#Avila20N

¡Saludos, amigos!

Hoy es día electoral y este blog les pide que voten. Al Partido Popular, al Partido Socialista, a Unión, Progreso y Democracia, a Izquierda Unida, a Equo, en blanco, voto nulo o a cualquier otro partido. Voten por uno de los grandes partidos, por uno de los pequeños, por sus ideas, por cambiar el sistema, por expresar su malestar, por lo que crean oportuno. Hoy es el día de hacerlo. Vivimos en una democracia que seguro que es mejorable pero es la nuestra. Participemos en ella.

Porra

Y después de pasar por las urnas… café, caña o lo que ustedes quieran y a esperar los resultados. Aquí tenemos nuestra porra para darle un aliciente especial a la jornada electoral. Adjuntamos las apuestas recibidas (de más optimista pro-PP a menos) para facilitar la comparación y posterior corrección (comprobad que está correcto)

guillermo b: PP 63´4% – PSOE: 21% – UPYD 6’6% – IU 6´2% (22-10)
trapseia: PP 59´7% – PSOE 23´2% – UPYD 8´1% – IU 5´3% (21-11)
albertomdp: PP 58´8% – PSOE 23´7% – UPYD 7´9% – IU 6´6% (21-11)
hector: PP 58% – PSOE 23% – UPYD 8% – IU 6% (21-11)
toño: PP 56´8% – PSOE 22´4% – UPYD 8´3% – IU 7´8% (17-12-UPYD 2 – IU 1)
kekakao: PP 56% – PSOE 20% – UPYD 16% – IU 8% (reparto incorrecto en Cyl)
avilaencastilla: PP 56% – PSOE 19% – UPYD 14% – IU 9% (24-7-1 upyd)
illo: PP 56% – PSOE 21% – UPYD 8% – IU 6% (23-9)
iñaki: PP 55´1% – PSOE 23´5% – UPYD 6´9% – IU 6´5% (21-10-1 iu)
patricia: PP 55% – PSOE 21% – UPYD 15% – IU 8% (24-8)
ana_1791: PP 54´7% – PSOE 18´4% – UPYD 13´4% – IU 6´3% (25-7)
pepeherraez: PP 51´3% – PSOE 23´4% – UPYD 15´5% – IU 6´1% (19-13)
diaramen: PP 51% – PSOE 14% – UPYD 17% – IU 6% (25-7)
jelko: PP 51% – PSOE 20% – UPYD 10% – IU 5% (22-9-1 upyd)
cimbalillo: PP 50% – PSOE 15% – UPYD 12% – IU 8% (20-12)

Twitter: Hemos titulado #Avila20N porque es el hashtag al que nos uniremos en twitter para ir comentando la jornada electoral. Si se nos unen…por esa vía iremos poniendo algo también.

Jornada de reflexión

A mi esto de la jornada de reflexión me parece una soplapollez. Así, sin paños calientes. La jornada de reflexión es a la fiesta de la democracia lo que la resaca a la fiesta a secas, solo que invirtiendo el orden. Algo prescindible, en definitiva. Y lo es por dos motivos que paso a desarrollar: por su nombre y por su innecesaria e inútil existencia. Empecemos por esto último. ¿Es necesario, útil, provechoso, este día de asueto antes de las votaciones o tiene el mismo sentido, ninguno, que la prohibición de difundir encuestas electorales? ¿Es un vetusto recuerdo de épocas analógicas? Por lo que respecta a las encuestas, los medios de comunicación pueden realizarlas, cedérselas a medios de otros países y hacerse eco de ellas. Internet hace el resto. Dos ejemplos: El Periódico de Catalunya publicando encuestas en El Periódico de Andorra o, más reciente, El Mundo y The Times. Con la campaña y la jornada de reflexión sucede algo parecido, la ley tiene sus lagunas. Durante este sábado, los partidos no pueden realizar campaña pero ¿y los ciudadanos? No estamos hablando de bajar al bar y despotricar del candidato A o del candidato B ante los tertulianos, lo cual tiene un alcance reducido, si no de ciudadanos, vinculados orgánicamente a partidos o no, que, a través de blog, foros o redes sociales, llegan a miles de personas. Hablo, por poner tres de ejemplos, de gente como Buenafuente, con más de 660.000 seguidores en Twitter, Jordi Évole con más de 300.000 o Arturo Pérez-Reverte con 250.000 ¿Es eso campaña? Si miran ustedes las portadas de los periódicos nacionales de hoy verán que esto de la reflexión va por barrios y que los medios tienen interpretaciones distintas del alcance de la ley. A menor escala, si desde estas páginas se pide hoy sábado el voto para el Partido Nacionalista Carpetovetton (Vota PNCV) ¿una patrulla de la Guardia Civil va a entrar al asalto en nuestras casas? No lo veo factible, con estos de los recortes no hay guardias civiles para todos, con lo que se limita el “silencio electoral” a los partidos políticos, actores importantes pero no únicos del proceso desde hace un tiempo.

Sobre el nombre de la “festividad”, si este sábado previo a la jornada electoral se refiere únicamente al final de la campaña oficial y tiene como único o principal objetivo que candidatos y votantes descansen los unos de los otros, pongámosle otro nombre: Jornada de descanso, Jornada libre de publicidad electoral, Jornada sin mítines, Jornada sin autobuses con megáfono a la hora de la siesta o Jornada de paz antes de la tormenta. ¡Seamos sinceros cuando nominemos, leñe!

¿O que tengamos un día para la reflexión quiere decir que es el único día que reflexionamos? Sweet mother of God!! ¿Y si es este el verdadero problema? ¿Y si la raíz de nuestras desdichas es que no estamos acostumbrados a considerar nueva o detenidamente algo? Quizá podríamos resolver todos los problemas del país instaurando periódicamente jornadas de reflexión. Cada tres semanas o cada dos meses – esto lo podríamos hablar – un día para la reflexión. Es más, para profundizar en la reflexión propongo que ese día esté prohibido beber alcohol, leer novelas románticas, escuchar música compuesta después de 1812 o ver la televisión. Eso a nivel nacional/estatal/pieldetoro. A nivel personal, propio e individual, propongo que cada ciudadano tenga 6 días de reflexión personal al año. Por ejemplo: el día antes de comprar un coche, jornada de reflexión; el día antes de firmar una condena… digo, una hipoteca, jornada de reflexión; el día antes de decidir el menú de la comunión de su hijo, jornada de reflexión; el día antes de la final de la Champion, jornada de reflexión. Todo sea por la reflexión y el análisis detenido, que falta nos hace.

Y ahora, más en serio, si tenemos una jornada para la reflexión antes de una convocatoria electoral es porque aceptamos la premisa de que la gente, el ciudadano, vota después de analizar las diferentes opciones y elegir aquella que considera más válida de una forma racional. Aceptamos que los votantes en una democracia son actores racionales. Pero ¿es esto cierto? Me explico. ¿Todos los que van a votar al candidato A lo hacen porque sus propuestas son las que más le benefician o tienen otras razones? Entre estas otras razones podríamos anotar muchas y variadas, desde el odio hacia el candidato B hasta el atractivo físico del candidato A, pasando por la venganza, la simpatía o la afinidad ideológica. ¡Qué levanten la mano aquellos que no van a votar a Rubalcaba por su visible alopecia! No digo que estas razones no sean validas, el voto es de cada uno y hace con él lo que quiere, pero ninguna de ellas, ideología incluida, son completamente racionales.

A ustedes esto que les cuento les parecerá seguramente una memez, pero no es un tema baladí. Si a esto que les he contado le quitan ese tonillo idiotesco con el que escribo a veces y que tanto desagrada a mi paciente pareja, es un tema apasionante. Buena parte del Sistema, desde la economía a la política exterior, se basa en un modelo de actores racionales que poco o nada tiene que ver con el día a día. Piénsenlo ¿ustedes conocen a mucha gente que reflexione sobre su voto en la jornada de reflexión? Es más ¿conocen a mucha gente que reflexione sobre su voto alguna vez? ¿Creen que los 35 millones de españoles llamados a votar lo hacen?

PS.- Durante la jornada de reflexión no se puede pedir el voto para ningún partido, pero si se puede animar a votar. Tradicionalmente, Ávila es una de las provincias con mayor porcentaje de participación. Consigamos entre todos que esto se repita una vez más. Si además de votar, lo hacemos después de pensar y analizar las distintas opciones, mejor que mejor.

PS2.- Y si quieren reflexionar en voz alta, no duden en apostar en nuestra porra. De regalo para el ganador un ejemplar de mis memorias (éxito editorial de próxima aparición) firmado por mi negro.

Ulaca, corazón de la tierra

Hoy nos apetece relajar el ambiente y no les hablaremos de Zapatero. Les hablaremos del pico Zapatero y sus inmediaciones.

Tomando la wikipedia con la precaución que se merece…allí se lee lo siguiente:

Ulaca es el más grande de los castros vetones y cuenta con restos arqueológicos poco comunes como un altar y una sauna de iniciación, construidos en granito. Se halla situado en un promontorio elevado, de difícil acceso desde el que se divisa todo el Valle de Amblés en la provincia de Ávila.” 

Para el que escribe estas líneas Ulaca es uno de los rincones necesarios a los que ir de cuando en cuando para evadirse de todo. Lo descubrimos hace unos cuantos años en una de esas excursiones irrepetibles. Estaban por allí alguno de los tunantes que ahora escriben por esta página como @albertomdp o #illonotienetwitter. Hacía un frío que pelaba y no parecía el mejor día para intentar meterse en la piscina. Seguramente tampoco era el momento ideal para subir riscos y tal vez tropezar con la nieve y el hielo… pero el caso es que nos pusimos las katiuskas y avanzamos sin piedad.

No sé ahora pero por entonces aquello no estaba demasiado cuidado ni controlado. Caminamos y caminamos hasta que encontramos el altar de los sacrificios.  Seguramente Alberto se contaría entonces alguna historieta (ya de pequeño era un petardo cuentamilongas) y acabamos haciendo unas fotos que ríanse ustedes de la serie Hispania.

Corazón nevado de la tierra

El asunto es que desde allí se veía media provincia de Ávila. No eran tontos aquellos viejos antepasados a la hora de prevenir la llegada de hordas malignas. Me intenté transportar a aquella época imaginando como sería un grupito de jovenes vettones correteando por allí y tirando piedras ladera abajo.

Imaginé sobre todo a algún centinela divisando el horizonte. Teníamos unos prismáticos buenos así que apunte hacia la actual ciudad de nuestras alegrías y desdichas. Era impresionante. Si no me traiciona la memoria yo juraría que con esos prismáticos se podía ver perfectamente como la gente paseaba por el Rastro, el Lienzo Norte,  el Puente Adaja.

Evidentemente en aquella época no había prismáticos pero tampoco había asfalto ni otros desastres.  Estar en Ulaca y mirar alrededor debía ser un espectáculo de dioses.

Permítanme la poca ortodoxa licencia de poner “un friker”…

Volví a coger los prismáticos, apunté una vez más hacia las murallas y recordé porque a pesar de los cantos y los no santos, las envidias, los tejemanejes y las mil reprimendas que le lanzamos a lo nuestro…cuando alguien de fuera nos pregunta de dónde somos siempre respondemos con orgullo.

“De Ávila.  Patrimonio de la Humanidad””

El indignado de la Quechua al hombro

Hoy abrimos de nuevo el capítulo de colaboraciones del blog. La entrada de hoy os llega por cortesía de Ana Isabel Martín. Abulense, estudiante de periodismo, vallisoletana a ratos, twittera activa. Puedes enviarnos tu aportación a [email protected] Más información aquí.

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Y vienes tú, Pablo Casado, a hablarme de indignación. El niño palentino, luego madrileño, que “ya conocía Ávila”, tocado por la varita mágica (o el bigote) del señor Aznar. Y viene él y me habla de indignación. Y donde digo “me” podría poner “nos”, porque muchos somos los que hemos tenido que coger carretera y manta y marcharnos a otra ciudad, ya sea a estudiar, a trabajar o a intentar ganarnos la vida. En mi caso, el primero. Y vienes tú a indignarte por un Gobierno central, de la situación económica del país… Vayamos por partes, como dijo Jack el Destripador.

El señorito Pablo Casado es el número dos de la candidatura del PP de Ávila al Congreso. Este señorito dice que ha tenido una estrecha relación con la provincia de Ávila, por tener familia en Barco. Como quien tiene familia en Moscú y bebe vodka, señores. Para completar, dice que encuentra “mucha preocupación en la provincia por el paro”, atribuyendo la culpa (cómo no) al Gobierno central. Olvida este señorito que existe algo que se llama Ayuntamiento, con un alcalde del PP que, por suerte para algunos o desgracia para otros (inclúyaseme aquí), se perpetúa en el poder por años sin fin. Olvida también que por algo existió un movimiento llamado #15M que, sorprendentemente, cuajó muy bien en la ciudad.

Una política de empleo adecuada en la provincia no hubiera venido nada mal a nuestra ciudad. Pero cómo no, es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno. Es ley de vida. Y pasando del desempleo, que cansa ya un rato, me centro en aquellos que se están preparando para ser “alguien en la vida”, héteme aquí. Estudiante universitaria, y cómo no, tuve que salir de Ávila. Cogí mis bártulos y mi última frase fue “me voy de Ávila para no volver”. Puede sonar rotundo, pero mis expectativas en cuanto a formación/empleo en la ciudad amurallada son nulas, por no decir bajo cero.

En cuanto a la educación en la ciudad, el susodicho nos ofrece una respuesta digna de carcajada mundial. Nos dice que sin educación en nuestra provincia estamos condenados al paro masivo. Por favor, un aplauso para esta lumbrerilla. El problema de la ciudad a la que él puede llegar a representar es que nos falta oferta educativa y como he dicho, no nos queda otra que cambiarnos de ciudad.

La oferta académica de la ciudad es más bien reducida con algunas ingenierías, magisterio y enfermería en el campus de la ciudad de la Universidad de Salamanca. Si nos vamos a la privada (que más de unos cuantos no pueden costearse) la oferta se abre a más ingenierías, derecho y ADE. Pero como muchos de los jóvenes de hoy en día somos un tanto ambiciosos y vivimos en el mañana, pienso: ¿y después de vivir fuera de Ávila, volveré para trabajar?

No lo creo. La situación en nuestra provincia va cada vez a peor. Y esta “ciudad geriátrica” se queda un tanto pequeña por mucho que nos empeñemos en crear Universidades de la Mística (¿cuál es el objetivo, por cierto?) y en construir enormes centros de congresos como el “Lienzo Norte”, que no hacen más que reportar pérdidas al consistorio, ergo, a los abulenses.

Por lo tanto, entre la gente que se va a estudiar, que somos muchos (un 80% de mis amigos/conocidos estudian fuera), los que se van a trabajar fuera, que son otros tantos, sumados a los que se quedan en Ávila y no trabajan hacen de esta ciudad una futura villa del jubilado y si no,al tiempo. Pero claro, el que viene a indignarse es el señorito Casado.

Pues que coja la Quechua y se ponga frente al Ayuntamiento, que es donde debe reclamar, he dicho.

Isaac Rosa y la “irrelevancia de la cultura”

Ya hemos criticado en este blog, en varias ocasiones, la escasa actividad cultural de la ciudad de Ávila. Lo han hecho algunos de nuestros invitados, como la escritora Mayda Anias o el cineasta David Galán Galindo, e incluso Alberto dedicó una entrada a ofrecernos otro punto de vista (más centrado en las infraestructuras) sobre esta cuestión. Hoy vuelvo a traer el dichosito tema, un día después de que el escritor y periodista Isaac Rosa intervenga en el ciclo de los ‘Lunes Literarios’ que organiza Caja de Ávila.

El sevillano (aquí podéis ver su blog en ‘Público’) se mostró muy crítico con los escritores, artistas e intelectuales españoles por “no estar a la altura” de los tiempos que corren. En su conferencia, titulada ‘Literatura y conflicto social’, lamentó que prácticamente no existan novelas que estén abordando la crisis, mientras que en los últimos años se ha ido creando todo un género sobre la Guerra Civil.

Rosa defiende, más que al “escritor comprometido”, al “escritor responsable”, lo que incluye “enfrentarse a tus propias ideas”. Asegura que en sus libros ha querido entrelazar la inquietud social con la inquietud literaria, y cree que la novela es el mejor mecanismo para explicar la crisis. ¿Por qué, entonces, no existe producción literaria sobre este tema?

Isaac Rosa (Foto de blog.rtve.es)

El creador de ‘La mano invisible’ (2011) lo tiene claro: el motivo es que la cultura en España juega un papel casi irrelevante. Él cree que en la transición se eliminó la cultura de la sublevación. A uno este tipo de afirmaciones le dejan profundamente preocupado, más allá de que a los abulenses nos pueda reconfortar saber que, por ahí fuera, andan casi tan escasos de artistas comprometidos como nosotros. Mal de muchos… sí señor.

Alguien del público le pregunto que si actividades como el propio ciclo de los ‘Lunes Literarias’ y otros eventos pertenecientes a las obras sociales de las cajas de ahorro no eran en sí mismos una demostración de la docilidad de la cultura. La pregunta se las traía, estarán de acuerdo. El propio escritor advirtió de que no quería faltar el respeto a sus anfitriones, pero aseguró que el acto que él estaba protagonizando también era una prueba de la “irrelevancia de la cultura”.

Es una buena idea preguntarse por la dependencia que tiene el arte de ciertas instituciones y entidades. Por ejemplo, en el caso de nuestra provincia, ¿qué le ocurre a un pintor, escultor, escritor o artista en general que no cuente con el beneplácito de Ayuntamiento de Ávila, Diputación Provincial, Junta de Castilla y León, Caja de Ávila, medios de comunicación, etc.? ¿Cómo difundirá su obra y con qué apoyos contará para llegar a un mayor número de personas? Y, por el contrario, ¿cómo podrán ser críticos aquellos que dispongan de ese tipo de respaldos sin jugarse su futuro?

De marcas, símbolos y logotipos

El año pasado, el 2010, era el año en que se cumplían 25 de la inclusión de la Ciudad Vieja de Ávila y sus Iglesias Extramuros en la lista de Patrimonio Mundial. Por esta razón, todos lo hemos visto, se presentó ese logotipo que nos vendía nuestra ciudad como Ávila Única. Logotipo, por otra parte, que nos hemos hartado de divisar en el bacon del Ayuntamiento y en otros lugares a modo de pegatinas y otros modelos publicitarios.

Mismo año y mismo escenario, 2010 y nuestra amurallada ciudad. De nuevo galardón e imagen nueva. En este caso gracias al premio que la Unión Europea nos concede nombrando nuestra ciudad como Ciudad Europea Accesible.

Hace unos meses nos presentaban también, no sin polémica, la que pretendían fuera la mascota de Ávila bajo esa imagen infantiloide de un torreón pintado por un niño de tres años y al que bautizaron con el bonito nombre de Pedrolo. Recordaréis que el Ayuntamiento decidió desmarcarse de dicha iniciativa apenas dos días después  de su presentación.

Como parte de una Comunidad Autónoma, como es Castilla y León, muchos de los productos de nuestra tierra están también bajo el sello de calidad de la marca ‘Tierra de Sabor’ que se supone una garantía para el producto con él marcado señalandolo realmente como producto castellano y leonés. Este sello ‘Tierra de Sabor’ se utiliza sobre todo en productos de alimentación al igual que lo hace el sello de Raza Avileña que acompaña a la carne de ternera salida de nuestro ganado vacuno.

Cinco denominaciones diferentes para hablar de la excelencia de nuestros productos y de nuestra tierra. Identificativos que serían o supondrían un impulso para la ciudad y que incitaría al potencial turista a acercarse a Ávila en detrimento de otras zonas de turismo de interior y que nos darían el impulso que llevamos reclamando desde hace tiempo para salir de esta crisis en la que no encontramos.

Pues vamos a por la sexta. El Ayuntamiento trabaja ya en otra marca, la marca ‘Ávila’, que va a cumplir todo lo que estas anteriores no han cumplido que además de moderna y con proyección de futuro recogerá los valores históricos y culturales de nuestra ciudad. Bacalá. Otro intento desesperado para disimular lo que considero una falta de ideas. Un motor en punto muerto en el que nadie consigue engranar una marcha para sacar a la ciudad del ralentí en que lleva sumida tantos y tantos años.

Heteroidiotas

No voté a Zapatero en 2004, no voté a Zapatero en 2008. Tampoco está Mariano en la oposición con mi voto, qué le vamos a hacer. Y si ambos se volvieran a presentar tampoco tendrían mi apoyo. Sin embargo eso no implica que de cuando en cuando no esté de acuerdo con determinadas acciones políticas de uno u otro bando. Hablemos de los derechos de los homosexuales.

Soy heterosexual y confieso que de pequeño y ya no de  tan pequeño he sido homófobo o heterolerdo. Me refiero a que en el colegio los niños son (fuimos) cabrones. La debilidad se paga. Y cuando a alguien se le perciben ciertas tendencias enseguida se le dedica alguna vez un “mariquita”, “marica”, “nenaza”. No es que yo haya sido el peor elemento del colegio, espero y creo que no. Pero seguro que alguna vez que lo hice, muchas veces que lo hice, acerté o acertamos. Sí, era marica. Y a lo mejor todavía no se atrevía a detectarlo. Y a lo mejor hicimos mucho daño. Y habrá que luchar para evitar que eso siga pasando. Será deseable que eso se normalice cada vez más, que los chicos en los colegios sean enseñados a respetar, a saber que a un hombre le puede gustar un hombre y a una mujer una mujer y eso no los convierte en menos que nadie y mucho menos en alguien de quien reírse.

La vida te hace conocer mucha gente. Ahora, afortunadamente, conozco personas de diferentes tipos, ideologías, sensibilidades y tendencias. Y me siento muy feliz de tener amigos gays y amigas lesbianas. Lo pongo en negrita. Fue con una de ellas con la que definitivamente abrí mi mente en la universidad. No habíamos hablado nunca mucho pero poco a poco fui descubriendo su talento. Escribía como los ángeles, tenía una sensibilidad especial. Y por estas cosas que pasan acabamos coincidiendo en unos cursos de libre elección para conseguir créditos. Eramos muy pocos, nos sentamos juntos, charlamos, cafeteamos. Y entonces llegó la última charla: “Me encanta ese tipo” – me dijo -“sale a veces en Radio Nacional por la noche, es un genio”.

Y ese tipo, delante de un auditorio de edad madura y sensibilidad no especialmente progresista, se marcó un espectacular speech sobre la homosexualidad. Sería el año 2000, aquello era mucho más tabú que ahora. Su discurso fue tan bueno que el respetable aplaudió. No cabía otra. Ahora no haré justicia a su discurso con un resumen tan corto como el que voy a hacer…pero la idea era la siguiente: “Señores..hay tantas cosas de las que preocuparse que ¿Por qué se preocupan de que dos personas se quieran? ¿Qué mal le hace a nadie que la gente se quiera? ¿Qué mal hace el amor a nadie? ¿No es precisamente la falta de amor la que nos debería preocupar?”

Fue entre una cosa y otra lo que hizo que reventaran mis últimos goznes, los últimos complejos que me quedaban. Servidor ha sido víctima de una sociedad menos abierta que la de ahora, espero. La idea era simple y hermosa. Amor. Y a la vez estaba conociendo más y más a una lesbiana. No mordía ni era un bicho raro ni tenía antenitas. Era una chica estupenda con dos valientes ovarios para ir viviendo sin disimular sus sentimientos. A través de ella me llegaron más textos y canciones. Y conocí una buena tropa de lesbianas que ahora son grandes amigas.

No me hace falta decir nombres porque no es necesario pero en Zaragoza la cosa fue a más. A través de la televisión conocí más y más gays. Y puedo decir que el tipo de mayor talento y genio con el que yo he trabajado es gay. Y hemos ido a algún sitio y luego lo ha contado en algún reportaje y me he sorprendido de ver cómo sus ojos veían el mundo. Pensar que en algún rincón del mundo una persona como él tendría que esconder realmente su forma de ser, vivir una mentira y actuar como quien no es me parece simplemente una barbaridad. Pero esa realidad existe. Y si fuera por algunos aquí también existiría.

Por supuesto que también hay homosexuales hijoputas, lerdos, cabrones y lo que ustedes quieran. Como todo hijo de vecino. Lo que quiero decir es que son gente normal y que en ocasiones son tan brillantes como el que más. En mi caso, en mi vida en concreto, los que más.

No he escrito toda esta parrafada para pedirles el voto por un partido que apoye el matrimonio homosexual o la adopción. No estoy pensando en elecciones hoy. He escrito todo esto por algo que me aterra y es la infame presencia de heteroidiotas que atemorizan, denigran o insultan a homosexuales que no se esconden. Y es tarea de todos que no tengan que hacerlo jamás.

Me indignó que el debate levantara ciertos demonios. No conozco de nada a Jesús Encinar. Ni le he visto en persona ni le he entrevistado todavía, aunque me gustaría hacerlo y seguramente lo hagamos para la radio pronto. Sólo sé de él que -curiosamente- es un tipo especial. Emprendedor y sin duda exitoso. Alguien interesante.

Pero todo esto también daría igual. Lo inadmisible es que el otro día cometió “el grave pecado” de expresar su opinión sobre el debate cuando se habló del matrimonio homosexual….y en eso momento apareció la carcundia más irracional a desplegar insultos. Lean el relato que ha escrito sobre ello y noten como les hierve la sangre. ¿Por qué sigue existiendo gente así? ¿A qué viene tanto odio?

Si por algo bueno será recordado Zapatero será por defender ciertos derechos. Eso se lo tenemos que reconocer hasta quienes nunca le votamos. Los gays y lesbianas se casan y eso es algo fantástico. Brindo por sus derechos y (seamos idealistas) porque Ávila sea cada vez más abierta. Y brindo sobre todo por la frase final de Jesús Encinar: Ahora los que tienen que esconderse son ellos.

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