a tratar es muy concreto o es un tema local, el volumen de fuentes se reduce y el acceso a las mismas se complica si resides fuera de la ciudad/provincia. Aunque resulte difícil de creer, yo mismo no salgo de mi asombro, las bibliotecas y librerías del resto del país no tienen una sección específica dedicada a lo abulense.

 Buena parte de lo publicado en torno a la ciudad ha sido editado por instituciones públicas (Ayuntamiento, Diputación, Institución Gran Duque de Alba, Junta, universidades, fundaciones, etc.) y en tiradas limitadas. Supongo que el objetivo de los autores no es hacerse rico con estos volúmenes y que las entidades editoras se darían con un canto en los dientes si las ventas permitieran cubrir los gastos. A la vista de esto y  estando implicado dinero público ¿por qué no se facilita el acceso a ellas?

 Todos los que me conocen me han oído hablar de esto alguna vez: todas las obras editadas por instituciones públicas o por la administración deberían estar disponibles libremente en Internet desde el mismo día en que se publican en papel. Para el caso concreto de Ávila, un ejemplo. Vamos al catálogo de la Institución Gran Duque de Alba (PDF) del año 2009. Es el último que he encontrado, el tiempo debe haberse detenido en esa parte de la ciudad. Un vistazo rápido nos permite comprobar que una buena parte de los libros están agotados. Los costes de volcar esta información en la red son bajos (quizá digitalizar algunos de los más antiguos y tal vez renegociar algo con los autores) y el beneficio inmenso. Quizá alguna obra no se descargarse nunca o sólo lo hiciesen los estudiosos (el catálogo del Archivo Municipal de Piedrahita del S. XVI no parece muy ameno a primera vista) pero seguramente otras, obras históricas o literarias, tendrían muy buena acogida. Es absurdo que obras que han sido pagadas con dinero público no se distribuyan libremente o, simplemente, no se distribuyan de ninguna forma.

 Y al Cesar lo que es del Cesar: el Ayuntamiento de Ávila sí que tiene en su web, a disposición de todos los ciudadanos, una buena parte de las obras publicadas en los últimos años, aunque no todas. Desde la memoria de las excavaciones arqueológicas del Grande, hasta Mirávila, un librito publicado por el Ayuntamiento con motivo del 25º aniversario de la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad. Mi reconocimiento desde aquí al Ayuntamiento por esta acertada iniciativa.

 Por fortuna, también en algunas universidades esto es ya práctica habitual para artículos, tesinas, trabajos de grado y tesis; aunque deberían, al igual que el resto de las instituciones, hacer un esfuerzo por volcar las obras anteriores, no solo las nuevas. (Yo intenté ceder la mía en su momento, pero me dijeron que aún no era posible)

 Y para terminar, me voy a tirar un farol. Aún no he tenido el placer de que el Ayuntamiento o la Diputación publicasen algunas de mis obras, pero cuando llegue el día, que llegará tarde o temprano, espero que las cuelguen libremente en Internet. Y si no lo hacen ellas, lo haré yo por mi cuenta. ¡Y pondré un espacio para los comentarios!

5 Responses to Que vuelva común al pueblo lo que del pueblo saliera.

  1. Pepe Herráez says:

    Decía Guillermo B el otro día en un comentario en este blog “Prefiero el sofismo contrario a la loa constante”.
    Debo ser un ignorante que me conformo con poco. Bien Alberto, de acuerdo contigo.

  2. Javi Calvo says:

    Pues en mi caso, a parte de hacer fotos… y aunque Willy me vuelva a decir que soy una caja de sorpresas, sólo he escrito una parte de un libro y este se puede consultar en google books… si os interesa el tema de energía y medio ambiente este es el enlace http://books.google.es/books?id=h_ujoW5p4v4C&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

    Este y otro los edité en mi etapa universitaria… si encuentro el otro os lo pondré por aquí

  3. Javi Calvo says:

    PD: Se me olvidaba, la segunda parte de este libro es de otro abulense, algo más amigo, y hoy responsable del área de medio ambiente de IU en Ávila, Alberto López Casillas

  4. Pingback: Los sindicatos y el Club Marca « Los 4 palos

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