Sobre la primacía internacional de Ávila en el siglo XXI (estudios y teorías)

Cómo era la ciudad de Ávila a comienzos del siglo XXI continúa siendo un misterio y hoy, 12 siglos después de aquella época, las distintas teorías se multiplican entre los círculos de historiadores. No existen documentos sobre esa parte de la historia de la humanidad (la información que existía fue eliminada en el transcurso de la I Gran Guerra Digital), así que solo podemos basarnos en leyendas, conjeturas e interpretaciones más o menos acertadas.

A todo esto hay que añadir los resultados, vamos a decir desconcertantes, revelados por las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en los últimos años. La primera pregunta, la que atormenta a todo experto que decide abordar este asunto, es la siguiente: ¿De qué vivían los habitantes de la capital abulense? Sabemos que en siglo XXI ya existía una sociedad altamente industrializada. Sin embargo, y este es el misterio, los restos de la antigua metrópoli no dejan lugar a duda. Las actividades de manufactura eran prácticamente inexistentes, así que es fácil suponer que estamos hablando de un núcleo de población más evolucionado, quizás centrado en la innovación científica y tecnológica.

Posiblemente Ávila fue por aquella época un punto de referencia internacional en el campo de investigación y el progreso, el punto de origen de los proyectos que luego eran desarrollados en el resto de ciudades industrializadas. Parece acertado suponer, por tanto, que los grandes cerebros de España llegaban en tropa a la ciudad amurallada, como una especie de peregrinación científica que llenó a Ávila de prosperidad y futuro.

Pero hay un misterio mayor, un interrogante que atormenta a todos los estudiosos que han acometido el análisis de la ciudad amurallada a principios del rudimentario siglo XXI. Los yacimientos encontrados dejan claro que existían amplias zonas de la ciudad repletas de viviendas que nunca fueron utilizadas. Entre la parte conocida vulgarmente como el Barrio de la Universidad y la ya desaparecida ermita de Sonsoles, por ejemplo, había una cantidad considerable de pisos que nunca fueron  habitados 

Lo mismo ocurría en la zona acotada por las carreteras de El Espinar y Rivilla. Pisos y más pisos, chalet tras chalet… y todos deshabitados (tal y como revelan las más modernas técnicas de investigación). ¿A qué se debe esa cantidad ingente de construcciones sin función aparente? Es una cuestión difícil de explicar pero la mayoría de los expertos coinciden en una misma teoría. Según dicha tesis, y siendo Ávila un punto de referencia internacional en I+D+i, esas viviendas estarían destinadas a dar servicio a una ingente cantidad de jóvenes –seguramente las figuras más prometedores de las distintas disciplinas científicas y culturales- que estaba previsto que llegaran a Ávila, una especie de peregrinación de las elites intelectuales.

En cualquier caso, queda claro el potencial de la capital abulense en siglos pasados. ¿La caída de un imperio de tal magnitud? Quizás la invasión de unas hordas de bárbaros, tal vez la decadencia que suele asaltar a los grandes lideratos… Nunca sabremos cómo una sociedad tan elaborada acabó cayendo en el más absoluto de los olvidos.

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