Una novela con acento cubano sobre “orígenes y destrucciones”

Mayda Anias, escritora cubana afincada en Ávila, ha sacado a la luz un nuevo libro titulado ‘Tulipa’. La novela, que narra una historia que tiene lugar en el la zona suroriental de Cuba entre 1897 y la década de 1940, ha sido publicado por Caldeandrín. Se trata de la editorial y librería de anticuario que ella misma ha puesto en funcionamiento en la capital abulense, sin importarle demasiado la parálisis que provoca la tan citada crisis.

Se licenció en Pedagogía en su país natal y publicó su primer libro, de poesía, en 2005. Al año siguiente, Anias llegó a España y estuvo casi doce meses investigando en la Biblioteca Nacional. A partir de ahí publicó varios trabajos de corte ensayístico. Volvió a Cuba, donde se dedicó a la corrección de textos para Sanlope, una editorial de Las Tunas, y regresó a España hace un par de años para convertirse en toda una emprendedora en tierras abulenses.

Les puedo asegurar que su literatura está muy trabajada. Es sonora y agradable, casi musical, y tiene un toque personal e intransferible. Los que aún no la han descubierto pueden hacerlo en su blog. Y en la entrevista que viene a continuación, claro.

¿Qué podemos encontrar en ‘Tulipa’?

Tulipa está siendo una novela interesante para lectores españoles por su lenguaje, que se sale de lo más conocido actualmente aquí y por el tema que desarrolla: nada biográfica, ni autobiográfica, que es lo que suele suceder cuando se escribe la primera novela. La historia que cuenta va desde 1897 hasta finales de la década del 40 y el escenario es la zona suroriental de Cuba, por lo tanto, me he salido de los tópicos que he visto más de lo que quisiera en España: nada de Revolución Cubana ni de “período especial en tiempos de paz”, ni comercio sexual con extranjeros para salir de la isla ni ataques a amigos y enemigos de Cuba.

Me propuse escribir para que el lector esté alerta desde la primera línea hasta la última, no darle tregua, hacer que se detenga, que retroceda, que perciba emociones, olores, sabores… No hay suspense, porque no es el género, pero escribí para sacar el aliento del plexo solar: el ritmo es vertiginoso, en fin, sin tregua. Alguna vez valoré con mi editor la opción de escribir un glosario pero lo descartamos porque es una concesión imperdonable: Cela, Delibes, Vargas Llosa, García Márquez, Galdós, Pérez Reverte, Matute, Borges… no han subestimado nunca a sus lectores, ¿por qué he de hacerlo yo?

El título es una clave que solo se desvela al final de la historia, de modo que de haber sido una novela policíaca, solo en el último párrafo se habrían enterado de que el mayordomo es el asesino, pero tampoco importa demasiado que lo adelante aquí: Tulipa es el nombre de una ceiba, un árbol de la familia de los baobabs que crece a unas cuantas calles de mi casa en Amancio, el pueblo donde nací.

¿Cómo definiría la novela?

Como una historia de génesis, pues el protagonista asiste a acontecimientos interesantes, rigurosamente históricos: el final de la guerra de 1895 (termina con grados de alférez), la construcción de una fábrica de azúcar, que en Cuba llamamos central azucarero (masculino, sí), la inauguración del alumbrado público de Las Tunas y la casi desaparición de un poblado costero durante el ciclón de 1932, que es histórico porque hubo dos mil muertos en una noche en Santa Cruz del Sur, a escasos kilómetros de Guayabal, la zona donde transcurren dos capítulos de la novela. Orígenes y destrucciones que dan paso a surgimientos y, especialmente,  evidencia una fuerza y una voluntad de vivir a prueba de estos acontecimientos.

El escenario no podía ser otro más que Cuba, su país de origen. ¿Siente añoranza de su tierra? Por otra parte, ¿qué le aporta Ávila?

Más de un paisano mío ha dicho que quien se va de Cuba y regresa ya no sabe si el viaje es de ida o de vuelta. No vine a España huyendo ni exiliada, dos condiciones que se repiten mucho entre cubanos en Europa o Estados Unidos; vine por decisión personal, pero eso no impide que sienta muchísima añoranza, que cada vez me sienta más próxima a mi país, que me obsesione su historia, no la oficial, que me la contaron allá tan mal, sino la de verdad, la que está en los documentos de cada época y en la voz de los protagonistas, me da lo mismo si son de principios del siglo XIX o finales del XX. No quiero más mentiras, lo cual es casi una carga que llevo sin dramatismos: estudiar con la edad que tengo lo que debí haber aprendido a los 20. Pero no desespero, ya sé que donde quiera cuecen habas.

Para curar mis nostalgias escribí un par de libros de un tirón cuando llegué, y me propongo convertir en literatura esa experiencia, con mucho cuidado de no insultar  a los futuros lectores con excesos de ninguna clase, pero sin renunciar a mi condición de caribeña pasional.

Cuando conocí Ávila el sitio al que primero me asomé fuera de sus murallas fue al valle Amblés desde El Rastro. Fue impactante. Me dije y dije que aquí es donde quería vivir. He tenido la inmensa suerte de haberlo conseguido. No me canso de admirar la belleza de esta ciudad, su arquitectura imponente y su historia de siglos, ten en cuenta que para los cubanos nuestra prehistoria es el siglo XVIII y aquí eso es ayer.

Ávila renueva mi espíritu cada día, desde la calle en la que vivo hasta los emotivos atardeceres en cada estación, la llegada de las cigüeñas, el vuelo enloquecido de los vencejos, el frío de sus muros…, menos el chuletón, porque soy vegetariana…

¿Cuánto tiempo le ha llevado escribir esta obra y qué es lo que ha resultado más difícil?

Los primeros apuntes son de 2003; a continuación estuve más de un año documentándome, pues tenía en la cabeza una novela histórica, que terminó siendo enteramente de ficción, pero con unos escenarios, repito, rigurosamente verosímiles que están diseminados desde la primera hasta la última línea: nombres propios, referencias históricas, fechas, lugares…, tanto que llegó a obsesionarme la exactitud, pues si un personaje o el narrador dicen, por ejemplo, que tal cosa sucedió el lunes día tal de un mes de la década del diez, puedes verificar que, en efecto, era lunes. O por ejemplo, si se afirma en un momento que corresponde a una fecha exacta que Menocal iba a ser presidente de la república, es porque ya había ganado las elecciones, pero aún no había tomado posesión de su cargo… En fin, que también he respetado al potencial lector-historiador.

Confieso que escribir fue darme un gustazo; antes de tener esta experiencia desconfiaba de los escritores que afirmaban cosas parecidas, creía que era más pose que otra cosa. No he llegado a excesos como llorar con algunos o mostrar rechazo ni nada por el estilo, pero sí me he reído con situaciones que me resultaron graciosas para el sitio donde encajaron, porque sí es cierto que los personajes empiezan a ser un poco amigos, a fin de cuenta son creaciones que uno va trazando a gusto, así como puedes hablar con tu mascota convencido de que esos diálogos tienen toda la lógica del mundo.

Lo más difícil ha sido dar la razón al editor en las ocasiones en las que la tuvo: no hay manera de que quieras renunciar ni a una letra, aunque en tu interior sepas que debes meter el bisturí sin piedad donde haga falta.

¿Dónde se puede conseguir la novela?

Vamos a distribuirla en las librerías de Ávila. Pensamos inaugurar nuestra sede, es decir, Caldeandrín Ediciones a inicios de octubre; a partir de entonces, también allí, en el Pasaje Comercial de Reyes Católicos, en el centro.

Anoto al margen que hemos hecho una edición numerada, lo que confiere un carácter exclusivo a cada ejemplar y que pretendo firmar todos los que me soliciten por la vía que sea, incluida la electrónica a través de nuestra web http://www.caldeandrin.es

¿Tiene algún otro proyecto de creación en mente?

Sí, tengo un libro de poesía para el que me he documentado muy ampliamente también, sobre La Habana de los finales del XVII hasta la primera mitad del XX. Irá ilustrado con fotografía, seguramente en blanco y negro. Y un ensayo que anda como al 40% sobre Cuba, con enfoque sociológico en el que me propongo un diálogo crítico con intelectuales cubanos de las décadas del 30 y el 40 del siglo XX.

¿Cómo se animó a poner en marcha una editorial y librería de anticuario con la que está cayendo?

Cuando en Cuba he hablado de la crisis económica en Europa y Estados Unidos, mis amigos suelen bromear: “menos mal que aquí eso no llega porque ya estamos en ello hace medio siglo”. Yo comparto ese comentario, pues en realidad estamos entrenados para vivir en crisis, de hecho mi generación nació con la crisis, así que lo nuestro es genético, y ello te prepara para convivir con esa malformación. La idea nos estuvo rondando un par de años y estudiamos todos los pros y los contras, pero había que decidirse, ¿para cuándo dejarlo? Tengo la convicción de no pretender estar por encima de los demás, sino donde están los otros, es decir, ¿por qué otros sí y yo no? Hay que tener un poco de sangre fría, pero repito que lo mío es genético.

Hay algunas premisas a favor: a pesar de que hay colecciones y sellos bajo los que aparecen publicaciones, no hay una editorial independiente en la ciudad, ni tampoco una librería anticuaria. Quería desmarcarme de las instituciones, demostrar que puede haber iniciativa privada, que pueden hacerse libros valiosos por su contenido, aunque no sean tan lujosos como los que pueden hacer o han hecho las instituciones, quiero decir, Ayuntamiento, Diputación, Junta… No hay secretos, se trata de estudiar, investigar y, sobre todo, seleccionar cuidadosamente lo que se publica. No dudo de que es el propósito de toda editorial y de todo editor, por eso es también el mío. De momento hay buenas sensaciones, como se dice aquí.

¿Cómo ha sido el arranque?

‘Ávila de memoria’ ha sido muy bien acogido por los lectores; no digo por la crítica porque al parecer aquí no hay de eso, pero hemos vendido casi toda la edición, que es de finales de 2009, no descartamos hacer una reimpresión un buen día. Y el ‘Ayora’, como se conoce el título que salió a inicios de este verano, a pesar de no haber hecho más de dos o tres cosas promocionales, se está vendiendo también. Es un libro importantísimo para la ciudad y al parecer los abulenses se están percatando de ello y lo están adquiriendo. Ojalá que la novela ‘Tulipa’ tenga igual suerte.

¿Considera que Ávila es una ciudad saludable culturalmente?

No puedo decir que sea virulenta o contagiosa, porque ni a mí ni a otros intelectuales que conozco los ha enfermado, y lo contrario de eso es la salud. Pero si te refieres a la salud de la cultura, mi impresión es que está inmunodeprimida: cuesta encontrarla (a la salud, no a la ciudad), no hay crítica artística ni literaria, no hay diálogo intelectual ni, al parecer, voluntad de que así sea. No hay espacios de expresión, más bien una trinchera muy individualizada o, mejor, compartimentada, donde cada uno es su creador y su crítico y eso es muy malo para la salud cuando se trata de autoinmunidad: no puedes tú mismo generar los antígenos que necesitas para combatir la enfermedad que padeces.

Cuando hay algún acontecimiento cultural el Diario de Ávila reseña que ha sido muy bueno, que no ha habido por dónde señalar un error, ni la poca o nula calidad de esto o aquello, trátese de las fiestas medievales, una temporada teatral, la Semana Santa, un concierto o la aparición de una edición subvencionado por el Ayuntamiento. En la radio y la televisión local ocurre otro tanto, siempre recuerdo a aquel personaje de Voltaire que afirmaba que todo está que no puede estar mejor, aunque todos sepamos que es exactamente lo contrario.

Desde que tropecé con ‘Los 4 Palos’ no he dejado de seguirle la pista, pues creo haber encontrado un sitio en el que leer y comentar lo que se echa en falta en un sitio donde cada uno es libre de decir públicamente lo que piensa.

Chava

“Cuando contactamos con Javier Ares y le contamos lo que queríamos hacer, nos dijo que lo extraño es que nadie lo hubiera hecho antes”

La persona que atiende a “Los 4 palos” al otro lado del hilo telefónico es Gonzalo Martín, uno de los responsables del documental “Chava, un escalador de leyenda” que está sirviendo estos días de emocionado homenaje y recuerdo a la figura del desaparecido ciclista.

Les invito a refrescar la memoria. Primero con un aperitivo y luego viendo el documental entero. Vayan al enlace anterior y adelanten al minuto 11 segundo 11. Dani Clavero y Roberto Heras acaban de saltar de la escapada, Jiménez sigue por detrás sin responder. La victoria – puede pensar cualquiera que esté viendo la carrera – se le está escapando. Él intuye que no. Tiene la fuerza del tozudo también llamada huevera avileña o si lo prefieren…tener un par de eustaquios. Así era el Chava. Por eso no lo olvidamos. Por eso tienen que ver el documental entero. No se pierdan la parte del Angliru, pone los pelos de punta.

Volvamos al teléfono. Gonzalo nos cuenta como empezó todo:

“Pensamos que teníamos que hacer algo, hablamos con Carlos Sastre, luego Ángel (Sánchez) contactó con Santi Blanco… todas las personas con las que íbamos hablando tenían muy buenos recuerdos del Chava. Conseguir que hablara la gente ha sido lo más fácil. En El Barraco la gente al ver la cámara nos paraba y nos contaba anécdotas”.

El elenco de testimonios es amplio: ciclistas como Pedro Horrillo, Santi Blanco, Perico Delgado, Ángel Arroyo o Julio Jiménez, periodistas como José María García, Javier Ares y Luis Mari Soto, directores deportivos, compañeros… y por supuesto la familia Sastre.

“Al principio lo ibamos preparando de una forma más cronológica, con una voz en off…luego pensamos que lo mejor era unir un testimonio con otro. Ha habido un gran trabajo de edición.”

De algún modo Gonzalo y Ángel han homenajeado al Chava también en forma de tesón, actuando corazón sobre cabeza. El documental terminó de grabarse hace un año, en noviembre de 2010 y el proceso de edición les ha ocupado hasta Mayo.

Lo más sencillo – cuenta Gonzalo – fue recopilar el material. La viuda del Chava (Azucena) les ayudó a conseguir imágenes de vídeo, fotografías… y los contactos de unos y otros fueron abriendo puertas para conseguir testimonios. Lo más impactante fue rememorar el nacimiento del Angliru como mito gracias a José María

“Lo que más me ha gustado es la subida con el As al Angliru, cómo La Gamonal se convierte en un mito. Las imágenes las conseguimos gracias a la Peña del Chava en Riosa. Hemos conocido gente estupenda,  de verdad” nos dice Gonzalo.

El documental ha sido emitido ahora Televisión Española pero eso tampoco ha sido fácil. Hubo que llamar a la puerta, presentar el proyecto y ajustarlo a las necesidades de la televisión pública.  El grueso del trabajo ya estaba hecho de antemano sin más bolsillos que los propios. No nos cuentan la cifra exacta que se han dejado en el trabajo… “he perdido la cuenta. En total seguro que ahora nos podríamos haber comprado un coche. Pero lo pagamos con gusto” 

Están sorprendidos del gran recibimiento.  Ni siquiera sabían que había sido emitido, les tuvieron que avisar por teléfono. Han dado gracias por Facebook, se siguen sorprendiendo de ver que al propio Pedro Delgado le sacan el tema por internet.  El Chava ha vuelto a estar en boca de todos los aficionados al ciclismo. Como siempre será.

“Recuerdo un día que íbamos de Ávila a El Barraco.  Nos pasó el Chava como un avión pero luego en una ermita en La Paramera estuvimos charlando con él. Te chocaba verle tan cercano, tan amigo de todos, tan normal”

Así era.  Tirando ya al lado personal del que les escribe esto…el Chava fue mi ídolo. Imagino que como para tantos otros abulenses. Recuerdo estar con jjman viendo la Vuelta en La Ronda esperando que ese año sí que consiguiera ganar. Recuerdo ir corriendo a casa para escuchar al Chava comentar la carrera con su inconfundible  “Yo cgeo que”…

Pudo haber ganado una, dos o tres vueltas y tener toda una colección de maillots pero prefirió ser fiel a si mismo y ganar el maillot del recuerdo eterno en nuestros corazones.

Den al play, no se arrepentirán  (y gracias Gonzalo, gracias Ángel).  Chava para siempre

Las imaginativas cuentas del Ayuntamiento de Ávila

Os juro que no me gusta ser demasiado criticón. En serio,  me gustaría escribir más a menudo entradas bucólicas y pastolires sobre la bella estampa de la ciudad. Y os juro que me repatea sobremanera hablar de economía y de dineros porque sé que no soy un experto en la materia, no llego ni a dos tardes de experiencia, y tarde o temprano meteré la pata hasta el corvejón y alguien más docto e instruido que yo vendrá y me sacará los colores. Pero, hete aquí, de nuevo me hallo embarcado en mi bote de remos para surcar estos procesolos océanos llenos de billetes de colores. El motivo: la publicación de la estimación de ingresos vía impuestos que hace el Ayuntamiento de Ávila con vistas a 2012. Según esta noticia, el Ayuntamiento tiene previsto recaudar el próximo años por estos conceptos unos 30 millones de Euros, cifra similar a la consignada en los presupuestos de 2011 y un 15% inferior a la que aparecía en los presupuesto pre-pinchazo de 2008. Por fortuna, Félix Olmedo, Teniente de Alcalde de servicios económicos y fomento, no dijo durante la presentación que las cifras eran consecuentes o creíbles, como dijo al presentar los presupuestos de este año, porque como todos sabemos mentir es pecado.

La reforma de la constitución pergeñada entre nuestros tres líderes y aprobada por Rajoy y Zapatero con el visto bueno de Rubalcaba (lo de los tres lideres iba por Merkel, Sarkozy y el artista ahora conocido como “los mercados”) obligará a los entes municipales a tener un presupuesto equilibrado, esto es, a no gastar en teoría ni un euro más de lo que ingresan. ¡No! ¡Dios santo! – pensarán ustedes – ¡el apocalipsis para los Ayuntamientos endeudados! ¡El acabose para el Ayuntamiento de Ávila! ¡La hecatombe para García Nieto, Félix Olmedo y sus plumillas! Pues no. Tranquilas las masas. El Ayuntamiento de Ávila tiene un presupuesto equilibrado desde 2008 (pongo esta fecha porque no me ha apetecido consultar más Boletines, pero seguramente lo tenga equilibrado desde tiempos de Doña Urraca).

Vamos a ver, Alberto, pero ¿no eras tú el que repetía machaconamente que el Ayuntamiento estaba endeudado hasta las cejas? ¿Como nos dices ahora que el Ayuntamiento lleva cuadrando el presupuesto desde 2008?

Digamos, recurriendo al viejo refranero castellano, que del dicho al hecho hay mucho trecho y que una cosa son las cuentas que pones sobre un papel y otras la realidad, prevista o imprevista. Centrándonos en este caso, una cosa son las cuentas que hace el Ayuntamiento para presentar un presupuesto presuntamente equilibrado y otra cosa la realidad de la ciudad, conocida de sobra por quien redacta tan imaginativas cifras.

Vamos a hacer un repaso breve por las cuentas del Ayuntamiento los últimos 4 años. Desde 2008, último año de la burbuja de felicidad enladrillada, el presupuesto de la ciudad ha pasado de 78 millones de € a 58 para el presente ejercicio (en 2010 y 2009 la cifra rondaba los 63 millones). Euro arriba, euro abajo, los gastos coinciden con los ingresos sobre el papel. Otro dato: de 31 de Diciembre de 2008 a 31 de diciembre de 2010, dos años, la deuda viva – prestamos pendientes de amortización – del Ayuntamiento de Ávila ha pasado de 36,7 millones de € a 47,7. Un dato más: IU cifra la deuda total del Ayuntamiento, sumando deudas a proveedores y a empresas por motivos varios, en más de 61 millones de Euros ¿Cómo es posible que se haya producido este aumento – y lo que te rondaré, morena – si las cuentas cuadran todos los años sobre el papel?

Recurramos a la vieja navaja de Ockham: la solución más simple es que las cuentas del Ayuntamiento no se cumplen. ¿Y por qué no se cumplen los presupuestos? Pues porque el Ayuntamiento infla las previsiones de ingresos o desinfla la de gastos para poder presentar un presupuesto equilibrado. Las desviaciones, seguramente conocidas o intuidas de antemano, van al gran pozo sin fondo de la deuda municipal.

No es una novedad, ni algo que hayan inventado en los despachos de los servicios económicos de nuestro Ayuntamiento, pero por extendido no deja de ser criticable. ¿De qué sirven o servirán las normas presupuestarias si las cuentas públicas se maquillan conscientemente año tras año? Mientras existan contables imaginativos y economistas con ases en la manga existirán políticos manirrotos que exigirán a los demás políticos y ciudadanos la austeridad que ellos mismos son incapaces de aplicar. Políticos con tirantes que regalan cinturones a sus ciudadanos para que se los ajusten.

Por cierto, en el Ayuntamiento deben andar sobrados de gente con imaginación. No solo son capaces de cuadrar año tras año el círculo presupuestario, también se sacan de la manga nuevos ingresos: por 350 módicos euros (175 si estás empadronado en la ciudad) podrás casarte en cualquier punto de la ciudad: en la muralla, en los jardines de San Vicente, en el Rastro, en una calle, en el edificio de Moneo, en el Soto, en los Cuatro Postes…

Ya estoy viendo la campaña publicitaria: ¡Cumple tus sueños! Ven a Ávila y cásate en una rotonda.

Sota, caballo y rey

Me lanzaban un balón desde twitter. Nuestro palo extremeño, Alberto, me preguntaba si me atrevería a hacer una entrada en este blog sobre el programa de Fiestas de La Santa. La respuesta la doy aquí mismo y en el día de hoy. NO. No tengo ninguna intención de diseccionar el programa de fiestas lo cual no quita que hable, si me lo permiten, del adelanto que del mismo se hizo en la jornada de ayer. Sé que con esto me arriesgo a no saber las horas de los campeonatos de petanca, calva, las actividades para los niños y el chocolate con churros de los mayores pero en esta ocasión voy a hablar, únicamente, del plano musical y de las actuaciones que se han contratado para las fechas.

Si algo me han enseñado los años que llevo en esta ciudad, todos los de mi vida, es que en Ávila hay muchas cosas que no funcionan por sí solas. No funciona, por ejemplo, el hacer una macro discoteca de lujo, con zona VIP, con un módico precio de acceso y con copas a precios impopulares. Esto no es algo que diga yo y ya está, a las pruebas, la malograda Aixa Galiana, me remito. Lo mismo que había en dicha discoteca es lo que presumiblemente se avecina para el próximo día 7 de octubre, día en que comienzan los espectáculos musicales de los días festivos. Juan Magán, Josepo, Agatha Pher, Miguel Lara (Violin Live) y Melisa Dols (Vocal Live) tienen  a su disposición ese Templo del Sonido conocido como la Cubierta Multiusos para llevar a cabo lo que han llamado el Ávila House Festival. Los amantes de este tipo de ‘música’ están de enhorabuena ya que este año se sacan de la manga un evento dedicado a ellos. Otros que están también de enhorabuena, más que los amantes de la música House, son los fabricantes de tapones para los oídos que preveo que se van a forrar. Y es que si ya pienso que un Ávila House Festival no tiene ningún sentido en Ávila sin una proyección más allá de nuestras fronteras para atraer a gente de otros lugares e intentar llenar el Templo Abulense del Sonido, lo que viene después no es mucho más esperanzador.

Una de las cosas que siempre me ha repateado de nuestra maravillosa ciudad es la escasez de eventos de música en directo, exepciones festivas aparte. Lo cierto es que no suelen ser muchas y la mayoría de las veces se publicitan a medias. Digo esto porque, para una de las semanas del año que sí hay música y actuaciones, se le ocurre solapar eventos y utilizar una misma fecha y horas similares para actuaciones diferentes y en diversos puntos de la ciudad. ¡Tiene pelotas! Y es que el día 8 de octubre, el día en que se celebra el cada año más venido a menos pregón de fiestas, hay hasta tres espectáculos musicales diferentes. Dos pases del musical ‘Pretty Woman My Love’ en el Centro de Congresos, el concierto postpregón en el Chico que este año será de la internacional y alabadísima artista Tamara que resulta que la han dejado sacar un disco más, espero que el último, y un ‘festival de rock’ en el Music Center of Ávila que nos traerá a Los Suaves, La Fuga y Tako. Me detengo en este último evento para analizarlo un poco más a fondo y es que, me van a disculpar, pero no tengo claro que el concierto se celebre, o al menos no con los tres grupos. Los Suaves ganan en edad a mi padre y no tengo claro que lleguen todos en buenas condiciones para subirse al escenario. Ojo, Rock’n’Roll con el famoso ‘Dolores se llamaba Lola’ por bandera que hace 10 o 12 años habría sido un concierto de excesivo caché para nuestras viejas murallas pero que a estas alturas se me antoja ya un espectáculo de un grupo venido a menos que espero estén en condiciones de tocar como sus seguidores y su público se merece. Antes de estos ‘cabeza de cartel’ nos visitan los depojos de ‘La Fuga’. Sí, lo he dicho bien, y además sé que habrá alguien, con quien ya he mantenido similar conversación, que me diga que ahora suenan mejor. Lo único que tengo claro es que en julio pudimos ver a Rulo y la Contrabanda sobre un escenario en la plaza de toros y, quizá esta es la información que le faltaba al concejal, no dejaba de ser el alma de un grupo que sin él, ahora, suenan como una banda de amigos, sin carisma y sin nada que recuerde a épocas anteriores y mejores, más que un repertorio de canciones que dudo suenen igual sin la triste voz Rulo. De todas formas y por bien que suenen o buenos que sean (sigo dudándolo) no creo sea de proceder un concierto de La Fuga cuando no hace aún 3 meses ha tocado la otra mitad del grupo llevando en setlist un gran número de canciones que seguro escucharemos la noche del ocho. Sin duda, debo decirlo, lo mejor de esta jornada, con mucha diferencia, son el grupo Tako. No engañaré a nadie, no los conocía. Rubén Negro me puso sobre su pista hace unos días y ahora, mientras escribo estas líneas suenan de fondo y suenan muy bien. Rock, del de siempre, con sus temitas más duros y sus canciones más moñitas. Bien hecho, sin grandes alardes pero con mucho estilo. Los eruditos me crucificarán por decir eso pero van en la línea no ofensiva del Rock estatal y es un grupo digno de escuchar si no lo conocéis. Mención aparte merece la versión de ‘Solo le Pido a Dios’, canción versionada ya por otros artistas como Ana Belén y que incluyen en su último disco ‘El taller de los caprichos’. Dadles una oportunidad, suenan.

No sé si os acordaréis de hace unos años, creo que por 2008, el gran concierto que dieron Los Secretos en Ávila. Lo mejor de todo, permítanme la licencia, es que era gratis. Del resto del concierto no puedo recordar ni decir mucho más, bueno, sí, que el Chico no se llenó y que hacía algo de frío, o no. ¿He dicho que era gratis? Vale, pues ahora te rascas 15 euracos y te bajas a verlos al Templo del Sonido. Ya me contáis después, ¿vale? No creo que pueda acercarme por motivos de salud, de la mía auditiva para más señas. Esto el día 11  y el miércoles 12, muy buena fecha por ser laboral el día siguiente, el festival ‘Nuestra Música’ con los grupos ‘Aguaseca’ y ‘Llamalo X’. No conozco a Aguaseca, cuando les vea os cuento. Sabéis que sí conozco a ‘Llamalo X’ y que me parece un grupazo como la copa de un pino, pero, ya tuvieron una gran oportunidad en las anteriores fiestas de mostrarnos lo que saben hacer y en Ávila, me voy a arriesgar mucho ahora, hay más de dos grupos y la mayoría con ganas de una oportunidad igual que la de estos chicos. No tengo nada en contra suya, de verdad, ellos lo saben, pero hay más gente que también lo merece.

Y seguimos con sota, caballo y rey. Se han empeñado en aburrirnos hasta la saciedad y repetirnos los conciertos quizá con la intención de que nos las aprendamos de memoria para examinarnos en noviembre. El día 14 de octubre tendremos  sobre el escenario, también en el Templo del Sonido, a los grandísimos ‘Despistaos’!!! Qué grupazo, menudos músicos buenos, y en la víspera del día de Fiesta Grande de verdad. Y ahora mi verdadera opinión, cuando tocaron en el mismo sitio hace unos años les cayó un truñaco de fecha dominguera y quieren tener un detalle con ellos para que no se enfaden. Es lo único que se me ocurre para repetir, en relativamente poco tiempo, un grupo que lo mejor que ha hecho, siendo muy generoso, es la sintonía de alguna serie fulera de televisión. Pero todos tranquilos que no vienen solos. Vienen teloneados por los Sexy Cebras. Ahora dejo la ironía a un lado para decir que, dentro de que no son mis preferidos, suenan muy bien y son un grupazo, eso sí, que nadie se olvide que que en julio también nos visitaron y de eso no han pasado poco más de 3 meses.

Echo de menos, a grupos de primer nivel como El Canto del Loco, Melendi, o David Civera. Visto lo visto podían haber contratado un dos por uno en las fiestas de verano y se habían ahorrado trabajo para éstas. La originalidad de nuestros concejales no deja de sorprendernos y cualquier día, que nadie se olvide de lo que voy a decir, son capaces de contratar al hijo del Fary y colarlo gratis en el Chico, primero para el pregón, la noche de después en la mutiusos a 10 euros y cuatro días más tarde en la plaza de toros por 20. Ese día llegará.

Sé que no digo nada del gran evento del día 15 de octubre, eso que en Ávila Digital dicen que es “la fiesta ‘Top Start Desde Ibiza’, con Angie Fernández, Robert Ramírez, Marta Sánchez, Brian Cross, Polo (Pignoise), Jesús (Dover) y DJ Danny Ávila, así como con Johann Wald, de MTV, como presentador”. Prefiero, no saber, de qué va un evento en el que cabe, primero, Marta Sánchez que ya me quede con ganas de colgarla del cuello con el empachón que nos dio con Baute, uno de Pignoise, otro de los ‘maquiétnicos’ Dover, un tal DJ Danny Ávila y un presentador de la MTV que recuerdo que hubo una vez que grababa buenos conciertos acústicos a grupazos pero que hace tanto tiempo que no lo puedo hacer con claridad.

Quizá tenía razón Cánovas cuando leía mi otra entrada de las Fiestas de Verano y me decía “Otro vendrá, que bueno me hará”. Madre mía, qué fiestas nos esperan. Lo único bueno, de verdad, y que tengo ganas de que ocurra, es que los integrantes de este blog nos juntaremos por primera vez alrededor de unas cervezas para terminar de ponernos cara entre nosotros, algunos aún no lo hemos hecho, y conocernos un poquito más los que ya nos hemos visto. Será, sin duda, lo mejor que nos suceda a Los 4 Palos, amén de que nos toque la lotería o algún otro pelotazo imprevisible.

Nueva táctica

De la antigua fábrica de harinas

Una idea que surge cuando te estás documentando sobre la desaparición del cementerio musulmán tiene que ser buena. Y eso es lo que le ha ocurrido al periodista José Ramón Rebollada (Cadena SER Ávila), quien, fruto de esa chispa de inspiración, está terminando de grabar una película-documental sobre otra de esas cosas que, casi misteriosamente, desaparecen en la capital abulense: la fábrica de harinas.

Porque de eso trata la obra ‘Poder contra verdad’, sobre la Real Fábrica de Algodón de Ávila que luego fue fábrica de harinas. Estamos hablando de un edificio neoclásico que se construyó a finales del siglo XVIII por encargo de Carlos III. En 1984 se cerró y ahí empezó otra historia, la que centra gran parte del documental de ‘Jota’ (así conocemos muchos al responsable de todo esto). El edificio sufrió un incendio el mismo día que se le declaró BIC. Estuvo 10 años abandonado y se derribo en dos fases, en 1994 y en 1996.

El documental, según el autor, pretende ser “casi un relato periodístico” pero con un “posicionamiento” claro que viene anunciado desde el título, ya que Rebollada denuncia que el edificio “terminó derruido por decisión del poder”, en concreto, del que ostentan la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Ávila.

La película la podremos ver en algún momento de 2012, pero ya se nos anuncia que gran parte del metraje se centra en contar por qué se tomaron las decisiones que se tomaron. ‘Jota’ ya nos da su opinión, pues él tiene claro que se derribó por el “empeño del poder, sin justificación ni histórica ni técnica”. “Se van a contar cosas desconocidas”, advierte.

De momento sabemos que, aunque se ha contado con el testimonio de unas 30 personas relacionadas con la fábrica, los únicos que no han querido participar han sido aquellos que tomaron la decisión política de derribar el edificio: los ex alcaldes Ángel Acebes y Dolores Ruiz-Ayucar, y Carlos de la Casa, director de Patrimonio de la Junta de Castilla y León por aquella época.

Fábrica de Harinas tras el incendio (Foto: Jesús casillas. h. 1990. / Archivo José Luis Pajares).

‘Jota’ lleva trabajando en esto más de tres años. Primero realizó la labor de documentación, luego buscó dinero para la financiación de la película y actualmente está finalizando la fase de rodaje, en alta definición. Después quedaré el montaje y la difusión de la obra, algo que quiere llevar a cabo a través del circuito de festivales del territorio nacional.

Pero antes necesita obtener algo más de dinero y con ese fin ha organizado una fiesta este viernes, 9 de septiembre, en el bar ‘El Estudio’, a partir de las 21.30 horas. Todos los interesados podrán conocer más detalles sobre el documental y disfrutar de un recital de poesía, de la actuación de un monologuista y de un espectáculo musical. Parte de la caja que haga el pub durante la noche se destinará a la película y será un paso más para que el trabajo de ‘Jota’, que ha hecho las veces de director, guionista, investigador y productor, se vea hecho realidad.

 

Pare ya de hacer fotos

Este post creo que me va a resultar complicado. Declaro, desde ahora mismo, intentar ser objetivo (créanme que no me va a resultar fácil) e imparcial. Tan solo voy a relatar una serie de hechos, no quiero hacer más, relatar unos hechos para que sean ustedes los que saquen sus propias conclusiones.

Ayer fue el tercer día que me desplacé a la localidad de Cebreros en lo que llevamos de la presente legislatura. Lo hice, como en anteriores ocasiones, para cumplir con mis funciones de fotógrafo en el pleno municipal extraordinario que se celebraba. El primero de estos plenos al que asistí era el pleno de investidura en el que se votaría al candidato de uno u otro partido para nombrar al que es el alcalde de la localidad en la actualidad, Don Ángel Luis Alonso. Ya en dicho pleno, expresó su disconformidad con mi presencia alegando que estaba situado en mal sitio y que le molestaba la ubicación que había elegido para disparar mi Canon. Quizá tenía razón, no pasa nada. “Hago una foto más y me quito, no se preocupe”. No fue una, fue una ráfaga, exactamente en el momento, apenas 30 segundos, en que el concejal de color contrario tomaba posesión de su cargo. Cumplí con mi palabra. Busqué otra ubicación en el lado del salón en que se disponía a tomar posiciones la otra opción política. La cosa no fue a mayores.

Mi segunda excursión a tierras cebrereñas se produce el 6 de julio y atiende a las mismas necesidades. Me encargan acercarme al pleno a hacer fotos. Allá voy. Aparecen los concejales de ambos grupos políticos, toman posiciones en sus respectivos asientos y comienza el acto y con él, mi trabajo. Hago fotos con diferentes objetivos intentando en todo momento no molestar a los asistentes al salón de plenos. Cuando hablo de los asistentes me refiero a los concejales y a los ciudadanos que asisten como público al evento y a los que incluyo en el grupo al que pretendo no molestar. Tras varios minutos de intervenciones y fotografías, Don Ángel Luis Alonso, me hace gestos de que cese en mi labor. No interrumpe en ningún momento a quien se encuentra en uso de la palabra lo que me permite hacerme el despistado durante unos instantes pero era a mí. Estaba claro. Era uno de esos días que te encuentras revoltoso y decides continuar con lo tuyo obviando los gestos del Edil. Continué dándole a disparador a diestro y siniestro y la réplica no se hizo esperar. Los gestos antes dirigidos a mi persona ahora se dirigían a alguien que estaba detrás de mi posición. Qué sorpresa cuando me doy la vuelta y compruebo que el receptor de dichos gestos es un Policía Local. El agente, muy educado, me indica que “el alcalde quiere que dejes de hacer fotos”. La pregunta era clara y evidente y así se la formulé al funcionario municipal: “¿Es ilegal que haga fotos en el pleno?” y ahí llega mi sorpresa: “No” me responde, “estás en tu derecho pero el alcalde se está enfadando”. Reitero la pregunta para que termine de disipar mis dudas “Pero ilegal no es, ¿no?” “No, no, ilegal no es pero…” “Vale, agente, gracias, pero si no es ilegal voy a seguir haciendo mi trabajo” Al lo que no tuvo más remedio que contestarme “Como quiera, está usted en su derecho”. Otro pleno que termina sin más consecuencias pero del que ya salgo apercibido.

No es de extrañar que en la mañana de ayer miércoles ya me desplazase a Cebreros con la mosca detrás de la oreja y conocedor de lo que podía pasar pero me mandan ir y yo, como niño bueno que soy, preparo mi cámara de fotos y me encamino una vez más a ese bonito acto público que supone un pleno municipal. No hago más que poner un pie en tierra y ya me divisan desde el balcón consistorial del primer piso. Alguien, que no puedo precisar pero que puedo intuir, alerta a la Policía Local, curiosamente al mismo agente con el que interactué en la anterior ocasión, y según me acerco a salón de plenos me reclaman para hacerme unas preguntas. Lo primero que les interesa es saber el medio al que pertenezco. Les doy la información requerida. En ese momento ya sabía por dónde iban a ir los tiros por lo que decido transmitirles tranquilidad. “Vengo a hacer fotos a la oposición, única y exclusivamente. El portavoz está de vacaciones y me han pedido que tome fotos de la segunda portavoz que se estrena hoy en el cargo. No voy a sacar al alcalde ni a nadie de su equipo y procuraré tardar lo menos posible en hacer mi trabajo para intentar no molestar o hacerlo lo menos posible.” Mi declaración de intenciones convence a los agentes, que no cumplían más que con su obligación, y me autorizan a entrar al salón. Las nueve en punto de la mañana marcaba mi reloj cuando aparecen por la puerta los integrantes del equipo de gobierno, la oposición llevaba ya varios minutos en sus puestos, y comienza la sesión, que en este caso era extraordinaria. No creo que haya estado haciendo fotos más de siete minutos. Veintisiete fotos son las que hice. Ni una más ni una menos. Veintisiete fotos y en ninguna de ellas aparece el alcalde. No he querido hacer ni una general de la sala y la mesa para no ofender a nadie. Solo necesitaba unos planos de la oposición y, aunque siempre se dispara a más de lo que te piden, hoy iba convencido de cumplirlo y puedo aseguraros que así lo he hecho. Pero el obtulador de mi cámara al abrirse y cerrarse en cada disparo y un flash direccionado al techo han resultado demasiada molestia para el Edil cebrereño. Nada más disparar la vigesimoséptima foto me ha llamado la atención. Esta vez no ha sido mediante gestos, quizá por no encontrarse en la sala ningún medio de comunicación, esta vez ha interrumpido la intervención que se estaba llevando a cabo, creo que de alguien de su equipo, para dirigirse directamente a mi persona y decirme “Usted pare ya de hacer fotos”. No voy a engañar a nadie, me lo esperaba, pero aún así no he podido hacer otra cosa que preguntar: “Pero… ¿Molesto?” A lo que Don Ángel Luis Alonso ha respondido contundente: “Sí, molesta usted!” Ese ha sido el momento en que me he dirigido a mi bolsa de transporte con un gesto de indignación pero sin volver a mediar palabra, he desmontado y recogido el equipo y he abandonado la sala. Quizá haya sobrado el momento en que, una vez fuera, he mostrado las fotos a uno de los agentes de la Policía Local que se encontraba en la puerta para demostrarle que el alcalde no aparecía en ninguna de ellas. Pero, como él me ha dicho, “No puedo hacer nada, puede usted poner una reclamación”.

No hay más. Esto es lo que hasta fecha de hoy puedo contar de mis andanzas por Cebreros. No voy a sacar conclusiones, yo lo tengo muy claro. Una vez leído son ustedes lo que deben pensar lo que quieran pensar. Sólo dejo aquí un agradecimiento a la inmensa mayoría del público que estaba en el pleno que a la salida del mismo me ha transmitido su solidaridad y las palabras de un señor que no conozco y que ha pensado que me enviaba el Diario de Ávila, me decía: “Esto, esto es lo que tenéis que publicar en el periódico, esto que te ha pasado a ti”. Cuando el caballero ha entendido que no pertenecía al medio en cuestión se ha retirado con gesto resignado, no le culpo, es la misma resignación que he sentido yo. Y todo porque nuestros colores no son los mismos.

Ávila: mitos, leyendas e historia acerca de su origen.

Hace poco hablamos por estas páginas virtuales de San Segundo el, según la tradición, primer obispo de Ávila y en la actualidad patrono de la ciudad junto con Santa Teresa. En aquella entrada se tocaban muchos temas de forma tangencial y ya anticipé que algunos de ellos daban para uno o varios post. Bueno, pues ha llegado el momento de recuperar alguno de aquellos temas y tratarlos un poco, solo un poco, más a fondo. En concreto, vamos a revolver un poco en las tinieblas de los orígenes de la ciudad.

AVISO A HISTORIADORES: He resumido. AVISO A NO HISTORIADORES: No he resumido mucho.

En primer lugar, lo siento, Ávila no fue fundada por ninguno de los héroes o personajes históricos a los que se refieren las leyendas que desde el S. XVI al S. XIX se reprodujeron en múltiples libros sobre la ciudad. Ávila no fue fundada por un hijo de Hércules y no lleva el nombre de la mujer del héroe griego. Tampoco fue fundada por Nabucodonosor, rey de Babilonia, cuya presencia por estos pagos se me antoja complicada. El origen de la ciudad y sus primeros siglos son algo más humildes, qué le vamos a hacer.

¿Cúando? Tradicionalmente se ha defendido, algunos investigadores lo siguen haciendo, que en origen la ciudad de Ávila fue un castro vettón, la famosa Obila de Ptolomeo, posteriormente romanizado. El principal problema es que el supuesto castro no ha aparecido por ningún lado a lo largo de 50 años de excavaciones arqueológicas. La primera ocupación estable de la ciudad se data a mediados del S. I a.n.e., un siglo después de la conquista romana de la zona. El origen de la ciudad es, por lo tanto, netamente romano aunque sus pobladores sean mayoritariamente indígenas de la zona.

¿Por qué? El origen de Ávila es romano, sin duda, pero no fue una colonia de veteranos o un campamento militar. El nacimiento y crecimiento de la ciudad está directamente relacionado con la desaparición o agotamiento de la mayoría de los castros de la zona. Tras la conquista romana (Viriato, Numancia y todo eso) la vida en los castros se vio afectada, aunque no de forma traumática. Los castros siguieron existiendo y mantuvieron su modo de vida sometidos seguramente al pago de un impuesto a los conquistadores. Un siglo después, tras dos guerras civiles y un siglo de decadencia económica, la reorganización de la zona impulsó el crecimiento de un pequeño centro administrativo surgido en un cruce de caminos: Ávila. La población original de Ávila es la que abandona los castros cercanos, pero no hay que imaginarse a los soldados romanos empujando a los vettones a golpe de pilum hacia los llanos. El atractivo de un núcleo que crece frente a otros que se apagan es suficiente. Como sucede habitualmente, fue la economía, stultus.

¿Qué? Tenemos un núcleo de origen romano con funciones administrativas pero con población fundamentalmente indígena. Durante su primer siglo y pico de vida, Ávila fue una ciudad peregrina (extranjera) sometida al pago de un tributo (stipendio). Es decir, los abulenses de la época no eran ciudadanos romanos, no tenían derechos de ciudadanía, ni las instituciones ni los edificios propios de una ciudad romana. En el último cuarto del S. I, el emperador Vespaniano concede el ius latii (el derecho de ciudadania latina, un paso por debajo de la ciudadania romana) a todos los hispanos. Vespasiano persigue un doble objetivo: apoyos personales, era una época agitada, y aumentar la recaudación de impuestos. Tras esta declaración, los principales núcleos pasaron a convertirse en municipios, ciudades con las mismas instituciones que Roma, cuyos habitantes eran ciudadanos latinos y cuyas élites podían llegar a ciudadanos romanos tras pasar por las magistraturas locales. ¿Llegó Ávila a ser un municipio? No está claro. A falta de un papelito que nos lo diga a las claras (algo así como “Bienvenido al Municipio de Ávila” a la puerta de las murallas) los investigadores se basan en dos tipos de testimonios para hora de establecer si un nucleo llegó a municipio o no: urbanismo y, principalmente, elementos epigráficos (inscripciones).

Con urbanismo me refiero a la presencia de grandes edificios públicos y cultuales. Alcanzar el estatus de municipio solía significar una reforma a gran escala del urbanismo de la ciudad a la imagen de Roma para adaptarlo a las nuevas necesidades (un Plan E a lo bestia y con mucho mármol, columnas y estatuas). En este punto, Ávila aporta poco. Las excavaciones arqueológicas nos hablan de un cierto esplendor (dentro de sus limitadas posibilidades) a lo largo de los S. I y II de nuestra era pero todavía no ha podido localizarse ningún edificio de porte lo suficientemente importante como para ser un edificio público. Por aquí, agua.

Epigráficamente se buscan dos tipos de indicios: referencias a instituciones municipales o a ciudadanos romanos. En cuanto a instituciones municipales, también agua. O bien no las hubo, o no las hemos encontrado, o sus mandatarios no tenían el afan de protagonismo de los actuales (no hemos encontrado aún el Acvedvctvs Miguel Ángel García Nieto). La única inscripción “oficial” localizada está en la pared de la Ermita de las Vacas y apenas aporta el nombre del emperador (¡y con faltas de ortografía!)

¿Y cómo sabemos que un fulano es un ciudadano romano? Los ciudadanos romanos tenían tria nomina (su nombre estaba compuesto de tres partes: un nombre propio, el nombre de su gens, de su “familia”, y un cognomen) frente a los nombres dobles indígenas y estaban adscritos a una de las 35 tribus romanas. En el caso de los hispanos promocionados por Vespasiano esta tribu era la Quirina. ¿Tenemos alguna inscripción de un abulense que sea ciudadanos romano? Sí y no. Me explico: tenemos dos, pero ambas son inscripciones que se han perdido y que nos han llegado transcritas por fuentes medievales o renacentistas. La primera, en la misma Roma, hablaría de un abulense, un tal Lucio Cornelio Firmiano, llegado a la ciudad tras promocionar en el ejército y presenta muchas dudas. De la segunda, localizada supuestamente en Ávila, ya hemos hablado. Esta inscripción (CIL II 3050) está relacionada directamente con San Segundo pues es la supuesta inscripción que apareció cubriendo la supuesta tumba del supuesto obispo. Dedicada a un tal Quinto Coronio Barbato, de la Tribu Quirina, muerto a los 70 años, acumula tantos supuestos que es difícil usarla como prueba de nada.

Es decir, no tenemos pruebas de que la ciudad de Ávila alcanzase el estatuto de municipio romano, ni en el siglo I ni nunca, aunque intuimos que sería lo más lógico. No hay atestiguado, de momento, ningún otro núcleo en toda la provincia que pudiera alcanzar ese estatus y la lógica nos invita a pensar en la necesidad de un punto administrativo de ese nivel en el territorio.

Por último, tenemos una fundación romana de pequeño tamaño, con fines administrativos, que seguramente llegase a ser un municipio a lo largo del siglo I o II, pero ¿cómo se llamaba? Ptolomeo habla de una ciudad vettona llamada Obila, pero la evolución del citado término hasta el actual Ávila es compleja (lo más lógico sería Uebla, curioso parecido con un río salmantino) y ya hemos visto que por aquella época Ávila no era una ciudad vettona. En las dos inscripciones mencionadas antes se habla bien de Avela (en la de San Segundo) o de Avila (en la romana). Además, en una inscripción procedente de Nava de Ricomalillo, provincia de Toledo, en honor de un tal Maeso se dice de él que es de Avila/Avela. Son pocas referencias, es cierto, pero en todas ellas parece claro que el nombre de la ciudad era Avila o, en su caso, Avela.

Por lo tanto, cuando hablamos del origen de Ávila hablamos de un pequeño nucleo con funciones administrativas, de nombre Avila o Avela, poblado por vettones llegados desde los castros cercanos y que quizá llegó a ser un municipio romano.

Quizá la historia no sea tan llamativa como la leyenda, una fundación de Nabucodonosor tendría más lustre, no hay duda, pero es lo que hay.

De calles y nombres

Resulta que el otro día estaba uno paseando con el coche por las zonas nuevas de nuestra capital…ya saben, esa parte sur cuyas rotondas parecen haber sido diseñadas por un adorador de Belcebú. Circulaba junto a una persona que para que quede en el anonimato y no me riña le daremos el nombre en clave de “mi madre”

“Hijo, vaya horror. Imagínate vivir en la calle <Víctimas del Terrorismo>, qué poca gracia tiene. Pobres víctimas – claro – pero queda extraño poner ese nombre a una calle…”

A mi no me parecía tan mal  el hecho pero entiendo el argumento. El caso es que aquel suceso me hizo preguntarme sobre el resto de nombres que habían dado a las vías de la zona. Aproveche un rato libre y me puse a investigar [En las próximas líneas quedará reflejada mi enciclopédica ignorancia que espero sepan perdonarme].

Empecé por los aledaños de la Plaza de Toros. Padilla, Maldonado…ahí estaban los comuneros. El primero que no identifiqué fue “Sancho Sánchez Cimbrón”. Luego ya en casa encontré una referencia  en rtvcyl que dice…

“Entre los personajes abulenses más comprometidos con las Comunidades destacaron, aparte del regidor Suero del Águila, el deán del cabildo, Alonso de Pliego, el arcediano Vicente de Villalba, el también regidor Sancho Sánchez Cimbrón”…

Parecía lógico entonces que cruzara con Padilla. Seguí con mi camino ya más hacia el sur y encontré una zona de flores: calles Magnolio, Dalia, Madreperla. Me encantó aquello de Madreperla. “Vivo en la calle Madreperla” (aunque intuyo que la zona no destaca por el elevado número de vecinos).

Al norte – camino de  Las Hervencias – topé con la zona de la Unión Europea (calle Chequia, calle Francia, calle Suecia, calle Irlanda…) y volviendo atrás te encuentras con una zona de edificios psicodélicos que está llena de músicos (Granados, Vivaldi, Falla…) No tenía controlado a uno de ellos “Juan Crisóstomo de Arriaga”. Indagué por wikipedia y decía…

“Tras su muerte, con algunos informes de Fétis como único material biográfico confiable, la historia de la vida de Arriaga fue mitificada y se le quisieron encontrar semejanzas con Mozart, tales como que nació exactamente 50 años después y llevó el mismo nombre (Juan Crisóstomo, como Johannes Chrysostomus Wolfgangus), aunque la coincidencia no es extraña, ya que por esa época se solía bautizar a los niños con el nombre del santo del día de su nacimiento”

Cuestión resuelta. Y sin embargo hay un enigma en nuestras calles que no tengo identificado. Ese enigma tiene nombre:

“Calle Historiador Antonio Cabezón”

Para que ustedes la ubiquen…piensen en la carretera de El Escorial, donde se encuentra Nissan/Renault. La calle que sube hacia Las Hervencias, casi permanentemente bacheada hasta hace dos días gracias al paso de los camiones.  Pues bien…dicha calle cruza con “Cronista Luis Ariz”. Y Ariz…efectivamente fue cronista.

Pero… ¿y Antonio Cabezón? ¿Era historiador?

Aquí les pido ayuda… porque no lo encuentro. Encuentro a un Antonio de Cabezón, relacionado con Ávila…pero músico. Aquí tienen la entrada de wikipedia. A grandes rasgos:  “Compositor español del Renacimiento, conocido como el Bach español”. Ahora no encuentro el enlace, pero juraría haber leído algo de que habría conocido a Tomás Luis de Victoria.  Y si buscas un poco más…encuentras este enlace que dice…

“Las visitas a Ávila, de vuelta de estos largos viajes, fueron más o menos espacio­sas. Con su mujer y cinco hijos (Agustín, Gregorio, Jerónima, María y Hernando) estuvo afincada allí su casa durante años, y él mismo, en su testamento, se recono­cería «vezino de Ávila». Así el año 1556 lo pasaría entero allí. Antonio volvió también en algunas ocasiones —cuantas pudo— al solar familiar de Castrillo. Muy festivo recibimiento debió tributársele al llevar la reliquia reci­bida en Heidelberg. A final de siglo, los Cabezón (probablemente por iniciativa de los hijos María y Hernando) erigieron un lujoso altar a Santa Laura, hasta hoy perfectamente conservado.”

Ese es el Antonio Cabezón que yo encuentro…músico y que además tendría su calle prácticamente al lado del resto de músicos que han recibido su espacio en esa Ávila nueva. Pero… ¿hubo un Antonio Cabezón historiador?

Y ustedes ¿tienen alguna historia más sobre nuestras calles? ¿A quienes deberíamos poner calles que ahora mismo no haya? ¿Echan de menos a algún abulense  ausente en especial?  Se agradecen sus posibles pesquisas, comentarios y ayudas.

Medieval

by Illo

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