El asunto de emprender

A veces recuerdo ese viejo chiste…

* ¿Telepizza, que desea?

– Un bocata, no te jode.

Lección aprendida por parte de los telepizzeros: consultando el buzón me he encontrado la siguiente oferta en lo que antes era “Elige entre barbacoa y carbonara”. A saber: delicias de pollo, bocaditos cammenbert, fingers de queso, crostinis, croquetas, ensalada, hamburguesa, trufa, cookie dough, chunky monkey. Sí, en serio: chunky monkey.

Amigos, el negocio ha cambiado. Los que vienen por detrás se encuentran con un muro llamado “sois la generación perdida” y tampoco será así. Lo que está perdido es este modelo que conocemos hasta ahora. No, no creo que Mariano y los wonderboys vayan a sacarnos de esta. Y eso que había empezado hablando de pizzas, ustedes me perdonarán.  Pero es que me he acordado de cuando en Mayo la piel de toro se sacudió la pereza… aunque luego en mi opinión se perdiera el norte. Dejo las autocitas, era por no repetir cosas que ya he escrito.

Verán…el asunto es que soy un comino que no llega a los treinta pero afortunadamente apenas he estado en mi vida un mes en el paro tras salir de la carrera. Soy muy afortunado por ello. Y en estos años he visto entrar a becarios de cada generación: de la mía (1983) y las que vinieron después. Y ahora esta generación que ve el muro llegar…hace cosas diferentes. El otro día conocí a unos chicos (“La Milana Bonita“) que buscan la revolución…de la lectura. Esas ideas te tocan. Hay gente que busca huecos donde sólo les venden desesperanza.

Ahora los estudiantes de periodismo tienen twitter, correo, facebook. Acaba el verano y sigues en contacto con los que más se mueven. Te preguntan, escriben, aciertan, yerran y en consecuencia aprenden. El otro día uno de mis mejores descubrimientos del verano pasado (elenalozsan)  me preguntaba sobre como veía el futuro de lo nuestro: el periodismo, el futuro de los medios, el intrusismo, los salarios. Lo primero que hice fue remitirle a una entrevista que le hicieron en su día a mi amigo Aitor Ordax por una frase que parece obvia pero todavía no todos se dan cuenta de su importancia: “algún día estas webs serán webs que tendrán radio, tendrán tele y tendrán prensa.” Y – añado yo – todo lo que no sea ir en ese camino será equivocarse. Muchos medios caerán porque con este sistema actual no cabe otra: o subvenciones por doquier o muerte. Ergo muerte.

Luego me puse estupendo en las respuestas y después de pintar un panorama bastante gris le acababa respondiendo a mi interlocutora: “se dice que no es el mejor momento para encontrar trabajo pero tal vez lo que sea es el momento para que encuentren trabajo los más audaces.”

Fantástico, Negro, pero ¿y además de frases bonitas, qué? Los cuchillos afilan cabezas bien cerca de mi propio gaznate, no soy ciego. Aquí hablábamos el otro día de la solución (en mi opinión una equivocación) que se ha  planteado Ávila Digital. Un medio en el que yo también he escrito y por el que han pasado los dos periodistas de Ávila a los que más quiero/admiro: Pablo Garcinuño y Patricia García Robledo. Ver a Ávila Digital estar en dificultades no me hace para nada feliz. Sobre todo porque a pesar de sus errores es un medio que sin duda aporta cierta libertad a la ciudad. No plena, no perfecta, no siempre ejemplar. Pero necesaria.

¿Y bien? Hablemos de audacia ¿Hay espacio para un nuevo digital más modesto y con otra línea? ¿Quién pone el dinero? ¿Cómo se aguantan las pérdidas de inicio?  Los medios son ya como los músicos. Pedimos a la qente que sea audaz, se la juegue,  saque un disco con sus medios, vaya tocando aquí y allá sacándose unas perras. Sí, amigos: el mundo moderno se nos ha echado encima y a lo mejor los que antes hacían pizzas ahora tienen que vender también croquetas o tendrán que cerrar. No me había vuelto loco del todo con ese inicio. Y aún así no es garantía de nada. Hubo una publicación de cine sacada a flote con muchas ganas que tuvo que zozobrar porque no hubo otra manera. O si la hubo no se encontró.

La mayoría de los periodistas de las pizzas ahora tendrán que saber vender crostinis.  Es decir… ir a la noticia, escribir, grabar sonido, twittear y estar en contacto con los lectores. Y eso será así o no será. Luego habrá otros espacios más pausados para contenidos más cuidados…pero el medio vivo exigirá inmediatez. Inmediatez igual a menos calidad, lo sé. También comemos mucha pizza pero de vez en cuando nos permitimos un chuletón.

Concluyendo: me quedo con algo que un día me dijo Alberto… queremos esto y lo otro en nuestra sociedad por cuatro duros, nos quejamos de las injusticias del mundo y de que todo sea Made in China… pero que nadie nos quite el iPhone por los chelines que actualmente nos cuesta.

Y entonces recuerdo a ese tipo, que hoy sigue siendo consejero de la cosa monetaria, que hace dos meses volvía a abogar por recuperar el ladrillo. Amigos, el negocio ha cambiado. ¿Y si además del turismo apostamos por la tecnología, por una España que no olvide la ciencia y el i+D?

O cambiamos las reglas o nos adaptamos al nuevo mundo. El ajuste no va a parar porque no hacemos lo que el mundo actual globalizado nos pide.  El asunto de emprender… es que hay que entender en que asunto nos movemos. Yo tampoco tengo las respuestas pero expreso mis dudas y mi sensación de que no, que así tampoco salimos de aquí.

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