Qué bien te sienta el verano, pueblo mío

Oiga, que da gusto pasearse por la provincia estos días. Pueblos llenos de gente –niños, sobre todo muchos niños- dispuesta a disfrutar de las fiestas locales, ya sea la Asunción de Nuestra Señora, San Roque, San Roquito o su perrito. Incluso muchos de los municipios que no tienen celebración en agosto se inventan una semana cultural para no ser menos. Y lo que digo, gente, mucha gente por todos los lados.

El problema es que el verano, como todo lo bueno, se acaba y luego el invierno nos deja un mundo rural casi fantasmagórico. Un dato: Castilla y León cuenta con 2.248 municipios y el 76 por ciento tiene menos de 500 habitantes. Mientras había dinero, a nadie parecía importarle estas nimiedades. Pero “ahora que vamos despacio” con eso de la crisis, la cosa empieza a ser más grave.

‘La fiesta nacional’, por gaelx.

Así que viene Berlusconi y decide agrupar 1.500 ayuntamientos pequeños y disolver 34 administraciones locales de menos de 300.000 habitantes para ahorrar dinero. No es que ‘Il Cavaliere’ sea santo de mi devoción, pero hay que reconocer que, seguramente obligado por ese ente que llaman “los mercados”, al menos ha logrado dar un paso adelante en este asunto.

Porque en España estas cosas nos las tomamos con más tranquilidad. Ahora dice Rubalcaba que espera ahorrar mil millones recortando las diputaciones. No sé qué me sorprende más, si que esta idea se le ocurra ahora –después de varios años de crisis en los que él ha estado en el Gobierno- o que el PP entre a la gresca para dejar claro que en este asunto, como en tantos otros, no habrá ni el mínimo intento de acuerdo entre los dos grandes partidos. Ellos, a lo suyo, que las elecciones están a la vuelta de la esquina.

Hablando de pactos, la Junta de Castilla y León ofrece uno para abordar la ordenación del territorio. Incontables las veces que la Administración regional se ha planteado hincarle el diente a esto de la dispersión municipal. Pero, hasta el momento, nada de nada. Tarde, mal y nunca, como siempre que hay que abordar un tema espinoso que puede provocar pérdida de votos. Lentos como caracoles de granja, no será por nuestros políticos por lo que los pueblos continúan en pie. Ustedes sigan mareando la perdiz.

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