Pare ya de hacer fotos

Este post creo que me va a resultar complicado. Declaro, desde ahora mismo, intentar ser objetivo (créanme que no me va a resultar fácil) e imparcial. Tan solo voy a relatar una serie de hechos, no quiero hacer más, relatar unos hechos para que sean ustedes los que saquen sus propias conclusiones.

Ayer fue el tercer día que me desplacé a la localidad de Cebreros en lo que llevamos de la presente legislatura. Lo hice, como en anteriores ocasiones, para cumplir con mis funciones de fotógrafo en el pleno municipal extraordinario que se celebraba. El primero de estos plenos al que asistí era el pleno de investidura en el que se votaría al candidato de uno u otro partido para nombrar al que es el alcalde de la localidad en la actualidad, Don Ángel Luis Alonso. Ya en dicho pleno, expresó su disconformidad con mi presencia alegando que estaba situado en mal sitio y que le molestaba la ubicación que había elegido para disparar mi Canon. Quizá tenía razón, no pasa nada. “Hago una foto más y me quito, no se preocupe”. No fue una, fue una ráfaga, exactamente en el momento, apenas 30 segundos, en que el concejal de color contrario tomaba posesión de su cargo. Cumplí con mi palabra. Busqué otra ubicación en el lado del salón en que se disponía a tomar posiciones la otra opción política. La cosa no fue a mayores.

Mi segunda excursión a tierras cebrereñas se produce el 6 de julio y atiende a las mismas necesidades. Me encargan acercarme al pleno a hacer fotos. Allá voy. Aparecen los concejales de ambos grupos políticos, toman posiciones en sus respectivos asientos y comienza el acto y con él, mi trabajo. Hago fotos con diferentes objetivos intentando en todo momento no molestar a los asistentes al salón de plenos. Cuando hablo de los asistentes me refiero a los concejales y a los ciudadanos que asisten como público al evento y a los que incluyo en el grupo al que pretendo no molestar. Tras varios minutos de intervenciones y fotografías, Don Ángel Luis Alonso, me hace gestos de que cese en mi labor. No interrumpe en ningún momento a quien se encuentra en uso de la palabra lo que me permite hacerme el despistado durante unos instantes pero era a mí. Estaba claro. Era uno de esos días que te encuentras revoltoso y decides continuar con lo tuyo obviando los gestos del Edil. Continué dándole a disparador a diestro y siniestro y la réplica no se hizo esperar. Los gestos antes dirigidos a mi persona ahora se dirigían a alguien que estaba detrás de mi posición. Qué sorpresa cuando me doy la vuelta y compruebo que el receptor de dichos gestos es un Policía Local. El agente, muy educado, me indica que “el alcalde quiere que dejes de hacer fotos”. La pregunta era clara y evidente y así se la formulé al funcionario municipal: “¿Es ilegal que haga fotos en el pleno?” y ahí llega mi sorpresa: “No” me responde, “estás en tu derecho pero el alcalde se está enfadando”. Reitero la pregunta para que termine de disipar mis dudas “Pero ilegal no es, ¿no?” “No, no, ilegal no es pero…” “Vale, agente, gracias, pero si no es ilegal voy a seguir haciendo mi trabajo” Al lo que no tuvo más remedio que contestarme “Como quiera, está usted en su derecho”. Otro pleno que termina sin más consecuencias pero del que ya salgo apercibido.

No es de extrañar que en la mañana de ayer miércoles ya me desplazase a Cebreros con la mosca detrás de la oreja y conocedor de lo que podía pasar pero me mandan ir y yo, como niño bueno que soy, preparo mi cámara de fotos y me encamino una vez más a ese bonito acto público que supone un pleno municipal. No hago más que poner un pie en tierra y ya me divisan desde el balcón consistorial del primer piso. Alguien, que no puedo precisar pero que puedo intuir, alerta a la Policía Local, curiosamente al mismo agente con el que interactué en la anterior ocasión, y según me acerco a salón de plenos me reclaman para hacerme unas preguntas. Lo primero que les interesa es saber el medio al que pertenezco. Les doy la información requerida. En ese momento ya sabía por dónde iban a ir los tiros por lo que decido transmitirles tranquilidad. “Vengo a hacer fotos a la oposición, única y exclusivamente. El portavoz está de vacaciones y me han pedido que tome fotos de la segunda portavoz que se estrena hoy en el cargo. No voy a sacar al alcalde ni a nadie de su equipo y procuraré tardar lo menos posible en hacer mi trabajo para intentar no molestar o hacerlo lo menos posible.” Mi declaración de intenciones convence a los agentes, que no cumplían más que con su obligación, y me autorizan a entrar al salón. Las nueve en punto de la mañana marcaba mi reloj cuando aparecen por la puerta los integrantes del equipo de gobierno, la oposición llevaba ya varios minutos en sus puestos, y comienza la sesión, que en este caso era extraordinaria. No creo que haya estado haciendo fotos más de siete minutos. Veintisiete fotos son las que hice. Ni una más ni una menos. Veintisiete fotos y en ninguna de ellas aparece el alcalde. No he querido hacer ni una general de la sala y la mesa para no ofender a nadie. Solo necesitaba unos planos de la oposición y, aunque siempre se dispara a más de lo que te piden, hoy iba convencido de cumplirlo y puedo aseguraros que así lo he hecho. Pero el obtulador de mi cámara al abrirse y cerrarse en cada disparo y un flash direccionado al techo han resultado demasiada molestia para el Edil cebrereño. Nada más disparar la vigesimoséptima foto me ha llamado la atención. Esta vez no ha sido mediante gestos, quizá por no encontrarse en la sala ningún medio de comunicación, esta vez ha interrumpido la intervención que se estaba llevando a cabo, creo que de alguien de su equipo, para dirigirse directamente a mi persona y decirme “Usted pare ya de hacer fotos”. No voy a engañar a nadie, me lo esperaba, pero aún así no he podido hacer otra cosa que preguntar: “Pero… ¿Molesto?” A lo que Don Ángel Luis Alonso ha respondido contundente: “Sí, molesta usted!” Ese ha sido el momento en que me he dirigido a mi bolsa de transporte con un gesto de indignación pero sin volver a mediar palabra, he desmontado y recogido el equipo y he abandonado la sala. Quizá haya sobrado el momento en que, una vez fuera, he mostrado las fotos a uno de los agentes de la Policía Local que se encontraba en la puerta para demostrarle que el alcalde no aparecía en ninguna de ellas. Pero, como él me ha dicho, “No puedo hacer nada, puede usted poner una reclamación”.

No hay más. Esto es lo que hasta fecha de hoy puedo contar de mis andanzas por Cebreros. No voy a sacar conclusiones, yo lo tengo muy claro. Una vez leído son ustedes lo que deben pensar lo que quieran pensar. Sólo dejo aquí un agradecimiento a la inmensa mayoría del público que estaba en el pleno que a la salida del mismo me ha transmitido su solidaridad y las palabras de un señor que no conozco y que ha pensado que me enviaba el Diario de Ávila, me decía: “Esto, esto es lo que tenéis que publicar en el periódico, esto que te ha pasado a ti”. Cuando el caballero ha entendido que no pertenecía al medio en cuestión se ha retirado con gesto resignado, no le culpo, es la misma resignación que he sentido yo. Y todo porque nuestros colores no son los mismos.

8 Responses to Pare ya de hacer fotos

  1. Guillermo Buenadicha says:

    Es una buena redacción de los hechos, Juan Luis, pero me reconocerás que decir que vas a ser imparcial contando lo que te ha acontecido a ti es harto difícil.
    Supongo que el señor regidor cebrereño es un gruñón y un inaguantable a la hora de recibir a reporteros en sus plenos, por lo que cuentas, pero también me has de reconocer que hay gente (no digo que tú) y compañeros de profesión que que son una auténtica tortura en todo acto que acontezca, sea pleno, concierto de clásica, o jornada literaria.
    Puesto que un pleno no es un partido de futbol, donde hay que estar al loro para inmortalizar a Messi marcando de rabona, y por tanto al pie del cañón los 90 minutos, supongo que estas cosas se arreglarían permitiendo fotos tan sólo antes y nuca durante de las intervenciones. Que eso de hablar en público es muy jodido, y hay gente que se despista con lo más mínimo. Sería más o menos como en los conciertos de clásica, donde, al margen de que las maquinitas tengan on no un obturador silencioso, se pide que se hagan las fotos justo al comienzo, para permitir luego al público poder sumergirse en la obra sin la presencia de alguien recorriendo arriba y abajo el proscenio para buscar el mejor ángulo.
    Ya digo que al tener solamente tu visión, es difícil hacer una valoración crítica del tipo: “este es muy malo y éste es muy bueno”, pero que en general el derecho a informar ha de ser un bien sagrado, y que hay maneras y maneras de decir que no se hagan fotos, desde luego muchas de ellas mejores que las elegidas en lo que te ha tocado.
    Y por cierto, yo que tú hubiera forzado la expulsión del pleno, que eso sí que sería pie para una interesante denuncia. Tal cual lo cuentas, abandonaste por propia voluntad… una pena.
    Suerte en el próximo… 😉

    • Rubén Negro says:

      De acuerdo en que un tipo comiendo y tirando palomitas en un concierto de música clásica merece una rotunda expulsión (y no es muy dificil de encontrar a sujetos así) pero en este caso la comparación no la veo necesaria. No me imagino a Willy poniéndose en medio de la sala o haciendo fotos a un metro del alcalde desde izquierda, derecha, arriba y abajo. Me lo imagino haciendo click,click como un profesional que es y punto.

      Y si no hay mil formas. Antes de empezar, en tono amable y cordial, el regidor o cualquier otro se acerca y dice “por favor, haz fotos sólo desde esa esquina” o “procura tardar sólo un minutillo” o mil formulas. Pero no, el ordeno y mando es mucho más efectivo. La calle es mía.

      Animo Juan Luis, esto es lo que hay tristemente.

    • Juan Luis del Pozo says:

      Lo primero que haré es agradecer el comentario de Gillermo. No puede ser de otra forma.
      Ahora, vale que en ciertos actos públicos se acota el tiempo en que los gráficos pueden tomar sus imágenes. De hecho, los plenos del Ayuntamiento de Cebreros tienen estipulado, así se aprobó, que no se puede grabar dicho pleno con cámaras de vídeo o grabadoras de audio. Ya que legislan en este aspecto podían haber acotado también los momentos y lugares en los que y desde los que se pueden tomas fotos pero eso, de momento, no es así. Eso sí, creo que comenzará a serlo en breve.
      Ojalá, amigo Guillermo, Don Ángel Luis Alonso tenga a bien contarnos su versión de los hechos para que tengas todos los puntos de vista y puedas sacar conclusiones con más información y mejor criterio pero créeme que ya lo dudo. No creo que quiera explicar que el problema no son los ‘gráficos’ en general sino un ‘gráfico’ con nombres y apellidos, el que firma esta entrada. He relatado los hechos concretos que a mi directamente afectaban, hay material, te lo aseguro, para escribir varios post más sobre los plenos del municipio en cuestión y sobre la tensión que se masca en el pueblo, en cualquier calle y casi a cualquier hora, a nivel político. No dudes que otro día, más adelante, lo haré.
      Reitero mis agradecimientos por dedicar parte de tu tiempo a comentar en este humilde blog.

  2. bymoya says:

    Parece que vamos engrasando la apisonadora dictatorial, es lo que se obtiene cuando se le otorga poder a un memo, que se vuelve como dios y le molestan los testigos cuando cree que está creando. Eso de la soberbia, los partidos deberían hacerselo mirar cuando promueven candidatos.

  3. Me parece un auténtico ataque al derecho a informar y, sinceramente, no veo ningún sentido al comportamiento del alcalde de Cebreros. Solo queda esperar que no se repitan estas cosas, no las deberíamos consentir.

  4. Mayte says:

    Que mal pensados! A lo mejor es que simplemente sufre fotofobia, o es un vampiro y no le va bien el flash… 😉

  5. El cimbalillo de la catedral says:

    ¡Cómo le gusta a “Chun-Chun” (el mote con el que es conocido en Cebreros su alcalde) controlar con mano de hierro todos los lugares en los que manda pero no gobierna (Ayuntamiento, Diputación y Asocio, un buen aprendiz de “Topamí”)! Si en vez de perder el tiempo en preocuparse de si se hacen o no fotos, se dedicase a trabajar por sus vecinos, mejor le iría a Cebreros. Pero claro, qué se puede pedir de un personaje que no tiene oficio aunque si beneficio…

  6. pero este edil solo lo hace por joder, todo lo que tenga marca made in psoe es desechado en este ayuntamiento. desde luego creo que unas cuantas fotos no hacen daño a nadie, incluyendome a mi que no estoi acostumbrada a esto, pero a chun-chun no le molesta el fotografo si no la marca; en fin deseamos que willy siga pudiendo hacer su labor, y el señor alcalde epieze a hacer la suya, dirigir el municipio. gracias willy.

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