Radares

Voy a escribir hoy a favor de algo sobre lo que puedo estar también en contra dependiendo del estado de ánimo: los radares. Cojo aire y lo suelto: que me gustaría que hubiera radares en Ávila. Definitivamente se me ha ido la chaveta.

Mi querido Del Pozo Alberto Martín debe estar mirando la pantalla con extrañeza. Una de nuestras fuentes principales de discusión internáutica son precisamente estos aparatejos. Él como contumaz peatón y autobusero de pro suele reñirme cuando me chivo de la ubicación de radares móviles o cuando protesto ante la presencia de guardias civiles cazamultas escondidos en la ruta. “Es cuestión de cumplir las normas de circulación” me suele reprochar. Yo intento hacerle ver que no siempre es sencillo…que a veces vas más pendiente de pasar de 100 a 80 que de la propia circulación, que tienes que acelerar porque por detrás te va apretando un camión, que pasan cosas que hacen que cumplir al 100% las normas de circulación sean casi un imposible. Para más información visitar a Mr.T

Ojo, que tampoco voy de conductor modélico, que tengo mis cosillas de las que tampoco es cuestión de vanagloriarse. Pero quicir que no todo es blanco o negro. En cualquier caso aquí he venido a hablar de otra cosa: los radares en ciudad. Y ahí sí que estoy de acuerdo.

Estoy acostumbrado, en Zaragoza y ahora en Valladolid, a que haya un motorcillo interno en mi cabeza que me haga recordar que no puedo pasar de 50 kilómetros hora. Ya sea por la proliferación de radares o por la existencia del llamado multacar (además de por la evidente presencia de los peatones) la verdad es que por ciudad no suelo pisar prácticamente nada. No puedo decir lo mismo de mi llegada a Ávila. Sea por Madrid o por Valladolid, esas avenidas de cuatro carriles incitan a darle zapatilla al asunto. Alguna vez he visto frenazos espectaculares por ver por allí escondido a algún vehículo de la policía local. Eso sí…generalmente no están, lógicamente. Y seguimos pisando.

No sé cuánto costará poner en marcha el invento, si es rentable, si hay fórmulas mixtas. Algo así como “usted corre con el gasto de la instalación de radares, me paga taitantos euros a mi como ayuntamiento y se queda con lo recaudado”. No tengo ni idea, pero imagino que hay sistemas. En cualquier caso lo veo más eficaz que poner semáforos cazasaltarines (pa´dos semáforos que tenemos) o tropecientos badenes al ataque del amortiguador. No sé si se habrá estudiado en algún pleno o comisión.

Seguramente me acordaré de mi mismo si algún día se pusiera en marcha y me llegara una eventual multa pero ahí va mi propuesta: un buen radarcito entre la escuela de policía y el mercadona, que controlara ambos sentidos. Otro a la altura de Nissan-Bomberos-Velatorios que ahí se pone uno en cuarta en un momento. Otro por el Sabeco. Y a respetar al peatón y de paso a recaudar con felicidad y facilidad, que hay mucho parking por proyectar y plan general que ordenurbanizar, carajo.

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