Lugar con historia. ¿Lugar con futuro?

Casi ha pasado desapercibida, pero una de las mociones que se han debatido en el último pleno del Ayuntamiento de Ávila se centró en el Mercado de Abastos y en su incierto futuro. En concreto, se trató la propuesta de UPyD de crear una lonja de contratación en este céntrico edificio.

Dicha medida, que hace pocos días fue respaldada por UPA, significaría convertir al Mercado de Abastos en punto de venta directa y escaparate de la producción agraria abulense. Aseguran que se conseguiría así operar con menos intermediarios, precios más económicos y productos de mayor calidad.

Daría para otro artículo el abusivo margen comercial de algunos distribuidores, pero quiero centrarme en la situación de deterioro progresivo que está viviendo el centro de la capital abulense. Gracias a la moción de UPyD, que fue rechazada, nos enteramos, por boca del propio alcalde, de que los propietarios de los puestos del Mercado de Abastos están elaborando “un proyecto básico con el que podrán decidir qué quieren para el futuro en esta instalación”.

No me atrevo a decir si la propuesta de UPyD es la mejor solución. Eso es algo que dejo a los técnicos municipales y a los propios implicados (principalmente los responsables de los puestos y a la propuesta que presenten). Pero creo que, en relación con el Mercado de Abastos, las cosas se vienen haciendo mal desde hace tiempo, en concreto, desde que se abrieron las dependencias municipales de la segunda planta. ¿No había otro sitio?

Una de las entradas del Mercado de Abastos (avila.es)

Siempre me chirrió que en el mismo edificio donde se podía comprar un pollo, dos docenas de huevos y un kilo y medio de tomate, se ubicarán las oficinas del área de Empleo, una sala municipal de acceso a internet, el vivero de empresas… e incluso la sede itinerante de la embajada rumana (entre otras cosas). Algunos, incluso, vieron en todo esto una maniobra para “invitar a irse” a los comerciantes de toda la vida.

El caso es que el centro de Ávila se muere y los comerciantes de la zona tienen que luchar contra una serie de dificultades (falta de aparcamiento, escasez de vecinos en la zona, etc.) que la simple presencia de turistas no palia. El futuro del casco histórico (si no queremos convertirlo en un museo) pasa por dotarle de vida y en ello debe jugar un papel importante el Mercado de Abastos como punto de encuentro. ¿En qué debe convertirse? ¿Cómo mejorarlo? Se aceptan sugerencias en los comentarios.

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