Avila book on mondays

Jroña que jroña se agotaron los yogures de tanta ansiedad. Jason e Irinni (personajes de ficción) no sabían qué más hacer ya. La corporación ateniense les había encomendado una tarea que en principio se antojaba sencilla: solicitar e intercambiar datos con las ciudades europeas que destacan en materia de accesibilidad para organizar un simposio.

El asunto en principio parecía sencillo: Una llamadita, dirección de correo y escríbame usted aquí. Todavía no conocían en profundidad el funcionamiento español… “You better call tomorrow” es lo máximo que habían llegado a entender. Y eso que el camino no fue sencillo

Jason: Irinni, métete en la página de la ciudad española
Irinni: ¿Sabes cuál es?
Jason: Yo que sé, digo yo que Avila.com ¿no?

Irinni: Oye Jason… que aquí hay mucho enlace pero ésta no es. Mira

“This site and domain are not affiliated with or owned by any government or municipal authority.”

Jason: Manda carallos. Pues búscalo en Google pues, zagala.
Irinni: Búscalo tú, majo, tanto mandar. Deja el Facebook y haz algo útil.
Jason: El caso es que aquí en el caralibro lo único que me sale es un tal “Barco de Ávila”. A ver si va a estar mal el nombre…
Irinni: No, no, mira… lo tengo: Avila.es

Jason: Eh… ¿Y esto cómo lo ponemos en cristiano…en inglés quiero decir?
Irinni: Pincha eso de contacto a ver.
Jason: Esto va a velocidad de guagua. Dale una cachetada al ordenador…No, espera. La leche del yogur… ¿pues no me acaba de saltar el outlook?

Irinni: Cierra, no te preocupes. Creo que lo tengo…debe ser esto… a ver que pinche en la banderita inglesa… pues no parece que esté muy actualizado eh… Bueno, da igual: Contact, un formulario. Lo logramos

Jason: Accesible me dices…

Jason: ¿Tú crees que leerán nuestro email?

Irinni: No sé, tú déjales un enlace al translator de google porsiaca. Pero vete avisando al patrón de que en las conferencias no habrá representante español…

____

Elige tu propia aventura – Final alternativo: Ante las dificultades de comunicación, la empresa griega se puso en contacto con la oficina económica y comercial de España en Atenas, para que a su vez se pusiesen en contacto con el Ayuntamiento de Ávila. El interlocutor de turno aseguró que allí no había nadie que hablara inglés y que si querían algo lo enviaran en español.

____

Como ya imaginan nada similar a esto ha sucedido jamás. Ésta ha sido sólo una inocente historia de ficción.

A %d blogueros les gusta esto: