Nadie es tendero en su tierra

Debe ser una cosa muy abulense (o muy española o muy humana, vete a saber) eso de no valorar lo nuestro, aquello que es del terruño. Se podrían poner muchos ejemplos, pero siempre me ha parecido que lo que ocurre con el comercio de la ciudad es una muestra clara de la pasión que despierta todo lo que está fuera de la Muralla.

No voy a ser tan hipócrita como para negar que alguna vez he ido a Madrid, Salamanca o Valladolid de compras, pero puedo asegurar que ha sido de una forma puntual. Nunca he entendido a la gente que sale fuera, por ejemplo, a comprarse toda la ropa argumentando que “aquí no hay más que cuatro trapos” o que el trato al cliente deja mucho que desear.

Indudablemente, Ávila no puedo igualar a ciudades mucho mayores en oferta y variedad pero creo que la mayoría de las cosas que se necesitan se pueden encontrar (salvo ciertos productos que específicos de un sector o una afición). Respecto a los dependientes y propietarios, pues qué queréis que os diga: de todo habrá en la viña del señor. Bordes te los puedes encontrar detrás de un mostrador en Ávila, Madrid, Salamanca o Singapur (suponiendo que en Singapur utilicen mostradores).

Foto de Antonio Bartolomé

Quedan cosas por mejorar, eso está claro. Creo que es necesario que muchos establecimientos de la capital abulense (sobre todo en la zona centro) se modernicen y, en mi opinión, tiene que generalizarse la idea de que abrir los sábados por la tarde es algo esencial para sobrevivir. Ciertas iniciativas, como Navilandia, comienzan a sonar a desgastado y quizás sean necesarias nuevas propuestas.

Todo ello se puede conseguir si los comerciantes cuentan con el apoyo de los abulenses, que no solo del turista vive el tendero. Salir de compras por Ávila es posible porque la oferta de comercios es amplia y porque estos son cada vez más profesionales. Pero, sobre todo, gastar el dinero en Ávila posibilita que no se pierdan puestos de trabajo e incluso que se cree empleo. Aunque solo sea por egoísmo, nos interesa hacer caso al lema elegido para la campaña de apertura de este 6 de diciembre: ‘Ávila, sin ir más lejos’. Con iniciativas así, el sector servicios cada vez está más cerca.

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